lunes, abril 27, 2026

Dejando todo juicio a Dios

 


"Entonces David les dijo a Abisai y a sus sirvientes: —Mi propio hijo quiere matarme, ¿acaso no tiene este pariente de Saúl todavía más motivos para hacerlo? Déjenlo en paz y permítanle que maldiga, porque el Señor le dijo que lo hiciera.  Y tal vez el Señor vea con cuánta injusticia me han tratado y me bendiga a causa de estas maldiciones que sufrí hoy."

2 Samuel 16:11-12 NTV


David está huyendo de su hijo Absalón, quien se ha hecho con el poder, y ahora se levanta contra su padre. En la huida, Simei maldice a David, lleno de rencor por la caída de la casa de Saúl. En lugar de vengarse o matar a Simei, David decide recibir los insultos y lo hace con un propósito que el Señor vea la injusticia, y que el Señor decida tomar partido. Dicho de otra forma, decide no vengarse y poner en manos de Dios el asunto, para que sea Dios Quien intervenga.


¿Cómo reaccionamos cuando recibimos una injusticia? ¿Intentamos nosotros hacer justicia? Me pregunto qué clase de confianza hay que tener en Dios para saber que es mejor que Él intervenga a que nosotros lo hagamos. David se mueve en la certeza de la fe, sabedor que Dios observa su vida, y que obra en medio del devenir de la misma. Sus ojos están mirando a Dios, no sólo al mundo de los hombres, este teatro en el que transcurre todo, pero sabe que el mundo invisible manda sobre el mundo visible, y que Dios es soberano y juzga. Y así será, porque el silencio de David, que no es entendido por Abisai y otros oficiales, es entendido por Dios. 


A pesar de los pecados de David y sus tropiezos, David sigue siendo un hombre de fe, y ha entendido algo que muchos creyentes no terminan de entender, que Dios gobierna los asuntos de los hombres, e incluso las voluntades de los mismos, como veremos en el siguiente capítulo al frustar el consejo de Ahitofel. Dios gobierna, ¿no es mejor confiar en Su justicia dejando la venganza en sus manos? Dios gobierna, ¿no es mejor andar de tal forma que le agrademos en todo?

viernes, abril 17, 2026

Cómo relacionarte con Dios

Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.


Servid a Jehová con alegría;


Venid ante su presencia con regocijo.


Reconoced que Jehová es Dios;


Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;


Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.


Entrad por sus puertas con acción de gracias,


Por sus atrios con alabanza;


Alabadle, bendecid su nombre.


Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,


Y su verdad por todas las generaciones.


Salmo 100 (RVR1960)


¿Cómo podemos relacionarnos con Dios? Si eres muy nuevo en la fe, o si no tienes ni idea de cómo es Dios y en qué consiste hablar con Él, el Salmo 100 viene en tu ayuda con una serie de verdades y pautas que te guiarán en tu relación con el Creador de todo. 


  1. (v.3) Reconoce que existe. Hay un Dios, un solo Dios creador de todo, eterno, no cambia, todo poderoso, bondadoso, justo, Santo. ¡Él es Dios? y eso implica reconocer que tú no lo eres.

  2. (v.3) Ocupa el lugar que te corresponde como ser creado por debajo del Creador. Nuestra satisfacción como creación de Dios es exaltar, reconocer, disfrutar de la bondad de un Ser que nos hizo y nos ama. 

  3. (v.3) Reconoce su dignidad como Dios. Por encima de tus derechos, reconoce los derechos de Dios como ser supremo. Es Él quien mantiene todo funcionando, no tú, Él es el dueño de todo, no tú. Que Su bondad no te haga perder la cabeza.

  4. (v.4) Dale gracias por todo, y en todo. Los ateos son huérfanos espirituales, cuando disfrutan de algo no saben a qué darle gracias. Pero tú tienes el privilegio de conocer a Dios, ¿no es maravilloso?

  5. (v.4) Alábale, reconoce cada cualidad atractiva de Dios. El sentido y razón de ser de las criaturas es disfrutar de Dios maravillándonos de Quien es Él.

  6. (v.5) Reconoce Su Bondad y misericordia. Dios es bueno. Cada intención suya es para bien. Pero no es una bondad que se quede en intenciones, porque Él tiene el poder para llevar a cabo Sus buenas intenciones. Vivir bajo el paraguas de la bondad de Dios es una maravilla, cierto que implica confiar en tiempos difíciles, pero también implica trasladar nuestra angustia a Él y descansar en Su cuidado.

viernes, abril 10, 2026

 27 años casados hoy. Y he aprendido algunas cosas.

Todo lo que no nace del compromiso durará muy poco. El compromiso es la determinación de que pase lo que pase, no hay vuelta atrás, no hay Rubicón delante, y sólo hay una opción, hacer que funcione, y ser la mejor versión de uno mismo. 

Y esto os lo dice un romántico empedernido. Yo me tragué todas las historias de amor. Me las comí enteras, con papel de regalo y todo. Ahora mismo están en el mismo cajón con el ratón Pérez y los cuentos infantiles. 

