jueves, noviembre 30, 2023

Fascinación



“Así que, amados hermanos, ustedes que pertenecen a Dios y tienen parte con los que han sido llamados al cielo, consideren detenidamente a este Jesús a quien declaramos mensajero de Dios y Sumo Sacerdote”.

Hebreos 3:1 NTV


Un cristiano es alguien que ha cambiado de dueño, ya que todos pertenecemos a alguien, también aquellos que no profesan creencia alguna. Sin Dios somos esclavos de nuestro pecado y de la ignorancia espiritual, pero al creer hemos sido trasladados y pertenecemos al Hijo de Dios. El creyente ha sido hecho libre, porque sólo el Salvador nos libera de la destrucción de los que abandonan a Dios y están dispersos, pero es siervo de Dios, ahora le pertenece, es propiedad de Dios. Y más, Aquel que le liberó es su gozo y esperanza, su mayor benefactor.

2. Hay dos cosas que tienen en común aquellos que han sido libertados de la esclavitud y aquellos que han quedado enamorados: el conocimiento de aquel a quien aman y quien tanto bien les hizo. Ni siquiera estoy hablando de gratitud, estoy hablando de curiosidad, de apego, de lealtad, ¿quien me hizo tanto bien sin yo merecerlo? ¿cómo es aquel a quien amo? Del mismo modo se produce un poderoso vínculo en aquel que es amado y aquel que ama. En el caso del cristiano no hay vínculo más poderoso en toda la tierra que el del creyente que ha sido rescatado por el amor del Mesías y hecho libre eternamente. ¿Deseas conocerle? ¿anhelas saber cada detalle de Él, su carácter, su vida? nuestro texto nos ordena a considerar detenidamente a Jesús.

3. El conocimiento meticuloso y exhaustivo de nuestro Salvador es el rasgo del verdadero Hijo de Dios, hemos sido marcados en nuestra frente y en nuestra mano derecha, lo cual quiere decir que hemos sido unidos íntimamente a Él. Cuanto mayor sea nuestro conocimiento de Él mayor será nuestro aprecio de Él, cuando mayor sea nuestra intimidad con Él mejor podremos servirle, cuando más cerca vivamos de Él mayor será su influencia en nosotros. Debemos procurar que Cristo sea el todo en nosotros, para que podamos reflejarle, disfrutarle, amarle y corresponderle como se merece.


miércoles, noviembre 29, 2023

Cristianismo socialdemócrata




“Entonces, ¿qué nos hace pensar que podemos escapar si descuidamos esta salvación tan grande, que primeramente fue anunciada por el mismo Señor Jesús y luego nos fue transmitida por quienes lo oyeron hablar?”

Hebreos 2:3 NTV


Si algo falta en el cristianismo de hoy es el temor. La reverencia es el profundo respeto a Dios, conscientes de Quién es Él, de sus derechos como Dios y Rey, y de su perfecta justicia. El temor es la desconfianza en nosotros mismos y la seguridad de los juicios justos de Dios sobre aquellos que se apartan de Él. En cambio tenemos una mentalidad fuertemente influenciada por los dioses (valores) de esta época: 1. la mentalidad de cliente, en la que nosotros somos el cliente y Dios existe para nuestra satisfacción en esta vida y nuestra satisfacción sin Él, 2. la mentalidad socialdemócrata, en la que Dios es el Estado, y nosotros somos todos iguales, y merecemos derechos y libertades y el Estado (Dios) está obligado a bendecirnos por igual y a devolvernos los tributos que le pagamos en forma de servicios. Esto, junto con una profunda ignorancia de la Biblia, que no se ha interiorizado es la ruina del cristianismo moderno.

2. Hay otro gran problema en el cristianismo moderno, y es una incorrecta comprensión de la llamada doctrina de la seguridad de la salvación. Es cierto que la Biblia enseña la seguridad de la salvación de los que son salvos, pero la Biblia NO ENSEÑA la seguridad de la salvación de los que PROFESAN SER SALVOS. Y en ese matiz es donde hemos torcido la enseñanza Bíblica, confesar no es lo mismo que creer, DIOS NO SALVA A PROFESANTES REBELDES, sino a aquellos que han creído y tiemblan ante Su Palabra. No deberíamos consolar a aquellos que son simples profesantes, por más años que lleven asistiendo a las reuniones. No deberíamos calmar y prometer a aquellos que están entre nosotros que no teman, porque todo creyente necesita una medida saludable de temor, de lo contrario no es más que un incrédulo con una conciencia adormecida. 

