viernes, mayo 17, 2024

El miedo a las conspiraciones


 EL TEMOR POR LA CONSPIRACIÓN


“No llames conspiración a todo, como hacen ellos,

    ni vivas aterrorizado de lo que a ellos les da miedo.

Ten por santo en tu vida al Señor de los Ejércitos Celestiales;

    él es a quien debes temer.

Él es quien te debería hacer temblar.

Él te mantendrá seguro”.

Isaías 8:12-13a NTV


La mentalidad de los cristianos hoy es la fascinación por ocultas teorías de la conspiración, grupos de poder en las sombras, élites que gobiernan con malvados planes. Este es el único tema de conversación en foros y determinados círculos, analizando lo que dicen pareciera que no tienen más temor que a la conspiración, ni atribuyen más soberanía que a las élites. Nuestro temor reverente debería ser a Dios, Él es Quien tiene todo el poder, Él es quien rige el destino de las naciones y de la historia, podemos confiar en aquel que tiene el poder real, y cuya voluntad se cumple.

2. En el centro de todo está nuestro temor. Sólo temes al que tiene el poder, el control. Un cristiano puede decir que “cree” en Dios, pero teme a los enemigos del evangelio, teme a la muerte, teme al Estado represor, lo cual sólo puede significar una cosa: su idea de Dios es insignificante, es una persona ignorante del Dios de la Biblia, desconoce Su poder, el alcance de Su soberanía, en definitiva, ignora al Dios de la Biblia. 

3. El temor es más que miedo. Cuando la Biblia habla del temor de Dios no lo dice en el mismo sentido del temor de los demonios a Dios. En el amor de Dios no hay terror, el temor de Dios es el conocimiento de la majestad y poder de Dios. Dios no es sólo admirable y digno de amor, también lo es de temor. Si el creyente no respeta a Dios es que su concepto de Él es de un sirviente de sus deseos, alguien al que pedirle cosas, o con quien negociar.

4. Sólo podremos tener paz cuando nuestro conocimiento de Dios esté interiorizado, cuando no haya conflicto entre nuestra cabeza y nuestro corazón, cuando nuestras ideas y nuestros sentimientos estén reconciliados. Esa plena coherencia entre lo que sabemos y lo que sentimos significará que el Dios de la Biblia reina en todo nuestro ser. 

5. El problema de nuestro cristianismo es que Dios no está en el centro del mismo, preferimos las distracciones, los pasatiempos, las cuestiones secundarias nos fascinan. Es ese descuido de Dios el que llevó a la nación de Israel a la ruina moral y espiritual, y es el que nos aqueja a nosotros, si ellos escuchaban a agoreros y a los que consultaban a los muertos, nosotros estamos pendientes de cuentos y conjeturas que las películas de Hollywood nos han presentado, desde catástrofes cósmicas, plagas, desórdenes y planes de una élite. Nos distrae contemplar aquello que nos trae temor y no a Aquel que nos da paz, igual que Pedro miraba la tormenta y se hundía, en lugar de mirar a Jesús, que es Quien tiene poder sobre las tormentas sólo con Su palabra. 


viernes, abril 05, 2024

La falta de dominio propio

 ”Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.“

‭‭Efesios‬ ‭4‬:‭26‬-‭27‬ ‭


La pérdida de control da lugar al diablo porque es la ausencia de dominio propio. Dios nos llama a tener el control en todo momento de nuestra lengua, pensamientos, emociones y acciones. En el momento en el que no hay dominio propio hay un vacío de poder que el diablo aprovecha para hacer su obra de destrucción. 

martes, marzo 19, 2024

Apocalipsis, promesas para la vida


 Dios nos ha dado promesas para que podamos vivir vidas cristianas gozosas, perseverantes, santas y resistentes. 

Charla 1: El mensaje a Filadelfia. ¿Qué es un cristiano de éxito y cómo lo definimos? a los ojos de Dios el éxito se basa en la perseverancia y en la fidelidad, por eso Dios nos ha dado promesas que nos sostienen e impulsan a vivir así.

Charla 2, Apocalipsis 4: Necesitamos tener una visión de Dios nueva en la que su poder y soberanía queden patentes y así poder enfrentar. Juan en Apocalipsis 4 recibe una visión del trono que le fortalece ante los juicios que verá en los posteriores capítulos, nosotros también necesitamos conocer al Dios que es soberano y cuyo plan es imparable.

Charla 3, Apocalipsis 17 y 18: Uno de los grandes enemigos del creyente es la seducción, esta artimaña busca enfríar y arruinar la vida espiritual del creyente con las falsas promesas del mundo, pero ¡Dios tiene mejores promesas para que por medio de ellas seamos vencedores!


