jueves, octubre 15, 2026

Absoluta soledad

“Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.”

San Mateo 26:56 RVR1960


Que los discípulos abandonaran a Jesús forma parte de sus sufrimientos. Aunque El ya lo sabía, no por eso deja de ser dolorosa esa traición, ¡Decían que lo amaban, era su Maestro! No los juguemos severamente, nosotros no hubiéramos sido diferentes. 

2. Jesús enfrentó en soledad su juicio, tortura, y muerte.

3. Jesús enfrentó la muerte en la cruz en soledad, abandonado por Su Padre.

4. ¡Jamás nadie estuvo tan solo como Jesús! 

5. Nosotros NUNCA experimentaremos semejante soledad. En el último retiro de jóvenes hablé con un jóven que no tenía ningún mentor, ningún amigo en su iglesia, nadie con quien poder hablar en confianza. Es triste no tener a nadie así, pero aún así, no experimentará la soledad de Jesús. Él la experimentó para que nosotros pudiéramos tener contacto ininterrumpido con Dios. ¡Gracias, Señor por el precio tan alto que pagaste!


Conscientes de nuestra necesidad

 CONSCIENTES DE NUESTRA NECESIDAD

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. ”

San Mateo 26:41 RVR1960


Nuestra debilidad natural, asociada a una condición caída, necesita del contacto con Dios. El mandamiento NO es una sugerencia, necesitamos orar, necesitamos vivir una vida sobrenatural que nos levante de la miseria de nuestro pecado, y así poder disfrutar del gozo de Dios en nosotros. 

2. Sólo si somos conscientes de nuestra debilidad podremos ser conscientes de nuestra necesidad de orar. ¿Lo vemos? No deberíamos normalizar nuestro pecado. No deberíamos sentirnos cómodos con nuestro pecado. No deberíamos estar felices en medio de nuestro pecado. Quiera Dios que nos lleve a TAL PUNTO DE DESESPERACIÓN que corramos hacia Él diciendo: ¡Señor, sálvame!

3. En una ocasión un jóven que luchaba contra la lujuria me preguntó qué más podía hacer para vencerla. En mi experiencia necesitamos desesperarnos, perder completamente la confianza en nosotros mismos y orar de rodillas. No es legalismo ni superstición, la postura del cuerpo refleja la postura del alma: ora con desesperación. Cada mañana ora de rodillas y clama a Dios que te salve del mal que te domina. En nuestra debilidad podemos hacernos fuertes en Él si clamamos.

4. Vivimos en una dicotomía, cuerpo y espíritu, santidad y pecado, luz y oscuridad. Y nosotros ¡estamos en medio! ¿Cual es la salida? La salida es nuestra comunión secreta y solitaria con Dios. Búscale. Él tiene tesoros y misterios para tí. Es en el encuentro con Dios en el que se vive una vida cristiana rica, fascinante y llena de gozo y amor en su presencia. ¿Por qué tantos cristianos está muertos de hambre, debilitados por la necesidad? Corramos, pues, a Él, la fuente de todo bien, donde seremos saciados. 



“Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.”

San Mateo 26:25 RVR1960


Es difícil imaginar los sentimientos del Señor Jesús, aquel que escogió a los doce y los amó, quien además los llamó amigos. Semejante traición recuerda al Salmo profético que dijo: “Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.” Salmo 41:9. La traición de un amigo es dolorosa, y para Alguien que amaba tan profundamente como Jesús, el dolor tuvo que ser enorme.


miércoles, octubre 14, 2026

El clamor de media noche

 “Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! ”

San Mateo 25:6 RVR1960


La Segunda Venida podría ser un evento que desconcierte a los creyentes de nombre, aquellos que dijeron “Señor, Señor” pero que no creyeron ni se sometieron a su señorío, estos son las vírgenes insensatas, los que no se prepararon para hacer la voluntad de Dios, ni velaron.

2. La Escritura enseña que la segunda venida será un evento inesperado ¡incluso para la Iglesia! ya que la Iglesia no sabe “el día ni la hora”. Es por eso que la Escritura nos llama a velar (estar atentos) y orar (1 Ts 5:8). 