3. El llamado del creyente es a creer con confianza y temor, a desconfiar de sí mismo, y a poner su confianza en el perfecto Salvador, Jesús, en Quien han perdón. El creyente tiene que ejercer fe CADA DÍA, comprendiendo que es la Gracia la que le sostiene, y no una promesa vaga y genérica.

4. El creyente debe comprender la corrupción que lleva en su interior, esa natural tendencia que le aleja de Dios y se deleita en el pecado, pero también debe comprender que Jesús es propiciación de nuestros pecados, y que sólo la confianza en Él es la salida de nuestra condenación, porque Él es justo y es Quien justifica. No debemos tener otra esperanza fuera de Jesús, ni debemos tener otro deleite mayor que Él.


martes, noviembre 28, 2023

Salvación para hoy




“Él ya no es como un esclavo para ti. Es más que un esclavo, es un hermano amado, especialmente para mí. Ahora será de más valor para ti, como persona y como hermano en el Señor”.

Filemón 1:16 NTV


Las relaciones personales pueden ser rotas fácilmente, una traición, la omisión de ayuda, unas palabras dichas fuera de lugar, cualquier cosa puede ser el detonante de la amargura y el dolor que rompen relaciones. A veces las relaciones quedan rotas de por vida y hace falta algo más que buena voluntad para que sean restauradas. 

2. Onésimo conoció al apóstol Pablo en la cárcel, quizás como soldado que le custodiaba, aunque esto es sólo una especulación. En cualquier caso conoció a Pablo y con él conoció al evangelio. El conocimiento de Jesucristo no cambió la situación ni la relación con Filemón, pero sí cambió a Onésimo. El desencuentro o las traiciones pasadas no habían cambiado, pero Jesús si había cambiado al antiguo esclavo, ahora era un hombre personado, transformado y reconciliado con Dios. Aún más, era hermano de Filemón, un hermano en la familia de Dios.

3. ¿Cómo debería ser la relación entre creyentes? humanamente hablando entre hijos de Dios seguiremos lidiando con nuestras limitaciones y nuestra naturaleza caída. La envidia, los celos, el egoísmo, el personalismo, siguen presentes en nosotros, sin embargo el elemento diferenciador es uno: nuestro perdón y paz vienen de Aquel que murió para salvarnos, y la reconciliación entre nosotros viene del mismo lugar. Necesitamos continuamente recibir el perdón de nuestro Salvador para ser restaurados. 

4. Pero ¿qué ocurre cuando seguimos heridos, enfadados, llenos de rencor? cuando buscamos el contacto con Dios nuestro corazón endurecido se ablanda al considerar a Jesús, nuestra mente deja de dar vueltas al agravio y ahora gira en torno al Único que no hizo daño a nadie sino que recibió la crueldad inmerecida de otros, Jesús. Nuestra perspectiva deja de ser subjetiva para ser celestial, y nuestras emociones corrompidas son limpiadas al pensar en la Gracia que nos ha sido dada. 

5. La salvación es algo integral. Cristo no sólo nos trae el perdón legal por nuestro pasado, sino que quiere salvarnos hoy del rencor, de la ira, y de la venganza. Necesitamos experimentar la muerte del yo para que Cristo viva. Nuestro bautismo en agua representa una vida en la que muerte de lo viejo es reemplazada por la vida de Jesús. No nos aferremos al rencor del viejo hombre, a llevar las cuentas de los agravios sufridos, sepultemos todo lo que nos ata para que el Cristo resucitado reine en nuestro hoy.


lunes, noviembre 27, 2023

El pueblo de Dios es Dios en su pueblo




“Él dio su vida para liberarnos de toda clase de pecado, para limpiarnos y para hacernos su pueblo, totalmente comprometidos a hacer buenas acciones”.

Tito 2:14 NTV


¿Con qué propósito hemos sido perdonados y adoptados en la familia de Dios? ¿Cómo debería ser la vida de aquellos que hemos creído en el nombre de Jesucristo? 

2. Dios es un Dios santo, Quien nos ha regenerado a través del Espíritu Santo con un llamamiento santo, para que vivamos vidas santas. El propósito de Dios al adoptar hijos es que sus redimidos sean semejantes a Él, nos recata del pecado para que dejemos de vivir vidas centradas en el pecado y vivamos vidas centradas en Dios. 