Apocalipsis, promesas para vivir

Sesión 1:https://youtu.be/WPGcZrr0nOA

Sesión 2:https://youtu.be/0D4eVuXEGLc

Sesión 3: https://youtu.be/jF7Kuh2sdTU


Julio Martínez es co pastor en la iglesia cristiana evangélica en Suanzes, además de podcaster, predicador, escritor, redactor en Edificación Cristiana y empleado de una empresa de tecnología. 

www.estudios-biblicos.org

martes, febrero 27, 2024

Glorificar a Dios en toda situación




“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”.

1 Corintios 10:31 RVR1960


Nuestra idea es que glorificar a Dios es servir a Dios de manera cúltica, por medio de la música o la predicación de la Biblia. Pensamos que aquellos que más glorifican a Dios son los misioneros y los que están implicados en los servicios religiosos, es más, creemos que si alguien aspira a una forma más elevada de servicio, lo ideal sería abandonar su trabajo y buscar una ocupación religiosa. Pero no es así, nuestro texto nos enseña que podemos glorificar a Dios con todo lo que hagamos. Incluso cosas tan sencillas como el comer y el beber.

2. Dar gloria a alguien es exaltar su persona, y darle un tributo excelente. Por ejemplo, damos gloria a un representante de otro país vistiéndonos de gala, ofreciendo un banquete, y dándole regalos magníficos. Por el contrario, nadie pretende honrar a un representante de otro país vestidos pobremente, y ofreciendo una comida sencilla. Ofrecemos lo mejor a quien consideramos que digno de ello. De la misma manera honramos a Dios buscando la excelencia en todo lo que hacemos, porque lo hacemos para Él.

3. Hacerlo todo para la gloria de Dios es buscar la excelencia en el detalle, siendo conscientes de que todo lo hacemos para Dios. Si nuestro trabajo es sencillo, limpiando las calles, buscaremos hacer un trabajo brillante, pensando que ese es nuestro tributo a Dios. Si nuestro trabajo es servir a otros, haremos un trabajo excelente, sirviendo con cuidado y esmero, con entusiasmo y gozo, haciéndolo para el Señor. Dios está interesado en un trabajo excelente. Decía Lutero que un zapatero cristiano no es aquel que escribe versículos en las suelas de los zapatos, sino el que hace zapatos excelentes, porque Dios está interesado en los zapatos, ya que está interesado en nuestro trabajo.

4. Pensamos en lo que no es nuestro trabajo, el resto de nuestra vida, nuestro hogar, nuestras relaciones con otras personas, el uso de nuestro dinero, nuestro descanso, nuestros pasatiempos y cuando comemos y bebemos. Todo debe dar gloria a Dios, buscando la excelencia en todo lo que hacemos. No podemos hacer las cosas con descuido, sino buscando una intención clara: honrar a Dios. La gente que no conoce a Dios pierde el tiempo y se distrae de cualquier manera, nosotros debemos buscar un entretenimiento excelente, de calidad, moderado y que sea una fuente de gozo. Lo mismo en el comer y beber, la moderación honra a Dios, ¿lo hacemos moderadamente? ¿lo hacemos de forma excelente?


jueves, febrero 08, 2024

Libres del temor




Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es este, que aun el viento y el mar le obedecen?

S. Marcos 4:40‭-‬41 RVR1960


El temor y la confianza son cosas diferentes, la fe echa fuera el temor, y el temor echa fuera la fe. Son términos contrarios que no pueden ocupar el mismo lugar. ¿Cómo incrementar nuestra fe? ¿Es posible echar el temor de áreas de nuestra vida controladas por él? Sí, es posible.

2. El temor es irracional, es ignorancia. De hecho la mayoría de nuestros temores son fantasías de cosas que nunca nos ocurrirán. El principal componente del temor es una amenaza indeterminada (no sabemos qué es y eso nos da más miedo). Además, el arma del temor es el control, controla nuestras emociones, controla nuestros pensamientos y daña nuestra fe en Dios, porque le roba poder. Podemos ser libres del temor si quisiéramos.

3. La confianza crece con el conocimiento, el temor crece con la ignorancia. Los discípulos estaban en la barca con el Autor de la vida, el creador de todo, por intimidante que fueran las tormentas del Mar de Galilea, Jesús tiene el control de todo. El mar y el viento le obedecen, ¿por qué temer? es evidente que ellos no conocían al verdadero Jesús. Si tuvieran ese conocimiento hubieran dormido tan tranquilos como Él. La pregunta es ¿realmente conocemos al Jesús revelado o es sólo una pobre comprensión de Quien es Él? Necesitamos con verdadera urgencia adentrarnos en el misterio de Jesús y dejarnos asombrar por Aquel que controla tormentas. 

