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Diario personal de Julio Martínez, autor de la página estudios-biblicos.org, así como del podcast Jesús en internet.
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lunes, enero 30, 2023
jueves, octubre 21, 2010
Cayendo en un cristianismo legalista
Qué facil es volverse un cristiano legalista. Es tan fácil como volverse un cristiano carnal, solo tienes que deslizarte, dejarte llevar.
El legalismo se infiltra en nuestras vidas como una forma más elevada de santidad. Dejamos de disfrutar de la Gracia y pasamos a "ganarnos" la Gracia. Pensamos que añadiendo normas y regulaciones a la Palabra de Dios daremos un paso más en la santidad, quizás así nos ganaremos el derecho a sabernos amados por Dios. Ese camino es el pacto de obras y tiene dos consecuencias, una es la hipocresía, en esta consecuencia nos creemos que hemos alcanzado la meta y nos gloriamos en nosotros mismos y no en la obra de la Cruz. La otra consecuencia es la frustración, nos sentimos derrotados como cristianos, y el Acusador nos hace papilla.
Además, el que tomó el camino del legalismo es muy estricto juzgando a otros, pero muy indulgente juzgándose a sí mismo. Es el caso del fariseo y del publicano que subieron al Templo a orar, el fariseo decía "Dios te doy gracias PORQUE NO SOY COMO LOS OTROS HOMBRES", y miraba al publicano con superioridad. Por desgracia cuando el mundo pinta a un cristiano pinta a un legalista, y no a un hombre cautivado por la Gracia de Dios en Cristo.
Ese no es el evangelio, eso es el legalismo, y consiste en olvidar la Obra de Cristo en la Cruz. Si quieres saber un poco más de esto puedes escuchar mi último mensaje "Jesús y la Ley". Allí encontrarás tanto las notas como la charla en mp3 o para escucharla online, o también puedes oirla en el reproductor más abajo.
El legalismo se infiltra en nuestras vidas como una forma más elevada de santidad. Dejamos de disfrutar de la Gracia y pasamos a "ganarnos" la Gracia. Pensamos que añadiendo normas y regulaciones a la Palabra de Dios daremos un paso más en la santidad, quizás así nos ganaremos el derecho a sabernos amados por Dios. Ese camino es el pacto de obras y tiene dos consecuencias, una es la hipocresía, en esta consecuencia nos creemos que hemos alcanzado la meta y nos gloriamos en nosotros mismos y no en la obra de la Cruz. La otra consecuencia es la frustración, nos sentimos derrotados como cristianos, y el Acusador nos hace papilla.
Además, el que tomó el camino del legalismo es muy estricto juzgando a otros, pero muy indulgente juzgándose a sí mismo. Es el caso del fariseo y del publicano que subieron al Templo a orar, el fariseo decía "Dios te doy gracias PORQUE NO SOY COMO LOS OTROS HOMBRES", y miraba al publicano con superioridad. Por desgracia cuando el mundo pinta a un cristiano pinta a un legalista, y no a un hombre cautivado por la Gracia de Dios en Cristo.
Ese no es el evangelio, eso es el legalismo, y consiste en olvidar la Obra de Cristo en la Cruz. Si quieres saber un poco más de esto puedes escuchar mi último mensaje "Jesús y la Ley". Allí encontrarás tanto las notas como la charla en mp3 o para escucharla online, o también puedes oirla en el reproductor más abajo.
lunes, septiembre 28, 2009
Las doctrinas de la Gracia, por John Piper
John Piper es uno de tantos hombres de Dios que Él está levantando para que seamos avivados en la verdad. Nunca tendremos un avivamiento si no es en verdad, con Cristo como centro, con el evangelio como mensaje, y con la Palabra con autoridad.
En ese sentido Piper está haciendo mucho, no sólo por su predicación fiel a la Palabra, sino por su celo, su capacidad para comunicar, el discernimiento del tiempo actual y la capacidad dada por Dios para comunicar a esta generación el mensaje adecuado, señalando los excesos y usando la Palabra para guiarnos al arrepentimiento y la renovación.
John Piper, Paul Washer.... hombres que no tienen temor de hablar las preciosas verdades de la Gracia.
Estas enseñanzas son el cristianismo histórico, revelado en la Escritura, que muestran la incapacidad del hombre y su corrupción, y el poder imparable de Dios para salvar al pecador. Por cierto, no son nada populares.
Visito la página de Desiring God y es de ahí que he hecho una traducción (muy mejorable, por cierto) de un mensaje que Piper dió en su iglesia el 25 de Septiembre de 2.009, hace pocos días.
Podéis ver el enlace (en inglés) aquí.
La traducción la tenéis en mi página de estudios bíblicos.
En ese sentido Piper está haciendo mucho, no sólo por su predicación fiel a la Palabra, sino por su celo, su capacidad para comunicar, el discernimiento del tiempo actual y la capacidad dada por Dios para comunicar a esta generación el mensaje adecuado, señalando los excesos y usando la Palabra para guiarnos al arrepentimiento y la renovación.
John Piper, Paul Washer.... hombres que no tienen temor de hablar las preciosas verdades de la Gracia.
Estas enseñanzas son el cristianismo histórico, revelado en la Escritura, que muestran la incapacidad del hombre y su corrupción, y el poder imparable de Dios para salvar al pecador. Por cierto, no son nada populares.
Visito la página de Desiring God y es de ahí que he hecho una traducción (muy mejorable, por cierto) de un mensaje que Piper dió en su iglesia el 25 de Septiembre de 2.009, hace pocos días.
Podéis ver el enlace (en inglés) aquí.
La traducción la tenéis en mi página de estudios bíblicos.
martes, julio 28, 2009
John MacArthur habla de Spurgeon
Uno de los predicadores que más admiro es Spurgeon, no sólo por su celo por las almas, sino por su pasión por la sana doctrina, su valor al defenderla. Spurgeon vivió por el evangelio y sufrió las consecuencias de ser fiel a su conciencia y a la Palabra de Dios. En vida sufrió el rechazo de muchos cristianos, del liderazgo, y de la prensa religiosa, se dijeron infames mentiras con tal de denigrarle. Todo esto afectó su salud, pero no su mensaje, ni la fuerza de sus manos a la hora de sostener el estandarte de la verdad.
Hoy en día se habla de Spurgeon, e incluso se leen biografías del mismo, pero no se conocen ni se leen sus sermones. Como dice MacArthur en el vídeo, puede que lo alaben con la boca, pero hoy se defiende que la prioridad es entretener, que no hay que aburrir a la congregación, y que eso es lo principal.
Recomiendo a los jóvenes que lean con avidez los sermones de Spurgeon y que conozcan su doctrina, que la comparen con la Escritura, ya que comprobaran que pinchen donde pinchen brotará Biblia por todos lados.
martes, mayo 26, 2009
Aguando el evangelio, unas palabras a los pastores
"no hacemos algo porque funciona, sino porque es bíblico..."
"la música no es para tí, es para el Señor..."
"nuestro mensaje es lo que nos diferencia... y permite que Dios nos dé un beso y una caricia.. que todos necesitamos un beso y una caricia de parte de Dios..."
"no estoy en el escenario con Daddy Yankee... idiotas..."
Marcos Witt
Lo que quiero enfatizar no es el error que una persona puede cometer puntualmente, ni entrar a valorar su comportamiento, a la vista está. Lo que quiero enfatizar es si como cristianos nos "tragamos" todo lo que nos dan sólo porque el que lo dice es una figura dentro del cristianismo o porque concuerda con la Biblia, ¿cual es el criterio, que algo suena bonito o que es bíblico?, ¿estamos autorizados a rechazar algo porque es anti bíblico?. Así es, así debe ser.
La debilidad del cristianismo actual es su incapacidad para DISCERNIR, no puede discernir porque no conoce la Biblia, porque el púlpito no expone la Biblia.
Hace unos días visita la web de una iglesia de los EEUU (no la más grande, ni la más notoria) por recomendación de una persona. Me interesaba lo que se predicaba allí ya que me habían recomendado aquellos mensajes. Cuando visité la web me espantó lo que ví, y no porque lo que dijeran estuviera mal, o fuera "abominable", sino porque no se exponía la Biblia. Tras pasar por los mensajes me dí cuenta que las palabras que más se repetían tanto en los títulos como en los contenidos eran: liderazgo, potencial, éxito, desarollo, guiar, animar. Ni una exposición bíblica, sólo aquello que le gusta a la audiencia.
John Piper cuenta en uno de sus libros que estuvo predicando una serie sobre la santidad de Dios, basándose en la conocida visión de Isaías. Según los parámetros actuales la predicación no era revelante, porque no trataba de relaciones, las familia, cómo manejar las emociones, y cosas así. Pero tras la serie una pareja que había sufrido horriblemente (un hijo fué abusado) le expresó a Piper cuanto bien le había hecho el mensaje y cómo la visión de la Santidad de Dios les fortaleció en medio de aquella tremenda prueba.
No voy a criticar que Witt llame idiotas a los que se le oponen, yo he hecho cosas peores que Witt y no siempre he sido amable con mi "opositores", pero sí que voy a manifestar mi rechazo por aguar el mensaje, por quitarle aquello que el mundo considera poco atractivo (arrepentimiento, pecado, juicio) y enfatizar lo que el mundo quiere oír (gozo, chistes, consuelo, paz).
Queridos pastores, muchos estáis predicando lo que otros quieren oír, y nuestro llamado es predicar la Palabra de Dios, comenzar un libro de la Biblia y leerlo entero, exponerlo entero, abrir sus enseñanzas, ilustrar con ejemplo, aclarar su sentido, presentarlo tal cual es. Y esto no se hace. Se toma un texto que apoya una idea, luego otro que ilustra un punto, pero eso no es exposición bíblica y eso es robarle a la congregación.
Puede que muchos te critiquen, te dirán que se aburren, que no eres relevante ni actual. Pero lo que en realidad están diciendo es que la Biblia, la eterna Palabra de Dios les aburre, y que no es relevante ni actual. Si persisten y se buscan un púlpito que predique evangelio aguado, entonces que se marchen, tú permanece fiel.
El llamado de Dios para el pastor es a estudiar la Palabra, cada día, y a exponerla cada Domingo, con limpia conciencia, con valor, por amor a sus hermanos.
"la música no es para tí, es para el Señor..."
P. Washer
"no estoy en el escenario con Daddy Yankee... idiotas..."