3. La limpieza del hijo de Dios no ocurre en un instante, sino que es progresiva, existe un crecimiento tanto en el abandono del pecado, como en reflejar el carácter de Dios. Ese crecimiento puede ser muy lento o estar detenido en el caso de un cristiano inmaduro, o puede ser constante en el caso de un creyente que se apoya en Dios. Crecemos al desarrollar un apetito por Dios y un rechazo por el pecado, ya que el crecimiento tiene que ver con nuestro deleite por las cosas santas, y nuestro disfrute de las mismas. Y esto nos puede servir de señal para estar alerta, ¿estoy sintiendo aburrimiento o hastío por Dios y mi comunión con Él? ¿mi deseo por las cosas triviales está aumentando? Estas son dos señales de nuestro crecimiento o de nuestro enfriamiento en la fe. 

4. A nivel colectivo nuestro texto nos llama “pueblo de Dios” y hay un rasgo común del pueblo de Dios, y es su afán por las buenas obras, es decir, cuidar de los que más lo necesitan, proveer de los que menos tienen, y consolar a los que todos han abandonado. El pueblo de Dios es santo, y es misericordioso, así como el Dios que lo llamó lo es. Nuestro énfasis principal debe ser replicar el carácter de Dios en el carácter de la iglesia local, ¿se nos conoce así? a menudo preferimos otros énfasis, y todos esos énfasis desvirtúan el llamado que como pueblo de Dios hemos recibido. Recordemos que seremos juzgados con más severidad los que hemos recibido mucho. 


viernes, noviembre 17, 2023

La Vida que nos da vida



»¡Oh Israel, mantente lejos de los ídolos! Yo soy el que contesta tus oraciones y te cuida. Soy como un árbol que siempre está verde; todo tu fruto proviene de mí».

Oseas 14:8 NTV


La relación del creyente con Dios es única. Dios es para el creyente todo. El creyente ha pasado del completo desamparo, a una dependencia en la que Dios es su provisión, su sustento, y su Padre. Alejarse de Dios es por tanto la mayor locura auto destructivo,  ¿por qué hacerlo? ¿qué sentido tiene alejarnos de nuestro Bien?

2. Los ídolos son dioses falsos, fabricados por nosotros, y por lo tanto manipulables. Un ídolo no sólo es sustituto de Dios, es un dios al que puedes manejar, un ídolo no necesita fe, sólo necesitas negociar con él para obligarle a que te de lo que deseas. Cambiar al Dios vivo por un ídolo es una necedad. Dios responde oraciones, dice nuestro texto, y nos cuida, un ídolo carece de amor.

3. “Yo soy el que contesta tus oraciones y te cuida” dice el Señor. Dios es para nosotros como un madre que se desvela en nuestra enfermedad. Nadie hace lo que una madre hace por sus hijos, y Dios es mucho más que una madre, Dios está pendiente de nosotros, atento a nuestras oraciones, interesado en nuestro mayor bien. ¿Lo cambiaremos por los ídolos?

4. Nuestra vida viene de Dios. Dice nuestro texto que Dios es como un árbol verde que nos sostiene con su fruto. Nuestro sustento, nuestro alimento, nuestra vida depende de su vida. Y aquí hay un principio vital esencial para comprender el cristianismo: no se trata de un pacto con Dios en el que estamos obligados a cumplir una serie de normas, la vida espiritual se trata de CONFIANZA Y DEPENDENCIA. Confianza para obedecer y una dependencia vital que nos da fuerzas y gozo. Si Dios es la vida que sostiene nuestra vida, entonces nuestro papel es vivir conectados con Él. 

5. ¿En qué se basa tu relación con Dios? ¿en el miedo al castigo? ¿en el miedo a desagradarle? no podemos ganar el amor de Dios, lo tenemos porque Él es amor. Y ahora, gracias a Jesús, el Salvador, tenemos acceso a Dios. Como creyente debes asegurarte de pasar tanto tiempo como puedas bajo la sombra de este árbol de vida que es Dios, sustentarte con su fruto, y vivir en gozosa dependencia.


jueves, noviembre 16, 2023

No olvidar

 


“Mas yo soy el Señor, tu Dios, desde la tierra de Egipto; no conocerás, pues, otro dios fuera de mí, ni otro salvador sino a mí”.

OSEAS 13:4 RV2020

Olvidar nuestro pasado es olvidar quienes somos, olvidar nuestros orígenes es olvidar nuestra historia, pero olvidarnos del Dios que nos rescató es darle la espalda a todo lo anterior y mucho más. En nuestro texto el profeta reprocha a la nación cómo le ha dado la espalda a Dios y cómo Dios ha tenido paciencia con ellos, pero aun así, ellos han olvidado.