4. El conocimiento de nuestro Salvador desaloja el temor. Allí donde Cristo reina no hay rebeldes ni opositores. No sólo debemos conocer a Cristo Jesús, debemos someternos a Él, y debemos darle adoración en el altar interior. Un conocimiento cabal de Jesús nos lleva a reconocer su señorío sobre nosotros y a una adoración gozosa. Él es nuestro consuelo, nuestra fortaleza, y sólo si estamos bajo su autoridad estaremos bajo su cuidado. ¿Conoces al Jesús real?


miércoles, febrero 07, 2024

Escándalo




¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?

S. Marcos 2:7 RVR1960


Hoy en día se alaba a Dios por sus muchos beneficios, por la paz que nos da, por la alegría. Pero no se enfatiza lo suficiente el gran hecho central de nuestra salvación: que éramos enemigos de Dios en nuestra mente, que éramos hijos de Ira, y que  Jesús ganó nuestro perdón. En Apocalipsis vemos cómo en el Templo está Jesús como cordero inmolado, y todos cantan alabanzas “al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre” (Ap 1:5). Si en la eternidad se recuerda así al Cordero de Dios, ¿no hemos de recordarlo a diario así? ¿no hemos de recordarnos continuamente qué hijo por nosotros el Salvador al que Dios Padre envió?

2. La autoridad de Jesús es absoluta, total. Alcanza no sólo la creación, sino las prerrogativas de Dios. Jesús resucita muertos, pero también perdona pecados, por eso es normal la pregunta ¿Quién puede perdonar pecados, sino Dios? y de manera implícita la pregunta es: ¿Quién se ha creído que es? Los relatos históricos de Jesús no contemplan la posibilidad de que Jesús sea sólo un hombre, es Dios hecho hombre, y como tal, tiene todo poder, en la tierra, ¡y también en el Cielo!

3. Jesús es la piedra de tropiezo, el mayor motivo de discordia y división, sus enemigos dice: Blasfemias dice. Y es que Jesús rompe cualquier sistema religioso, y cualquier esquema de vida. Hemos intentado contener a Dios en sistemas, pero no podemos controlar a Jesús, Él es incontrolable, no se sujeta a nuestras tradiciones, rompe nuestros esquemas, nos provoca con sus palabras, y desafía todo lo que sabíamos de Dios. Ante Jesús sólo podemos rendirnos y reconocer sus plenos derechos sobre todo y sobre nosotros: Él es Dios.

4. Necesitamos llegar al punto central del problema del ser humano: nuestro pecado. Todo lo que no sea considerar nuestro drama es especular y hacer ejercicios de retórica. El ser humano tiene un problema que ha tenido efectos en toda la creación. Nuestra rebelión contra Dios nos ha dañado severamente, y ha contaminado todo lo que tocamos, el pecado es desobediencia a las normas de Dios, pero también es corrupción, un daño que afecta al funcionamiento de nuestra mente, de nuestras relaciones, de nuestras prioridades y nos lleva al sufrimiento, y todo porque nos hemos alejado de Dios. Nuestro creador es la fuente de todo bien, y nosotros hemos sido tan egoístas para emprender por nosotros la desastrosa aventura de intentar ser Él. Cuanto antes reconozcamos la amplitud y profundidad de nuestro pecado, antes podrá llegarnos la cura.

5. Las sanidades de Jesús eran la evidencia real de que Jesús también puede sanar el alma, limpiándose de la lepra del pecado, dándonos vida espiritual y llevándonos de vuelta a la casa del banquete: a Dios. Jesús es mediador entre Dios y nosotros, la raza caída de Adán. Es por medio de Él que tenemos paz con Dios, la pregunta es ¿quién decimos nosotros que es? ¿Le reconoceremos como Dios y Señor o seremos de los que se escandalizan de Él? ¿Eres de los que han sido sanados por Jesús o de los que le acusan?


viernes, enero 26, 2024

Dios de paz

 

Venid, ved las obras del Señor, que ha hecho portentos en la tierra, que hace cesar las guerras hasta los límites del mundo, que quiebra el arco, corta la lanza y quema los carros en el fuego. «Estad quietos y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra».

SALMOS 46:8‭-‬10 RV2020


Mientras escribo esto se están produciendo varias guerras en el mundo, una de ellas, la que enfrenta a Rusia y Ucrania, tiene visos de estar enquistada, marcando a una generación de familias para siempre. Por otro lado en Nigeria mis hermanos cristianos están siendo masacrados de forma extremadamente cruel. Las guerras no se han detenido desde que Caín levantó la mano contra su hermano para matarle. El siglo XX, en particular, ha sido el más sangriento de nuestra historia, con una cifra de muertos nunca vista. 

