JEREMÍAS 33:1 RVR1960
[1] Vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo:
Uno de los momentos más bajos de la vida de Jeremías fue al ser azotado y dejado preso en el patio de la cárcel. Su ministerio le había llevado allí. Allí también le habla Dios y le muestra todo lo que ocurrirá, así como las promesas de restauración y vuelta a Jerusalén. Pero aún más, la profecía llega más lejos e incluye la venida del Mesías y el perdón que traerá (v.8). En el v. 15 habla del renuevo de justicia, un descendiente de David que traería justicia a toda la tierra, ¡qué gran revelación en el patio de la cárcel! Así que Jeremías está en su momento más bajo, y en su momento más alto, en su mayor sufrimiento, y en su mayor gozo, porque en aquel patio de la cárcel le ha sido concedido contemplar la venida del Mesías, la gloria, el perdón y el bien que traerá a toda la tierra. ¡Maravillosa la bendición en la prisión!
“y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré” (v.9) Esta es una promesa gloriosa, aunque el juicio es terrible (la desolación de Jerusalén por juicio). ¿Cómo es Dios? Nos gustaría reducir a Dios a una sola categoría, bondad, o santidad sin bondad, perdón sin juicio, o juicio sin perdón, santidad sin misericordia, o misericordia sin santidad. Pero Dios es más complejo de lo que nuestra mente afectada por el pecado y las limitaciones puede comprender, ante Dios solo cabe el asombro y la adoración.