martes, julio 07, 2026

Reducir a Dios

 Isaías 40:18 NTV

[18] ¿Con quién podemos comparar a Dios? ¿Qué imagen se puede encontrar que se le parezca?


Los seres humanos hemos estado intentando “crear” un dios comprensible, reducirlo a términos que podamos comprender. Esto se llama idolatría. El resultado de este esfuerzo es una deidad demasiado parecida a nosotros, fácil de manipular, dispuesta a negociar, mediocre. El Dios de la Biblia en cambio nos confunde, nos irrita y desafía, es incontrolable, ingobernable, imposible de manipular. Aún más, tiene todos los derechos, y nosotros ninguno, es Juez, propietario, legislador, conocedor de toda la realidad, mientras que nosotros no podemos enfrentarnos a Él. 

Dejemos de construir ídolos y entreguémonos al conocimiento de Dios. Abandonemos la estupidez de reducir a Dios y pongámonos de rodillas para estar dispuestos a asombrarnos ante el Dios imposible de ser reducido a una imagen física o mental que nos permita comprenderle. 

lunes, julio 06, 2026

LIBRES DEL TEMOR


ISAÍAS 37:20 RV2020

[20] Ahora pues, Señor, Dios nuestro, líbranos de sus manos, para que todos los reinos de la tierra conozcan que solo tú eres el Señor.


Cuando Senaquerib despreció a Dios y amenazaba con tomar Jerusalén, el buen rey Ezequías buscó ayuda en Dios. Su oración tiene dos énfasis, el primero es el reconocimiento del poder de Dios (v.16) y el segundo es su deseo de honrar a Dios (v.20). Esto es lo que Dios quiere nosotros, que le conozcamos con Quien es Él, su soberanía, su grandeza, su poder. Y también que le demos la honra que sólo Dios se merece ¡es Dios! y nuestra adoración es el tributo que pagamos al Rey. 

¿Podemos practicar esto en nuestro día a día? Sin duda. Cada mañana reconozcamos que Dios reina, que Él es Soberano, y tiene todo bajo el control de su voluntad y poder. ¡Qué seguridad nos da saber que Dios reina y no el azar o los seres humanos! Lo segundo que debemos refrescar cada día es nuestro ASOMBRO por Dios. ¡Nadie hay semejante a Él! Nuestro propósito es el mismo de el de los querubines que rodean el Trono: exaltar, engrandecer, reconocer, alabar a Dios. Que en el altar de nuestro corazón le demos culto continuo a Dios, ¡Es es digno!

Cuando no damos culto a Dios estamos en manos de “Asiria”, cuando nuestro temor reverente no es hacia Dios, estaremos presos del temor a otros “señores” que buscarán gobernarnos por medio del miedo. Sólo podemos ser verdaderamente libres cuando Dios reina en nuestra mente, y el Señor Jesucristo vino para introducirnos en una relación de intimidad con Dios, Él nos libra del pecado y nos lleva al Padre para que, libres de la tiranía del pecado y del diablo, le sirvamos con libertad para siempre. 

viernes, julio 03, 2026

Transformarte en aquello que amas

 OSEAS 9:10 RVR1960

[10b] Ellos acudieron a Baal-peor, se apartaron para vergüenza, y se hicieron abominables como aquello que amaron. 


Eres lo que adoras, te conviertes en lo que admiras. El verdadero peligro de la idolatría es su potencial para cambiarnos. Los dioses de las naciones eran sensuales, violentos, y sus adoradores lo eran tanto o más. 

Cuando deseas alcanzar tu felicidad escogiendo a tus dioses y sirviéndoles, acabas de hacer un pacto que terminará en tu ruina. Mucho se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios. 