2. Cuando el ser humano se apartó de Dios el juicio fue claro: ciertamente moriréis. La muerte ha reinado en los días del hombre, como una especie de faro oscuro que da testimonio de que nos alejamos de nuestro mayor bien: Dios. Nuestro Creador fue nuestra felicidad, nuestro todo. Junto a Él encontramos sentido, propósito y gozo. Y lejos de Él hemos encontrado todo lo contrario. Qué estupidez tan grande es alejarse de Aquel que procura nuestro bien, que es nuestro hogar y nuestro sustento, negarle es negar lo que una vez fuimos, pero podríamos haber sido. 

3. Pero Dios mostró su Gracia enviándonos a un Salvador, ¡y qué Salvador! el príncipe de paz, ¡Dios con nosotros! no lejos de nosotros, sino con nosotros y en nosotros. Este Salvador vino a nosotros ¡y nosotros le rechazamos!, es más, nosotros le matamos. ¡No merecemos este perdón! pero Dios da mayor Gracia. Jesús es nuestra reconciliación, una puerta al perdón. Nuestros crímenes contra Dios no podían quedar sin castigo, y no quedaron sin castigo: Jesús los pagó. 

4. Ahora, este príncipe de paz reina, Él ha derrotado al diablo, a la muerte y a la maldición de Edén. Nuestra sentencia legal ha sido absuelta en Él, por eso necesita buscar nuestro Edén perdido en Jesús, porque Él es nuestro camino de vuelta a casa. Necesitamos ponernos de rodillas y reconocer con claridad nuestras culpas, necesitamos levantar los ojos a este Jesús crucificado y resucitado que es el pago de nuestra desobediencia, y necesitamos ponernos de pie y andar sujetos a Él, reconociendo Su autoridad en cada aspecto de nuestra vida. La paz de Dios entra en nuestras vidas y es anunciada a todo ser humano.

5. Esperamos un día cercano en el que el Príncipe de paz sea manifestado a todos. Este Jesús irrumpirá en la historia, rasgando el velo que separa nuestro mundo caído del mundo espiritual y caerá como un juicio sobre los gobiernos de este mundo para tomar el poder que sólo Él merece. La paciencia de Dios tiene límites, si bien es cierto que estos milenios son una muestra de la amplitud de la misma, Jesús volverá para salvar a los que le esperan. Y nosotros esperamos nuestra completa redención. Y por fin la tierra descansará de la guerra, y este horror sólo será un recuerdo lejano.




miércoles, enero 24, 2024

¿Quien es Dios?

 ¿Quien es Dios? y ¿qué importancia tiene esa pregunta? y si existe ¿qué clase de Dios es?


martes, enero 23, 2024

Urgencia

 


“Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!”

S. Mateo 25:6 RVR1960


Las bodas de la antiguedad eran curiosas, los amigos del novio recogían al novio a su casa, y luego, todos juntos iban a la casa de la novia. Aquí Jesús compara la escena de una boda, con la escena futura del encuentro de Él mismo con la Iglesia, en un evento anunciado, profetizado, pero que será inesperado, al no saber nosotros cuando tendrá lugar. 

2. ¿Estaremos preparados? la comitiva de espera está formada por las amigas de la novia, pero el texto nos dice que una parte de ellas son previsoras, y la otra parte no. Se les llama a estas segundas “insensatas”. Aquí la preparación es tener el combustible de las lámparas para poder tener luz, y así estar despiertas, de modo que cuando el novio venga, no se queden dormidas. Los creyentes debemos esperar la venida de nuestro Salvador viviendo vidas que reflejen los valores del Reino de Dios. 

3. ¿Estamos despiertos? Estar despierto, en un sentido figurativo, implica ser consciente de tu condición espiritual, si nuestro amor y celo por el Señor se han enfriado, ¡debemos estar conscientes de ello! si el pecado ha entrado en nuestras vidas, captando la atención de nuestro corazón, ¡debemos estar conscientes de ello!

4. ¿Estamos preparádonos para la larga noche? la espera puede ser larga, y la noche muy oscura. La luz de la Palabra de Dios nos da discernimiento para poder entender los momentos en los que vivimos, cómo debemos actuar, cómo debemos vivir. Prepararse es una acción meticulosa, planificada, intencional. Debemos hacer acopio de aquello que necesitaremos cuando todo se complique, o cuando nuestra fe vaya a ser desafiada. Buscar a Dios no es una opción para el creyente, meditar a fondo y estudiar las Escrituras es una necesidad diaria, así como emplear tiempo en oración, todo ello aviva nuestras almas y nos dará luz en tiempos en los que la espera enfríe nuestra fe. 