Marcos Witt
Lo que quiero enfatizar no es el error que una persona puede cometer puntualmente, ni entrar a valorar su comportamiento, a la vista está. Lo que quiero enfatizar es si como cristianos nos "tragamos" todo lo que nos dan sólo porque el que lo dice es una figura dentro del cristianismo o porque concuerda con la Biblia, ¿cual es el criterio, que algo suena bonito o que es bíblico?, ¿estamos autorizados a rechazar algo porque es anti bíblico?. Así es, así debe ser.
La debilidad del cristianismo actual es su incapacidad para DISCERNIR, no puede discernir porque no conoce la Biblia, porque el púlpito no expone la Biblia.
Hace unos días visita la web de una iglesia de los EEUU (no la más grande, ni la más notoria) por recomendación de una persona. Me interesaba lo que se predicaba allí ya que me habían recomendado aquellos mensajes. Cuando visité la web me espantó lo que ví, y no porque lo que dijeran estuviera mal, o fuera "abominable", sino porque no se exponía la Biblia. Tras pasar por los mensajes me dí cuenta que las palabras que más se repetían tanto en los títulos como en los contenidos eran: liderazgo, potencial, éxito, desarollo, guiar, animar. Ni una exposición bíblica, sólo aquello que le gusta a la audiencia.
John Piper cuenta en uno de sus libros que estuvo predicando una serie sobre la santidad de Dios, basándose en la conocida visión de Isaías. Según los parámetros actuales la predicación no era revelante, porque no trataba de relaciones, las familia, cómo manejar las emociones, y cosas así. Pero tras la serie una pareja que había sufrido horriblemente (un hijo fué abusado) le expresó a Piper cuanto bien le había hecho el mensaje y cómo la visión de la Santidad de Dios les fortaleció en medio de aquella tremenda prueba.
No voy a criticar que Witt llame idiotas a los que se le oponen, yo he hecho cosas peores que Witt y no siempre he sido amable con mi "opositores", pero sí que voy a manifestar mi rechazo por aguar el mensaje, por quitarle aquello que el mundo considera poco atractivo (arrepentimiento, pecado, juicio) y enfatizar lo que el mundo quiere oír (gozo, chistes, consuelo, paz).
Queridos pastores, muchos estáis predicando lo que otros quieren oír, y nuestro llamado es predicar la Palabra de Dios, comenzar un libro de la Biblia y leerlo entero, exponerlo entero, abrir sus enseñanzas, ilustrar con ejemplo, aclarar su sentido, presentarlo tal cual es. Y esto no se hace. Se toma un texto que apoya una idea, luego otro que ilustra un punto, pero eso no es exposición bíblica y eso es robarle a la congregación.
Puede que muchos te critiquen, te dirán que se aburren, que no eres relevante ni actual. Pero lo que en realidad están diciendo es que la Biblia, la eterna Palabra de Dios les aburre, y que no es relevante ni actual. Si persisten y se buscan un púlpito que predique evangelio aguado, entonces que se marchen, tú permanece fiel.
El llamado de Dios para el pastor es a estudiar la Palabra, cada día, y a exponerla cada Domingo, con limpia conciencia, con valor, por amor a sus hermanos.
martes, mayo 19, 2009
La supremacía de Dios en la predicación, de John Piper, comentarios
Ya he terminado los dos libros que compré la semana pasada, la nueva biografía de Spurgeon, y el de John Piper. Y ahora quisiera hablaros del libro de John Piper.
El primer libro que cayó en mis manos de J. Piper fué "Sed de Dios". Sé que es de los libros de más éxito de Piper, pero no es de los que más me guste. Pero en ese libro ví cosas que me encantaron, su conocimiento, amor y respeto por las viejas confesiones de fe.
Tiempo después me hice con uno de mis libros favoritos (al margen de los 66 libros de la Biblia, claro). "Comentario de La confesión de fe de Westminster", un libro que comenta la conocida confesión (léela completa en este enlace). He leído varias veces ese comentario, y creo que lo seguiré leyendo unas cuantas veces más. No sana doctrina, poderosa doctrina, vigorizante y renovadora.
Y hace una semana cayó en mis manos "La supremacía de Dios en la predicación". El libro es oro puro, entero, no tiene desperdicio. Voy por la segunda lectura.
Una de las cosas que me encantan de Piper es su admiración de la obra de Jonathan Edwards. Admiración que comparto enfáticamente, en sermonaudio encontraréis un mensaje de Piper sobre la obra de J. Edwards (está en inglés), y es una delicia. Cuando Piper era estudiante, uno de sus maestros le recomendó que además de aplicarse a la Biblia, profundizara en la obra de algún gran teólogo, y tomó a J. Edwards.
El énfasis en la soberanía de Dios, Su Gloria, deleitarse en Él, la excelencia de Su persona, la perfección de Sus atributos, Su Gracia, la cruz, etc.... y una vida dedicada al estudio y la comunión con Dios hicieron de Jonathan Edwards no sólo uno de los más grandes teólogos, sino de los más grandes predicadores.
VISITO la página web de una conocida y exitosa iglesia. Sé que debe ser una iglesia excelente porque conozco a miembros de tal iglesia y son excelentes cristianos. Miro los mensajes del pastor.... hablan de desarollar tu potencial, del éxito, del liderazgo, de cuestiones de la vida. Estoy seguro que son buenos mensajes, sanos.... pero ¿y el énfasis?, ¿dónde está el énfasis?.
Creo que muchos de nosotros nos hemos dejado arrastrar por la corriente de este mundo, por las técnicas de crecimiento de iglesia, por los seminarios de liderazgo, y por esa mentira silenciosa que acaricia los oídos de muchos pastores y que dice: "la doctrina el letra muerta, la doctrina mata, la doctrina aburre, la doctrina no es práctica, es por eso que hay que alegrar y entretener al pueblo, hay que hablarles de cómo ser fructíferos en su trabajo, en su matrimonio, en sus relaciones, de cómo organizar su tiempo, cómo perdonar, cómo, cómo y cómo". Como dice Paul Washer, dejaron la Palabra y se volvieron a la psicología.
El apóstol Pablo fué un hombre de estudio, pide sus libros para estudiar. Y todo hombre de Dios, incluso el sencillo Bunyan se volcaba en su Biblia desde su apestosa y oscura celda. No estudiaban bricolage emocional, ni sanación interior, estudiaban a Dios, Su magnífica Persona y la Gloria de Su obra. Y al estudiar a Dios no podían menos que alabarle con todo su corazón, servirle, buscar el bien de las almas, edificar a los santos. La doctrina es el estudio de Dios, y eso metió en ellos el fuego santo del celo por Dios.
Quiera Dios enviarnos predicadores llenos de Dios, y cuyo mensaje exalte a Dios por encima de todo principado, conocimiento, teoría de moda, y trono.
El primer libro que cayó en mis manos de J. Piper fué "Sed de Dios". Sé que es de los libros de más éxito de Piper, pero no es de los que más me guste. Pero en ese libro ví cosas que me encantaron, su conocimiento, amor y respeto por las viejas confesiones de fe.
Tiempo después me hice con uno de mis libros favoritos (al margen de los 66 libros de la Biblia, claro). "Comentario de La confesión de fe de Westminster", un libro que comenta la conocida confesión (léela completa en este enlace). He leído varias veces ese comentario, y creo que lo seguiré leyendo unas cuantas veces más. No sana doctrina, poderosa doctrina, vigorizante y renovadora.
Y hace una semana cayó en mis manos "La supremacía de Dios en la predicación". El libro es oro puro, entero, no tiene desperdicio. Voy por la segunda lectura.
Una de las cosas que me encantan de Piper es su admiración de la obra de Jonathan Edwards. Admiración que comparto enfáticamente, en sermonaudio encontraréis un mensaje de Piper sobre la obra de J. Edwards (está en inglés), y es una delicia. Cuando Piper era estudiante, uno de sus maestros le recomendó que además de aplicarse a la Biblia, profundizara en la obra de algún gran teólogo, y tomó a J. Edwards.
El énfasis en la soberanía de Dios, Su Gloria, deleitarse en Él, la excelencia de Su persona, la perfección de Sus atributos, Su Gracia, la cruz, etc.... y una vida dedicada al estudio y la comunión con Dios hicieron de Jonathan Edwards no sólo uno de los más grandes teólogos, sino de los más grandes predicadores.
VISITO la página web de una conocida y exitosa iglesia. Sé que debe ser una iglesia excelente porque conozco a miembros de tal iglesia y son excelentes cristianos. Miro los mensajes del pastor.... hablan de desarollar tu potencial, del éxito, del liderazgo, de cuestiones de la vida. Estoy seguro que son buenos mensajes, sanos.... pero ¿y el énfasis?, ¿dónde está el énfasis?.
Creo que muchos de nosotros nos hemos dejado arrastrar por la corriente de este mundo, por las técnicas de crecimiento de iglesia, por los seminarios de liderazgo, y por esa mentira silenciosa que acaricia los oídos de muchos pastores y que dice: "la doctrina el letra muerta, la doctrina mata, la doctrina aburre, la doctrina no es práctica, es por eso que hay que alegrar y entretener al pueblo, hay que hablarles de cómo ser fructíferos en su trabajo, en su matrimonio, en sus relaciones, de cómo organizar su tiempo, cómo perdonar, cómo, cómo y cómo". Como dice Paul Washer, dejaron la Palabra y se volvieron a la psicología.
El apóstol Pablo fué un hombre de estudio, pide sus libros para estudiar. Y todo hombre de Dios, incluso el sencillo Bunyan se volcaba en su Biblia desde su apestosa y oscura celda. No estudiaban bricolage emocional, ni sanación interior, estudiaban a Dios, Su magnífica Persona y la Gloria de Su obra. Y al estudiar a Dios no podían menos que alabarle con todo su corazón, servirle, buscar el bien de las almas, edificar a los santos. La doctrina es el estudio de Dios, y eso metió en ellos el fuego santo del celo por Dios.
Quiera Dios enviarnos predicadores llenos de Dios, y cuyo mensaje exalte a Dios por encima de todo principado, conocimiento, teoría de moda, y trono.
lunes, mayo 18, 2009
El mundo de Spurgeon y nuestro mundo
El Jueves pasado fuí a la librería evangélica "Amor de Dios" y conseguí dos libros que tenía ganas de leer desde hace tiempo... bueno, en realidad quería más libros, pero... hay que decidir, y me llevé sólo esos dos.
