“¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. ”
San Mateo 11:21 RVR1960
Dios exige responsabilidad a la luz que te ha dado. Para muchos evangélicos el conocimiento de Dios es, en el mejor de los casos, un disfrute, y lo es, pero en el peor de los casos, es un pasatiempo. Dios nos pedirá cuenta de lo que sabemos, y de lo que hicimos con el conocimiento que él nos dio.
2. Las ciudades que recibieron el testimonio y la enseñanza de Jesús recibirán un juicio más severo que Sodoma y Gomorra. ¿Pensamos nosotros que escaparemos de un juicio semejante? Somos expuestos a la rica enseñanza de la Palabra de Dios, Domingo tras Domingo, y el Señor busca fruto en nosotros, ¿lo damos?
3. Considerar el conocimiento de Dios como un pasatiempo es una locura, y es peligroso. Nuestra conciencia se endurece en la medida en la que la enseñanza de la Palabra de Dios no tiene efecto en nosotros. Nos endurecemos más y más, y acumulamos Ira para el día de la Ira, cuando Dios se levante contra nosotros.
4. Hoy en día en muchos lugares el evangelio se ha vuelto un pasatiempo dominical. Esto es aberrante. Van a la iglesia a reír y pasar un rato ameno. Decía Thomas Watson que los pecadores descienden al infierno entre risas y bailes.
5. Hemos perdido la reverencia en el culto, y el temor de Dios en lo privado. La Palabra de Dios se ha transformado en un apoyo emocional. La Biblia tiene que hacernos sentirnos bien. La iglesia tiene que entretenernos.
6. Es mejor llorar y temblar ante la Palabra de Dios para que hagamos obras dignas de arrepentimiento. Cualquier reacción diferente a esa es impiedad.