5. ¿Nos anima la esperanza? Nosotros esperamos el encuentro con nuestro amado y glorioso Salvador, Jesús. No podemos imaginar lo asombroso y feliz que será ese día. Ese momento marcará el inicio de una nueva época para la humanidad y en particular para la Iglesia. Ese momento será también el fin de nuestros dolores y angustias, pero también el fin de la siembra. Ahora mismo estamos sembrando para recibir en la eternidad, lo hacemos al vivir para el Reino de Dios, al usar nuestros dones y servir a otros. Acumulamos un tesoro espiritual y recompensas futuras, pero esta siembra finalizará. Nos esperarán otros trabajos, de otro tipo con los que servir al Rey, pero sólo ahora podemos ejercitar la fe y la esperanza. Que el Señor encienda nuestros corazones y avive nuestras almas para ser celosos esperando la venida del Salvador. ¡Ven Señor Jesús!




martes, enero 16, 2024

El deseo de ser amados




“Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: «Esta vez alabaré al Señor»; por esto llamó su nombre Judá. Y dejó de dar a luz”.

GÉNESIS 29:35 RV2020


Lea no era amada por su marido, ya que Jacob a quien amaba era a su hermana Raquel. Esto era causa de mucho sufrimiento ya que lo que más ansiaba Lea era el amor de su marido, así que pensó que su marido la amaría por darle hijos, sin embargo eso no ocurría, con cada hijo que venía, su esperanza de ser amada se incrementaba, pero nunca era correspondida, ¿qué podía hacer para ser amada por su marido? ya no le quedaba nada más que hacer. 

2. Todos deseamos ser amados, esa es nuestra principal necesidad. Lea fue llevada al matrimonio por medio de los engaños de su padre, quizás tuvo expectativas, quizás pensó que al ser dada en matrimonio por su padre Jacob la amaría sólo por ser su esposa, pero eso no ocurría. ¿Cómo reaccionamos cuando no somos amados?

3. No siempre podemos cambiar las cosas, no siempre depende del esfuerzo que pongamos, muchas veces nada cambia. ¿Nos frustramos? ¿cómo reaccionamos cuando descubrimos que sólo somos seres humanos sin poder real?

4. Con cada hijo Lea tenía la esperanza de que cambiaran las cosas, hasta que finalmente, con su último hijo dijo: “Esta vez alabaré al Señor”. Lea quitó sus esperanzas terrenales, y puso su esperanza en Dios, Lea buscó a Dios, en lugar de buscar su voluntad, y podemos decir que en eso Lea tuvo paz. Cuando buscamos la satisfacción fuera de Dios, quedamos sedientos, porque no hay nada en este mundo que nos sacie. Sólo hay un amor tan grande que puede llenar ese inmenso abismo que es el alma humana, para aprender eso quizás tengamos que experimentar largas temporadas de sed, y de esa profunda insatisfacción ser llevados a la completa satisfacción en Dios. ¿Has buscado tu satisfacción en Dios?


jueves, enero 11, 2024

Obediencia e intimidad

 



“La comunión íntima del Señor es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto”.

SALMOS 25:14 RV2020


Tenemos que huir de la “súper espiritualidad” de ese cristianismo místico que está lleno de experiencias, sensaciones, voces, sueños y revelaciones, pero que se siente cómodo con la desobediencia. Aquel que pretende tener una íntima relación con Dios, pero ignora los mandamientos explícitos de Su Palabra, es un farsante, sólo busca tener una gran reputación, pero Dios ignora quien es. La obediencia y la intimidad con Dios van de la mano.

2. Existe un cristianismo que vive en cercana intimidad con Dios, que construye un mundo de afecto y confianza con el Creador que es único. Esa vida secreta y gozosa está basada en la confianza y la obediencia, es la esencia de la relación, y sin ella no hay comunión. Debemos anhelar esa clase de vida elevada y profunda, no contentarnos con nada que no sea eso. Cualquier verdadero hijo de Dios intuye que existen esa clase de vida escondida en Dios, quizás la haya experimentado en alguna medida, o quizás la disfrutó brevemente, ese fue el Espíritu de Dios señalándole el camino, despertando en él un gusto por las cosas celestiales y la presencia del Rey. Cuida esos anhelos, ambiciona esa clase de vida, busca esa intimidad. 

3. Esta clase de comunión se basa en la exposición de nuestra persona a Dios, sin ocultar ni disculpar, dejando que Dios examine nuestra vida, y que esa clase de exposición nos lleve a un arrepentimiento real. Sin confesión no hay comunión, sin arrepentimiento no hay vida espiritual. Tener contacto con el Dios que es Santo implica la vergüenza de ser examinados antes el ser más limpio que existe, y ser humillados ante tal clase de santidad. 

