TRAMPAS MENTALES
"El temor del hombre pondrá lazo; Mas el que confía en Jehová será exaltado."
PROVERBIOS 29:25 RVR1960
"Temer a la gente es una trampa peligrosa, pero confiar en el Señor significa seguridad."
Proverbios 29:25 NTV
Todos vivimos bajo autoridad, y todos vivimos sujetos a alguien, este tipo de autoridad puede ser una autoridad mental o física. El ateo, el que vive sin Dios también vive sujeto a autoridad, pero sólo el que cree en Dios y se somete a Él es verdaderamente libre, porque si vive sujeto a Dios es libre del dominio de ningún hombre, no habrá hombre que sea dueño de su conciencia, ya que su conciencia está cautiva de Dios.
Otras veces vivimos sujetos a hombres porque pensamos que su liderazgo nos traerá seguridad, y es que ser humano es vivir con temor y bajo constante amenaza. Pero vivir bajo la autoridad de Dios nos trae la confianza real de saber que Alguien que está por encima de todos es Quien nos cuida. Si Dios es tu anhelo y tu autoridad máxima, puedes vivir confiado: "confiar en el Señor significa seguridad".
Vas a enfrentar oposición de hombres, conflictos, odios, envidias, pero recuerda que ellos son sólo hombres, el Dios que pone y quita reyes quitará a esos hombres que no son más que polvo. Porque Dios permanece para siempre.
TENER A DIOS SIEMPRE PRESENTE
"Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal."
PROVERBIOS 28:14 RVR1960
Existen dos tipos de persona, el que siempre tiene presente a Dios, para él Dios no sólo es una fuente de autoridad, sino de gozo, lo ama, está agradecido, lo conoce, sabe cómo es Él, anhela la proximidad y cercanía a Él. Y hay otro tipo de persona, según Proverbios es el necio, aquel que no piensa en Dios, no tiene en cuenta a Dios para nada. Para él Dios no está conectado con su día a día, sólo piensa en los asuntos horizontales, y por supuesto, no se ve en la necesidad de dar a Dios cuentas de lo que hace.
Las consecuencias de cada tipo de vida las dice nuestro texto, uno es sumamente feliz (bienaventurado), el otro no. Temer a Dios es tener un profundo respeto reverente, es la clase de relación que tendríamos con un abuelo al que amamos y no queremos decepcionar, alguien a quien reconocemos una sabiduría que no tenemos, y una autoridad que necesitamos. El temor a Dios es una vida gozosamente entregada a Dios, y este tiene recompensa en esta vida, y en la vida venidera.