domingo, agosto 30, 2026

Posponer la obediencia

 POSPONER LA OBEDIENCIA 

Hageo 1:4, 6 NTV

[4] «¿Por qué viven ustedes en casas lujosas mientras mi casa permanece en ruinas?». 

[6] Han sembrado mucho pero cosechado poco; comen pero no quedan satisfechos; beben pero aún tienen sed; se abrigan pero todavía tienen frío. Sus salarios desaparecen, ¡como si los echaran en bolsillos llenos de agujeros!».


Tras el milagroso retorno a Jerusalén pronto abandonaron la reconstrucción del Templo, y se dedicaron a embellecer y agrandar sus casas. Olvidaron el centro de la vida espiritual de Judá, y como consecuencia Dios les debilitó en lo económico. Y no es que dejaran el Templo, es que pensaron “que no era el momento” que lo harían más tarde. Así es como razonamos con nosotros mismos cuando queremos posponer la obediencia: lo dejamos para más tarde, de esa manera pensamos que estamos obedeciendo, pero no ahora. Es como cuando rechazábamos a Cristo y fantaseábamos con la idea de entregarnos a Él “más tarde”. 

2. Examina tu vida interior. Considera en tu “obediencia pospuesta”, ¿has justificado tu desobediencia así? La obediencia a Dios demanda un AHORA, no un luego. Y todo lo que no sea obedecer ahora hará más difícil la obediencia futura.

3. ¿Por qué razón habían desobedecido ellos? Siempre que pecamos es porque no pensamos que Dios vaya a satisfacernos. Creemos que seremos más felices haciendo las cosas a nuestra manera, no creemos que Dios sea capaz de bendecirnos y sustentarnos, pensamos que si nosotros cuidamos de nosotros mismos nos irá mejor que si Dios cuidase de nosotros. ¡Qué necedad! pero qué común es esa necedad. 

4. Como consecuencia Dios, en su misericordia, les hizo ver que el dinero, las casas hermosas, fuera de Su voluntad, no son otra cosa que arena entre los dedos. La prosperidad sin Dios no es otra cosa que vanidad, insatisfacción. No podemos retener lo que no es nuestro, y no podemos disfrutar de aquello que hemos robado al Señor. 

Oremos que el Señor nos guíe a una plena confianza en Él, que podamos arrojarnos en Sus brazos sabiendo que es la bendición de Dios lo que enriquece, y no añade tristeza con ella (Prov 10:22). Que el Señor abra los ojos de nuestro entendimiento y quite de nuestros ojos el brillo de Babilonia para que podamos contemplar la belleza, gloria y plenitud que hay en Él.


sábado, agosto 29, 2026

La utilidad de la espera

 Salmos 137:1 NTV

[1] Junto a los ríos de Babilonia, nos sentamos y lloramos al pensar en Jerusalén.


¡Qué escena tan triste la de aquellos que fueron deportados a Babilonia! Tras el anuncio de muchos profetas, su pecado les llevó a ser arrancados de su tierra para ir a tierra de ídolos. Fue entonces que les pidieron que cantaran en esa tierra extraña. Allí, lejos de casa, aprendieron a cantar a Dios, y a esperar en Dios, deseando volver al centro de su vida espiritual: el Templo. 

Ser llevados por Dios al sufrimiento para añorar cosas mejores, es algo que Dios hace para perfeccionarnos. A veces somos llevados a situaciones para que aprendamos a orar, a esperar con paciencia,y a reflexionar. Para el hijo de Dios ningún sufrimiento es inútil. 

La deportación y todo ese sufrimiento no fue algo esteril, produjo arrepentimiento, Judá fue curada de la idolatría, nunca más Israel volvió a Baal. Y es que cuando Dios hiere es para perfeccionarnos, acercanos a Él y madurar. Ellos aprendieron a valorar sus privilegios espirituales, el Templo, los sacrificios, la Ley, las bendiciones y el Pacto. No es poca cosa lo que Dios había hecho con ellos. ¿Valoramos nosotros nuestros privilegios espirituales? ¿Damos prioridad por encima de todo a nuestra herencia espiritual? 