4. La perseverancia en la presencia de Dios. Vivir en la presencia de Dios no es un acto puntual que ocurre todos los días a la misma hora, sino constante. Sin duda se ve fortalecido por los encuentros diarios con el Señor, y con los medios de Gracia que Él ha provisto, pero no podemos limitar a Dios a determinadas horas del día, sino vivir en Su presencia. 

5. El conocimiento íntimo de Dios. Aquellos que disfrutan de tal clase de vida, que han sido humillados por su pecado y la Santidad de Dios, y que andan en cercanía y obediencia entran en el secreto de Dios, son amigos del Rey del Cielo, conocen la mente de Dios, teniendo una perspectiva celestial de todas las cosas. Sin embargo, no nos mueven los privilegios sino la amistad con Dios, su compañía y su trato con nosotros es nuestra gloria, nuestro privilegio, y no podemos exigir nada al Dios que nos salvó y que nos llamó a esa clase de vida en Él.


miércoles, enero 10, 2024

Juicio




“Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar”

Génesis 19:12 RVR1960


Cuando las oraciones de aquellos que sufrían las injusticias y las maldades de Sodoma y las ciudades vecinas llegaron a Dios, el juicio fue decretado, el justo Dios no iba a dejar sin castigo la maldad de aquellos hombres y mujeres. Sin embargo Dios no podía hacer nada contra ellos mientras Lot estuviera allí. 

2. La maldad de Sodoma es un ejemplo que siempre será recordado en la Escritura, el mismo Señor Jesús hace mención. El juicio de Dios puede ser cercano o tardar, pero siempre llega, y si Dios concede un tiempo, es para que el que ofende a Dios se arrepienta. Ninguna maldad quedará sin castigo, Dios la ve, la anota en su libro, y determina un día en que su furia caerá contra aquellos que hacen daño y se alejan de la voluntad del creador.

3. Dios no puede actuar mientras el creyente esté con los que son hijos de Ira. Los juicios de Dios no pueden tocar a los hijos de Dios, por cuanto ellos están en paz con Dios por medio de Cristo Jesús, quien fue maldito en la cruz para que nosotros heredásemos bendición. Así será cuando Jesús vuelva, antes de que Sus juicios se derramen sobre este mundo, los creyentes serán sacados como Lot, para que el creyente no reciba la Ira junto con los desobedientes e incrédulos.

4. Considera tu tiempo aquí, ¿vives una vida limpia o te dejas influenciar por la maldad que hoy es aplaudida? ¿mantienes la llama de tu fe viva mientras el mundo se aleja más y más de Dios? ¿esperas el Reino Justo de Jesús? En medio de un mundo que conforme se aleja más y más de Dios debemos vivir de tal manera que ya estemos disfrutando del Reino de Dios, que nuestros hogares vivan en paz y temor de Dios, y que nuestros corazones sean santuarios donde Dios es amado y honrado.


lunes, enero 08, 2024

Una cuestión de perspectiva

 





“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”. Mateo 10:28 RVR60


Jesús ha avisado a sus discípulos de la oposición tan fuerte que van a encontrar. El mensaje del evangelio no sólo será rechazado: ellos serán rechazados. Si rechazaron a Jesús, ellos también lo serían, precisamente por llevar el nombre de Jesús a todos lados. ¿Deberían tener miedo de las cosas que les esperan? Jesús le da razones muy poderosas para no tener nada que temer.

2. La perspectiva es algo esencial para valorar la medida real de las cosas. Un gato es grande, si el que lo contempla es un ratón, pero un león es mucho más grande, si lo comparamos con un gato, y no sólo más grande, también mucho más temible. Las amenazas de los que se oponen al evangelio, e incluso la violencia de los enemigos de Jesús no tiene nada que ver comparado con el poder y la fuerza que el mismo Dios tiene. La pregunta es si conocemos el poder de Dios y la violencia santa que Él mismo puede ejercer a sus enemigos. Conocer qué clase de Dios es Dios hace desaparecer el temor que podamos tener a los hombres, porque los hombres no son nada frente a Dios.

3. Existen dos realidades, una realidad material y otra realidad espiritual. Una es temporal, limitada en el tiempo, la otra es eterna, no tiene fin. El cuerpo se puede matar, la vida física puede terminar, son sólo un puñado de años, pero existe otra clase de vida que no tiene fin, Dios tiene poder de alejar para siempre a aquellos que le han dado la espalda. Considerar la realidad espiritual de las cosas nos da una perspectiva más valiosa, un fundamento más sólido para tomar decisiones, ¡y una base más firme sobre la que tener paz!