2. Egipto es la esclavitud, Israel fueron una nación de esclavos en la mayor potencia mundial de su época. Vivieron como esclavos sirviendo a otros, y Dios los libró de las manos del tirano faraón, para hacerles libres en su propia tierra. ¿Cómo olvidar algo así?, ¿y cómo podría olvidar el creyente que ha sido hecho libre en un sentido más real? Éramos esclavos del pecado e hijos de Ira, porque estábamos enfrentados a Dios, en cambio Él nos envió al Salvador, a Jesús. Olvidar nuestra redención es darle la espalda al Dios que nos hizo libres, que jamás nos ocurra algo así.

3. Dios es nuestro Dios DESDE que nos hizo libres. Nuestra redención es la marca de tiempo que indica desde qué momento Dios es nuestro Dios. Hemos pasado de ser esclavos a ser hijos libres de un Reino. ¿Cómo olvidar esto? Dios se dio a sí mismo como su Dios en el paso del mar rojo. Es Dios desde que cruzaron las fronteras del país que los oprimía. 

4. Desde nuestra salvación hemos sido consagrados al Dios que nos redimió. Él es nuestro Dios y nosotros somos suyos. Le pertenecemos, Él nos pertenece. El vínculo entre Dios y nosotros tiene que ver con un acto de salvación, y ese vínculo debe determinar toda nuestra vida. Meditemos con frecuencia de dónde hemos salido, Quien es el que nos ha rescatado. Necesitamos recordarnos nuestra identidad en Dios.


miércoles, noviembre 15, 2023

Vivir en dos lugares



Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

Colosenses 3:3‭-‬4 RVR1960


El creyente es, en cierto sentido, alguien que ha muerto con Cristo, y cuya vida está en Cristo. ¿Qué quiere decir eso? Quiere decir que hemos sido trasladados. Cuando alguien cambia de residencia su vida cambia de lugar, sus amigos, sus pasatiempos, su trabajo, todos están en su nueva ubicación. Nosotros hemos cambiado, hemos sido trasladados de una esfera de vida terrenal a una esfera de vida celestial. 

2. En relación a este mundo el creyente ha terminado su vida aquí. Un muerto ha perdido toda esperanza que pudiera tener, todas las ambiciones, todos los sueños. A un muerto no le queda nada en esta vida. De nada le sirve desear o hacer planes en este mundo, este mundo ya no tiene nada para él. Eso somos nosotros aquí, muertos sin esperanza, para los que no hay nada. Somos completos extraños y la vida transcurre sin nosotros, porque ya no pertenecemos a este mundo.

3. El lugar al que hemos sido traslado no es un lugar, es una persona, es Jesús. Él es nuestro Cielo. Él es nuestra vida, Él es nuestro mundo. Ahora pertenecemos a una nueva sociedad, un nuevo Reino, un nuevo lugar. Nuestras esperanzas, ambiciones y posibilidades son completamente nuevas, de otra clase. Nuestro “Cielo” es una categoría completamente nueva, mientras que este mundo está caído, el Cielo es eterno, mientras que este mundo está corrompido y en descomposición, el Cielo es eterno y nuevo. Mientras que este mundo es un lugar de malicia y egoísmo, en el que Dios no está presente, el Cielo es un lugar de estrecha comunión con el Dios eterno, sin la interrupción del pecado, y es un lugar en el que imperan nuevos principios revelados en el sermón del Monte, una mentalidad tan extraña que es locura a los hombres de este mundo. 

4. En otro sentido el creyente vive en dos sitios simultáneamente. Físicamente está en este mundo, espiritualmente está en Cristo. Pisamos el mismo mundo que los demás, pero este mundo no tiene nada de nosotros. La contaminación y la corrupción de este mundo no le alcanza, Él lleva la fragancia del Cielo, su verdadero hogar. Quizás alguien pueda ver en nosotros una cualidad diferente, y tendrá razón, somos una anomalía, estamos fuera de lugar aquí.

5. Como creyentes renovamos nuestra mente y nuestro espíritu al meditar en Cristo Jesús. En en su persona que tenemos comunión con Dios. No encontramos descanso en ninguna de las cosas de este mundo, sólo tenemos descanso en nuestro Salvador. Somos suyos, y Él es nuestro, Él es nuestro destino y nuestro recreo ahora. Cuando estamos agotados tras pasar un día completo en este mundo que no es nuestro, nos renovamos al tener contacto con Aquel que es nuestro verdadero mundo.


martes, noviembre 14, 2023

Corazón de padre



“Guíe a Israel con mis cuerdas de ternura y de amor. Quité el yugo de su cuello y yo mismo me incliné para alimentarlo”... “Sin embargo, como mi pueblo se niega a regresar a mí, regresará a Egipto y será forzado a servir a Asiria”.