En cambio la adoración al Dios Santo nos cambia y nos devuelve a nuestra humanidad original, conectada a Dios. En la verdadera adoración no hay negociación, sino sólo confianza. No hay imposición ni acuerdo, sino la fe absoluta en la buena voluntad de Dios para sus hijos. Dios no da migajas, ni santifica nuestros planes, la adoración verdadera es la gozosa sujeción a Dios, lo entrega todo, pero nos da la promesa que no podemos concebir. Quien sabe mejor que nosotros cómo ser felices es Dios, y su bendición no añade tristeza, pero implica una camino que nosotros no entendemos, ¿confiaremos en Dios? ¿aceptaremos humildemente Su voluntad? Él nos lleva de la mano en un proceso de transformación que nos hace aptos para disfrutar de las mayores delicias que nuestra sensualidad no nos podría dar nunca. 

jueves, julio 02, 2026

Del equipo de Bavink


No soy muy fan del fútbol, por el contrario, llevaba mucho tiempo esperando que me llegara la "Dogmática Reformada" de Bavink, y una vez que he empezado a leerla ya sólo pienso en "ella". Como no es un libro que puedas llevar en el Metro, sólo puedo estudiarla en casa. Ahora estoy en la primera lectura, sólo subrayo, ni siquiera tomo notas, y es una verdadera delicia, no sólo por la erudición y concisión de esta obra (que originalmente fue publicada en 4 Tomos) sino por lo didáctica y amena que es. Me hace sentir profundamente ignorante, pero a la vez me convierte en un gozoso lego a los pies de este teólogo. Ahora está haciendo un recorrido histórico sobre el desarrollo de la teología dogmática, y estoy atónito de ver el desfile de gigantes, pensadores, teólogos, apologetas que la iglesia de Jesucristo ha tenido a lo largo de los siglos. ¡Qué seguridad saber que Dios envía sabios pastores para cuidar y edificar a Su rebaño!

Restauración

 OSEAS 13:9 RVR1960

[9] Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda. 


Cuando nos alejamos de Dios comenzamos a tomar decisiones muy necias. Esas decisiones traen consecuencias peores, y podríamos empeorarlo todo reaccionando peor ante esas consecuencias. Finalmente podríamos estar tan enredados en una maraña de malas decisiones que no sepamos cómo salir de la situación. Busca a Dios.

Nuestra ayuda está en Dios, en los términos que Dios establece. Si queremos ser ayudados por Dios, necesitamos someternos a Él. Todo pasa por arrodillarse, reconocer que Él es Dios, pedir humildemente su ayuda, sujetarnos a Él. Cuando el ser humano ocupa su lugar como criatura, comienza a ser humano. Cuando Dios ocupa la jerarquía del corazón, volvemos al Edén. Cuando Cristo Jesús nos reconcilia, entramos por la puerta de los hijos de Dios.

miércoles, julio 01, 2026

OLVIDAR A DIOS

OSEAS 8:14 RVR1960

[14] Olvidó, pues, Israel a su Hacedor, y edificó templos, y Judá multiplicó ciudades fortificadas; mas yo meteré fuego en sus ciudades, el cual consumirá sus palacios.


Olvidar a Dios es la suma de nuestros males. Cuando olvidamos a Dios nos separamos de Él, de Su influencia, de su paraguas protector. Es por eso que el creyente debe procurar buscar a Dios cada día, ser consciente de su temperatura espiritual, y orar en todo momento para que su fe sea fuerte. “Efraín” es una metonimia para referirse al reino del norte (Samaria), ellos: 1. Despreciaron la Palabra de Dios (v.12) 2. Profanaron los sacrificios, no mostrando ningún respeto por las ofrendas ni por las cosas sagradas (v.13) 3. Olvidaron a Dios (v.14) 4. Levantaron Templos idólatras a otros dioses. El v.11 dice que esos altares idólatras eran “altares para pecar”. Y esto enseña que toda idolatría no es más que un acto de adoración a nuestra voluntad sensual. 

Esta espiral descendente y decadente comienza por un primer paso: alejarse de Dios, alejarse de la Palabra de Dios, olvidar la misericordia de Dios. De alguna manera tenemos la tendencia natural (y caída) de olvidar a Dios. Nuestra mente es un barco cuyo timón está estropeado y desviado, no se mantiene en línea recta por lo que precisa de corrección. El mayor bien que podemos hacer a nuestra alma es ponernos de rodillas cada día y clamar a Dios, abrir la Biblia y buscar en ella dirección, fortaleza y vida espiritual, porque nuestra mente está torcida, nuestros deseos están corrompidos y nuestra memoria espiritual es corta.

lunes, junio 29, 2026

Buscar refugio en Dios


SALMOS 48:3 RV2020

[3] En sus palacios Dios es conocido por refugio.


