viernes, septiembre 25, 2026

Los alimentos del discípulo

 LOS ALIMENTOS DEL DISCÍPULO

“Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre. ”

SAN JUAN 6:27 RVR1960


Tras haber alimentado milagrosamente a una multitud, algunos siguieron a Jesús. El interés de estos no era otro que material, su interés en Jesús se limitaba a su capacidad para darles de comer. De la misma manera que hoy muchos se acercan a Dios buscando sólo aquello que Dios les puede dar, no buscan a Dios por Quien es, sino por lo que les puede dar. Esta es una mala decisión: preferir los regalos de Dios, despreciando al Dios que nos da todas las cosas.

2. Dios tiene para nosotros la verdadera satisfacción. La primera es: Él mismo. Un poco más adelante nuestro texto dice que Jesús es el pan de vida, “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” v.35 Y es que el Dios encarnado, Jesús, es el pan que nos da vida, el alimento del alma, nuestro sustento. 

3. Pero hay un alimento más que Dios nos da, y este es la misión que Jesús da a sus discípulos. Podemos verlo cuando Jesús habla con la mujer samaritana, y esta mujer llega a creer en Él. Ha pasado la hora de comer y el Señor dice “Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer?Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.” Juan 4:32-34 Jesús estaba enseñando algo a sus discípulos, Él estaba experimentando la satisfacción saciante de obedecer al Padre, llevando a cabo su misión. Compartir el evangelio de Jesucristo con otros, siendo utilizado por Dios para bendecirles con Su conocimiento es probablemente una de las experiencias más gozosas que el hijo de Dios puede tener. ¡Trabaja por esa comida que el Hijo te da!


miércoles, septiembre 23, 2026

La necesidad de profundizar

 LA NECESIDAD DE PROFUNDIZAR

“Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. ”

SAN MARCOS 4:6 RVR1960


El cristianismo está reñido con la superficialidad. Si tu acercamiento al cristianismo es superficial, tu comprensión del mensaje y el pensamiento de Jesús será superficial. Si tus esfuerzos por comprender cualquier tema, son perezosos, no conseguirás nada, más que el loco orgullo de creerte un experto en algo que no conoces.

2. El cristianismo implica aplicar tu mejor esfuerzo en comprender, estudiar, reflexionar y aplicar. No es sólo frío conocimiento, pero implicará poner toda la fuerza de tu mente para conocer y amar a Dios. En nuestra cultura idólatra del entretenimiento, pondremos las primicias de nuestro tiempo y atención en el altar del ocio digital, sin importar cuántas horas le dediquemos, pero en cambio iremos al altar de Dios con los restos de nuestro tiempo, y nuestras ofrendas serán lo peor de nuestro rebaño: un poco de tiempo, al final del día, con sueño, sin mucha capacidad para concentrarnos.

3. La raíz de nuestro estudio de Dios es nuestra capacidad de profundizar e ir más allá de lo que una lectura superficial de la Biblia nos podía dar. A veces leemos una primera vez y pensamos que hemos entendido el texto. Pero si leemos repetidas veces, nos fijamos en detalles que hemos pasado por alto, relacionamos esta verdad con otras partes de la Escritura, encontraremos enormes riquezas que sólo Dios da a los que cavan (profundizan, se esfuerzan por llegar al fondo).


martes, septiembre 22, 2026

Tocar a Jesús

 TOCAR A JESÚS

“Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? ”

SAN LUCAS 8:45 RVR1960


Necesitamos tocar al Hijo de Dios. Cada creyente necesita tener un encuentro con Jesús cada mañana y experimentar la presencia santificadora que se encuentra sólo en Aquel que es Emmanuel, Dios con nosotros.

2. El texto nos cuenta de un toque involuntario de alguien a Jesús, y cómo ese sencillo acto de tocar de forma leve y exterior a Jesús, sanó a una mujer profundamente herida. ¡Nosotros también estamos heridos! Necesitamos ser sanos de las heridas mortales que el pecado nos ha causado. ¿Nos acercaremos a Jesús?