Oseas 11:4‭-‬5 NTV


“Oh, Israel, ¿cómo podría abandonarte? ¿Cómo podría dejarte ir? ¿Cómo podría destruirte como a Adma o demolerte como a Zeboim? Mi corazón está desgarrado dentro de mí y mi compasión se desborda”.

Oseas 11:8 NTV


El pecado de Israel iba a traer severos juicios sobre la nación, Dios usaría circunstancias dolorosas como la invasión de otras naciones para castigarlos, con el objeto de que se volvieran a Dios. 

2. Dios no castiga como un padre colérico, sino que siempre busca un propósito, Él busca nuestro mayor bien, y nuestro mayor bien es que le conozcamos, que nos volvamos a Él. La prosperidad no es nada, la salud no es nada, la familia y las relaciones no son nada, sin Dios. Hay algo más precioso que la vida, y ese es Dios mismo. 

3. El castigo de Dios es algo que rompe el corazón del mismo Padre celestial: “¿cómo podría dejarte ir?... ¿cómo podría destruirte?” dice el Señor. Todo padre que ame a sus hijos los disciplina con dolor en el corazón, porque sufre cuando ve sufrir a aquel que ama. Y Dios Padre aunque castiga en su santa Ira, también se duele por nosotros, y detiene su castigo, cuando ve que está dando el fruto de arrepentimiento.

4. El mayor sufrimiento de nuestro Padre celestial tuvo lugar cuando su amado Hijo, nuestro Salvador Jesucristo, fue herido en la cruz, y separado de su bendita comunión. Jesús  fue hecho maldición, castigo por el pecado que no cometió. El castigo que recibió Jesús supera nuestra comprensión de la Ira de Dios, Él fue herido por nuestros pecados para que nosotros heredemos bendición. El corazón del Padre fue también herido en la cruz. Si Aquel que ha hecho todo esto por nuestra salvación, nos disciplina para limpiarnos y acercarnos a Él, bendecimos su Nombre. Él hiere, pero también sana, y las consecuencias de Su castigo son eternas, Dios es mejor que la vida.


lunes, noviembre 13, 2023

Indignidad

 



“Oh Señor, Dios de Israel, tú eres justo. Nos acercamos a ti con nuestra culpa, sin ser más que un remanente que ha escapado, aunque en semejante condición ninguno de nosotros puede estar en tu presencia”.

Esdras 9:15 NTV


El remanente de los cautivos habían vuelto a la tierra de Israel y habían vuelto a cometer los mismos pecados por los que fueron expulsados y deportados por Dios. El matrimonio mixto había quedado expresamente prohibido por Dios, las consecuencias las había vivido en el pasado, el abandono de la fe, y la adopción de ritos y prácticas paganas abominables, que incluían la prostitución, el sacrificio infantil y un estilo de vida religioso disociado de la moral. Y ahora, el pueblo de Dios volvía a repetir viejos pecados, para desolación del escriba Esdras.

2. El pecado, la desobediencia a la Ley de Dios es mucho más que algo que trae consecuencias, es un atentado contra Aquel que es dueño del universo. Esta es su casa, estas son sus normas, y desobedecer es ofenderle a Él. “Tú eres justo” es la primera parte de la oración que consideramos, toda oración de arrepentimiento debe partir de ese hecho: que Dios es justo, y que nosotros no lo somos. 

3. El reconocimiento de la culpa es la siguiente parte de esta oración: “nos acercamos a ti con nuestra culpa”. Normalmente nos excusamos de nuestro pecado, encontramos razones para minimizar nuestra culpa, pero eso no es una confesión, es una justificación del pecado. Nuestro arrepentimiento, como enseña Benjamín Gómez “debe tener nombres y apellidos” debe ser escrupulosamente claro y preciso a la hora de señalar a Dios cuáles son nuestros pecados. 

4. La oración de arrepentimiento señala que Dios ha sido fiel con nosotros, y no hemos respondido a su bondad. Ellos eran un remanente que habían sobrevivido a los reyes extranjeros que no sólo arrasaron el país, sino bajo los que sirvieron en cautiverio. Ahora han pecado contra el mismo Dios que los rescató de la esclavitud y los devolvió a su tierra. El pecado es un desprecio de Dios, es ignorar su bondad y paciencia con nosotros. 

5. El arrepentimiento reconoce nuestra indignidad “ninguno de nosotros puede estar en tu presencia”. No merecemos, ni podemos exigir nada de Dios, y si lo hacemos es porque ignoramos nuestro pecado e ignoramos la dignidad del Dios Santo. Ver las cosas como Dios las ve implica entender de forma muy clara que estamos excluídos de Dios, que no merecemos nada de Dios, y que aun reconociendo nuestro pecado, Dios puede perdonarnos o no. 