3. El mandamiento de estar atentos, de servir al Señor como si pudiera venir en todo momento, es un mandamiento que busca que nos mantengamos espiritualmente alerta. Nuestra tendencia natural es al descuido y al olvido de Dios. La esperanza nos ayuda a vivir con expectación y a mantener nuestras vidas limpias. 

4. Nuestro texto es una refutación del falso evangelio de la “regeneración decisional”, me refiero a esa enseñanza de que basta con decir una oración para ser salvo. Esta enseñanza a menudo se presenta como una invitación a creer, pero reduce el cristianismo a una oración repetida. No es bíblico, y por desgracia hoy tenemos en muchas iglesia a personas que están seguras de su salvación por haber recitado una oración, sin que hubiera una fe real detrás de ella. 

5. La llegada del esposo es un evento gozoso, ¡es el esposo! Debemos luchar contra nuestra tendencia al sueño, sobre todo cuando la noche se va haciendo más y más oscura. Esta sociedad se está polarizando y enfrentando a pasos acelerados, los enemigos del alma, el materialismo, la sensualidad, los afanes, apagan la fe y hacen que el creyente pierda su foco, el creyente ha sido llamado a despertar, a buscar a Dios en todo momento, y a permanecer en la fe, el gozo, el amor y la esperanza en Jesús. No dejemos de esperar al esposo, ni de vivir para Él.


martes, octubre 13, 2026

La Señal

 “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. ”

San Mateo 24:30 RVR1960


La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo será un evento visible globalmente. Cada ser humano vivo verá con sus ojos al Hijo del Hombre viniendo en los cielos, lo cual será una sorpresa para unos, y un gozo para otros.

2. Es mi opinión personal, y por lo tanto una suposición en la que puedo estar errado que el evento de la segunda Venida podría durar horas o días. Al fin y al cabo se nos dice que “todo ojo le verá”, por lo que el evento global ocupará todos los husos horarios, todas las regiones, incluso las más inaccesibles, montañosas, todas las islas incluso las más aisladas. 

3. El planeta entero caerá bajo convicción. Apocalipsis describe el terror de los “moradores de la tierra” aquellos que decidieron vivir sin la autoridad de Jesús, y que, rebeldes a Él, quedarán desolados al ver al Hijo del Hombre. 

4. La “señal del Hijo del hombre”. La palabra señal se traduce siempre con el sentido de “señal milagrosa” o milagro. El texto no dice más, pero debe ser algo sobrenatural, quizás el sentido más sencillo del texto sea la aparición en el cielo atmosférico de Jesús con toda su gloria. Algo sobrenatural, y probablemente fácilmente comprensible para todos, porque ese “alguien” que viene en el cielo es Jesús. 

5. Viene con “poder y gran gloria”. A diferencia de la primera venida, donde vino humilde. Este es el aspecto de Jesús sin velar, tal como aparece en Apocalipsis capítulo 1. Juan cayó “como muerto a sus pies” al ver a Jesús, ¡era muy diferente de cómo lo había conocido cuando estaba conteniendo Su gloria!

6. La Venida de nuestro amado Salvador debería inspirar nuestra vida para vivir de una forma devota, piadosa, santa, celosa, gozosa y generosa. Si el Señor viene ¡y no hay duda de que viene! ¿Cómo deberíamos vivir? ¿Cómo deberíamos comenzar el día? ¿Cómo deberíamos orar y leer la Biblia? ¿Cómo deberíamos practicar nuestra fe, luchar contra el pecado y el desánimo? ¿No deberíamos vivir entusiasmados? Quizás a tu vida le falta un ingrediente para vivir intensamente, y es la esperanza en la segunda Venida. ¿La esperas?


jueves, octubre 08, 2026

Siguiendo al Pescador de hombres

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”

SAN LUCAS 19:10 RVR1960


Nosotros pensamos que entre nosotros hay unos pocos que tienen el don de “evangelista”, es decir, ellos tienen la capacidad de comunicar el evangelio y guiar a otros a Cristo. Esto es cierto, pero no es del todo acertado.