A veces vemos el tiempo de intimidad con Dios como una obligación religiosa auto impuesta, una especie de sacrificio necesario, saludable (sin saber muy bien por qué) hecho en temor (¿habrá castigo si no cumplo?). Esa es una forma muy necia de pensar. Dios es un refugio para el alma, el entretenimiento no lo es, Dios es un lugar de paz y sosiego, la diversión o el placer no lo son. Todo lo que buscamos en este mundo  jamás lo encontraremos, sólo Dios es refugio.

Dios habita en el palacio. Un palacio es un lugar de belleza. Lo mejor de todo el reino está en el palacio, los cantores más excelentes, la mejor mesa. Para el creyente el palacio lo es sólo por una razón: el Rey está en él. Nuestro Señor Jesucristo es el que habita el palacio, y todo él es reflejo de su grandeza, ¡no al revés!

¿Buscas el palacio de Dios? ¿Has encontrado refugio en Dios? Es por medio de Cristo Jesús que tenemos acceso a un lugar del que no somos dignos. Aprovechemos y abusemos de nuestro privilegio espiritual, necesitamos de Dios, Él no necesita de nosotros, busquemos la paz y el descanso que este mundo no nos da, encontrémoslo en la comunión con el Padre de nuestro espíritu.

domingo, junio 28, 2026

Nehustán

 2 REYES 18:4 RV2020

[4] Quitó los lugares altos, quebró las imágenes, rompió los símbolos de Asera e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llamó Nehustán.

2 Reyes 18:4 RVR2020


A la hora de inventar ídolos, los seres humanos somos muy ingeniosos. Moisés, por instrucciones de Dios, hizo una serpiente de bronce, para que los israelitas heridos por picaduras de serpiente la miraran, fueran sanados. Lo cual es símbolo de Cristo crucificado por nuestros pecados, al cual si miramos con fe seremos sanados de la plaga del pecado. Pero este objeto, que fue diseñado como medio para sanar al pueblo, se transformó en un objeto de culto idólatra y supersticioso. Así es el corazón del ser humano, siempre dispuesto a confiar en cualquier cosa antes que en Dios. 

Los peores ídolos son los más sutiles, son aquellos que son una mezcla de elementos sagrados y profanos, pero que al final siempre son lo mismo: un sustituto de Dios. El nombre “Nehustán” que Ezequías le dio era un nombre despectivo, significaba “un pedazo de bronce” ¡y eso es lo que era! no era nada más que metal, sin poder. 

Ensalzar el pasado, para evitar que Dios actúe en el presente. En el pasado la serpiente de bronce fue salvación para Israel, pero ahora no tenía sentido alguno. Tuvo sentido cuando estuvieron en el desierto, ¿por qué volver a ella? A veces nos volvemos a los hechos antiguos de salvación de Dios, miramos atrás y no al Dios del presente. Una cosa es venerar el pasado, y otra es vivir en el pasado como si Dios no interviniera en el presente. Esto ocurre cuando añoramos los tiempos pasados, a los hombres de Dios del pasado, a la iglesia que venció a los retos del pasado, pero no nos ponemos a confiar y a servir bajo la autoridad de Dios. Algo que Dios hizo en el pasado se puede volver un ídolo hoy ¡cuidado con ello!

Ezequías fue capaz de honrar al Dios de David evitando que un elemento del pasado se transformara en idolatría de hoy. A veces las formas, las ceremonias, pueden volverse ídolos, una forma de atar a Dios. Cada generación debe buscar a Dios, obedecerle, confiar en Él. El pasado debe ser honrado, aprendido, considerado, pero no puede ser revivido si nos lleva al inmovilismo incapacitante.

Reducir a Dios

  Isaías 40:18 NTV [18] ¿Con quién podemos comparar a Dios? ¿Qué imagen se puede encontrar que se le parezca? Los seres humanos hemos estado...