Soy un "fan" desde Spurgeon desde que leí la colección de sermones "No hay otro evangelio", un verdadero tesoro y uno de mis libros cristianos favoritos que leo regularmente una y otra vez.
Me sigue sorprendiendo que hoy en día se hable tan bien de Spurgeon, pero se ignore lo que Spurgeon defendía y creía, las doctrinas de la Gracia (como el gustaba llamarlas). Esta nueva biografía aporta datos nuevos sobre la vida del predicador, sobre todo su vida como pastor "rural" antes de ir a Londres, su infancia, su abuelo y su vida con él, así como su llegada a Londres y cómo la obra fué creciendo de manera asombrosa, así como todas las otras obras (escuela de pastores, orfanato, misiones, publicaciones...). Su esposa que suele ser un personaje más o menos ignorado cobra protagonismo como compañera y ayudante de Carlos Spurgeon.
Se vuelve a tocar el tema de la "controversia" y la oposición que sufrió Spurgeon con los pastores modernistas, así como su oposición a la esclavitud. Tampoco se soslaya el "calvinismo" de Spurgeon y su firme defensa de la Gracia y Soberanía del Dios.
Otro tema muy interesante son las anécdotas que protagonizó el "príncipe de los predicadores", alguien siempre lleno de buen humor, y genial en sus respuestas, elocuente y ágil con la Palabra. Ha habido momentos (mientras leía en el Metro) en los que me ha sido difícil no contener la carcajada.
En estos días en los que se desprecia la doctrina, Spurgeon nos enseña varias cosas, el amor al estudio de la Palabra de Dios y la doctrina, el valor para contender por la fe dada a los santos, el celo por las almas, y la profundad humildad y amor que todo hombre y mujer de Dios deben tener, por más grandes y encumbrados que fueran.
Un arroyo cerca del hotel, podéis haceros una idea de lo precioso que
estaba el campo estos días.
estaba el campo estos días.
Estos días los he pasado con mi esposa en un pequeño hotel rural en Ávila, hemos llegado cargador de libros, con la idea de andar, leer, charlar y descansar, y ha sido de grandísima bendición.
Durante nuestra "escapada" he estado pensando que no son tan diferentes nuestros días de los de Spurgeon. Por un lado la iglesia sufre el ataque de otra forma de "modernismo", en este caso es el materialismo que apaga la fe, y los maestros de la prosperidad. También nos encontramos con algunos que enseñan contra la infalibilidad de la Biblia, o que defienden la homosexualidad desde los púlpitos, deslizándose a su vez en enseñanzas contra la autoridad de la Palabra.
Por otro lado tenemos otros que condenan o se avergüenzan de las doctrinas de la Gracia. Spurgeon era acusado de ser "calvinista", a lo que él respondía que creía en el evangelio de Agustín, de Pablo, de Calvino y de Cristo. También hoy he visto a muchos (en reuniones de pastores, acusar a hermanos de "calvinismo" como si eso fuera una enfermedad). Paul Washer, cuando es preguntado sobre si es "calvinista" él responde (genialmente) que en realidad es un "spurgeonista de cinco puntos" (¡ja!).
Curiosamente, cuando el modernismo se fué extendiendo entre las iglesias la asistencia disminuyó muchísimo, y la ayuda a orfanatos y misiones (en estas iglesias) desapareció. Hoy en día se habla de avivamiento, "técnicas" de crecimiento de iglesia, y lo que se necesita es una predicación radicalmente bíblica, una exposición del evangelio sin contaminación, y una predicación comprometida con la Gloria de Dios.
Hombres como Washer y John Piper son un ejemplo de lo que digo, pero nos hacen falta muchos más...
Durante nuestra "escapada" he estado pensando que no son tan diferentes nuestros días de los de Spurgeon. Por un lado la iglesia sufre el ataque de otra forma de "modernismo", en este caso es el materialismo que apaga la fe, y los maestros de la prosperidad. También nos encontramos con algunos que enseñan contra la infalibilidad de la Biblia, o que defienden la homosexualidad desde los púlpitos, deslizándose a su vez en enseñanzas contra la autoridad de la Palabra.
Por otro lado tenemos otros que condenan o se avergüenzan de las doctrinas de la Gracia. Spurgeon era acusado de ser "calvinista", a lo que él respondía que creía en el evangelio de Agustín, de Pablo, de Calvino y de Cristo. También hoy he visto a muchos (en reuniones de pastores, acusar a hermanos de "calvinismo" como si eso fuera una enfermedad). Paul Washer, cuando es preguntado sobre si es "calvinista" él responde (genialmente) que en realidad es un "spurgeonista de cinco puntos" (¡ja!).
Curiosamente, cuando el modernismo se fué extendiendo entre las iglesias la asistencia disminuyó muchísimo, y la ayuda a orfanatos y misiones (en estas iglesias) desapareció. Hoy en día se habla de avivamiento, "técnicas" de crecimiento de iglesia, y lo que se necesita es una predicación radicalmente bíblica, una exposición del evangelio sin contaminación, y una predicación comprometida con la Gloria de Dios.
Hombres como Washer y John Piper son un ejemplo de lo que digo, pero nos hacen falta muchos más...
miércoles, abril 15, 2009
Un estilo de vida preparado para la guerra
Los hermanos de Descubriendo el evangelio han traducido este vídeo de John Piper que, como siempre, me ha impactado.
Ayer estuve escuchando la extensa serie de Paul Washer "Descubriendo en evangelio". Tanto Piper como Washer apuntan a cristianos que han sido "evangelizados" de forma incorrecta, precipitados a una decisión sin conocer ni el evangelio ni las implicaciones del mismo (p. Washer) y viviendo un estilo de vida cristiano que más tiene que ver con los valores de la cultura de consumo (J. Piper).
Si combinamos ambos errores (evangelismo deficiente y discipulado mundano) ¿sabeis a qué da lugar? Apostasía. Un tipo de cristianismo que piensa que el Cielo es su vida aquí y que su dios es su propia satisfacción y sus sueños.
Los pastores siempre estamos luchando contra miles de pequeño problemas, como si fueran un ejército de liliputienses que nos supera en número: personas que siempre llegan tarde a las reuniones, que vienen esporádicamente, que no ofrendan, jóvenes que salen con chicas incrédulas, pocos profesores en la escuela dominical, poca asistencia a las reuniones de oración, matrimonios que llevan años enfrentados y sin querer arreglarse, los que cambian de iglesia por gusto, los que cuando llega el verano no van a la iglesia porque tienen casa en el campo/playa, jovencitos que van a discotecas, personas que visten inadecuadamente, personas que hacen ruido en las reuniones....... y podría seguir y seguir (¿se nota que esto viene de mi experiencia?).
Cuando los pastores tenemos que dedicarnos a la enseñanza, y al discipulado (y en lo personal al estudio y la oración). Pero los pastores hoy en día están emocionados con las técnicas para el crecimiento de su iglesia.
Como dice P. Washer, hoy en día necesitamos profetas en el púlpito, en lugar de aficionados a psicólogos, "entrenadores para la vida" (que diría Joel Osteen), y si el púlpito ha sido derribado para construir un altar a la auto realización y a consejos para vivir una mejor vida, ¿qué será de la iglesia?.
jueves, abril 02, 2009
Ay... si John Owen levantara la cabeza
O Spurgeon, o David Brainerd, o Jonathan Edwards.....
No voy a hablar del cristianismo que se vive en general en las iglesias, ni del "estilo de vida cristiano" que se acepta. Lo dejaré en paz... de momento.
Sí quiero hablar de lo que se predica en las iglesias, de lo que se comparte en el púlpito cada Domingo. Pero antes de decir nada, eliminemos del análisis a cierto tipo de iglesias (NO todas, pero sí muchas) que predican cosas como:
-Dios tiene un milagro para tí, reclama tu milagro...
-Acepta al Señor Jesús, entrégale tu vida y tus sueños para que seas un vencedor y así alcanzar todas tus metas...
-Honra al Señor con tus ofrendas, por cada euro que ofrendes Dios te dará cien, porque Él ha prometido darte el ciento por uno...
-Sólo tienes que confesar, dí "Señor, recibo que esa nueva casa, ese auto nuevo es mío, ¡gracias Señor!"...
Y cosas semejantes a estas... cualquier cosa con tal de no tomar la Biblia y exponerla capítulo a capítulo y versículo a versículo. Dejemos a un lado a esos "mercaderes" (como dice el pastor Chuy Olivares) y centrémonos en las iglesias que creen en la Biblia y la predican.
¿Qué le pasa a la doctrina?. Tenemos una idea absurda que circula por ahí que dice: "Yo no estoy interesado en doctrina, la doctrina divide", y otra cosa que escuché a un hermano decir en la iglesia: "Tengamos cuidado con obsesionarnos con la Biblia, no sea que nos volvamos bibliólatras" (sí, lo dijo así).
Error número 1: la doctrina es algo que ocasiona divisiones. Y la música en la iglesia, y los bancos (o sillas), o la forma de celebrar la Santa Cena, ¡o las mujeres! (me refiero al papel de las hermanas en la iglesia), ¿debemos, por amor a la unidad, eliminar la música, los bancos, la Santa Cena y a las hermanas?. Más bien no.
La doctrina, o la teología es el estudio de Dios. ¿Amas a Dios?, ¿y si dices que le amas cómo te jactas de no querer conocerle?. Teología significa eso, el estudio de Dios. Es como si yo le digo a mi esposa: "Amor mío, te amo, te amo mucho, pero no quiero oírte hablar NUNCA, no me interesa qué es lo que te gusta, o lo que aborreces, qué te hace sentir cómoda, mejor escúchame a mí". ¿Eso es amor?.
Amigos, lo que causa divisiones es el PERSONALISMO. El amor a tu propia opinión.
Error número 2: ¿podemos volvernos bibliólatras?. Dice el Señor Jesús: "el que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama" Jn 14.21 y "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado" Jn 17.3.
¿Cómo podemos conocer al Dios de la Biblia sin estudiar la Biblia?, ¿cómo podemos obedecer los mandamientos de Dios sin conocerlos antes?.
¿Qué le ocurre a la doctrina de la cruz, del nuevo nacimiento, de la depravación total, etc...?. No lo sé, pero me puedo imaginar lo que pensaría el señor Spurgeon si se levantara de su tumba (lo hará) y con ese ingenio afilado describiera al púlpito hoy en día.
De paso, pensemos en Spurgeon. En las librerías se venden biografías de Spurgeon, pero pocos leen los sermones de Spurgeon, pocos, muy pocos conocen lo que Spurgeon predicaba, y son menos aún los que los creerían. Me refiero a las mismas doctrinas que hicieron que Inglaterra se volviera contra él, acusándolo unos de ser un hiper calvinista, y otros de predicar que un cristiano podía deslizarse de la Gracia, y para ellos bajar las escaleras del púlpito deslizándose por la barandilla (era una historia falsa que circulaba por aquellos tiempos). Raro era el periódico que no insultaba a Spurgeon, o el púlpito que lo denigrara (sobre todo al final de su vida).
¿Qué doctrinas eran esas?, la depravación total del ser humano, el nuevo nacimiento, la elección incondicional de Dios, el llamamiento eficaz... cosas con la que muchos no se sienten demasiado cómodos, y que o bien ignoran, o bien aborrecen.
Así que de forma incomprensible Spurgeon es admirado, pero no conocido, exaltado, pero dejado de lado. Aquel que dijo que era "el último de los puritanos" acertaba y de qué manera en sus palabras. Descrubrí lo que predicaba Spurgeon leyendo el libro "No hay otro evangelio". Sigo leyéndolo contínuamente.
Y si Spurgeon es casi un desconocido, ¿qué de John Owen?. La teología nunca llegó tan alto como cuando aquellos celosos puritanos se pusieron a buscar con pasión al Dios de las Escrituras. Si queréis leer un buen artículo de John Owen os recomiendo este publicado en una revista pentecostal de las Asambleas de Dios: Juan Owen, el príncipe de los puritanos.
Owen no es un aburrido y seco expositor de doctrinas inalcanzables para el intelecto de las personas sencillas. Es un estudioso de la Biblia, que sabía dar el sentido práctico de estas preciosas doctrinas a la vida del cristiano. Fué capaz de explicar con la Biblia en la mano y con una lógica aplastante qué fué lo que Cristo llevó a cabo en su muerte.
Es increiblemente difícil encontrar libros en español de Owen, por mi parte tuve que remover medio internet para encontrar una editorial en los EEUU que publica obras de puritanos, es la editorial Faro de Gracia muchos de los cuales están también disponibles en editorial Peregrino.
Dice la Biblia que Dios revela estas cosas a los que son sencillos. Hoy el día el púlpito está lleno de predicaciones pragmáticas, de psicología humanista, y de métodos (cómo evangelizar, cómo hacer que tu iglesia sea mayor, cómo construir relaciones satisfactorias, cómo resolver los conflictos en la pareja), como dice Paul Washer todo lo que se predica es: el hombre, el hombre y el hombre, mientras que la Biblia trata de Dios como tema principal. ¿Por qué no se predica de los atributos de Dios?, ¿por qué no se explica en profundidad el evangelio?. Nos hemos alejado de la verdad, y nos hemos vuelto a los métodos. Un verdadero avivamiento es un avivamiento en verdad, centrado en la enseñanza de la Palabra de Dios, y no un avivamiento de entusiasmo y multitudes.
jueves, marzo 26, 2009
El evangelio verdadero
El Domingo pasado prediqué sobre la ira de Dios, basándome en el estudio expositivo de Éxodo 32. Estaba lleno de indignación por el intento de muchos de "descafeinar" la Palabra de Dios quitando aquellas partes menos populares, pero transformando a Dios en un pelele patético, en un Dios que no es Soberano, ni Santo.
Desde internet sigo mensajes, predicaciones, estudios y artículos. Veo que en latinoamérica y en los EEUU las iglesias y los predicadores se han vuelto a los ídolos de la prosperidad, y de un evangelio que NADA tiene que ver con el evangelio de Jesucristo. En España, como es habitual, muchas de estas cosas no han llegado. En los círculos en los que me muevo (iglesias de hermanos, bautistas, reformados, independientes, asambleas de Dios...) no han llegado estas cosas, pero sí que noto una presión enorme por ser "popular", no ofender, y no predicar ciertas cosas que el hombre de hoy aborrece (santidad, autonegación...).
Desde este blog y mi web en www.estudios-biblicos.org todo mi afán es ser fiel a la Palabra, ofrecer recursos (propios y de otros) para poder estudiar las Escrituras, predicar un evangelio bíblico, retar a los jóvenes, etc... Hoy he encontrado una entrevista de Kirk Cameron un su programa de TV a John F. MacArthur acerca de cual es el verdadero evangelio, vale la pena verla (esta vez es un vídeo subtitulado).
El evangelio es sencillo, pero a la vez profundo, y como dice Pablo Washer debemos dedicar nuestra vida al estudio del evangelio, y de esa manera podamos predicarlo fielmente. Cada vez hay más confusión en cuanto a lo que el evangelio es, y los causantes de esa confusión son ¡aquellos que dicen que son evangélicos!, con vídeos como este podrás esclarecer qué es el evangelio, y cómo compartirlo fielmente.
Desde internet sigo mensajes, predicaciones, estudios y artículos. Veo que en latinoamérica y en los EEUU las iglesias y los predicadores se han vuelto a los ídolos de la prosperidad, y de un evangelio que NADA tiene que ver con el evangelio de Jesucristo. En España, como es habitual, muchas de estas cosas no han llegado. En los círculos en los que me muevo (iglesias de hermanos, bautistas, reformados, independientes, asambleas de Dios...) no han llegado estas cosas, pero sí que noto una presión enorme por ser "popular", no ofender, y no predicar ciertas cosas que el hombre de hoy aborrece (santidad, autonegación...).
Desde este blog y mi web en www.estudios-biblicos.org todo mi afán es ser fiel a la Palabra, ofrecer recursos (propios y de otros) para poder estudiar las Escrituras, predicar un evangelio bíblico, retar a los jóvenes, etc... Hoy he encontrado una entrevista de Kirk Cameron un su programa de TV a John F. MacArthur acerca de cual es el verdadero evangelio, vale la pena verla (esta vez es un vídeo subtitulado).
El evangelio es sencillo, pero a la vez profundo, y como dice Pablo Washer debemos dedicar nuestra vida al estudio del evangelio, y de esa manera podamos predicarlo fielmente. Cada vez hay más confusión en cuanto a lo que el evangelio es, y los causantes de esa confusión son ¡aquellos que dicen que son evangélicos!, con vídeos como este podrás esclarecer qué es el evangelio, y cómo compartirlo fielmente.
martes, marzo 17, 2009
Lo que estoy oyendo estos días
Aficionado, como soy, a las nuevas tecnologías, aprovecho para tener mi teléfono móvil con buenas predicaciones que me encanta oír una y otra vez. Mi amigo y hermano Benjamín me ha pasado una serie de estudios de Eric Bermejo (del cual ya me habéis oído hablar).
Además he estado viendo una serie de mensajes de Paul Washer. El mensaje más conocido es "Por el camino angosto", podéis seguir la serie en Youtube. Luego entré en Sermonaudio.com para buscar más estudios de este hermano, y encontré una serie de conferencias dadas a pastores sobre el tema de la salvación, me encanta el enfoque tan sano doctrinalmente que le da este hermano, así como el respeto que tiene por la obra de Spurgeon y de los puritanos.
Estas conferencias me están animando mucho, y a su vez me están enseñando a detectar cómo los clichés y frases hechas que los evangélicos usamos suelen estar cargadas con doctrinas erróneas. A su vez este hermano expone el evangelio bíblico, y sus implicaciones. Son un total de 13 estudios, pero vale la pena oírlos.
Doy muchas gracias a Dios por los medios que pone a nuestro alcance para crecer en el conocimiento de Él, ¿estamos aprovechándolos?.
Vídeos de Paul Washer: "Por el camino angosto":
Por el camino angosto. Parte 1.
Por el camino angosto. Parte 2.
Por el camino angosto. Parte 3.
Predicaciones de Paul Washer, para descargar/oír en mp3:
Página de Sermon Audio con acceso a varios estudios.
domingo, octubre 19, 2008
Nuevo estudio: los dos Pactos, basado en Ex 24
Ya tenéis a vuestra disposición un nuevo estudio titulado "Los dos pactos", basado en Éxodo 24 (en mi iglesia estamos estudiando y predicando de forma expositiva sobre Éxodo, combinándolo con las epístolas pastorales, de esa manera hemos terminado libros completos como Hebreos, Génesis, etc..).
Podéis seguirlo en este enlace de la página principal www. estudios-biblicos.org.
Podéis descargar en m3 el estudio en este enlace.
martes, abril 29, 2008
Cómo salir de Creciendo en Gracia, los vídeos
Hola a todos, estoy subiendo a internet una serie de vídeos con enseñanza bíblica y ayuda para las personas afectadas por la secta "Creciendo en Gracia", en estos vídeos se da enseñanza muy práctica que está centrada en el sencillo y a la vez profundo evangelio de Jesucristo. En Youtube ya hay otros vídeos míos del mismo tema que han sido vistos por miles de personas, incluso han sido proyectados en un congreso de las Asambleas de Dios en México.
Subo estos vídeos orando al Señor que puedan ser poderosamente usados para traer bendición a personas sedientas de la verdad.
Subo estos vídeos orando al Señor que puedan ser poderosamente usados para traer bendición a personas sedientas de la verdad.
lunes, enero 14, 2008
Opinar sobre libros que no has leído
Os cuento una historia real sucedida en un país nada lejano....
Se trata de una reunión de responsables de iglesias de una zona, en esa reunión se comenta la posibilidad de invitar a cierto predicador, muy conocido, y escritor prolífico. Un de los pastores, indignado se levanta:
-Si este hermano es invitado que sepáis que ni mi iglesia ni yo participaremos en estas conferencias, porque este hermano ha escrito un libro terrible, herético, etc......
El silencio cubre como un manto la sala en la que están reunidos. Un hermano, que conoce al escritor y que ha leído estos libros.
-Hermano- dice dirigiéndose al opositor- ¿ha leído usted ese libro en cuestión?.
-¡No!- responde airado- ¡y no pienso leerlo!.
Esta historia no puede menos que provocar cierta sonrisa. Alguien podría pensar ¡qué celo por la sana doctrina!, ¡qué santidad!. Pero lo evidente es que opinar de un libro QUE NO HAS LEÍDO es, como poco, una necedad.
Amigo, ¿qué te pareció el concierto?, ¡no me ha gustado nada!, ¿pero asististe a la función?, ¡no, ni ir!.
No sé cómo funciona en otros países, pero en mi querida España es muy habitual opinar de libros que no se han leído. Tenemos por ejemplo los casos de la saga de Harry Potter, maldecidos, vilipendiados, ultrajados, ¿algunos de los activistas anti-Potter los leyeron?, pues no. Lo primero que yo hice fué comprarme el primer volúmen de la saga y leerlo. ¿Y todo por qué?, porque un día alguien recibió un correo electrónico, copiado de una larguísima cadena en la que el autor de esas opiniones no figura, en el que se condenaba al tal libro. Rápidamente, los cristianos evangélicos (al menos algunos) se movilizaron.
No estoy diciendo que haya que darlo todo por bueno, no, sino que si Dios nos dió discernimiento, su Palabra y el Espíritu Santo, ¿por qué no usarlos?. Y si no tienes intención de leerte el libro en cuestión, al menos, ten la decencia de no opinar sobre él. Creo que es de sentido común.
Evidentemente hay libros que no conviene leer, y libros condenables. Lo que me fastidia profundamente es que al tal Harry Potter se le condena, pero nadie condena las películas de Spider-man, cuando el amigo Peter Parker tiene relaciones sexuales con su novia. No he leído ni visto a ningún líder condenar esto, al contrario, como no sale "magia" casi que lo dan por bueno.
Tenemos un problema de madurez en nuestros juicios, y creo que tenemos un problema de falta de pensamiento crítico, de pensamiento netamente bíblico. Si alguien nos manda un correo electrónico sobre un libro o película la condenaremos, e incluso opinaremos de ella, pero nunca, nunca leeremos el libro.
Esa especie de "histeria" religiosa fué la que llevó a quemar como brujas a viejecitas inocentes (para que las autoridades o religiosos de la época se quedaran con sus terrenos). Mientras tanto, el populacho las increpaba.
Por un lado condenamos ciertas cosas (Harry Potter) porque claro, sale un mago y todos sabemos que la magia es condenable, mientras que nadie dice nada contra los productos de la factoría Disney, por ejemplo, contra la bellísima obra de animación "Fantasía" en la que aparece el "Aprendiz de mago" con un ratón Mikey incapaz de controlar un sortilegio. Evidentemente es muy distinta la magia que aparece en el libro de Levítico y en los profetas, y la magia de las novelas de fantasía, y si no, que los mismos buenos cristianos condenen la película de "Aladino", o las películas del Rey Arturo, con el sabio Merlin (por cierto, un mago), o el cuento de "Ali babá y los cuarenta ladrones".
Seamos sensatos, seamos críticos, ya que por un lado estamos condenando algo que tiene apariencia de ser peligroso (al menos para algunos) y por la puerta de atrás están entrando todo tipo de enemigos de la fe.
Se trata de una reunión de responsables de iglesias de una zona, en esa reunión se comenta la posibilidad de invitar a cierto predicador, muy conocido, y escritor prolífico. Un de los pastores, indignado se levanta:
-Si este hermano es invitado que sepáis que ni mi iglesia ni yo participaremos en estas conferencias, porque este hermano ha escrito un libro terrible, herético, etc......
El silencio cubre como un manto la sala en la que están reunidos. Un hermano, que conoce al escritor y que ha leído estos libros.
-Hermano- dice dirigiéndose al opositor- ¿ha leído usted ese libro en cuestión?.
-¡No!- responde airado- ¡y no pienso leerlo!.
Esta historia no puede menos que provocar cierta sonrisa. Alguien podría pensar ¡qué celo por la sana doctrina!, ¡qué santidad!. Pero lo evidente es que opinar de un libro QUE NO HAS LEÍDO es, como poco, una necedad.
Amigo, ¿qué te pareció el concierto?, ¡no me ha gustado nada!, ¿pero asististe a la función?, ¡no, ni ir!.
No sé cómo funciona en otros países, pero en mi querida España es muy habitual opinar de libros que no se han leído. Tenemos por ejemplo los casos de la saga de Harry Potter, maldecidos, vilipendiados, ultrajados, ¿algunos de los activistas anti-Potter los leyeron?, pues no. Lo primero que yo hice fué comprarme el primer volúmen de la saga y leerlo. ¿Y todo por qué?, porque un día alguien recibió un correo electrónico, copiado de una larguísima cadena en la que el autor de esas opiniones no figura, en el que se condenaba al tal libro. Rápidamente, los cristianos evangélicos (al menos algunos) se movilizaron.
No estoy diciendo que haya que darlo todo por bueno, no, sino que si Dios nos dió discernimiento, su Palabra y el Espíritu Santo, ¿por qué no usarlos?. Y si no tienes intención de leerte el libro en cuestión, al menos, ten la decencia de no opinar sobre él. Creo que es de sentido común.
Evidentemente hay libros que no conviene leer, y libros condenables. Lo que me fastidia profundamente es que al tal Harry Potter se le condena, pero nadie condena las películas de Spider-man, cuando el amigo Peter Parker tiene relaciones sexuales con su novia. No he leído ni visto a ningún líder condenar esto, al contrario, como no sale "magia" casi que lo dan por bueno.
Tenemos un problema de madurez en nuestros juicios, y creo que tenemos un problema de falta de pensamiento crítico, de pensamiento netamente bíblico. Si alguien nos manda un correo electrónico sobre un libro o película la condenaremos, e incluso opinaremos de ella, pero nunca, nunca leeremos el libro.
Esa especie de "histeria" religiosa fué la que llevó a quemar como brujas a viejecitas inocentes (para que las autoridades o religiosos de la época se quedaran con sus terrenos). Mientras tanto, el populacho las increpaba.
Por un lado condenamos ciertas cosas (Harry Potter) porque claro, sale un mago y todos sabemos que la magia es condenable, mientras que nadie dice nada contra los productos de la factoría Disney, por ejemplo, contra la bellísima obra de animación "Fantasía" en la que aparece el "Aprendiz de mago" con un ratón Mikey incapaz de controlar un sortilegio. Evidentemente es muy distinta la magia que aparece en el libro de Levítico y en los profetas, y la magia de las novelas de fantasía, y si no, que los mismos buenos cristianos condenen la película de "Aladino", o las películas del Rey Arturo, con el sabio Merlin (por cierto, un mago), o el cuento de "Ali babá y los cuarenta ladrones".
Seamos sensatos, seamos críticos, ya que por un lado estamos condenando algo que tiene apariencia de ser peligroso (al menos para algunos) y por la puerta de atrás están entrando todo tipo de enemigos de la fe.
viernes, noviembre 23, 2007
La masa leudada
Como os comenté hace unos días, estoy leyendo detenidamente el libro "La confesión de fe de Wetminster" una guía de estudio. Es un libro extenso, denso, pero muy rico, lleno de doctrinas cristianas explicadas en profundidad, con sencillez y tremendamente prácticas.
Leyendo este, y otros libros, me doy cuenta de que cuando la Palabra de Dios habla de la apostasía se está refiriendo, entre otras cosas a las aberraciones que vemos en los púlpitos de hoy en día: ignorancia de Dios, de la Palabra de Dios, de halagos a los oyentes.
Lo veo en los canales de TV cristianos que emiten por internet, mensajes que girar a una misma idea que puede ser la de: la lluvia tardía (un segundo Pentecostés), el avivamiento, que Dios tiene un milagro para tí, etc...
Algunas predicaciones son flojas, muy emocionales (con los músicos detrás del predicador, prontos a dar cobertura musical a los puntos claves del mensaje para manipular a la congregación), insulsas, y en muchos casos dañinas.
Ya es de por sí un pecado que el predicador suba a enseñar sin haber estudiado y meditado en la Palabra de Dios en oración ferviente. Es un pecado que durante treinta o cuarenta minutos se entretenga a los asistentes con visiones, profecías, promesas de bendición, pero sin la exposición de la infalible y eterna Palabra de Dios. El Señor de la Iglesia nos juzgará severamente a los que predicamos, en primer lugar porque nuestro conocimiento de la Palabra nos hace más responsables (Stg 3.1), y en segundo lugar porque estamos cuidando de un pueblo que no es nuestro, es la Iglesia de Jesucristo, la cual Él ganó con su propia sangre.
Leer las obras de los puritanos (John Owen es uno de mis favoritos), los sermones de Spurgeon (el libro "No hay otro evangelio" no me canso de leerlo), la Teología Sistemática de Hodge, las Instituciones de Calvino, la misma confesión de fe de Westminster, los "cánones", el catecismo mayor, etc... y tantas obras de la fe cristiana reformada, me hacen ver sentado desde los hombros de esos gigantes, a los pigmeos que hoy pueblan púlpitos y cadenas de radio y TV.
Los que me conocéis sabéis que no tengo favoritismos denominacionales: creo en la unidad y diversidad del Cuerpo de Cristo. Admiro a los reformados, como admiro a los fieles pentecostales que son celosos y conocedores de la Palabra y de su Dios. Y veo un abismo vergonzoso entre las riquezas de nuestros mayores en la fe de hace quinientos y más años, y los libros que hoy se publican (éxitos de librería cristiana, todo pulpa, una especie de Reader Digest cristiano).
¿Qué hay de la fe "una vez dada a los santos"?, la han diluido con marketing y fábulas mentirosas. Pobres en doctrina, y pobres en nuestras vidas, porque, al contrario de lo que hoy se predica en algunos sitios, la doctrina, la enseñanza de la Palabra, no mata el Espíritu, sino que lo enciende en nosotros, nos guarda de errores, aumenta nuestro celo y nuestro deseo de vivir para el mundo que ha de venir.
Wesley dijo que el Metodismo se terminaría cuando sus integrantes dejaran de ser hombres de lectura, que el predicador debe leer al menos cuatro horas diarias, la Palabra de Dios y sanos libros cristianos. Mucho me temo que hoy sólo se cantas (lo cual es excelente, pero se convierte en un problema si es lo único que hacemos).
El Domingo pasado escuchamos una exposición de José de Segovia... qué gran diferencia con los juegos de manos y pasatiempos que oigo en los púlpitos de muchas "mega iglesias" como la del afamado Joel Osteen y otros.
La riqueza de lo que los maestros antiguos de la Palabra queda apolillada, sin reeditarse. Para comprar las obras de los puritanos tuve que buscar en internet y encontré la Editorial Faro de Gracia quienes me ofrecieron un completo lote de obras puritanas a un precio muy económico, Dios bendiga a estos hermanos.
Tomemos una sencilla frase del conocido como Catecismo Mayor con sus referencias Bíblicas que confirman la verdad enseñada (a diferencia de los catecismos romanos):
Leyendo este, y otros libros, me doy cuenta de que cuando la Palabra de Dios habla de la apostasía se está refiriendo, entre otras cosas a las aberraciones que vemos en los púlpitos de hoy en día: ignorancia de Dios, de la Palabra de Dios, de halagos a los oyentes.
Lo veo en los canales de TV cristianos que emiten por internet, mensajes que girar a una misma idea que puede ser la de: la lluvia tardía (un segundo Pentecostés), el avivamiento, que Dios tiene un milagro para tí, etc...
Algunas predicaciones son flojas, muy emocionales (con los músicos detrás del predicador, prontos a dar cobertura musical a los puntos claves del mensaje para manipular a la congregación), insulsas, y en muchos casos dañinas.
Ya es de por sí un pecado que el predicador suba a enseñar sin haber estudiado y meditado en la Palabra de Dios en oración ferviente. Es un pecado que durante treinta o cuarenta minutos se entretenga a los asistentes con visiones, profecías, promesas de bendición, pero sin la exposición de la infalible y eterna Palabra de Dios. El Señor de la Iglesia nos juzgará severamente a los que predicamos, en primer lugar porque nuestro conocimiento de la Palabra nos hace más responsables (Stg 3.1), y en segundo lugar porque estamos cuidando de un pueblo que no es nuestro, es la Iglesia de Jesucristo, la cual Él ganó con su propia sangre.
Leer las obras de los puritanos (John Owen es uno de mis favoritos), los sermones de Spurgeon (el libro "No hay otro evangelio" no me canso de leerlo), la Teología Sistemática de Hodge, las Instituciones de Calvino, la misma confesión de fe de Westminster, los "cánones", el catecismo mayor, etc... y tantas obras de la fe cristiana reformada, me hacen ver sentado desde los hombros de esos gigantes, a los pigmeos que hoy pueblan púlpitos y cadenas de radio y TV.
Los que me conocéis sabéis que no tengo favoritismos denominacionales: creo en la unidad y diversidad del Cuerpo de Cristo. Admiro a los reformados, como admiro a los fieles pentecostales que son celosos y conocedores de la Palabra y de su Dios. Y veo un abismo vergonzoso entre las riquezas de nuestros mayores en la fe de hace quinientos y más años, y los libros que hoy se publican (éxitos de librería cristiana, todo pulpa, una especie de Reader Digest cristiano).
¿Qué hay de la fe "una vez dada a los santos"?, la han diluido con marketing y fábulas mentirosas. Pobres en doctrina, y pobres en nuestras vidas, porque, al contrario de lo que hoy se predica en algunos sitios, la doctrina, la enseñanza de la Palabra, no mata el Espíritu, sino que lo enciende en nosotros, nos guarda de errores, aumenta nuestro celo y nuestro deseo de vivir para el mundo que ha de venir.
Wesley dijo que el Metodismo se terminaría cuando sus integrantes dejaran de ser hombres de lectura, que el predicador debe leer al menos cuatro horas diarias, la Palabra de Dios y sanos libros cristianos. Mucho me temo que hoy sólo se cantas (lo cual es excelente, pero se convierte en un problema si es lo único que hacemos).
El Domingo pasado escuchamos una exposición de José de Segovia... qué gran diferencia con los juegos de manos y pasatiempos que oigo en los púlpitos de muchas "mega iglesias" como la del afamado Joel Osteen y otros.
La riqueza de lo que los maestros antiguos de la Palabra queda apolillada, sin reeditarse. Para comprar las obras de los puritanos tuve que buscar en internet y encontré la Editorial Faro de Gracia quienes me ofrecieron un completo lote de obras puritanas a un precio muy económico, Dios bendiga a estos hermanos.
Tomemos una sencilla frase del conocido como Catecismo Mayor con sus referencias Bíblicas que confirman la verdad enseñada (a diferencia de los catecismos romanos):
P. 1. ¿Cuál es el fin principal y más noble del hombre?
R. El fin principal y más noble del hombre es el de glorificar a Dios a) y gozar de él para siempre. b)
a) Rom. 11:36, I Cor. 10:31; b) Sal. 73:24-26; Juan 17:22, 24.
¡Cuanta enseñanza y cuanta verdad en una sencilla frase!. Daría para exposiciones densas y llenas de práctica enseñanza. Sólo un frase, que la escribieran cristianos de hace varios siglos seguramente tenga mucho que ver. Personas que vivían por y para Dios, dedicadas al conocimiento de Él.
Consideremos ahora la pregunta número 7:
¡Impresionante!, Dios es más que un "colega", un "compadre", una especie de amigo que existe para satisfacer nuestros deseos o un ser bondadoso, facilón, manipulable. Él es espírito, en sí y por sí mismo infinito en su ser...
El alejamiento de la Palabra de Dios lo vemos en muchos frentes, la falsa doctrina (con sus modas variables), la corrupción y apostasía mezclada con el Pueblo de Dios, un liderazgo complaciente y adulador y el abandono de las doctrinas de la Gracia. Con todo y con eso quedan (y muchas) iglesias saludables, en las que se expone la Palabra de Dios. Con todo, me apena ver lo que muchos cristianos nos estamos perdiendo.
a) Rom. 11:36, I Cor. 10:31; b) Sal. 73:24-26; Juan 17:22, 24.
¡Cuanta enseñanza y cuanta verdad en una sencilla frase!. Daría para exposiciones densas y llenas de práctica enseñanza. Sólo un frase, que la escribieran cristianos de hace varios siglos seguramente tenga mucho que ver. Personas que vivían por y para Dios, dedicadas al conocimiento de Él.
Consideremos ahora la pregunta número 7:
P. 7. ¿Qué es Dios?
R. Dios es un espíritu, q) en sí y por sí mismo infinito en su ser, r) gloria, s) bienaventuranza t) y perfección, u) suficiente para todo, v) eterno, x) inmutable, y) incomprensible, z) omnipresente, a) todopoderoso, b)omnisciente, c) sabio, d) y santo, e) y justísimo, f)misericordioso y lleno de gracia, paciente y abundante en bondad y verdad. g)
q) Juan 4:24; r) Ex. 3:14; Job. 11:7,8,9; s) Hch. 7:2; t) I Tim. 6:15; u) Mat. 5:48; v) Gen17:1;
x) Sal. 90:2; y) Mal. 3.6; Comp. con Sant. 1:17; z) I Rey. 8:27; a) Sal. 139:1,2,7; b) Rev. 4:8;
c) Heb. 4:13; d) Rom. 16:27; e) Is. 6:3; f) Deut. 32:4; g) Ex. 34:6. ¡Impresionante!, Dios es más que un "colega", un "compadre", una especie de amigo que existe para satisfacer nuestros deseos o un ser bondadoso, facilón, manipulable. Él es espírito, en sí y por sí mismo infinito en su ser...
El alejamiento de la Palabra de Dios lo vemos en muchos frentes, la falsa doctrina (con sus modas variables), la corrupción y apostasía mezclada con el Pueblo de Dios, un liderazgo complaciente y adulador y el abandono de las doctrinas de la Gracia. Con todo y con eso quedan (y muchas) iglesias saludables, en las que se expone la Palabra de Dios. Con todo, me apena ver lo que muchos cristianos nos estamos perdiendo.
domingo, octubre 28, 2007
¿Debería un cristiano tener novia/o no cristiano?
"¿Debería un cristiano hacerse novio con alguien que no lo es?", "¿y si el Señor salva a mi novio/a, sería eso motivo para seguir con él/ella?", "creo que cuando la Biblia habla del yugo desigual no se está refiriendo al noviazgo, no sé cómo alguien puede usar ese texto para hablar del noviazgo con no creyentes". Estas son preguntas legítimas que muchos solteros se hacen y que merecen una respuesta seria y sensible basada en la Palabra de Dios.
Esta pregunta me la están haciendo mucho últimamente, y más recientemente, hoy, en la conversación habitual que tenemos después de la reunión (esas conversaciones que se prolongan hasta las dos de la tarde y a veces más allá), una hermana me ha pedido una respuesta a esa pregunta para una amiga que acaba de empezar a salir con un chico no cristiano.
Así que me puse a escribir el estudio, analizando diversos textos de la Biblia, y plasmando la respuesta que siempre suelo dar cuando ese tema sale (y lo que he aprendido de otros hermanos). Espero que el estudio os sea de bendición, lo podéis leer aquí, también he preparado un PDF para que lo podáis imprimir como folleto. Espero sinceramente que os sea de ayuda a vosotros y a cuantos hermanos veáis con esta pregunta.
Para leer el estudio haced click aquí.
Para bajar un PDF e imprimirlo como folleto haced click aquí.
OTRO ESTUDIO A TENER MUY EN CUENTA- Desde el portal "Cristiana de hoy" con el que tenemos excelentes relaciones, nos han mandado un artículo excelente sobre este tema, se trata de una experiencia y un testimonio de una chica, además, profundiza en la enseñanza bíblica sobre este tema. Leed el artículo aquí.
Por cierto, ya me han llegado sugerencias de mejora en mi estudio, os agradezco sinceramente no sólo leerlas sino tener el detalle de decírmelo.
Esta pregunta me la están haciendo mucho últimamente, y más recientemente, hoy, en la conversación habitual que tenemos después de la reunión (esas conversaciones que se prolongan hasta las dos de la tarde y a veces más allá), una hermana me ha pedido una respuesta a esa pregunta para una amiga que acaba de empezar a salir con un chico no cristiano.
Así que me puse a escribir el estudio, analizando diversos textos de la Biblia, y plasmando la respuesta que siempre suelo dar cuando ese tema sale (y lo que he aprendido de otros hermanos). Espero que el estudio os sea de bendición, lo podéis leer aquí, también he preparado un PDF para que lo podáis imprimir como folleto. Espero sinceramente que os sea de ayuda a vosotros y a cuantos hermanos veáis con esta pregunta.
Para leer el estudio haced click aquí.