Si te aferras a las expectativas te vas a frustrar. Te vas a envenenar. Y vas a terminar saboteándolo todo. 

No confundas la madurez con el aburrimiento. 

No confundas la serenidad con el estancamiento.

Antes de estar conmigo, mi esposa estuvo con 5 hombres diferentes. Y yo he sido cada uno de esos hombres. Asume la realidad: todos cambiamos. No somos los mismos que éramos. Decir: “lo dejé porque ya no es el mismo”, es asumir una obviedad.

Para que haya tiempo de calidad tiene que haber cantidad de tiempo. Los momentos mágicos surgen de cantidad de momentos cotidianos y anodinos. Pasad tiempo juntos, uno de los mayores aliados del matrimonio es pasear (y hablar). 

Los detalles importan. Cómo nos hablamos. Los pequeños gestos que dicen: me importas. 

Algunos asuntos esenciales: religión, niños, dinero y tareas domésticas. Ojito a eso. Compartir una misma cosmovisión es esencial. Tener la misma fe puede ser el factor definitivo.



jueves, abril 02, 2026

Amor que sacia

 AMOR QUE SACIA


“Tu amor inagotable es mejor que la vida misma: ¡cuánto te alabo!” v.3.

“Tú me satisfaces más que un suculento banquete; te alabaré con cánticos de alegría”. v.5.

Salmo 63.


Una constante en nuestra experiencia como seres humanos es la insatisfacción. Estamos hambrientos de amor. Los niños buscan amor de sus padres, y si no lo tuvieron cuando eran niños, lo buscarán continuamente en todos lados. Buscamos el amor romántico, esperando que nos cure la soledad y la tristeza. Buscamos el reconocimiento de otros, y por eso perseguimos el éxito. Pero estas son metas engañosas, cuando las consigamos seguiremos quedando insatisfechos: el amor nunca será suficiente para llenar los grandes vacíos de nuestra alma, el amor romántico se topa con la realidad a los pocos años, nos hemos casado con personas tan dañadas como nosotros mismos, y los éxitos y el reconocimiento nunca serán suficientes. Hemos sido creados para algo más. Experimentamos un hambre de “algo” que no se encuentra en est
e mundo, y por más que persigamos llenarla con cosas de nuestro mundo, seguiremos hambrientos.

El Salmo nos habla del amor “inagotable” de Dios como algo que 1. es mejor y más intenso que la misma vida, y 2. que sacia nuestra alma. Consideremos esos dos aspectos del amor de Dios. 

El amor de Dios es inagotable. No es como nuestro amor. Incluso el intenso amor de una madre se termina agotando, pierde la paciencia, se cansa. Pero el amor de Dios es constante, a pesar de nuestra rebeldía contra Dios, Dios sigue amándonos, de manera persistente, obstinada. Es su naturaleza, y eso es muy difícil de comprender para nosotros. Jesús moría en la cruz, mientras se burlaban de su sufrimiento y desnudez, y en medio de ese horror pedía perdón por los que habían cometido ese crímen. Asombroso amor.

El amor de Dios nos sacia. Somos seres relacionales, hemos sido creados para vivir en comunidad. Y hemos sido creados para relacionarnos con Dios. Dios es un Dios relacional. La Biblia comienza con un Dios que se relaciona con Adán, hombre y Dios pasean y charlan en el fresco de la tarde, como dos viejos amigos. En esos tiempos el ser humano era un ser completo, saciado. Tras la ruptura y enemistad entre el ser humano y Dios hemos quedado con un inmenso vacío. Hemos normalizado la ausencia de Dios, y viviremos vidas miserables mientras pensemos que todo está bien. No, nada está bien porque Dios no forma parte de nuestra experiencia. Jesús dijo que Él era el pan que descendía del Cielo (Juan 6:32), conocerle, relacionarte con Él, hablar con Él es estar alimentado, es poner fin al hambre del alma y experimentar la satisfacción. Dios está más cerca de ti de lo que crees. ¡Deja de anhelar y vive!


viernes, noviembre 28, 2025

¿Navidad o Vanidad?

 Os extracto el contenido del folleto que escribí hace años y que usamos en mi iglesia para regalar a los amigos.

¿NaViDaD o VaNiDaD?


“Un tiempo para comer con la familia” (y hacer dieta el resto del año)

“La oportunidad de hacer regalos” (y pagarlos a plazos)

“El momento más importante del año” (para los centros comerciales)


¿Qué es lo que estamos celebrando en Navidad?, Navidad significa "natividad", es decir: "nacimiento", estamos recordando el nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, el Salvador del mundo. Fíjate si es importante, que en Occidente contamos los años ¡a partir de su nacimiento!

