viernes, agosto 28, 2026

No te distraigas

 NO TE DISTRAIGAS

Esdras 1:1 NTV

[1] En el primer año de Ciro, rey de Persia, el Señor cumplió la profecía que había dado por medio de Jeremías. Movió el corazón de Ciro a poner por escrito el siguiente edicto y enviarlo a todo el reino:


La historia de Israel es una confirmación tras otra de la Palabra de Dios. Tras la deportación a Babilonia, tras la caída de Babilonia y la sucesión de reinos distintos uno podría pensar que la promesa del retorno no sería posible, ¡estos nuevos reyes apenas sabrían qué era Israel! pero Ciro es levantado por Dios como rey para que se cumplan las palabras del profeta Jeremías. Mi admiración por él crece año tras año. Este rey da la orden de la reconstrucción del Templo, pero ¿quien dio esa orden? Fue Dios mismo Quien la dio. El Soberano Dios que gobierna todas las cosas y a todos los hombres, Quien pone y quita reyes, puso a Ciro.

Reflexionemos en lo que esto significa: ¿no es Dios el mismo Dios ahora y siempre? ¿Acaso Dios ha cambiado? No. En las circunstancias en las que nos encontramos como país, podemos sentirnos desanimados por la corrupción, la polarización, el enfrentamiento de políticos que no hacen nada por defender los intereses de los ciudadanos. Dios sigue reinando. No entendemos los detalles del plan de Dios, pero sí entendemos que este es el tiempo de Dios, y más allá de las rencillas locales y las amenazas de guerra global que se ciernen sobre este mundo: Dios es Dios. Nos encaminamos a un hecho único: el retorno de Jesucristo. Y mientras Él regresa la Iglesia está anunciando la paz por medio de Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, el Salvador en el que tenemos perdón. Que nada nos distraiga de nuestra misión. Que los enfrentamientos de nuestros tiempos no nos hagan perder de vista nuestra misión sagrada de anunciar la resurrección de Jesús a todos.


jueves, agosto 27, 2026

La verdadera lucha de un hombre de Dios

 LA VERDADERA LUCHA DE UN HOMBRE DE DIOS

Daniel 10


1. Estamos ante uno de los capítulos más misteriosos de la Biblia. En este se habla de la vida de oración de Daniel, de cómo Dios responde a sus oraciones, del profundo amor de Dios por Daniel, y de una guerra espiritual que se libra en los cielos, y de la que nosotros no sabemos nada. 

2. Las visiones que Daniel había recibido le habían dejado conmocionado, sin fuerzas y desolado ¡no era para menos! Así que un ángel es enviado para fortalecerle y para darle un mensaje (que le dará en el cap. 11). Estamos al final de la vida de Daniel, no hay amenazas, ni pruebas, pero Daniel enfrenta su mayor prueba: LA DESESPERANZA. Ver que la vida se le va y ser consciente del enorme pecado que llevó a Judá a la deportación. La pregunta que se hizo fue ¿hasta cuando? 

La imagen del ángel le hace quedar como muerto, su aspecto es un reflejo de la gloria de Dios. La proximidad de este ser es fulminante, incluso un hombre santo como Daniel cae como muerto, desmayado, derribado por la santidad que refleja un ser tan próximo a Dios.

3. “Eres muy precioso para Dios” ¡qué palabras tan alentadoras! Saber que no sólo eres conocido en el Cielo, sino que Dios está al corriente de quien eres, qué te ocurre, cuáles son tus luchas, ¡eres muy amado para Dios! No todos son muy amados en el sentido que Daniel lo era. Aquellos que sufren por obediencia de Su Nombre lo son. Y Daniel era íntegro en su obediencia a Dios en la sucesión de reinos paganos en los que sirvió. 

