DEJAR DE BUSCAR A DIOS
ISAÍAS 9:13 RV2020
[13] Pero el pueblo no se convirtió al que lo castigaba ni buscó al Señor de los ejércitos.
Bajo el fiel rey Jotam la nación no dejó de desobedecer a Dios, ni de corromperse. La disciplina tampoco tuvo efectos ¡y esto es lo más desastroso! que Dios no esté corrigiendo y que nosotros, a pesar del sufrimiento que debería sacudirnos, sigamos pecando, ajenos a las dolorosas advertencias de Dios.
De aquí tendríamos que aprender dos lecciones: ¿Estamos atentos a las señales que Dios nos manda? ¿Estamos buscando a Dios? Lo primero es que debemos estar atentos y despiertos, lo cual implica vivir en oración y preguntar al Señor ¿estás queriendo decirme algo? ¿Hay algún pecado que debo abandonar? ¿Hay algo que debería obedecer? ¿Hay falta de confianza en Tí? Examinarnos a nosotros mismos bajo la luz de la Palabra de Dios para que Dios nos muestre nuestras deficiencias y podamos ser corregidos.
Lo siguiente es la actitud de buscar a Dios. Desde que abrimos los ojos debemos buscar la presencia de Dios, la Palabra de Dios, el perdón de Dios, y la adoración a Dios. Debemos vivir instalados en la búsqueda personal de Dios, como seres humanos hemos sido llamados a glorificar a Dios, disfrutando de Él, como dice la confesión de fe de Westminster. Cuando dejamos de buscar a Dios abrimos la puerta a la idolatría, y si tomamos nota del ejemplo de Israel veremos que su ruina comienza con la adoración a los falsos dioses. Que el Señor limpie nuestro corazón de idolatría, llevándonos a la adoración constante de Él, al servicio fiel, a la atención plena a Su Palabra.