Para bajar un PDF e imprimirlo como folleto haced click aquí.
OTRO ESTUDIO A TENER MUY EN CUENTA- Desde el portal "Cristiana de hoy" con el que tenemos excelentes relaciones, nos han mandado un artículo excelente sobre este tema, se trata de una experiencia y un testimonio de una chica, además, profundiza en la enseñanza bíblica sobre este tema. Leed el artículo aquí.
Por cierto, ya me han llegado sugerencias de mejora en mi estudio, os agradezco sinceramente no sólo leerlas sino tener el detalle de decírmelo.
sábado, octubre 27, 2007
De cómo el posmodernismo venció a algunos cristianos
Si habéis leído algo acerca del posmodernismo sabréis que se trata de la filosofía imperante. Se trata de una forma de pensamiento y de un estilo de vida, algunos de sus rasgos es el desinterés por la verdad debido al contexto pluralista en el que se desenvuelve.
Que a una persona no le interese la verdad es preocupante. El "posmoderno" razona de la siguiente manera: "En este mundo vivimos personas de muchas religiones, razas, trasfondos culturales, cada uno tiene sus dioses, su filosofía, y todas son válidas, todas son igualmente merecedoras de respeto, y substancialmente son lo mismo, hay verdad en cada una de ellas, de modo que nadie tiene derecho a afirmar que su religión o forma de vida es mejor que la de otro. Hay un bien absoluto que debemos guardar, y es la concordia entre todos, el buen entendimiento, y para ello debemos evitar juicios de valor".
Esto es lo que piensa un "posmoderno", y aunque en algunas cosas no carece de razón, en otras yerra claramente:
1. Es cierto que un mundo tan diverso como el que vivimos debemos procurar la armonía entre todos.
2. Nadie tiene derecho a sentirse superior a otros.
3. De la misma manera que la concordia es un valor a seguir, la verdad también lo es.
4. No todo el mundo puede tener razón, la verdad está por encima de todos y es la responsabilidad de todo ser humano buscarla.
5. Es posible amarnos y vivir en paz, a la vez que mantenemos nuestras diferencias. Que no estemos de acuerdo, o que alguien crea firmemente en sus convicciones no implica desprecio a otros.
¿Qué ocurre?, que después de leer muchos comentarios en foros de internet, e incluso en este mismo blog, así como en correos electrónicos que me llegan, veo que muchos cristianos han sido absorbidos por la "corriente de este mundo", no llevando cautivos sus pensamientos a la obediencia de Cristo, y han sido vencidos, naufragando en cuanto a la fe, por usar términos bíblicos.
Que un cristiano no sienta interés por qué es la verdad, o cual es la enseñanza bíblica correcta es lamentable, es enfermizo, es peligroso.
Que un cristiano, cada vez que oye a alguien disentir acerca de doctrinas que o no son bíblicas, o contradicen el espíritu y el sentido del cristianismo bíblico, se indigne, es preocupante. Como cristianos somos llamados a examinarlo todo y retener lo bueno. El mismo apóstol Pablo peleaba por la doctrina y luchaba a menudo contra herejías judaizantes, gnósticas, etc... el mismo Señor Jesucristo, en el libro de Apocalipsis, premia a aquellas iglesias que mantienen la doctrina sana y luchan contra los falsos maestros.
Que un cristiano admita como buena cualquier enseñanza, simplemente porque el que la enseña aparenta piedad, es muy peligroso.
Que un cristiano no sea capaz de dialogar su entendimiento de la doctrina en paz, sin sentirse acusado, pensando erróneamente que TODOS debemos de estar de acuerdo en todo, y que si alguien no está de acuerdo con él es un enemigo, esa persona tiene graves problemas de inmadurez. Podemos disentir en cuestiones no centrales de nuestra fe a la vez que amarnos entrañablemente con el amor del Señor.
Que un cristiano descuide el estudio de la Palabra de Dios y su amor por el mensaje de Dios para él y la humanidad en general, con tal de no disentir con otros, es que esa persona aún no ha entendido qué es el evangelio, la vida cristiana y el ministerio.
Para muchas personas, ganadas por el posmodernismo, lo importante es "llevarnos bien". Si un día unos padres dedican horas a hacer que su hijo repita como un papagayo sermones para luego lucrarse con su hijo eso es maltrato, es un abuso de un niño, no es cristiano y es censurable. Pero claro, como lo importante es llevarnos bien (así razona el posmodernismo) no debemos criticar nada.
Si un cristiano cree que es lleno del "Espíritu" porque cae al suelo, se revuelca, grita, aulla, o ladra como un perro (esto no me lo invento, por desgracia se practica en algunos lugares) y alguien le corrige, Biblia en mano, y con el amor del Señor, seguramente esa persona será censurada: "tú no tienes derecho a juzgar a ese hermano, ¿es que te crees superior a él?". Debemos recordar la enseñanza del apóstol, quien tapó la boca a muchos falsos maestros que hacían daño a los hermanos con sus mentiras, y les prometían libertad, siendo ellos mismos esclavos de corrupción.
Hermanos, debemos amar la verdad, la sana enseñanza de la Palabra de Dios, y a la vez amarnos unos a otros. No nos dejemos vencer por las mentiras y filosofías de este mundo en el que "todo vale, todo es verdad". La iglesia de Jesucristo, que desde que Cristo Jesús ascendió a los Cielos se encuentra en los últimos tiempos, vive en un periodo de apostasía terrible, y la Palabra nos enseña que va a seguir empeorando hasta tal punto que cuando vuelva el Hijo del Hombre "¿hallará fe en la tierra?". Los que hoy se entregan a prácticas irracionales, de apariencia de piedad, son los que más adelante cometan peores abominaciones.
Nuestro enemigo es el mismo, y desea distraernos del sencillo mensaje del evangelio, Cristo vino al mundo a reconciliarnos con Dios, a vivir en santidad, amor, con modestia, celo por Él, y a ser testigos de su amor. Cuidémonos de los que roban el rebaño, de los que hacen comercio con la Palabra de Dios.
Que a una persona no le interese la verdad es preocupante. El "posmoderno" razona de la siguiente manera: "En este mundo vivimos personas de muchas religiones, razas, trasfondos culturales, cada uno tiene sus dioses, su filosofía, y todas son válidas, todas son igualmente merecedoras de respeto, y substancialmente son lo mismo, hay verdad en cada una de ellas, de modo que nadie tiene derecho a afirmar que su religión o forma de vida es mejor que la de otro. Hay un bien absoluto que debemos guardar, y es la concordia entre todos, el buen entendimiento, y para ello debemos evitar juicios de valor".
Esto es lo que piensa un "posmoderno", y aunque en algunas cosas no carece de razón, en otras yerra claramente:
1. Es cierto que un mundo tan diverso como el que vivimos debemos procurar la armonía entre todos.
2. Nadie tiene derecho a sentirse superior a otros.
3. De la misma manera que la concordia es un valor a seguir, la verdad también lo es.
4. No todo el mundo puede tener razón, la verdad está por encima de todos y es la responsabilidad de todo ser humano buscarla.
5. Es posible amarnos y vivir en paz, a la vez que mantenemos nuestras diferencias. Que no estemos de acuerdo, o que alguien crea firmemente en sus convicciones no implica desprecio a otros.
¿Qué ocurre?, que después de leer muchos comentarios en foros de internet, e incluso en este mismo blog, así como en correos electrónicos que me llegan, veo que muchos cristianos han sido absorbidos por la "corriente de este mundo", no llevando cautivos sus pensamientos a la obediencia de Cristo, y han sido vencidos, naufragando en cuanto a la fe, por usar términos bíblicos.
Que un cristiano no sienta interés por qué es la verdad, o cual es la enseñanza bíblica correcta es lamentable, es enfermizo, es peligroso.
Que un cristiano, cada vez que oye a alguien disentir acerca de doctrinas que o no son bíblicas, o contradicen el espíritu y el sentido del cristianismo bíblico, se indigne, es preocupante. Como cristianos somos llamados a examinarlo todo y retener lo bueno. El mismo apóstol Pablo peleaba por la doctrina y luchaba a menudo contra herejías judaizantes, gnósticas, etc... el mismo Señor Jesucristo, en el libro de Apocalipsis, premia a aquellas iglesias que mantienen la doctrina sana y luchan contra los falsos maestros.
Que un cristiano admita como buena cualquier enseñanza, simplemente porque el que la enseña aparenta piedad, es muy peligroso.
Que un cristiano no sea capaz de dialogar su entendimiento de la doctrina en paz, sin sentirse acusado, pensando erróneamente que TODOS debemos de estar de acuerdo en todo, y que si alguien no está de acuerdo con él es un enemigo, esa persona tiene graves problemas de inmadurez. Podemos disentir en cuestiones no centrales de nuestra fe a la vez que amarnos entrañablemente con el amor del Señor.
Que un cristiano descuide el estudio de la Palabra de Dios y su amor por el mensaje de Dios para él y la humanidad en general, con tal de no disentir con otros, es que esa persona aún no ha entendido qué es el evangelio, la vida cristiana y el ministerio.
Para muchas personas, ganadas por el posmodernismo, lo importante es "llevarnos bien". Si un día unos padres dedican horas a hacer que su hijo repita como un papagayo sermones para luego lucrarse con su hijo eso es maltrato, es un abuso de un niño, no es cristiano y es censurable. Pero claro, como lo importante es llevarnos bien (así razona el posmodernismo) no debemos criticar nada.
Si un cristiano cree que es lleno del "Espíritu" porque cae al suelo, se revuelca, grita, aulla, o ladra como un perro (esto no me lo invento, por desgracia se practica en algunos lugares) y alguien le corrige, Biblia en mano, y con el amor del Señor, seguramente esa persona será censurada: "tú no tienes derecho a juzgar a ese hermano, ¿es que te crees superior a él?". Debemos recordar la enseñanza del apóstol, quien tapó la boca a muchos falsos maestros que hacían daño a los hermanos con sus mentiras, y les prometían libertad, siendo ellos mismos esclavos de corrupción.
Hermanos, debemos amar la verdad, la sana enseñanza de la Palabra de Dios, y a la vez amarnos unos a otros. No nos dejemos vencer por las mentiras y filosofías de este mundo en el que "todo vale, todo es verdad". La iglesia de Jesucristo, que desde que Cristo Jesús ascendió a los Cielos se encuentra en los últimos tiempos, vive en un periodo de apostasía terrible, y la Palabra nos enseña que va a seguir empeorando hasta tal punto que cuando vuelva el Hijo del Hombre "¿hallará fe en la tierra?". Los que hoy se entregan a prácticas irracionales, de apariencia de piedad, son los que más adelante cometan peores abominaciones.