2. El Señor Jesús pasó por este mundo hablando a multitudes, y buscando a personas individuales, llamándolas al arrepentimiento y la fe en Él. Buscó a Zaqueo, llamó a los 12, habló con la mujer Samaritana, con Nicodemo, habló con con el paralítico del estanque. Jesús no era como estos manipuladores, pagados de sí mismos, que sólo buscan grandes auditorios, él buscaba la comunión con su padre, enseñar a los doce, y las multitudes. 

3. Cuando el Señor llamó a Pedro le dijo que él le haría “pescador de hombres”, indicándole el trabajo que había de realizar: ser un embajador del Reino, buscar a los Cornelios de este mundo, anunciándoles a Jesús. Un pescador de hombres es una persona movida por el Espíritu de Dios a buscar a otros en su indigencia espiritual para llevarlos a las riquezas en Cristo. 

4. Si hemos creído en Jesús, si hemos recibido Su Espíritu, si el carácter de Cristo Jesús se está formando en nosotros, entonces nosotros también somos llamados a “buscar y a salvar los que se había perdido” a semejanza de Él. Tendremos ese deseo y ese llamado. Porque la persona de Jesús en nosotros pone nuevos deseos y nuevas cargas, y Él tuvo la carga de salvar a los perdidos. 

5. Con todo, quizás no nos consuma el deseo de salvar a otros, todavía hemos de crecer, madurar y amar como el Señor Jesús, por eso debemos volcarnos en el estudio de Su vida, en la interiorización de Sus palabras, y en la oración para que nuestros deseos estén alineados con Dios.


miércoles, octubre 07, 2026

Hijo de David

“Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! ”

SAN MARCOS 10:48 RVR1960


Aquel hombre estaba desesperado por ayuda, en su necesidad tenía algo claro: Jesús era el único que podía ayudarle, así que clamó.

2. Cuando el pecador recibe por el testimonio del Espíritu Santo la convicción de pecado y le es revelado que Jesús es el Hijo de Dios, clamará a Él pidiendo salvación. Este es el llamamiento que Dios hace y del que se dice que irrevocable (Rm 11:29).

3. Igual que los espinos quieren ahogar la semilla (Mc 4:18) hubo algunos que le pidieron a Bartimeo que callara. Dice nuestro texto que eran “muchos”. De la misma manera aquel que clama a Cristo por salvación encontrará que muchos le piden que calle, pueden ser dudas, pueden ser afanes, pueden ser pecados susurrando promesas de satisfacción. Pero si el alma ha recibido la convicción de pecado, no callará.

4. El objeto de la fe: Bartimeo clama a Jesús como “hijo de David”, y en estas palabras concentra el reconocimiento de Aquel que conforme a la promesa es el rey cuyo trono será eterno. También está reconociendo en Él autoridad por encima de toda autoridad, y eso le pone en una difícil posición frente a Herodianos, fariseos y romanos, ya que al clamar así a Jesús está señalando que ellos no tienen la autoridad. 

5. La salvación es el reconocimiento de nuestra absoluta pobreza y necesidad en Dios. Es reconocer que no tenemos nada y Dios lo tiene todo, y es clamar pidiendo ayuda en su misericordia. Además, la única confesión que salva es la que es dirigida a Jesús, y no a ningún otro. Sólo a Él. Porque sólo Él es el Hijo de David, el rey eterno, y fuera de Él no hay autoridad, ni poder, ni salvación.


martes, octubre 06, 2026

El valor supremo del Reino de Dios

“Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.”

SAN LUCAS 18:29-30 RVR1960


El contexto de estas palabras fue la conversación con el llamado “joven rico”, quien vivía una vida moral pero amaba y estaba apegado a sus posesiones. A partir de aquí el Señor Jesús enseña sobre el apego a las riquezas y cómo estas son un impedimento para entrar en el Cielo. Pedro le recuerda al Señor que ellos han dejado sus posesiones para seguirle, esto me hace pensar en la ligereza con la que juzgamos al apóstol: ese hombre lo dejó todo para seguir a Jesús. ¿Hacemos bien en ser severos con él? ¿Acaso nosotros lo hemos dejado todo?

