lunes, junio 29, 2026

Buscar refugio en Dios


SALMOS 48:3 RV2020

[3] En sus palacios Dios es conocido por refugio.


A veces vemos el tiempo de intimidad con Dios como una obligación religiosa auto impuesta, una especie de sacrificio necesario, saludable (sin saber muy bien por qué) hecho en temor (¿habrá castigo si no cumplo?). Esa es una forma muy necia de pensar. Dios es un refugio para el alma, el entretenimiento no lo es, Dios es un lugar de paz y sosiego, la diversión o el placer no lo son. Todo lo que buscamos en este mundo  jamás lo encontraremos, sólo Dios es refugio.

Dios habita en el palacio. Un palacio es un lugar de belleza. Lo mejor de todo el reino está en el palacio, los cantores más excelentes, la mejor mesa. Para el creyente el palacio lo es sólo por una razón: el Rey está en él. Nuestro Señor Jesucristo es el que habita el palacio, y todo él es reflejo de su grandeza, ¡no al revés!

¿Buscas el palacio de Dios? ¿Has encontrado refugio en Dios? Es por medio de Cristo Jesús que tenemos acceso a un lugar del que no somos dignos. Aprovechemos y abusemos de nuestro privilegio espiritual, necesitamos de Dios, Él no necesita de nosotros, busquemos la paz y el descanso que este mundo no nos da, encontrémoslo en la comunión con el Padre de nuestro espíritu.

domingo, junio 28, 2026

Nehustán

 2 REYES 18:4 RV2020

[4] Quitó los lugares altos, quebró las imágenes, rompió los símbolos de Asera e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llamó Nehustán.

2 Reyes 18:4 RVR2020


A la hora de inventar ídolos, los seres humanos somos muy ingeniosos. Moisés, por instrucciones de Dios, hizo una serpiente de bronce, para que los israelitas heridos por picaduras de serpiente la miraran, fueran sanados. Lo cual es símbolo de Cristo crucificado por nuestros pecados, al cual si miramos con fe seremos sanados de la plaga del pecado. Pero este objeto, que fue diseñado como medio para sanar al pueblo, se transformó en un objeto de culto idólatra y supersticioso. Así es el corazón del ser humano, siempre dispuesto a confiar en cualquier cosa antes que en Dios. 

Los peores ídolos son los más sutiles, son aquellos que son una mezcla de elementos sagrados y profanos, pero que al final siempre son lo mismo: un sustituto de Dios. El nombre “Nehustán” que Ezequías le dio era un nombre despectivo, significaba “un pedazo de bronce” ¡y eso es lo que era! no era nada más que metal, sin poder. 

Ensalzar el pasado, para evitar que Dios actúe en el presente. En el pasado la serpiente de bronce fue salvación para Israel, pero ahora no tenía sentido alguno. Tuvo sentido cuando estuvieron en el desierto, ¿por qué volver a ella? A veces nos volvemos a los hechos antiguos de salvación de Dios, miramos atrás y no al Dios del presente. Una cosa es venerar el pasado, y otra es vivir en el pasado como si Dios no interviniera en el presente. Esto ocurre cuando añoramos los tiempos pasados, a los hombres de Dios del pasado, a la iglesia que venció a los retos del pasado, pero no nos ponemos a confiar y a servir bajo la autoridad de Dios. Algo que Dios hizo en el pasado se puede volver un ídolo hoy ¡cuidado con ello!

Ezequías fue capaz de honrar al Dios de David evitando que un elemento del pasado se transformara en idolatría de hoy. A veces las formas, las ceremonias, pueden volverse ídolos, una forma de atar a Dios. Cada generación debe buscar a Dios, obedecerle, confiar en Él. El pasado debe ser honrado, aprendido, considerado, pero no puede ser revivido si nos lleva al inmovilismo incapacitante.

sábado, junio 27, 2026

LA BATALLA INTERIOR

ISAÍAS 26:9 RV2020

[9] Con mi alma te he deseado en la noche y mientras haya en mí un hálito de vida, madrugaré para buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los habitantes del mundo aprenden justicia.


La perseverancia y la fortaleza del justo (el creyente, el escogido, el hijo de Dios) está en lo que ocurre en su interior. La “noche” es la peor experiencia que uno haya tenido en su vida. Mientras el resto de personas duermen plácidamente, el creyente está atormentado ¡no puede dormir! se consume de preocupación, es en ese momento que su deseo es para Dios, no sólo desea que venga la mañana (la liberación) sino que su deseo es Dios llevando a cabo su liberación. “Madrugaré para buscarte” implica el deseo prioritario de buscar a Dios, cada día. Como creyentes nuestra prioridad es Dios, la comunión con Dios, la conversación con el Padre, la lectura de Su Palabra, el silencio en su presencia. ¿Lo buscas? 

Mientras esa lucha interior se libra en el creyente, en el mundo suceden los juicios divinos, unos juicios que los no creyentes no entienden, “aprenden justicia” sólo cuando estos han pasado. Así que la lucha del no creyente es exterior, y la del creyente es interior. Salvando las inmensas distancias y las profundidades de la pasión de nuestro glorioso Salvador en Getsemaní, Quien libró una batalla interior por obedecer al Padre y sufrir el infierno de la separación, y convertirse en la diana de Dios al haberse hecho maldición y pecado por nosotros, nosotros a una escala ridículamente pequeña, libramos nuestras batallas, pero a diferente del Señor Jesús, no lo hacemos solos, sino asistidos por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, Quienes hacen morada en nuestro espíritu, y nos consuelan. 

Hermano, que tu vida interior sea rica en Él, que cada mañana te levantes tan temprano como puedas para ser conducido a los pastos verdes de la Palabra, y al monte del la transfiguración para experimentar la revelación de la persona de Jesús en Su gloria para que tu fe sea edificada, y así fortalecido poder bajar de esta experiencia de íntima comunión a tus asuntos diarios, resplandeciente, como un hombre nuevo.

jueves, junio 25, 2026

El pecado persistente

 EL PECADO PERSISTENTE

2 CRÓNICAS 28:22-23 RV2020

[22] Además, el rey Acaz, en el tiempo que aquel lo apuraba, añadió mayor pecado contra el Señor, [23] porque ofreció sacrificios a los dioses de Damasco que lo habían derrotado, y dijo: «Puesto que los dioses de los reyes de Siria les ayudan, yo también ofreceré sacrificios a ellos para que me ayuden». Pero estos fueron la causa de su ruina y la de todo Israel. 


Acaz no sólo desobedeció a  Dios, sino que fue consistentemente castigado por Dios. Pidió ayuda a Asiria, y no sólo no recibió ayuda de ellos, sino que los ejércitos Asirios sitiaron Jerusalén. Cerró el templo, saqueó el Templo, a la vez que ofrecía sacrificios a los dioses de Siria. Este es el proceder sw alguien que nunca creyó en el Dios de Israel, sino que estaba dispuesto a adorar a cualquier dios que le diera la victoria y que hiciera su voluntad. ¿No hacemos nosotros igual? Adoramos a cualquier dios que nos de lo que le pedimos, y estamos dispuestos a sacrificarle a ese dios lo que nos pida. 

Dios tuvo misericordia de Acaz castigándolo, sufriendo la invasión y deportación del reino del Norte (Samaria), y también el perdón de Dios cuando el profeta Oded (v.9) acusa a los ejércitos de Samaria de pecar contra Dios tomando cautivos de sus hermanos del reino del Sur. Pero nada de lo que Dios hizo, ni sus castigos, ni su perdón hicieron que Acaz se volviera a Dios, así son muchos hombres, que da igual cuanto sean castigados por Dios, nunca se volverán a Él. 

En cuanto al creyente, un hijo de Dios, alguien que ha sido recatado por Jesucristo no puede adorar a los falsos dioses que le oprimieron y le alejaron de Dios, el dinero, el placer, el poder, la aprobación de otros. En el momento que disfrazamos la idolatría de la fe en Dios, en ese momento hemos añadido a la idolatría otro pecado: el pecado de la hipocresía, de maquillar la idolatría de piedad. Dios nos libre de ello. 

En los versículos 1 al 8 se describen todos los ataques, muertes que el reinado de Acaz sufrió de Asirios, de Israelitas (Norte) y de los Sirios. Acaz fue muy idólatra y sufrió mucho, pero en ningún momento se volvió a Dios. ¿Cómo es posible tanta necedad? El pecado obstinado, persistente, impenitente, endurece nuestra conciencia e impide que nos volvamos a Dios. Cuando pecamos una y otra vez, sin dolor, sin mala conciencia, podemos cruzar una barrera en la que no hay retorno, en la que sólo queda un camino descendente y hacia abajo, donde cada pecado sucede a otro con cada vez más velocidad, y donde no hay marcha atrás. El Señor nos libre de cruzar esa barrera, porque nunca sabemos dónde está, y nunca sabemos si el siguiente pecado será nuestra ruina total.

miércoles, junio 24, 2026

Volvernos a Dios

 MIQUEAS 3:11 RV2020

[11] Sus jefes se dejan sobornar, sus sacerdotes predican a sueldo, sus profetas adivinan por dinero, y se apoyan en el Señor cuando dicen: «¿No está el Señor entre nosotros? No vendrá sobre nosotros ningún mal».


Cuando el amor al dinero entra en el pueblo de Dios y la codicia se vuelve el objeto de adoración, parecerá que todas las cosas siguen igual, pero la corrupción será absoluta. Cuando en la Iglesia de Jesucristo aquellos que debieran ser voceros de la verdad, de enseñar fielmente la Palabra de Dios ahora la pervierten por dinero, callan lo que debieran hablar, y hablan lo que no conviene, entonces el juicio de Dios es inminente sobre esa ramera (ya no la llamaremos iglesia). 

La apariencia de religiosidad es un engaño letal. El culto funciona, todo parece en orden, todo suena bíblico, pero ¡nada lo es! La presencia del Señor con nosotros no es a pesar de nosotros, Dios no apoya nuestro pecado, por lo tanto, deberíamos estar revisando nuestras vidas de forma constante a la luz de lo que Dios enseña, deberíamos practicar el arrepentimiento como una forma de re orientar nuestras mentes a Dios. Nuestra natural inclinación al pecado debería hacernos dudar de nosotros mismos y mirar a Dios con frecuencia.

martes, junio 23, 2026

Buscar a Dios

 DEJAR DE BUSCAR A DIOS

ISAÍAS 9:13 RV2020

[13] Pero el pueblo no se convirtió al que lo castigaba ni buscó al Señor de los ejércitos.


Bajo el fiel rey Jotam la nación no dejó de desobedecer a Dios, ni de corromperse. La disciplina tampoco tuvo efectos ¡y esto es lo más desastroso! que Dios no esté corrigiendo y que nosotros, a pesar del sufrimiento que debería sacudirnos, sigamos pecando, ajenos a las dolorosas advertencias de Dios. 

De aquí tendríamos que aprender dos lecciones: ¿Estamos atentos a las señales que Dios nos manda? ¿Estamos buscando a Dios? Lo primero es que debemos estar atentos y despiertos, lo cual implica vivir en oración y preguntar al Señor ¿estás queriendo decirme algo? ¿Hay algún pecado que debo abandonar? ¿Hay algo que debería obedecer? ¿Hay falta de confianza en Tí? Examinarnos a nosotros mismos bajo la luz de la Palabra de Dios para que Dios nos muestre nuestras deficiencias y podamos ser corregidos.

Lo siguiente es la actitud de buscar a Dios. Desde que abrimos los ojos debemos buscar la presencia de Dios, la Palabra de Dios, el perdón de Dios, y la adoración a Dios. Debemos vivir instalados en la búsqueda personal de Dios, como seres humanos hemos sido llamados a glorificar a Dios, disfrutando de Él, como dice la confesión de fe de Westminster. Cuando dejamos de buscar a Dios abrimos la puerta a la idolatría, y si tomamos nota del ejemplo de Israel veremos que su ruina comienza con la adoración a los falsos dioses. Que el Señor limpie nuestro corazón de idolatría, llevándonos a la adoración constante de Él, al servicio fiel, a la atención plena a Su Palabra.


domingo, junio 21, 2026

La visión

 LA VISIÓN CELESTIAL


ISAÍAS 6:6-8 RVR1960

[6] Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; [7] y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. [8] Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. 


El contexto inmediato es el de una tragedia nacional, la muerte del buen rey Uzías. Pero también el de la degradación de la vida espiritual y moral de Israel, robos, violencia, religiosidad superficial. Isaías tiene una visión de la Gloria de Dios en su Trono, una visión que de normal le llevaría a la muerte a cualquier mortal, pero es quitada su culpa y escucha en el Trono una pregunta: ¿Quien va a hacer algo para que las cosas cambien? ¿Quien será el mensajero de Dios? (en paráfrasis) Isaías respondo: yo, yo iré, llevaré a cabo la tarea de anunciar juicio, pondré en peligro mi vida, diciendo al pueblo, a grandes y pequeños lo que no quieren oir. Debemos entender bien que el hecho de que Isaías acepte la misión de Dios es aceptar una sentencia de muerte implícita. El profeta era alguien comprometido a la vida más díficil, a estar en contra de todo el pueblo, a ser objeto del odio, y a ser la diana en el la que los pecadores lanzan sus flechas contra Dios. Pero ¡esa visión! al Excelso, Glorioso, Santo, Sublime Dios en su Trono, ¿cómo vivir igual tras ver a Dios en su trono? Nosotros también debemos entrar en el Santuario cada día para ver a Dios. Necesitamos refrescar esa visión. Debemos escondernos de este mundo y refugiarnos en el Santuario, ver con asombro y terror la adoración que en el lugar más santo se presta al Santo, y salir de allí con un voto: vivir la vida celestial en este mundo terrenal.



ISAÍAS 5:5 RVR1960

[5] Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será consumida; aportillaré su cerca, y será hollada. 


La viña estéril de Dios, en quien Dios había invertido tanto, y que no producía nada, ha cruzado una línea invisible, y Dios ha tomado una decisión por su bien: quitar la valla de protección, abrir su cerca, hacerla vulnerable y débil. Al retirar su protección sobre Judá vendrán enemigos, guerras, saqueos, muerte y deportación. 

¿Y qué hay de nosotros? ¿Cuántas veces tenemos que rebelarnos contra Dios antes de que Él decida herirnos para que levantemos nuestros ojos al Cielo? “No seáis como el caballo o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti”. En nuestro amor a los sustitutos de Dios somos degradados, arruinados por el pecado, y la única forma que Dios tiene para que volvamos a Él es algo que nos saque del sopor del pecado, que nos espabile del adormecimiento de la idolatría y nos vuelva a Él.

Buscar refugio en Dios

SALMOS 48:3 RV2020 [3] En sus palacios Dios es conocido por refugio. A veces vemos el tiempo de intimidad con Dios como una obligación relig...