6. En estos últimos tiempos Dios nos ha dado un Salvador, el Hijo de paz, Aquel que es justo de manera perfecta, obediencia, y en el que Dios Padre se complace, Él fue hecho maldición en la cruz, cargando nuestro pecado, para que nosotros recibamos el perdón. Humildemente recibimos la Gracia, y oramos vivir a la altura de lo recibido.


viernes, noviembre 10, 2023

El abandono de Dios


“En lugar de invocarme con corazón sincero, se quedan sentados en sus sillones y se lamentan. Se hacen cortaduras en el cuerpo y suplican grano y vino nuevo a dioses ajenos y se alejan de mí. Miran en todas partes menos al Altísimo. Son tan inútiles como un arco torcido. Sus líderes morirán a manos de sus enemigos a causa de su insolencia hacia mí”.

Oseas 7:14‭, ‬16 NTV


A Dios le importa cómo vivimos, lo que hacemos. A Dios le importa la justicia, le importan los pobres, los extranjeros, las viudas y los huérfanos, se indigna ante el robo, la violencia, la corrupción y la idolatría. Nada de lo que hagamos está exento de consecuencias, Dios es juez de vivos y muertos, ante Él daremos cuentas.

2. El pueblo de Dios es juzgado más severamente, Dios espera mucho de él, porque le ha dado mucho. Y de todos los pecados, el peor pecado del pueblo de Dios es la idolatría, para Dios esta traición es la peor, implica la infidelidad, es el abandono de Dios por dioses falsos, es la mayor de las deslealtades, de los desprecios. En nuestro texto el pueblo clama a dioses falsos, practican las costumbres de los pueblos paganos. Dios lo está viendo todo, no pasa desapercibido. Hoy el pueblo de Dios puede caer en el mismo pecado, cuando confía más en otros dioses que en Dios mismo, cuando abandona el mensaje del evangelio por otros mensajes que agradaban más a sus vecinos, cuando su esperanza no está puesta en Él sino en este mundo.

3. El pueblo de Dios que abandona a Dios es tan inútil “como un arco torcido”. Pierde su sentido, se ha terminado boicoteando a sí mismo. Al desconectarse de Dios ha perdido su razón de ser, ha abandonado su fuerza, ha escogido su propia destrucción. Pero Dios no abandona a Su pueblo, Él es fiel. 

4. Evaluemos nuestra vida espiritual, hagamos confesión de pecados, ¿hemos dado la espalda a Dios? ¿en qué le hemos fallado? necesitamos estar despiertos y no ignorar las silenciosas amenazas que batallan contra nuestra fe. Como hijos de Dios necesitamos apartar tiempo para ver cómo está nuestra alma, apartar tiempo para orar y hacer cuentas, y dejar que Dios examine nuestra fe. En esta sociedad enferma de entretenimiento no procuramos los espacios necesarios para buscar a Dios en silencio, en oración y frente a Su Palabra. 


miércoles, noviembre 08, 2023

Señales de alarma

 


SEÑALES DE ALARMA


“Entonces regresaré a mi lugar, hasta que reconozcan su culpa y se vuelvan a mí. Pues tan pronto lleguen las dificultades, me buscarán de todo corazón”.

Oseas 5:15 NTV


Dios habla de muchas maneras, de forma clara e inequívoca por los 66 libros del volumen que conocemos como “la Biblia”, pero también usa circunstancias y si es necesario dificultades para hacernos recapacitar y entender que obramos mal. Los tratos de Dios con nosotros siempre están llenos de misericordia y bondad, Él obra conforme a Su amor y sabiduría, procurando siempre el mayor bien para cada uno de nosotros. 

2. En nuestro texto vemos que el pueblo se había corrompido, a pesar de los continuos anuncios de los profetas, Dios envió un castigo (la deportación) y la promesa del retorno. Sacarlos de su tierra para llevarlos a tierra extranjera era una experiencia desoladoramente dura, pero tenía como objetivo hacerles recapacitar, que abandonaran la idolatría, la injusticia y se volvieran a Él. 