3. Para “tocar” a Jesús necesitamos: silencio, soledad, oración y contacto con la Palabra de Dios. En este mundo contaminado por el pecado han habido dos seres y cosas limpias, ¡los únicos limpios en un mundo sucio! La segunda persona de la Santísima Trinidad, Jesús, y la Palabra de Dios. Hoy tenemos el Espíritu de Dios morando en nosotros, y tenemos la Palabra, que es limpia, es perfecta y convierte el alma. Por eso nuestro contacto con la oración y la Palabra de Dios debe ser profundo. No basta una lectura superficial, sino una lectura constante, reflexiva y en oración. Necesitamos “comer” este libro, y necesitamos comer de forma intensa, porque nuestra alma está hambrienta. Un cristiano débil es el que se alimenta de pequeñas porciones de la Palabra, como un enfermo en su lecho, que apenas tolera pedacitos de alimento, o dos cucharadas de sopa. Así son muchos cristianos: apenas toleran la Palabra de Dios. 

4. Por lo tanto busca varios encuentros cada día para tener un encuentro con el Señor. Sigue un completo plan de lectura Bíblica en un año. Concéntrate en el estudio y la memorización de pasajes completos de la Escritura. Toca al Señor ¡y sé sano!


lunes, septiembre 21, 2026

Dios como entretenimiento

“¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. ”

San Mateo 11:21 RVR1960


Dios exige responsabilidad a la luz que te ha dado. Para muchos evangélicos el conocimiento de Dios es, en el mejor de los casos, un disfrute, y lo es, pero en el peor de los casos, es un pasatiempo. Dios nos pedirá cuenta de lo que sabemos, y de lo que hicimos con el conocimiento que él nos dio.

2. Las ciudades que recibieron el testimonio y la enseñanza de Jesús recibirán un juicio más severo que Sodoma y Gomorra. ¿Pensamos nosotros que escaparemos de un juicio semejante? Somos expuestos a la rica enseñanza de la Palabra de Dios, Domingo tras Domingo, y el Señor busca fruto en nosotros, ¿lo damos?

3. Considerar el conocimiento de Dios como un pasatiempo es una locura, y es peligroso. Nuestra conciencia se endurece en la medida en la que la enseñanza de la Palabra de Dios no tiene efecto en nosotros. Nos endurecemos más y más, y acumulamos Ira para el día de la Ira, cuando Dios se levante contra nosotros. 

4. Hoy en día en muchos lugares el evangelio se ha vuelto un pasatiempo dominical. Esto es aberrante. Van a la iglesia a reír y pasar un rato ameno. Decía Thomas Watson que los pecadores descienden al infierno entre risas y bailes. 

5. Hemos perdido la reverencia en el culto, y el temor de Dios en lo privado. La Palabra de Dios se ha transformado en un apoyo emocional. La Biblia tiene que hacernos sentirnos bien. La iglesia tiene que entretenernos. 

6. Es mejor llorar y temblar ante la Palabra de Dios para que hagamos obras dignas de arrepentimiento. Cualquier reacción diferente a esa es impiedad.


domingo, septiembre 20, 2026

Preguntas

 LAS PREGUNTAS DE UN HOMBRE DE DIOS

“Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? ”

SAN LUCAS 7:18-19 RVR1960


Esta es la vida real, y Juan es un hombre real, un profeta increíble, un hombre valiente como pocos, pero tenía preguntas, ¿es Jesús el que había de venir? Quizás Jesús no era como se imaginaba. Juan, que había pasado su vida en el desierto, en la presencia de Dios, quizás esperaba a un Mesías reinante, y no a un Mesías sufriente. La pregunta era lícita, Dios admite nuestras preguntas, y no es reprendido por el Maestro. La cuestión es si tus preguntas proceden de la incredulidad (como las de su padre, Zacarías) o de la fe (“¿Cómo será esto?” Lc 1:34 preguntó María, y esta pregunta venía del asombro). 

2. Dios supera nuestras expectativas. Rompe con nuestras fantasías, corrige nuestros prejuicios y nos sorprende. Dios es un León, no es posible encasillarlo, etiquetarlo o domesticarlo, Él es el Rey, ingobernable, porque es el Soberano Rey, el Único que habita en luz inaccesible, el Inmortal. No podemos empujarlo a definirse como Moisés quiso frente a la zarza. El es que es es. ¿Por qué preguntas mi nombre, que es admirable? (Juec 13:18). 