Sentarse y llorar: Dios necesita que detengamos nuestra actividad (a veces actividad pecaminosa) para que nos sentemos a reflexionar y a lamentar nuestros errores. Una de las cosas que el Enemigo de nuestra alma busca es quitarnos el tiempo para reflexionar, el pecado llama a la acción sin reflexión. La impulsividad es la gran aliada del pecado, actuar sin pensar, y sobre todo sin tener en cuenta a Dios. La cura de todo ello es el desierto, un tiempo de espera donde Dios nos detiene y nos invita a pensar en lo que hicimos. Si en tu vida no tienes espacios abundantes para hacer silencio y reflexionar es que estás viviendo un activismo estéril, la vida espiritual requiere pensar mucho, reflexionar en el contenido de la Palabra de Dios, y exponer nuestra vida ante Dios en un diálogo calmado y sincero con Él.

Lo tercero que Dios produce en ellos es “pensar en Jerusalén”, pensar en lo que han perdido, ¿valió la pena? Ellos deseaban ídolos, así que fueron llevados a tierra de ídolos, un gran país donde tenían libertad de prosperar, de adoptar la identidad Babilonia, pero ¡ellos no querían eso! añoraban la tierra que habían perdido, pues bien, era el momento de “pensar en Jerusalén”. ¿Cuál es nuestra Jerusalén? ¿Cual es nuestra esperanza? ¿Pensamos en ella? Nosotros también estamos viviendo en una Babilonia temporal, y se nos llama a los mismo, a sentarnos, a no poner nuestra esperanza aquí, y a vivir para nuestro destino definitivo. ¿Piensas en la vida que te espera cuando Jesús sea manifestado? ¿Te estás preparando para ese día y para la eternidad en el Reino de Dios? ¡Ese es nuestro llamado y nuestro hogar real! Que todo lo que hagas esté orientado a la eternidad.


viernes, agosto 28, 2026

No te distraigas

 NO TE DISTRAIGAS

Esdras 1:1 NTV

[1] En el primer año de Ciro, rey de Persia, el Señor cumplió la profecía que había dado por medio de Jeremías. Movió el corazón de Ciro a poner por escrito el siguiente edicto y enviarlo a todo el reino:


La historia de Israel es una confirmación tras otra de la Palabra de Dios. Tras la deportación a Babilonia, tras la caída de Babilonia y la sucesión de reinos distintos uno podría pensar que la promesa del retorno no sería posible, ¡estos nuevos reyes apenas sabrían qué era Israel! pero Ciro es levantado por Dios como rey para que se cumplan las palabras del profeta Jeremías. Mi admiración por él crece año tras año. Este rey da la orden de la reconstrucción del Templo, pero ¿quien dio esa orden? Fue Dios mismo Quien la dio. El Soberano Dios que gobierna todas las cosas y a todos los hombres, Quien pone y quita reyes, puso a Ciro.

Reflexionemos en lo que esto significa: ¿no es Dios el mismo Dios ahora y siempre? ¿Acaso Dios ha cambiado? No. En las circunstancias en las que nos encontramos como país, podemos sentirnos desanimados por la corrupción, la polarización, el enfrentamiento de políticos que no hacen nada por defender los intereses de los ciudadanos. Dios sigue reinando. No entendemos los detalles del plan de Dios, pero sí entendemos que este es el tiempo de Dios, y más allá de las rencillas locales y las amenazas de guerra global que se ciernen sobre este mundo: Dios es Dios. Nos encaminamos a un hecho único: el retorno de Jesucristo. Y mientras Él regresa la Iglesia está anunciando la paz por medio de Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, el Salvador en el que tenemos perdón. Que nada nos distraiga de nuestra misión. Que los enfrentamientos de nuestros tiempos no nos hagan perder de vista nuestra misión sagrada de anunciar la resurrección de Jesús a todos.


jueves, agosto 27, 2026

La verdadera lucha de un hombre de Dios

 LA VERDADERA LUCHA DE UN HOMBRE DE DIOS

Daniel 10


1. Estamos ante uno de los capítulos más misteriosos de la Biblia. En este se habla de la vida de oración de Daniel, de cómo Dios responde a sus oraciones, del profundo amor de Dios por Daniel, y de una guerra espiritual que se libra en los cielos, y de la que nosotros no sabemos nada. 

