lunes, septiembre 21, 2026

Dios como entretenimiento

“¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. ”

San Mateo 11:21 RVR1960


Dios exige responsabilidad a la luz que te ha dado. Para muchos evangélicos el conocimiento de Dios es, en el mejor de los casos, un disfrute, y lo es, pero en el peor de los casos, es un pasatiempo. Dios nos pedirá cuenta de lo que sabemos, y de lo que hicimos con el conocimiento que él nos dio.

2. Las ciudades que recibieron el testimonio y la enseñanza de Jesús recibirán un juicio más severo que Sodoma y Gomorra. ¿Pensamos nosotros que escaparemos de un juicio semejante? Somos expuestos a la rica enseñanza de la Palabra de Dios, Domingo tras Domingo, y el Señor busca fruto en nosotros, ¿lo damos?

3. Considerar el conocimiento de Dios como un pasatiempo es una locura, y es peligroso. Nuestra conciencia se endurece en la medida en la que la enseñanza de la Palabra de Dios no tiene efecto en nosotros. Nos endurecemos más y más, y acumulamos Ira para el día de la Ira, cuando Dios se levante contra nosotros. 

4. Hoy en día en muchos lugares el evangelio se ha vuelto un pasatiempo dominical. Esto es aberrante. Van a la iglesia a reír y pasar un rato ameno. Decía Thomas Watson que los pecadores descienden al infierno entre risas y bailes. 

5. Hemos perdido la reverencia en el culto, y el temor de Dios en lo privado. La Palabra de Dios se ha transformado en un apoyo emocional. La Biblia tiene que hacernos sentirnos bien. La iglesia tiene que entretenernos. 

6. Es mejor llorar y temblar ante la Palabra de Dios para que hagamos obras dignas de arrepentimiento. Cualquier reacción diferente a esa es impiedad.


domingo, septiembre 20, 2026

Preguntas

 LAS PREGUNTAS DE UN HOMBRE DE DIOS

“Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? ”

SAN LUCAS 7:18-19 RVR1960


Esta es la vida real, y Juan es un hombre real, un profeta increíble, un hombre valiente como pocos, pero tenía preguntas, ¿es Jesús el que había de venir? Quizás Jesús no era como se imaginaba. Juan, que había pasado su vida en el desierto, en la presencia de Dios, quizás esperaba a un Mesías reinante, y no a un Mesías sufriente. La pregunta era lícita, Dios admite nuestras preguntas, y no es reprendido por el Maestro. La cuestión es si tus preguntas proceden de la incredulidad (como las de su padre, Zacarías) o de la fe (“¿Cómo será esto?” Lc 1:34 preguntó María, y esta pregunta venía del asombro). 

2. Dios supera nuestras expectativas. Rompe con nuestras fantasías, corrige nuestros prejuicios y nos sorprende. Dios es un León, no es posible encasillarlo, etiquetarlo o domesticarlo, Él es el Rey, ingobernable, porque es el Soberano Rey, el Único que habita en luz inaccesible, el Inmortal. No podemos empujarlo a definirse como Moisés quiso frente a la zarza. El es que es es. ¿Por qué preguntas mi nombre, que es admirable? (Juec 13:18). 

3. Juan me asombra en su humanidad frágil. Es un hombre de Dios, duro como el desierto, valiente como para enfrentar al cruel Herodes, no tiene miedo a la muerte, ni al tirano, pero quiere saber Quien es Jesús, y a Quien ha anunciado toda su vida. En ese sentido (y en otros tantos) somos tan privilegiados… sabemos Quién es Jesús, sabemos que no tenemos que esperar a nadie más. Esa pregunta ha sido respondida, sólo nos queda seguir con la misión de Juan, anunciarle, darle a conocer, anticipar, esta vez, no su primera venida, sino su segunda venida. 


viernes, septiembre 18, 2026

Amar a los enemigos

“Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. ”

SAN LUCAS 6:35 RVR1960


De todos los líderes religiosos ninguno hubiera podido dar semejante mandamiento a sus discípulos, pocas cosas son tan anti naturales como amar a nuestros enemigos. Para nuestra condición caída, rebelde a Dios, sencillamente no podemos amar a nuestros enemigos. Quizás porque las heridas que los enemigos nos hicieron nos dejaron sin fuerzas, o quizás porque la rabia y los sentimientos de injusticia nos tienen encarcelados en el remordimiento.

