LA NECESIDAD DE PROFUNDIZAR
“Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. ”
SAN MARCOS 4:6 RVR1960
El cristianismo está reñido con la superficialidad. Si tu acercamiento al cristianismo es superficial, tu comprensión del mensaje y el pensamiento de Jesús será superficial. Si tus esfuerzos por comprender cualquier tema, son perezosos, no conseguirás nada, más que el loco orgullo de creerte un experto en algo que no conoces.
2. El cristianismo implica aplicar tu mejor esfuerzo en comprender, estudiar, reflexionar y aplicar. No es sólo frío conocimiento, pero implicará poner toda la fuerza de tu mente para conocer y amar a Dios. En nuestra cultura idólatra del entretenimiento, pondremos las primicias de nuestro tiempo y atención en el altar del ocio digital, sin importar cuántas horas le dediquemos, pero en cambio iremos al altar de Dios con los restos de nuestro tiempo, y nuestras ofrendas serán lo peor de nuestro rebaño: un poco de tiempo, al final del día, con sueño, sin mucha capacidad para concentrarnos.
3. La raíz de nuestro estudio de Dios es nuestra capacidad de profundizar e ir más allá de lo que una lectura superficial de la Biblia nos podía dar. A veces leemos una primera vez y pensamos que hemos entendido el texto. Pero si leemos repetidas veces, nos fijamos en detalles que hemos pasado por alto, relacionamos esta verdad con otras partes de la Escritura, encontraremos enormes riquezas que sólo Dios da a los que cavan (profundizan, se esfuerzan por llegar al fondo).