En este tiempo navideño, recordamos que Dios envió a Su Hijo a este mundo, nació en Belén de hace algo más de dos mil años, y.... vino con un PROPÓSITO ESPECÍFICO, con su vida perfecta y sin pecado mostrar que no hubo hombre justo sino Él, con su muerte cargar con nuestros pecados en la cruz y con su resurrección confirmar a todos que el único medio por el cual podemos acercarnos a Dios es reconociendo que estamos apartados de Dios y creyendo que la muerte de Cristo pagaba con nuestros pecados. 

Navidad no es vanidad, aunque como habrás visto navidad y vanidad tienen las mismas letras, sino RECONCILIACION, no reconciliación entre los hombres, sino reconciliación entre Dios y los seres humanos, reconciliación por medio de Cristo, el puente entre Dios y los hombres, el único medio para recibir salvación ¡una persona, no una religión!.

viernes, noviembre 07, 2025

La muerte de la muerte

 LA MUERTE DE LA MUERTE


Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente Escritura: «La muerte es devorada en victoria.” 1 Cor  15:54 (NTV)


Cristo resucitó, este es el centro del evangelio y del mensaje cristiano. Los apóstoles fueron testigos, expandieron un mensaje por el que pagaron un altísimo precio en sufrimientos. Multitudes de personas (hasta 500 personas de manera simultánea) lo vieron vivo. El cristianismo recibió una cruel persecución durante 300 años, pero ellos “no podían dejar de decir lo que habían visto y oído”.Y es que si Cristo resucitó la resurrección es segura para los que murieron esperando en Él. Y la muerte, es un enemigo vencido, porque la muerte de Cristo mató la muerte.

No podemos minimizar la seriedad y la crueldad de la muerte. Es fácil si apartamos la mirada, pero la muerte está por todos lados, y no está tan lejos de ninguno de nosotros. Nuestra propia muerte está más cerca de lo que creemos, y con este hecho desaparecen las prioridades que nos agobian, y Dios y los términos en los que estamos con Él se vuelven la única prioridad. La muerte es una tragedia, un elemento ajeno que no existía en el Paraíso. Es algo abominable, de una crueldad absoluta, separa familias, arrebata hijos, rompe matrimonios, y deja huérfanos marcados de por vida. Hace poco supe de una niña que preguntaba: ¿Por qué Dios permite que una niña se quede sin mamá cuando más le hace falta? ¡No se puede exagerar la desolación que causa la muerte! 

Jesús enfrentó la muerte de otros, la de unos padres que habían perdido a su única hija (su tesoro más valioso, su corazón), pero también la muerte de seres muy queridos para Él, como la muerte de Juan o la de Lázaro. Jesús aborrecía la muerte. Finalmente el Señor Jesucristo enfrentó su propia muerte, y no sólo una muerte, porque Jesús sufrió muchas muertes, las que sufrió por otros, y las que sufrió en sustitución por el pecado de otros. 

La muerte de Jesús es única, porque Su muerte puso fin a la muerte: Él resucitó. Y al resucitar venció el poder de la muerte, poniendo fin al pecado de los suyos, abriendo una puerta a la vida. Poner nuestra confianza en la muerte y resurrección de Jesús es sostener la mano que, desde el otro lado, tira de nosotros hacia la vida y nos permite atravesar la muerte para vivir con Él. No hay nadie más en quien podamos tener esa salvación de la muerte, sino Aquel que venció la muerte y trajo para nosotros la vida. Por eso, la muerte de Jesús mató la muerte, la aniquiló, la venció, la aplastó. 

Señor, ¿Cómo no amarte? Nuestros pecados trajeron la muerte a este mundo, pero Tú pusiste fin a la muerte venciendo el pecado y cargando nuestras culpas. ¡Somos tuyos para siempre! Concédenos pasar por esta vida llenos de fe en Tí, vive Tú en nosotros la vida que no podemos vivir para que vivamos la vida que Tú ganaste para nosotros. Concédenos aliviar el sufrimiento que hay, como Tú hiciste, aliviando el de tantos. Reina en nuestras voluntades y en nuestros corazones, para que la muerte ni el pecado reinen en nosotros.


martes, abril 15, 2025

Un Reino indestructible

Exposición de Daniel 7.

Qué capítulo tan asombroso🙌🔥. Daniel 7 no solo nos revela el caos de los imperios humanos 🐻🦁🐆, sino que culmina con una visión gloriosa: el Hijo del Hombre viniendo con las nubes del cielo ☁️👑. ¡Qué esperanza tan firme! Su reino no será destruido jamás 🕊️🌍✨.

La escena celestial es majestuosa: el Anciano de Días se sienta en juicio 👴⚖️, y el Hijo del Hombre recibe dominio, gloria y reino para siempre 📜👑💥. ¡No hay bestia ni imperio que pueda resistir su autoridad!

Gracias por recordarnos que, aunque los reinos del mundo se levanten y caigan 🌪️🏛️, el Reino del Mesías es eterno y justo ❤️👑. ¡Cristo reina! 🙏🔥


Dejando todo juicio a Dios

  "Entonces David les dijo a Abisai y a sus sirvientes: —Mi propio hijo quiere matarme, ¿acaso no tiene este pariente de Saúl todavía m...