2. Las palabras del Maestro son para aquellos que han dejado “casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios”. Es curioso que hable de relaciones personales con más detalle que de las propiedades. Nuestro amor por nuestra familia, algo bueno y santo, podría ser un impedimento a obedecer a un llamado específico. 

3. Seguir al Señor Jesús, renunciando a algo, tiene una promesa inmediata y una promesa futura. El Señor cuida de los suyos, conoce sus privaciones, recompensa a los que le aman. 

4. ¿Podemos confiar en el Señor? ¿Podemos confiar en Su bondad? Sin duda. La promesa es que Él cuida de nosotros, y aunque sufriéramos privación, existe una eternidad en la que Él consolará y bendecirá a los que sufrieron por causa de Su Nombre. 

5. ¿Vale la pena? El Señor Jesús es digno de toda renuncia. Los apóstoles dejaron todo porque encontraron en el Señor Jesús un valor superior a todo lo que tenían. Era un cálculo meditado, ¿Quién era más valioso? ¿Valía la pena seguir a Jesús? Y llegaron a la conclusión de que sí, valía la pena. 

6. ¿Vale la pena? El Reino de Dios es para siempre. Es el Reino que pondrá fin a los reinos de los hombres. Es la Roca que derriba los pies de la imagen. El Reino de Jesucristo premiará a los que consumieron sus vidas por causa del mismo Reino, estos se levantarán, ya inmortales, para ocupar posiciones de responsabilidad en el Reino de Dios. Deberíamos pensar a menudo en este Reino para tomar la perspectiva adecuada y considerar en su justo valor las cuestiones que nos preocupan y afanan, ¡el Reino de Dios ya está aquí y se manifestará plenamente cuando Jesús vuelva!


lunes, octubre 05, 2026

Una tragedia aparente

“Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales. Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación. Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación; y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos. ”

SAN JUAN 11:47-52 RVR1960


Decía Agustín de Hipona: "Estamos en deuda con los hombres perversos, quienes nos hacen bien en contra de su propia voluntad". Dios es soberano, actuando de forma que no entendemos y moviéndose incluso en los límites de la voluntad de sus enemigos, quienes, aun sin saberlo, llevan a cabo Su voluntad. 

2. El sumo sacerdote estaba decidido a terminar con cualquiera que amenazara su posición y poder. Es por eso que el Nazareno era una amenaza, su popularidad, aunque local, se veía como un desafío, así que su consejo fue matarlo para que los romanos no percibieran que se rebelaban. ¿Era esa la preocupación de Caifás o era cuestión de simple cálculo político? Probablemente fueran ambas razones, su ambición así como su deseo de no inquietar a Roma. En cualquier caso, sus decisiones estaban alineadas con el plan de Dios. No eran ellos la causa, sino los siervos de este plan celestial. 

3. Las palabras de Caifás iban mucho más allá del sentido que él quería darles. Él dijo que era necesario que Jesús muriera para evitar que los romanos se vieran amenazados y que arrasaran con Israel. Pero en realidad sus palabras iban mucho más allá, ni siquiera él entendía el alcance de lo que dijo. 

4. Sí, Jesús iba a morir por Israel, pero, añade Juan, no sólo por Israel “sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos”. Y es que Dios tiene “mucho pueblo” (Hech 18:10) disperso en otros lugares, aquellos a los que Dios está llamando, el mismo Señor Jesús dijo en Juan 12:32 “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” Su resurrección iba a extender el alcance de su llamamiento a los gentiles y a toda la tierra. Aquella “tragedia” aparente, en realidad sería el triunfo del crucificado.

5. ¿Cómo percibimos los contratiempos, la oposición, la persecución, la frustración, la adversidad? Mi deseo es que podamos conocer de tal manera la soberanía de Dios que nada perturbe nuestro estado de ánimo. Y no sólo conocer, sino confiar en Dios y en Su providencia (por medio de la cual ordena todas las cosas). Si la muerte de Cristo pareció la victoria de las tinieblas, es porque ignoramos que la mañana de resurrección fue el fin de la oscuridad. Cristo derrotó a la muerte y al diablo (Heb 2:14), el evangelio se extendió por todo el mundo, y la Iglesia nació para nunca más morir.


Absoluta soledad

“Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.” San Mateo 26:...