3. Juan me asombra en su humanidad frágil. Es un hombre de Dios, duro como el desierto, valiente como para enfrentar al cruel Herodes, no tiene miedo a la muerte, ni al tirano, pero quiere saber Quien es Jesús, y a Quien ha anunciado toda su vida. En ese sentido (y en otros tantos) somos tan privilegiados… sabemos Quién es Jesús, sabemos que no tenemos que esperar a nadie más. Esa pregunta ha sido respondida, sólo nos queda seguir con la misión de Juan, anunciarle, darle a conocer, anticipar, esta vez, no su primera venida, sino su segunda venida. 


viernes, septiembre 18, 2026

Amar a los enemigos

“Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. ”

SAN LUCAS 6:35 RVR1960


De todos los líderes religiosos ninguno hubiera podido dar semejante mandamiento a sus discípulos, pocas cosas son tan anti naturales como amar a nuestros enemigos. Para nuestra condición caída, rebelde a Dios, sencillamente no podemos amar a nuestros enemigos. Quizás porque las heridas que los enemigos nos hicieron nos dejaron sin fuerzas, o quizás porque la rabia y los sentimientos de injusticia nos tienen encarcelados en el remordimiento.

2. Pero esos hombres que reciben el mandamiento son personas que han entrado en una relación con Dios por medio de Jesucristo. Pronto descubrirán a Alguien verdaderamente inocente que muere en la cruz perdonando a los enemigos y encomendando su alma a Dios. Y es por esa muerte que ellos serán perdonados, porque ellos están del lado de los que han ofendido a Dios. 

3. Todo pecado, desobediencia, rebeldía, es una ofensa a Dios y la cruz es la respuesta de Dios a nuestro pecado. Jesús fue aplastado ofendido y víctima por el pecado, por eso el discípulo puede mirar a Jesús y buscar en Él el poder para amar cuando él no encuentra fuerzas para amar ni para perdonar.

4. El vacío que produce la ofensa y el odio sólo puede ser satisfecho por el amor de Jesús. Si vivimos una vida religiosa nunca estaremos saciados ni satisfechos de su amor. No somos llamados sólo a obedecer, sino a tener comunión con el Dios vivo por medio de Jesucristo, y así alimentarnos de su amor. La vida cristiana no es estoicismo, sino el poder de la resurrección de Cristo, y su amor llenando los corazones de aquellos que son perseguidos por su Nombre. 

5. Una nueva naturaleza. Ignoramos las profundidades del amor de Dios. Ignoramos la grandeza del amor de Dios, la profundidad de su compasión, la ternura con la que nos anhela, la paciencia con la que nos espera. Esa es la naturaleza amorosa y compasiva de Dios. Por eso, cuando amamos como Dios ama, se nos prometen dos cosas, una gran recompensa, y el reconocimiento de ser hijos del Altísimo Dios, es decir, la verdadera grandeza a los ojos de Dios. Para nosotros los hombres la grandeza es otra cosa bien distinta, tiene que ver con el éxito y el poder, pero para Dios la grandeza es el perdón y el amor a los enemigos, por eso, al amar así debemos poner los ojos en el reconocimiento de Dios, y en la clase de vínculo que nos une a Dios en Su naturaleza amorosa.


miércoles, septiembre 16, 2026

Escándalo

 SAN MARCOS 2:7 RVR1960

[7] ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? 


La autoridad de Jesús se presenta en el Nuevo Testamento, una autoridad sobre la enfermedad, la oscuridad, la muerte, y por encima de todo: Jesús es Aquel que perdona pecados, porque es Dios. Lo escandaloso de Jesús es precisamente eso, que Él hace algo que sólo Dios puede hacer, ya que todo pecado es una ofensa a Dios, y sólo Él tiene la prerrogativa de perdonarlos. 

2. Hoy muchos acuden a Dios en busca de algún tipo de favor, y no hay duda que la necesidad les hace vulnerables, pero si conocieran el don de Dios y lo que Dios realmente puede hacer por ellos le pedirían ese perdón. Porque no hay nada más grande que el perdón Real, aquel que otorga Dios, y no sólo el perdón, sino su favor, aquel que nos hace hijos y herederos. 

3. Es por eso que ante Jesús quedan pocas opciones, o el escándalo, o la adoración, o la perplejidad de los fariseos que se horrorizaban de oír a Jesús “hacerse” Dios, o la adoración de aquel que recibe su perdón y sabe que desde entonces, Él será su Señor.


Los alimentos del discípulo

  LOS ALIMENTOS DEL DISCÍPULO “Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Ho...