4. Podemos mirar sin temor las dificultades que tendremos como representantes del evangelio, podemos considerar las amenazas, la violencia, y luego mirar al Cielo, a Dios mismo, sabiendo que todo es temporal, pero Dios es eterno, es perfecto, sus sentencias son definitivas, no hay por encima de Él más autoridad, cuando Él habla nadie más habla, cuando Él decide algo nadie más puede corregirle. La historia de salvación es lineal, hay un principio, pero hay un punto de la misma en la que Dios reinará, sus enemigos serán derrotados, Jesúcristo, Quien fue rechazado, será reconocido. Debemos poner nuestras mirada hacia adelante y considerar las decisiones que tomamos hoy a la luz de la realidad presente y futura. 


miércoles, enero 03, 2024

Una vida de íntima comunión


“Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años, andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó”. Gen 5:23-24.


Es un honor pasar a los registros bíblicos como alguien que caminó con Dios. La palabra “caminar con Dios” se refiere a tener una profunda amistad, confianza, contacto, identificación. Es una gran palabra, pero es más grande si se aplica a Dios. 

2. Enoc caminó TODA SU VIDA con Dios. Su caminar con Dios no fue de un día, tampoco de una semana, fue toda una vida de constante cercanía con Dios. Esa clase de perseverancia nos muestra la clase de aprecio y amor que Enoc tenía por Dios, pero también el amor de Dios por Enoc. Tú no puedes pasar mucho tiempo con alguien que te desagrade, cada minuto sería un tormento, el tiempo se haría largo, y pronto estarías pensando en lo que harías si no estuvieras con esa persona a la que no soportas. En cambio cuando estamos con alguien al que amamos, ¡qué corto se hace el tiempo! Seguro que aunque Enoc vivió una larga vida, esta se le hizo corta, porque disfrutó de cada instante de su comunión con Dios. 

3. Caminar con Dios es estar EXPUESTO A DIOS. Las personas huimos de Dios para ocultarnos de Él, pero el que se acerca a Dios sabe que estará expuesto a Dios. Esto que pensamos es absurdo, puesto que Dios lo ve todo, somos como niños que se esconden detrás de sus manos pensando que no los ven, pero una cosa es hacerte la ilusión de que Dios te ve, y otra muy diferente es saber que Dios te está viendo: sentirte expuesto y desnudo ante Dios. Debemos buscar esa clase de exposición, es decir, practicar la honestidad con Dios, no sólo cuando estamos complacidos con Dios, también cuando nos sentimos fríos o apáticos, sin ganas de buscar a Dios. Aunque nos avergüence el pecado de la desidia, debemos confesarlo, reconocerlo. También cuando tenemos el alma rota, cuando no entendemos lo que Dios hace, cuando nos rebelamos contra los acontecimientos que Dios ha dispuesto, podemos hablar como Job, o dirigirnos a Él como hicieron los salmistas. El contacto con Dios nos cambia, como le ocurrió a Job, a los salmistas, a Moisés o a los discípulos. No hay nadie tan influyente como Dios. Y no hay nadie tan influenciable como nosotros. Tenemos necesidad de una influencia así en nuestras vida, porque nos hayamos en un proceso de descomposición moral y espiritual.

4. Dice la Escritura que Dios se llevó a Enoc. Esto tiene un gran significado. Imagina una chica enamorada, durante años ha tenido una relación de noviazgo, se ha enviado cartas, ha paseado con su novio, pero esencialmente ha vivido como una soltera independiente. Pero un día esa chica desaparece, ya no está en la casa de sus padres, ¿dónde está? preguntan los vecinos. Sencillamente se ha casado, ha ido a vivir con su novio, ahora estarán juntos para siempre. Así fue la vida de Enoc, un gran noviazgo, pero ese noviazgo es reemplazado por algo mejor: un matrimonio. La comunión de Enoc con Dios fue una comunión espiritual, pero Dios se llevó a Enoc y ahora su comunión es presencial, antes Dios visitaba a Enoc, ahora es Enoc el que está en las moradas de Dios. Esta es la esperanza que tenemos los creyentes, mi pregunta es si disfrutamos en vida de esta clase de comunión, si vivimos disfrutando de nuestro Dios, y esperamos esa reunión final porque durante nuestra vida desarrollamos esa clase de gusto celestial. Que el Señor nos libre de la indiferencia y frialdad, de todo pecado que estorba nuestra relación con Él, para que con libertad podamos correr por las avenidas de la Gracia en dirección a Él.


martes, enero 02, 2024

El Dios que está presente y nos cuida

 EL DIOS QUE ESTÁ PRESENTE


“Me acosté y dormí, pero me desperté a salvo, porque el Señor me cuidaba”.

Salmo 3.4 NTV


No somos conscientes del cuidado de Dios en nuestras vidas. Nosotros entramos y salimos, trabajamos y comemos, viajamos y dormimos, pero la mano de Dios está sobre nosotros, sea cual sea la circunstancia. Si Dios cuida de las aves del campo, y no muere un pequeño pájaro sin que sea su voluntad, ¿no cuida de nosotros?