Nuestro enemigo es el mismo, y desea distraernos del sencillo mensaje del evangelio, Cristo vino al mundo a reconciliarnos con Dios, a vivir en santidad, amor, con modestia, celo por Él, y a ser testigos de su amor. Cuidémonos de los que roban el rebaño, de los que hacen comercio con la Palabra de Dios.
miércoles, octubre 24, 2007
Un nuevo estudio
Tengo la versión 1.0 de mi bosquejo sobre Hechos 21.17-38 (que es lo que predicaré este Domingo, D.m).
Lo podéis leer aquí.
Espero que os sea de gran bendición. Por cierto, podéis leerlo todos menos los miembros de mi iglesia local, ¿eh?, no vaya a ser que se me duerman porque ya "conocían" de qué iba el estudio.
Lo podéis leer aquí.
Espero que os sea de gran bendición. Por cierto, podéis leerlo todos menos los miembros de mi iglesia local, ¿eh?, no vaya a ser que se me duerman porque ya "conocían" de qué iba el estudio.
martes, octubre 16, 2007
Lo que implica ser lleno del Espíritu Santo
Gal 5.22-23 "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley".
Me encontraba en una reunión de grupo pequeño, a las que llamamos células, y que para nosotros en Madrid son muy importantes. Una persona (hombre, mujer, niño, quien sabe) que afirmaba ser un cristiano (o cristiana) lleno del Espíritu, etc... a continuación nos confesaba que llevaba años sin hablar con una persona de su familia. Era tanta la enemistad que ni siquiera reconocía que fuera de su familia.
Con tacto y amor le intentamos hacer ver que su actitud no sólo no era cristiana, sino que además era contraria a ser lleno del Espíritu Santo, porque ser lleno del Espíritu Santo implica ser controlado por el Espíritu Santo. Además, el Espíritu Santo ES Santo, por lo tanto si uno está lleno de Él está lleno de santidad.
Pues bien, esta persona hizo caso de nuestro consejo y llamó por teléfono a este familiar para una reconcilicación. Lo cierto es que la conversación no fué nada bien, y su familiar, lejos de querer reconciliarse, aprovechó la ocasión para insultar, acusar y volcar toda su amargura con este creyente/a. Con todo, la actitud del creyente la adecuada, escuchó con paciencia aquella retahila de insultos, y pidió perdón (incluso por cosas por las que no era resposanble). Fué en ese caso cuando SÍ que manifestó ser lleno del Espíritu Santo, al mostrar una actitud amorosa, apacible, bondadosa, conciliadora.
Qué facilmente confundimos estar llenos del Espíritu Santo con otro tipo de manifestaciones que nada tienen que ver con Dios (ya que Él, el Espíritu Santo es una persona y es Dios).
Os comento otro caso que ha ocurrido recientemente. Este fin de semana, como sabéis, disfrutamos de un encuentro de iglesias de los hermanos. Uno de los oradores principales era Marcos Vidal, un siervo de Dios muy conocido, por cierto: pentecostal, y hermano mío en la fe.
Nos estaba explicando algo que le ocurrió en uno de sus muchos conciertos, resulta que mientras canta, a veces la mano izquierda le tiembla. Un hermano, emocionado al pensar que aquello era una manifestación de la "unción" y del Espíritu Santo, cuando terminó el concierto le dijo:
-Pastor, cuando le vi cantar ví como la "unción" es tan poderosa en usted que su mano temblaba, yo quiero que me imponga las manos para que yo también reciba esa unción.
Marcos Vidal, con cierto humor dijo que casi se sintió tentado de imponerle las manos, pero prefirió decirle:
-No hermano, no es la unción, es que tengo una lesión cerebral que hace que mi mano izquierda tiemble.
Es triste que muchos anden en tal confusión acerca del Espíritu Santo, pero doy gracias a Dios por hermanos como Marcos Vidal quien estuvo presente en las conferencias de las Asambleas de hermanos, y quien nos enseñó con sus palabras y con su ejemplo (sí, un pentecostal predicando a más de quinientas personas de asambleas de toda España, así que, digo yo que algo debe estar cambiando... a mejor).
Me encontraba en una reunión de grupo pequeño, a las que llamamos células, y que para nosotros en Madrid son muy importantes. Una persona (hombre, mujer, niño, quien sabe) que afirmaba ser un cristiano (o cristiana) lleno del Espíritu, etc... a continuación nos confesaba que llevaba años sin hablar con una persona de su familia. Era tanta la enemistad que ni siquiera reconocía que fuera de su familia.
Con tacto y amor le intentamos hacer ver que su actitud no sólo no era cristiana, sino que además era contraria a ser lleno del Espíritu Santo, porque ser lleno del Espíritu Santo implica ser controlado por el Espíritu Santo. Además, el Espíritu Santo ES Santo, por lo tanto si uno está lleno de Él está lleno de santidad.
Pues bien, esta persona hizo caso de nuestro consejo y llamó por teléfono a este familiar para una reconcilicación. Lo cierto es que la conversación no fué nada bien, y su familiar, lejos de querer reconciliarse, aprovechó la ocasión para insultar, acusar y volcar toda su amargura con este creyente/a. Con todo, la actitud del creyente la adecuada, escuchó con paciencia aquella retahila de insultos, y pidió perdón (incluso por cosas por las que no era resposanble). Fué en ese caso cuando SÍ que manifestó ser lleno del Espíritu Santo, al mostrar una actitud amorosa, apacible, bondadosa, conciliadora.
Qué facilmente confundimos estar llenos del Espíritu Santo con otro tipo de manifestaciones que nada tienen que ver con Dios (ya que Él, el Espíritu Santo es una persona y es Dios).
Os comento otro caso que ha ocurrido recientemente. Este fin de semana, como sabéis, disfrutamos de un encuentro de iglesias de los hermanos. Uno de los oradores principales era Marcos Vidal, un siervo de Dios muy conocido, por cierto: pentecostal, y hermano mío en la fe.
Nos estaba explicando algo que le ocurrió en uno de sus muchos conciertos, resulta que mientras canta, a veces la mano izquierda le tiembla. Un hermano, emocionado al pensar que aquello era una manifestación de la "unción" y del Espíritu Santo, cuando terminó el concierto le dijo:
-Pastor, cuando le vi cantar ví como la "unción" es tan poderosa en usted que su mano temblaba, yo quiero que me imponga las manos para que yo también reciba esa unción.
Marcos Vidal, con cierto humor dijo que casi se sintió tentado de imponerle las manos, pero prefirió decirle:
-No hermano, no es la unción, es que tengo una lesión cerebral que hace que mi mano izquierda tiemble.
Es triste que muchos anden en tal confusión acerca del Espíritu Santo, pero doy gracias a Dios por hermanos como Marcos Vidal quien estuvo presente en las conferencias de las Asambleas de hermanos, y quien nos enseñó con sus palabras y con su ejemplo (sí, un pentecostal predicando a más de quinientas personas de asambleas de toda España, así que, digo yo que algo debe estar cambiando... a mejor).
domingo, septiembre 09, 2007
Historia de las asambleas de hermanos
Dentro de unas horas predicaré en mi iglesia, como aún estamos con temas libres (lo normal es que en mi iglesia local estudiamos de forma expositiva libros completos de la Biblia), he querido hacer un breve estudio crítico del movimiento de las Asambleas de hermanos, al que históricamente pertenezco, pero eso sí, he hecho un estudio crítico, analizando los puntos a destacar, verdades bíblicas que se pusieron en práctica en su momento, así como errores a evitar.
No pretendo "hacer patria", porque precisamente el estudio de lo que se trata es de eso: el inicio de este movimiento del Espíritu Santo fué el énfasis en la unidad del Cuerpo de Cristo, y en que los cristianos de diferentes congregaciones locales debían recibirse unos a otros en amor. Precisamente porque este estudio pretende ser honesto se analizan algunos de los muchos errores que se cometieron, y que, aunque no afectaron a la totalidad de las asambleas, sí se hace necesario analizarlos a la luz de las Escrituras para que no caigamos en los mismos.
Espero que este estudio despierte interés en una pequeña parte de la historia de la iglesia de Jesucristo, y a su vez nos despierte a nosotros en esta gran verdad que es: todos los que hemos nacido de nuevo somos un Cuerpo en Cristo, una familia en Dios, y que por lo tanto debemos evitar contiendas, celos y pleitos que no conducen a nada.
Podéis bajar el estudio aquí para leerlo.
Si queréis escuchar el estudio (tal como lo prediqué en la iglesia) haced click aquí para escucharlo online. Si queréis descargarlo en mp3 haced click con el botón derecho del ratón y seleccionad la opción "Guardar como" aquí.
Si queréis leer un estudio mucho más completo y más riguroso que el mío propio visitad la página de los hermanos de la iglesia de calle Pi y Margall.
No pretendo "hacer patria", porque precisamente el estudio de lo que se trata es de eso: el inicio de este movimiento del Espíritu Santo fué el énfasis en la unidad del Cuerpo de Cristo, y en que los cristianos de diferentes congregaciones locales debían recibirse unos a otros en amor. Precisamente porque este estudio pretende ser honesto se analizan algunos de los muchos errores que se cometieron, y que, aunque no afectaron a la totalidad de las asambleas, sí se hace necesario analizarlos a la luz de las Escrituras para que no caigamos en los mismos.
Espero que este estudio despierte interés en una pequeña parte de la historia de la iglesia de Jesucristo, y a su vez nos despierte a nosotros en esta gran verdad que es: todos los que hemos nacido de nuevo somos un Cuerpo en Cristo, una familia en Dios, y que por lo tanto debemos evitar contiendas, celos y pleitos que no conducen a nada.
Podéis bajar el estudio aquí para leerlo.
Si queréis escuchar el estudio (tal como lo prediqué en la iglesia) haced click aquí para escucharlo online. Si queréis descargarlo en mp3 haced click con el botón derecho del ratón y seleccionad la opción "Guardar como" aquí.
Si queréis leer un estudio mucho más completo y más riguroso que el mío propio visitad la página de los hermanos de la iglesia de calle Pi y Margall.
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