2. Las visiones que Daniel había recibido le habían dejado conmocionado, sin fuerzas y desolado ¡no era para menos! Así que un ángel es enviado para fortalecerle y para darle un mensaje (que le dará en el cap. 11). Estamos al final de la vida de Daniel, no hay amenazas, ni pruebas, pero Daniel enfrenta su mayor prueba: LA DESESPERANZA. Ver que la vida se le va y ser consciente del enorme pecado que llevó a Judá a la deportación. La pregunta que se hizo fue ¿hasta cuando? 

La imagen del ángel le hace quedar como muerto, su aspecto es un reflejo de la gloria de Dios. La proximidad de este ser es fulminante, incluso un hombre santo como Daniel cae como muerto, desmayado, derribado por la santidad que refleja un ser tan próximo a Dios.

3. “Eres muy precioso para Dios” ¡qué palabras tan alentadoras! Saber que no sólo eres conocido en el Cielo, sino que Dios está al corriente de quien eres, qué te ocurre, cuáles son tus luchas, ¡eres muy amado para Dios! No todos son muy amados en el sentido que Daniel lo era. Aquellos que sufren por obediencia de Su Nombre lo son. Y Daniel era íntegro en su obediencia a Dios en la sucesión de reinos paganos en los que sirvió. 

4. La guerra espiritual que se libra en los Cielos, la jerarquía angelical, la antiguedad de las familias angélicas, los combates y la enemistad entre las dos facciones angelicales, son asuntos de los que apenas sabemos nada, y sobre los que no conviene especular. Aquellos que prestan demasiada atención a asuntos de los que la Biblia no dice mucho, pero que descuidan las instrucciones sobre las que la Biblia insiste, corren en el riesgo de perder sus almas. Haremos bien en vivir una vida de oración como la de Daniel, quien oraba tres veces al día, en lugar de especular sobre los “9 coros angelicales” y quien era el príncipe de Grecia. Algunos judíos y judaizantes lo hicieron, y Dios no puede decir de ellos lo mismo que dijo de Daniel.

5. La batalla del hombre de Dios es una batalla contra el desánimo. Esperar es un duro trabajo para el alma, y si la Palabra de Dios no nos sostiene, nada lo hará. Daniel, a semejanza de nuestro Bendito Señor Jesucristo, fue fortalecido por un ángel. A veces Dios permite experiencias sobrenaturales que nos confortan, y lo hace así porque nos ama, pero no quiere que descansemos en ellas, sino en la Palabra profética más segura, a la cual hacemos bien en estar atentos, como a una fuente de luz que alumbra en un lugar oscuro. Observa tu alma, amigo mío, percibe cualquier señal de desánimo y gózate en Dios, busca Su presencia, Sus palabras, Su consoladora compañía.


miércoles, agosto 26, 2026

Revelaciones en el destierro

 Daniel 7:17 NTV

[17] «Estas cuatro bestias enormes representan a cuatro reinos que surgirán de la tierra; 


Al final de los días de Daniel él recibe una visión, no sólo con el fin de Babilonia o Media, sino con el fin de los tiempos, con los 4 últimos grandes imperios mundiales. En los tratos de Dios con Daniel podemos ver el cuidado de Dios con el anciano Daniel, quien morirá sin volver a ver la Jerusalén terrenal. Dios le cuida y le consuela mostrándole mucho más allá y recibe el consuelo con una imágen final en el v. 18 “pero al final, el reino será entregado al pueblo santo del Altísimo, y los santos gobernarán por siempre y para siempre” ¡qué visión tan gloriosa! Mucho más que un reino temporal, un reino sin fin donde los santos de Dios viven y reinan bajo la autoridad de Dios. 

La conclusión es que todos los reinos humanos son temporales, Babilonia cayó, Medo-Persia cayó, el imperio greco macedónico cayó. Reyes cuyo poder no conocía límites, reinos cuya grandeza parecía eterna quedaron reducidos a cenizas. Nosotros esperamos un reino eterno bajo el mando del resucitado, nuestro bendito Señor Jesucristo. 


martes, agosto 25, 2026

El lugar más peligroso de la tierra

 EL LUGAR MÁS PELIGROSO DE LA TIERRA

Daniel 6:26 NTV

[26] »Ordeno que en mi reino toda persona tiemble con temor delante del Dios de Daniel. Pues él es el Dios viviente, y permanecerá para siempre. Su reino jamás será destruido, y su dominio nunca tendrá fin.


En el libro de Daniel una constante repetición es que un gran monarca, desde Babilonia a los persas, alabe al Dios de Daniel, reconociendo Su soberanía. En medio de la desgracia que fue la desolación de Jerusalén y la posterior deportación a Babilonia, Dios habló a los cautivos por Jeremías o Ezequiel, y mostró su poder haciendo que los reyes reconocieran Su poder, ¡qué asombroso es todo esto! No alaban a cualquier Dios, alaban “al Dios de Daniel. Pues él es el Dios viviente, y permanecerá para siempre. Su reino jamás será destruido..”

En los peores momentos, en las situaciones más desesperadas: Dios sigue siendo Dios. Cuando ya han pasado tantos años de la deportación, cuando un rey ha sucedido a otro y Jerusalén sigue en ruinas: Dios sigue siendo Dios, Su soberanía sigue intacta, y Su Reino nunca desaparecerá. 

Daniel quizás ya sea un anciano, el verdadero foso de los leones de Daniel fue cada palacio en el que sirvió, porque cada rey que habitaba ese palacio era un megalómano con delirios de divinidad, un psicópata que mataba caprichosamente según fuera su estado de ánimo, ¡hubiera sido mucho más seguro vivir en el anonimato! Quizás en alguna provincia pobre de Babilonia, lejos del poder, donde su nombre no fuera reconocido, pero Daniel pasó toda su vida en el peor lugar del mundo, el lugar donde los reyes eran asesinados, los nobles conspiraban entre ellos, y cualquiera que destacara terminaba en el punto de mira de algún envidioso con poder. Y Dios cuidó de Daniel, y lo sostuvo con sus promesas.

miércoles, agosto 05, 2026

El engaño sutil de la idolatría

 

EZEQUIEL 7:20 RVR1960

[20] Por cuanto convirtieron la gloria de su ornamento en soberbia, e hicieron de ello las imágenes de sus abominables ídolos, por eso se lo convertí en cosa repugnante. 


La idea de idolatría es abominación, no hay nada aceptable en ella. Dios llama a los ídolos “cosa repugnante”, “abominables”, en otras partes de la Biblia se habla de la imagen de celo. La idea es la siguiente, Dios es uno sólo, y sólo Él es digno de adoración, reverencia, y cualquier cosa que utilicemos como representación de Él es una ofensa a la misma dignidad y derechos de Dios como Dios. Es algo que no podemos maquillar con lenguaje humano para justificarlo. Tampoco las imágenes de Jesús, pensando que al honrarlas a ellas estamos honrando a Dios.

Pero podemos ir más allá.  La idolatría, la adoración falsa busca inmiscuirse en nuestras vidas, es una experta falsificadora, haciéndose pasar por Dios, o restándose importancia a sí misma. En nuestros días puede ser el dinero, el trabajo, el entretenimiento, el sexo, o la comida. Si estos son nuestra felicidad, o les servimos como serviríamos a Dios ¡sean malditos! En este aspecto debemos examinar nuestro corazón y ver las motivaciones y las excusas con las que nos engañamos. ¿Estoy dejando de servir y honrar a Dios con excusas laborales, de descanso, de ocio, o porque prefiero quedarme para mí ese dinero? ¿Es el amor por ese algo mayor que el que tengo por Dios? ¿Qué le estoy negando a Dios?

Todo en la vida es adoración, especialmente en aquellos que no profesan ninguna fe en Dios, también están inmersos en la adoración (a otros dioses, a otras pasiones, desgastando sus vidas en pos de lo que consideran que es la felicidad suprema que da sentido a sus vidas). A menudo, estos incrédulos son más fervientes en su adoración a dioses falsos que muchos creyentes tibios al Dios verdadero.


Posponer la obediencia

  POSPONER LA OBEDIENCIA  Hageo 1:4, 6 NTV [4] «¿Por qué viven ustedes en casas lujosas mientras mi casa permanece en ruinas?».  [6] Han sem...