2. ¿Somos agradecidos? ¿reconocemos que Dios es Dios? ¿nos levantamos de mañana para invocar Su Nombre y darle gracias? la gratitud es el reconocimiento de la divinidad y de la bondad de Dios hacia nosotros. Alguien que niega a Dios no le da gracias, cree que todo viene de su fuerza y de su capacidad para lograr que sucedan las cosas. Es triste ver a quienes afirman ser creyentes vivir en la práctica como los que niegan a Dios, sin reconocerle ni darle gracias.

3. ¿Estamos confiados? el Dios invisible siempre está presente y sus intenciones son buenas. El vela por nosotros como los pastores velan sobre su ganado por la noche. Dios lo ve todo, lo ve de antemano, Dios no sólo tiene buenas intenciones, tiene el poder para cumplir su voluntad sin que tenga ningún obstáculo. Sea cual sea la circunstancia, sean buenas o no tan buenas, podemos reconocer que Dios está al control, y que el fin de todo honra a Dios y obra para nuestro mayor bien. 

4. ¿Adoramos a Dios? podemos admirar la grandeza, el poder, la gloria, la soberanía, la belleza, la sabiduría de Dios. Él es misterioso y admirable, no encaja con nuestras expectativas porque nuestras expectativas son ridículamente pobres. Adorar a Dios es asombrarnos de Dios. Es considerar que Dios es tan grande que supera cualquier medida humana. Y este Dios trascendente se ha hecho cercano en Jesús, Él está por nosotros, nos ama, se ha dado a sí mismo en la persona admirable de Cristo Jesús, dado para nuestra salvación. 

5. ¿Buscamos a Dios? Mientras escribo esto el año ha comenzado. Pensamos en los propósitos para este nuevo año. Anhelemos buscar a Dios en silencio, en soledad, en oración y en meditación de la Palabra que se ha revelado y en la que Él se muestra a sí mismo. El privilegio del hijo de Dios es conocer a su Padre celestial, ser pastoreado por Él, ser sostenido y alimentado, experimentar y disfrutar de Su cuidado. Nuestro buen Pastor es cercano y tierno, está lleno de misericordia y gentileza con nosotros. Busquémosle.



viernes, diciembre 22, 2023

Un Dios necesario




“Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas”.

Apocalipsis 4:11 RVR1960


Estas son palabras que según el libro de Apocalipsis, se dicen frente al trono de Dios en el Cielo, y en ellas se reconoce algo obvio: que Dios como creador tiene derechos completos, sin embargo esto que en el Cielo se reconoce, no se reconoce en la tierra, ¿por qué no reconocemos los plenos derechos de Dios? ¿por qué ignoramos la gloria que Dios merece como creador?

2. El Cielo es plena conexión con Dios, gozosa obediencia, continua admiración, porque en el Cielo Dios es el centro, y es reconocido como Dios, no hay nadie por encima de Él. En el Cielo los seres humanos somos más humanos que nunca, porque Dios ocupa el lugar que merece, y por eso nuestra humanidad es más real, perfecta y satisfactoria que nunca, somos humanos en relación a Dios, no a nosotros mismos. Lo mismo se puede decir de los ángeles que le adoran. Nuestra relación con Dios determina la plenitud de lo que somos. 

3. Dios ocupa un lugar de necesidad en el Universo, no ha sido creado y existe antes que todas las cosas. Él es necesario, y es real, mientras que todo lo demás es real en relación a Dios, y en Dios sustentamos lo que somos. Jesucristo ha hecho posible el camino de vuelta a Dios, y deshacer el daño que el pecado ha hecho en nosotros, Él, como plenamente Dios y hombre, es el cumplimiento de una salvación que ahora es hecha cercana a nosotros y nos asegura el acceso al Santo Dios. Es por eso que Jesucristo no es una opción más en un mercado religioso lleno de opciones, Jesús es el único camino, la única y eficaz oferta de salvación que nace de Dios. Sin Él como seres humanos estamos perdidos. 

4. La voluntad de Dios es radicalmente diferente a nuestra voluntad, nosotros deseamos cosas que pueden suceder o no, en cambio la voluntad de Dios es. No es contingente, sino lo contrario, todo lo que Dios desea se hace, su voluntad es imparable, ya que dispone de la capacidad para llevar a cabo todo lo que desea. Todo fue creado por Su voluntad, y fuera de su voluntad no hay existencia, reconozcámosle como a Dios, honrémosle porque es digno, y perfecto, y bueno. Volvamos a Él, porque no existimos sin Él, ni somos aparte de Él. Él es nuestro todo, y en Él tenemos plenitud.


Despierta, alma mía

2 CRÓNICAS 36:22 RVR1960 [22] Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, ...