3. Algunos malos padres golpean a sus hijos cuando son víctimas de ira, o de la frustración. Dios no obra nunca así, cada castigo que Dios envió a su pueblo tuvo como propósito que recapacitaran. Es por ello que esas “dificultades” que anuncia no son más que señales de alarma que avisan del peligro en que se están poniendo. Dios también nos manda señales de alarma en nuestra vida, puede ser una conciencia culpable, un amigo espiritual que nos corrige, o la Palabra de Dios hablando a nuestra conciencia. Sea cual sea la señal de alarma, no debemos ignorarlas sino detenernos y reflexionar, ¿qué estoy haciendo? ¿Cómo ve Dios lo que estoy haciendo? ¿Cuáles son las consecuencias de lo que estoy haciendo? ¿Qué dice la Biblia sobre lo que estoy haciendo? ¿Cómo afecta a mi relación con Dios lo que hago?

4. La vida cristiana requiere vigilancia, atención, y un cuidado exquisito, de la misma manera que una viña requiere un cuidado constante de limpieza y poda, nuestra vida con Dios requiere madrugar temprano, y estar muy atentos a Dios y a lo que Él dice. El Hijo de Dios, Jesús, ha hecho posible esta vida, es por su sacrificio en la Cruz que cumplió toda justicia, para que nosotros podamos ser declarados justos, no en base a nuestros méritos, sino los suyos. Atendamos a las señales de alarma que Dios nos da, cuidemos nuestra vida espiritual.



martes, noviembre 07, 2023

Algo mejor



“pero mi vida no vale nada para mí a menos que la use para terminar la tarea que me asignó el Señor Jesús, la tarea de contarles a otros la Buena Noticia acerca de la maravillosa gracia de Dios”.

Hechos de los Apóstoles 20:24 NTV


Todos amamos nuestra vida, y todos amamos disfrutar de las cosas buenas, de hecho si renunciamos a algo bueno es por algo mejor, si no ¡no tendría sentido! el apóstol Pablo, enviado por Dios para enseñar que hay algo mejor, practicaba lo que predicaba, renunciando a todo con tal de cumplir con su misión. Pero, ¿qué hay mejor que la vida y que el disfrute de la vida?

2. Lo único que hay mejor que la vida es “la Buena Noticia acerca de la maravillosa gracia de Dios”, es decir, que a pesar de nuestra maldad y egoísmo contra Dios, a pesar de nuestra rebelión, Dios ha enviado a su Hijo Jesús para salvarnos y ganar el perdón, reconciliándonos con Dios. La Buena noticia es el anuncio de la paz con Dios por medio de Jesús. La vida eterna es mejor que la vida, y la vida eterna con Dios como nuestro Padre es mejor que la vida eterna. 

3. ¿Conocemos el valor del evangelio de Jesús? nos ha sido dado un mensaje que puede reconciliar a cada ser humano con Dios, ¿cómo de valioso es algo así? ¿conocemos este mensaje, nos lo apropiamos, lo vivimos? nuestra responsabilidad como creyentes en Jesús es ¡ser más creyentes! 

4. ¿Estamos dispuestos a renunciar a lo bueno por aquello que es mejor? sólo si conocemos bien el valor del evangelio podremos invertir lo que tiene menos valor para multiplicar lo que sí es valioso. Oremos que el Señor abra los ojos de nuestro entendimiento para seamos capaces de comprender cual es la medida del amor de Dios, cual es la excelencia del Hijo de Dios como Salvador, su obediencia perfecta, su inocencia plena, y todo ello ofrecido en nuestro favor. Que no sólo creamos el evangelio, sino que el evangelio nos tenga a nosotros, que quedemos cautivos de Jesús, el Salvador, nuestra paz.


lunes, noviembre 06, 2023

Renueva tu fe

 ¿Naciste en un hogar creyente? ¿se te quedó pequeña la fe de cuando eras niño? quizás es el momento de renovar tu fe, de crecer, y ir en un conocimiento maduro De Dios, ¿te atreves?

Puedes escuchar los audios desde el enlace de archive.org.

Infidelidad

 




Entonces el Señor me dijo: «Ve y ama otra vez a tu esposa, aun cuando ella comete adulterio con un amante. Esto ilustrará que el Señor aún ama a Israel, aunque se haya vuelto a otros dioses y le encante adorarlos”.

Oseas 3:1 NTV


Dios usó la vida del profeta Oseas para predicar un mensaje a la nación de Israel: que a pesar de su infidelidad Dios iba a ser fiel y cumpliría su compromiso, pero también que Israel finalmente se volvería a Dios tras haber pecado de idolatría. Para ellos Oseas tenía que amar a una mujer prostituta, “redimirla” es decir, tomarla para él, haciéndola su esposa. ¿Qué clase de hombre haría algo así? esa era la misión del profeta, que todo el mundo se preguntara por qué hacía eso, para finalmente explicarlo a todos.