2. Pero esos hombres que reciben el mandamiento son personas que han entrado en una relación con Dios por medio de Jesucristo. Pronto descubrirán a Alguien verdaderamente inocente que muere en la cruz perdonando a los enemigos y encomendando su alma a Dios. Y es por esa muerte que ellos serán perdonados, porque ellos están del lado de los que han ofendido a Dios. 

3. Todo pecado, desobediencia, rebeldía, es una ofensa a Dios y la cruz es la respuesta de Dios a nuestro pecado. Jesús fue aplastado ofendido y víctima por el pecado, por eso el discípulo puede mirar a Jesús y buscar en Él el poder para amar cuando él no encuentra fuerzas para amar ni para perdonar.

4. El vacío que produce la ofensa y el odio sólo puede ser satisfecho por el amor de Jesús. Si vivimos una vida religiosa nunca estaremos saciados ni satisfechos de su amor. No somos llamados sólo a obedecer, sino a tener comunión con el Dios vivo por medio de Jesucristo, y así alimentarnos de su amor. La vida cristiana no es estoicismo, sino el poder de la resurrección de Cristo, y su amor llenando los corazones de aquellos que son perseguidos por su Nombre. 

5. Una nueva naturaleza. Ignoramos las profundidades del amor de Dios. Ignoramos la grandeza del amor de Dios, la profundidad de su compasión, la ternura con la que nos anhela, la paciencia con la que nos espera. Esa es la naturaleza amorosa y compasiva de Dios. Por eso, cuando amamos como Dios ama, se nos prometen dos cosas, una gran recompensa, y el reconocimiento de ser hijos del Altísimo Dios, es decir, la verdadera grandeza a los ojos de Dios. Para nosotros los hombres la grandeza es otra cosa bien distinta, tiene que ver con el éxito y el poder, pero para Dios la grandeza es el perdón y el amor a los enemigos, por eso, al amar así debemos poner los ojos en el reconocimiento de Dios, y en la clase de vínculo que nos une a Dios en Su naturaleza amorosa.


miércoles, septiembre 16, 2026

Escándalo

 SAN MARCOS 2:7 RVR1960

[7] ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? 


La autoridad de Jesús se presenta en el Nuevo Testamento, una autoridad sobre la enfermedad, la oscuridad, la muerte, y por encima de todo: Jesús es Aquel que perdona pecados, porque es Dios. Lo escandaloso de Jesús es precisamente eso, que Él hace algo que sólo Dios puede hacer, ya que todo pecado es una ofensa a Dios, y sólo Él tiene la prerrogativa de perdonarlos. 

2. Hoy muchos acuden a Dios en busca de algún tipo de favor, y no hay duda que la necesidad les hace vulnerables, pero si conocieran el don de Dios y lo que Dios realmente puede hacer por ellos le pedirían ese perdón. Porque no hay nada más grande que el perdón Real, aquel que otorga Dios, y no sólo el perdón, sino su favor, aquel que nos hace hijos y herederos. 

3. Es por eso que ante Jesús quedan pocas opciones, o el escándalo, o la adoración, o la perplejidad de los fariseos que se horrorizaban de oír a Jesús “hacerse” Dios, o la adoración de aquel que recibe su perdón y sabe que desde entonces, Él será su Señor.


martes, septiembre 15, 2026

Vivir en segundo plano

 VIVIR EN SEGUNDO PLANO

SAN JUAN 3:26-30 RVR1960

[26] Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él. [27] Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo. [28] Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él. [29] El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. [30] Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.


El ministerio de Juan estaba “amenazado” en términos humanos, pero en términos divinos estaba siendo un éxito, ya que el propósito de Juan, por el cual había sido llamado era presentar a Cristo y luego ¡desaparecer! De la misma manera el ministerio de cualquier cristiano es así, ningún ministerio debería exaltar al hombre, es por eso que la iglesia local tiene esa función de glorificar a Cristo, la iglesia permanece, pero el hombre desaparece, reuniéndose con su Señor.