4. La guerra espiritual que se libra en los Cielos, la jerarquía angelical, la antiguedad de las familias angélicas, los combates y la enemistad entre las dos facciones angelicales, son asuntos de los que apenas sabemos nada, y sobre los que no conviene especular. Aquellos que prestan demasiada atención a asuntos de los que la Biblia no dice mucho, pero que descuidan las instrucciones sobre las que la Biblia insiste, corren en el riesgo de perder sus almas. Haremos bien en vivir una vida de oración como la de Daniel, quien oraba tres veces al día, en lugar de especular sobre los “9 coros angelicales” y quien era el príncipe de Grecia. Algunos judíos y judaizantes lo hicieron, y Dios no puede decir de ellos lo mismo que dijo de Daniel.

5. La batalla del hombre de Dios es una batalla contra el desánimo. Esperar es un duro trabajo para el alma, y si la Palabra de Dios no nos sostiene, nada lo hará. Daniel, a semejanza de nuestro Bendito Señor Jesucristo, fue fortalecido por un ángel. A veces Dios permite experiencias sobrenaturales que nos confortan, y lo hace así porque nos ama, pero no quiere que descansemos en ellas, sino en la Palabra profética más segura, a la cual hacemos bien en estar atentos, como a una fuente de luz que alumbra en un lugar oscuro. Observa tu alma, amigo mío, percibe cualquier señal de desánimo y gózate en Dios, busca Su presencia, Sus palabras, Su consoladora compañía.


miércoles, agosto 26, 2026

Revelaciones en el destierro

 Daniel 7:17 NTV

[17] «Estas cuatro bestias enormes representan a cuatro reinos que surgirán de la tierra; 


Al final de los días de Daniel él recibe una visión, no sólo con el fin de Babilonia o Media, sino con el fin de los tiempos, con los 4 últimos grandes imperios mundiales. En los tratos de Dios con Daniel podemos ver el cuidado de Dios con el anciano Daniel, quien morirá sin volver a ver la Jerusalén terrenal. Dios le cuida y le consuela mostrándole mucho más allá y recibe el consuelo con una imágen final en el v. 18 “pero al final, el reino será entregado al pueblo santo del Altísimo, y los santos gobernarán por siempre y para siempre” ¡qué visión tan gloriosa! Mucho más que un reino temporal, un reino sin fin donde los santos de Dios viven y reinan bajo la autoridad de Dios. 

La conclusión es que todos los reinos humanos son temporales, Babilonia cayó, Medo-Persia cayó, el imperio greco macedónico cayó. Reyes cuyo poder no conocía límites, reinos cuya grandeza parecía eterna quedaron reducidos a cenizas. Nosotros esperamos un reino eterno bajo el mando del resucitado, nuestro bendito Señor Jesucristo. 


martes, agosto 25, 2026

El lugar más peligroso de la tierra

 EL LUGAR MÁS PELIGROSO DE LA TIERRA

Daniel 6:26 NTV

[26] »Ordeno que en mi reino toda persona tiemble con temor delante del Dios de Daniel. Pues él es el Dios viviente, y permanecerá para siempre. Su reino jamás será destruido, y su dominio nunca tendrá fin.


En el libro de Daniel una constante repetición es que un gran monarca, desde Babilonia a los persas, alabe al Dios de Daniel, reconociendo Su soberanía. En medio de la desgracia que fue la desolación de Jerusalén y la posterior deportación a Babilonia, Dios habló a los cautivos por Jeremías o Ezequiel, y mostró su poder haciendo que los reyes reconocieran Su poder, ¡qué asombroso es todo esto! No alaban a cualquier Dios, alaban “al Dios de Daniel. Pues él es el Dios viviente, y permanecerá para siempre. Su reino jamás será destruido..”

En los peores momentos, en las situaciones más desesperadas: Dios sigue siendo Dios. Cuando ya han pasado tantos años de la deportación, cuando un rey ha sucedido a otro y Jerusalén sigue en ruinas: Dios sigue siendo Dios, Su soberanía sigue intacta, y Su Reino nunca desaparecerá. 

Daniel quizás ya sea un anciano, el verdadero foso de los leones de Daniel fue cada palacio en el que sirvió, porque cada rey que habitaba ese palacio era un megalómano con delirios de divinidad, un psicópata que mataba caprichosamente según fuera su estado de ánimo, ¡hubiera sido mucho más seguro vivir en el anonimato! Quizás en alguna provincia pobre de Babilonia, lejos del poder, donde su nombre no fuera reconocido, pero Daniel pasó toda su vida en el peor lugar del mundo, el lugar donde los reyes eran asesinados, los nobles conspiraban entre ellos, y cualquiera que destacara terminaba en el punto de mira de algún envidioso con poder. Y Dios cuidó de Daniel, y lo sostuvo con sus promesas.

miércoles, agosto 05, 2026

El engaño sutil de la idolatría

 

EZEQUIEL 7:20 RVR1960

[20] Por cuanto convirtieron la gloria de su ornamento en soberbia, e hicieron de ello las imágenes de sus abominables ídolos, por eso se lo convertí en cosa repugnante. 


La idea de idolatría es abominación, no hay nada aceptable en ella. Dios llama a los ídolos “cosa repugnante”, “abominables”, en otras partes de la Biblia se habla de la imagen de celo. La idea es la siguiente, Dios es uno sólo, y sólo Él es digno de adoración, reverencia, y cualquier cosa que utilicemos como representación de Él es una ofensa a la misma dignidad y derechos de Dios como Dios. Es algo que no podemos maquillar con lenguaje humano para justificarlo. Tampoco las imágenes de Jesús, pensando que al honrarlas a ellas estamos honrando a Dios.

Pero podemos ir más allá.  La idolatría, la adoración falsa busca inmiscuirse en nuestras vidas, es una experta falsificadora, haciéndose pasar por Dios, o restándose importancia a sí misma. En nuestros días puede ser el dinero, el trabajo, el entretenimiento, el sexo, o la comida. Si estos son nuestra felicidad, o les servimos como serviríamos a Dios ¡sean malditos! En este aspecto debemos examinar nuestro corazón y ver las motivaciones y las excusas con las que nos engañamos. ¿Estoy dejando de servir y honrar a Dios con excusas laborales, de descanso, de ocio, o porque prefiero quedarme para mí ese dinero? ¿Es el amor por ese algo mayor que el que tengo por Dios? ¿Qué le estoy negando a Dios?

Todo en la vida es adoración, especialmente en aquellos que no profesan ninguna fe en Dios, también están inmersos en la adoración (a otros dioses, a otras pasiones, desgastando sus vidas en pos de lo que consideran que es la felicidad suprema que da sentido a sus vidas). A menudo, estos incrédulos son más fervientes en su adoración a dioses falsos que muchos creyentes tibios al Dios verdadero.


martes, agosto 04, 2026

Come este rollo

 EZEQUIEL 3:1 RVR1960

[1] Me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel. 


“Come este rollo”. En el capítulo 1 el profeta Ezequiel tiene una visión gloriosa del trono de Dios, y en el dos se le dice que debe devorar, impregnarse, con el mensaje de Dios antes de hablar al pueblo deportado por sus pecados. El profeta siempre debe encarnar el mensaje dado, él mismo es constituído por Dios en mensajero y representación del mensaje. Debe ser uno con Dios, y el mensaje a predicar debe gobernar su mente y su corazón. El discípulo del Señor Jesús debe ser igual, como embajadores de Dios a un mundo similar al mundo de Noé, debemos ser uno con Dios, la Palabra de Dios debe gobernar y llenar nuestras mentes, y debemos llevar el “señalamiento” (el vituperio) de Cristo, evidenciando con nuestra cruz la obediencia al Mesías que ha de reinar. 

sábado, agosto 01, 2026

Huid de Babilonia

 JEREMÍAS 51:6 RVR1960

[6] Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su vida, para que no perezcáis a causa de su maldad; porque el tiempo es de venganza de Jehová; le dará su pago. 


El capítulo 51 de Jeremías es un anticipo y la imagen que se ve reflejada en Ap 18:4 “Salid de ella, pueblo mío”. Todo lo ocurrido a Israel es un libro en el que la Iglesia se ve reflejada en parte (ya que el Nuevo Pacto es muy superior al viejo Pacto). Nuestra Babilonia es un sistema mundial, la Babilonia de Jeremías y Daniel es una ciudad y un imperio mundial, pero temporal, anticipo de la grandeza de la Babilonia final, que no es un estado, sino un sistema mundial sin Dios, el poder de la civilización humana que ha dejado a Dios y que llega todo lo lejos que su pecado le permite y los límites divinos le consienten. Nuestra huida de Babilonia también será física, cuando el Señor descienda de los Cielos con retribución, pero nuestra salida de Babilonia es interior, de la misma manera que Daniel entró en Babilonia pero se comprometió a que Babilonia no entrara en él, nosotros decidimos que el sistema Babilónico no derrote nuestra fe y esperanza. Babilonia no nos arrastrará, con toda su grandeza, sus ciudades, sus promesas de felicidad sin Dios. Es infinitamente mejor sufrir en este mundo, y aunque fuéramos los más miserables y tristes de los hombres, vivir una eternidad de plenitud en el Reino de Dios, para el que fuimos hechos. La sola esperanza de la promesa puede iluminar una vida triste y traer un rescoldo de gozo al alma. Esta Babilonia (v.7) también es copa de oro en la mano de Dios, un medio para azotar la soberbia humana que se levanta contra Cristo. Es enviada de Dios, azote, para perfeccionar y poner a prueba la fe de los santos, pero también para derribar la altanería de las naciones. De la misma manera que el mundo de Jeremías está en las manos de Dios, este mundo de 2026, con sus desastres y abusos, está en manos del soberano Dios, y se encamina a la culminación que la providencia guía. No estamos en manos del azar, estamos en manos de Dios. ¡Bendita soberanía divina! En tus manos, oh Señor, están las naciones, y ellas no son nada delante de tí.

Pisando entre dos mundos

JEREMÍAS 51:1 RVR1960

[1] Así ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto un viento destruidor contra Babilonia, y contra sus moradores que se levantan contra mí. 


El libro de Jeremías es terrible por las profecías que describe, y ¡por el cumplimiento de las mismas! Sin embargo al final del libro vienen promesas en forma de juicios contra las naciones que no sólo se alegraron de la ruina de Jerusalén, sino que sacaron partido de su desgracia. Cuando los judíos deportados leyeron el libro seguro que se consolaron, no sólo con el juicio contra sus enemigos, sino con la promesa de restauración y vuelta a la tierra de Israel.

De la misma manera el actual Israel de Dios está en este mundo, pero espera su redención y se consuela con las promesas de vida junto a Aquel que lo rescató. Buscamos la paz de la ciudad donde Dios nos ha puesto, pero nuestra esperanza no está en Babilonia, sino en la Jerusalén celestial, el creyente vive pisando dos mundos, el mundo donde se desempeña, y su patria celestial, vivimos en esperanza, y Dios es nuestra esperanza: Él no fallará, cumplirá todo lo prometido. Vivamos intensamente esta vida, con fe en nuestro rescatador, y dueño. Esperamos el día en el que nuestra boca se llene de risa, y seamos como los que sueñan, entonces diremos: grandes cosas ha hecho el Señor con nosotros, ¡lo mejor está por llegar!

No te distraigas

  NO TE DISTRAIGAS Esdras 1:1 NTV [1] En el primer año de Ciro, rey de Persia, el Señor cumplió la profecía que había dado por medio de Jere...