2. La idolatría fue el gran pecado de la nación de Israel, la peor traición, suponía traicionar el amor y la fidelidad de Dios, y cambiar al eterno y santo Dios, por dioses viles, imágenes de animales a las que adoraban. Nosotros no somos mejores que ellos, ¿no es cierto que cambiamos a Dios por sustitutos miserables? podemos escoger entre el Dios que nos ama y placeres que duran un poco de tiempo y que nos alejan de Dios, y escogemos lo segundo. 

3. Dios muestra Su fidelidad cuando nos ama a pesar de nuestra desobediencia. En lugar de castigarnos ¡se acerca a nosotros!, en lugar de alejarse, ¡se vuelve más cercano! Dios es amor y fidelidad, y realmente desea que nos volvamos a Él, ¿por qué despreciamos las oportunidades que nos da para restaurarnos? oremos por nosotros mismos, para que nuestra mente discierna lo que nos conviene, y lo que nos conviene ¡es Dios mismo! que comprendamos el inmenso valor de Dios, de Su amor, de Su Gracia, de su feliz y gozosa compañía. No cambiemos la comida de los cerdos por el banquete en la casa del Padre. Entremos en razón, volvamos nuestros ojos a Aquel que nos ama.


viernes, noviembre 03, 2023

Resucitó


 Mas Dios le levantó de los muertos. Y él se apareció durante muchos días a los que habían subido juntamente con él de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo.

Hechos 13:30‭-‬31 RVR1960


El cristianismo histórico tiene un fundamento claro: Jesús resucitó, un hecho que fue corroborado por numerosos testigos que pagaron este testimonio con sus vidas. Y el cristianismo sigue imparable su curso, porque ese Jesús que resucitó sigo obrando hoy, trayendo luz y obrando en las vidas de aquellos que creen en Él.

2. ¿En qué has puesto tu fe? A menudo se dice que uno tiene la fe de dónde ha nacido, eso es cierto en parte, en cambio la fe de Occidente es la nada, nuestro mundo secularizado, materialista, enamorado del placer está lleno de sí mismo. Cada persona, nacida o no dentro del cristianismo tiene que llegar a un punto de decisión personal, si creer en las afirmaciones de Jesús sobre sí mismo, y creer en el testimonio de los mártires de su resurrección, o ignorarlo. Cada persona tiene delante de sí mismo evidencias de la historicidad de esta fe, y evidencias de la coherencia y verdad de las enseñanzas de Jesús. Este testimonio puede ser salvación para él, o condenación, puede ser creído como verdadero, o ser rechazado.

3. Cuando el testimonio de Jesucristo es leído se transforma en una fuerza poderosa que dinamiza la mente y el espíritu. Aquellos que no sólo han creído sino que han considerado las enseñanzas de Dios reveladas en Jesús reciben una comprensión clara de su propia naturaleza, de la naturaleza de este mundo, de Dios y de Su Gracia, y no sólo eso, sino que también reciben el poder para vivir vidas limpias de la corrupción del pecado que destruye todo. Este poder y este conocimiento son una fuerza que impulsa una vida sobrenatural, la cual es testimonio de Dios y su victoria, y apunta a la tumba vacía, señal de la victoria de Jesús.

4. Aquellos testigos de la resurrección de Jesús vencieron sobre un sistema de sacerdotes quienes tenían un poder enorme y ejercieron violencia extrema sobre ellos, también vencieron a la Roma pagana, que se oponía contra la idea de un Dios único, con un Reino diferente a la Roma imperial. Hombres sencillos y corrientes vencieron también el amor a sus propias vidas y sembraron el Reino de Dios en todo el territorio donde estaba el Imperio romano y más allá. 

5. Hoy, casi dos mil años después, la realidad del evangelio sigue igual de fuerte en los creyentes en Jesucristo. El poder de Jesús resucitado sigue imparable en los discípulos, como testimonio al mundo de que Él es el Salvador escogido. Reconocer a Jesús implica reconocer toda tu culpa y maldad, y poner tu confianza en el poder de Jesús para salvar, como mediador entre nosotros y Dios, y como Aquel que es Justo y que cargó con nuestros pecados en la cruz. Y si ya creíste el evangelio, te reto  A SER AUN MÁS CREYENTE, a vivir más intensamente este evangelio, a creer con más fuerza en el Hijo de Dios, nuestro Salvador.


El miedo a las conspiraciones

  EL TEMOR POR LA CONSPIRACIÓN “No llames conspiración a todo, como hacen ellos,     ni vivas aterrorizado de lo que a ellos les da miedo. T...