2. Juan no sentía celos de Cristo, ¡eso hubiera sido una locura! Nadie debe sentir celos por Jesús, el único que los tuvo fue expulsado del Cielo, arrastrando a una tercera parte de los ángeles. No deberíamos robarle protagonismo a Cristo, a pesar de ese deseo interno de reconocimiento y aprobación que todos tenemos dentro. 

3. Juan se alegraba de la popularidad de Jesús, ¡ese era el sentido de su llamado! Tantos años en el desierto, siendo preparado por Dios, siendo entrenado y endurecido en los rigores de una vida de privaciones, seguramente siendo expuesto a la Palabra y conversaciones con Dios para llegar a la meta y que su reconocimiento fuera siendo cada vez menor. El hombre de Dios se sentía feliz por ese declive ministerial. 

4. Juan dijo que él no era el Ungido. Y mucho me temo que nosotros buscamos un protagonismo que no nos corresponde. Debemos orar para que el Señor mantenga a raya nuestro viejo hombre, el cual es como ese niño odioso que busca el protagonismo en todas las fiestas. Debemos aprender a trabajar desde las zonas ciegas, en la oscuridad, dándole honor al Hijo de Dios, el Salvador, para que cuando Él vuelva seamos reconocidos por Él, y sea Él, y no los hombres, quienes nos exalten.

5. Es necesario que Cristo crezca. En un sentido Jesús tiene que crecer en el ámbito externo, nuevas almas tienen que venir al conocimiento de Él, los hermanos tienen que madurar. En un sentido interno Él debe crecer en nosotros, quitándole el espacio que los pequeños y grandes ídolos ocupan. Para ello debemos mejorar en la disciplina de la atención, poniendo todos nuestros sentidos espirituales enfocados en la persona de Jesús, observando, disfrutando cada detalle, y como en un espejo, ser transformados de gloria en gloria en la misma imagen.


lunes, septiembre 14, 2026

Demasiado cerca de los pecadores

 DEMASIADO CERCA DE LOS PECADORES 

SAN LUCAS 5:29-32 RVR1960

[29] Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos. [30] Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores? [31] Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. [32] No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.


Los fariseos tenían no se compadecían por los pecadores, en su forma de ver a Dios, la condena y la separación era la única respuesta ante el pecado de otros. Por supuesto eran incapaces de ver su propio pecado. Tampoco entendían que alguien como Jesús fuera tan cercano a los pecadores, y por otro lado ¡tenían celos de Él!

2. En el cristianismo hemos vivido un dilema semejante, a pesar de la advertencia del Señor de guardarnos de la levadura de los fariseos. ¿Demasiada proximidad con los pecadores es transigir con su pecado? ¿No es más seguro mantener la separación con ellos? La actitud de Jesús nos sigue desafiando a sus seguidores ¡tanto como escandalizó a los fariseos!

3. El planteamiento del maestro es sencillo: ¿quiénes son los que tienen necesidad de Dios? ¿no son los pecadores? ¿quiénes son los que están enfermos y necesitan ser sanos? Visto así el dilema tiene fácil solución.

4. Quizás el problema es nuestra incomodidad, nuestra vergüenza de ser vistos con pecadores. Me pregunto ¿cómo se siente Dios al recibir a pecadores en su familia, a invitarlos a su casa? Si Él parece estar más cómodo con eso que nosotros, ¿no deberíamos nosotros seguir sus pasos? ¿No deberíamos vencer nuestro rechazo y superar nuestros temores? 

5. Jesús es la meta, el modelo a seguir. Y mientras intentamos vivir, sentir y amar como Él, quizás debiéramos ser más osados y actuar como Él en pos de salvar a otros. La compasión define a nuestro amado Salvador, ¿no deberíamos, en pos de salvar a los perdidos, asumir esas incomodidades?


domingo, septiembre 13, 2026

Cielos abiertos

 CIELOS ABIERTOS

SAN MARCOS 1:10-11 RVR1960

[10] Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. [11] Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.


¡Los Cielos abiertos! pocas veces se dice en la Biblia que alguien vio los cielos abiertos, el profeta Ezequiel, mientras estaba con los cautivos junto al río Quebar, vio los cielos abiertos y al trono de Dios, ¡qué ocasión tan gloriosa! Normalmente ver los cielos abiertos es contemplar como el mundo espiritual se vuelve visible, y cómo Dios habla. Mientras el Señor Jesús era bautizado el cielo se abrió y se pudo oír la voz de Dios. El Hijo del hombre estaba cumpliendo toda justicia, se humillaba con el bautismo de Juan, y a la vez Dios lo ungía para la sagrada tarea que le era encomendada. 

2. Permitidme que me atreva a hacer una interpretación de este texto. Lo extraordinario y sobrenatural es algo que rara vez ocurre de forma tan visible, incluso los hombres y mujeres de Dios que tantas cosas vieron, normalmente vivieron en esperanza. Pero quizás alguien que sirva a Dios pueda experimentar ese momento único en el que el velo invisible de este mundo se rompe, y el mundo espiritual interviene visiblemente. Una experiencia así es un regalo, algo único, pero aún así, somos llamados a vivir en fe, siendo sostenidos por la palabra profética más segura (1 Pe 1:19). Porque el justo ha sido llamado a vivir por fe en el Dios invisible, a gozarse en el Dios invisible, a ver al Dios invisible, a esperar y anhelar al Dios invisible, para que un día, cuando se reúna con Él, sus ojos vean a su redentor. 

3. ¡Alimenta tu fe! Cuida tu fe, no permitas que nada enfría tu fe. Lo más precioso que tienes: es tu fe. Por eso en los secreto, lee acerca de aquel día, de cómo los cielos se abrieron cuando el bendito Salvador era bautizado, y mira con fe esa escena, Él pago, eres suyo, el Cielo está abierto para tí.


El último profeta

 EL ÚLTIMO PROFETA

San Mateo 3:4 RVR1960

[4] Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. 


Estamos ante uno de los hombres más extraordinarios de todos los tiempos, cuyo mérito fue reconocido por el Señor Jesús. Un hombre apartado por Dios desde el vientre de su madre para una sola misión.

2. No se apartó de su misión. De su infancia no sabemos nada, pero sabemos que vivió en soledad grandes periodos de su vida. Juan es el último profeta del Antiguo Testamento en el sentido estricto. Y es en la soledad del desierto donde se forjó el hombre. ¿Y nosotros, nos apartamos al desierto para oir la voz de Dios? No hay intimidad con Dios si no hay soledad, cuando ayunas de todo otro estímulo para perseverar en la búsqueda de Dios es cuando estar dando los primeros pasos para ser un hombre de Dios.

3. Juan valoraba a Dios por encima de todo, su forma de vestir, o su pobre comida no eran nada para él, su misión lo era todo. Por lo tanto había organizado su vida para que toda decisión, todo ajuste, estuviera orientado a obedecer a Dios. ¿Y nosotros, hemos organizado nuestras vidas para que la voluntad de Dios sea real? Esto implica SIMPLIFICAR. Nos rodeamos de demasiadas obligaciones, distracciones y compromisos. Simplifiquemos, si queremos estar listos para vivir la voluntad de Dios.. 

4. Juan sólo temía a Dios. Un poco más adelante leeremos a Juan enfrentarse con los fariseos, los religiosos de su tiempo, los poderosos de su tiempo. Les llama víboras, árboles sin fruto, les anuncia el juicio de Dios si no se arrepienten. Más adelante se enfrentaría a Herodes, y eso le llevaría a la cárcel y a la muerte. Pero Juan conocía a Dios, no le daba miedo ningún hombre. Como dice la Escritura, en el temor de Dios está la fuerte confianza (Pr 14:26). Y esto es porque Juan conocía a Dios, el desierto le había llevado a la intimidad. 

5. Todos debemos ser Juan. Quizás te parezca una persona inalcanzable, un héroe lejano. Pero era un hombre como nosotros. Buscar a Dios está a nuestro alcance, conocer a Dios está a nuestra alcance, simplificar nuestra vida está a nuestra alcance, ¿qué nos impide ser Juan? ¿Qué nos impide temer a Dios y vivir para él? Vivimos tiempos heroicos, porque cada generación vive tiempos de conflicto y desafío. Tu vida son tiempos heroicos, donde Dios pide de ti que confíes y obedezcas, ¿no darás un paso al frente en las pequeñas cosas? ¿no te irás al desierto para prepararte para las grandes cosas?


Dios como entretenimiento

“¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiemp...