viernes, enero 26, 2024

Dios de paz

 

Venid, ved las obras del Señor, que ha hecho portentos en la tierra, que hace cesar las guerras hasta los límites del mundo, que quiebra el arco, corta la lanza y quema los carros en el fuego. «Estad quietos y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra».

SALMOS 46:8‭-‬10 RV2020


Mientras escribo esto se están produciendo varias guerras en el mundo, una de ellas, la que enfrenta a Rusia y Ucrania, tiene visos de estar enquistada, marcando a una generación de familias para siempre. Por otro lado en Nigeria mis hermanos cristianos están siendo masacrados de forma extremadamente cruel. Las guerras no se han detenido desde que Caín levantó la mano contra su hermano para matarle. El siglo XX, en particular, ha sido el más sangriento de nuestra historia, con una cifra de muertos nunca vista. 

2. Cuando el ser humano se apartó de Dios el juicio fue claro: ciertamente moriréis. La muerte ha reinado en los días del hombre, como una especie de faro oscuro que da testimonio de que nos alejamos de nuestro mayor bien: Dios. Nuestro Creador fue nuestra felicidad, nuestro todo. Junto a Él encontramos sentido, propósito y gozo. Y lejos de Él hemos encontrado todo lo contrario. Qué estupidez tan grande es alejarse de Aquel que procura nuestro bien, que es nuestro hogar y nuestro sustento, negarle es negar lo que una vez fuimos, pero podríamos haber sido. 

3. Pero Dios mostró su Gracia enviándonos a un Salvador, ¡y qué Salvador! el príncipe de paz, ¡Dios con nosotros! no lejos de nosotros, sino con nosotros y en nosotros. Este Salvador vino a nosotros ¡y nosotros le rechazamos!, es más, nosotros le matamos. ¡No merecemos este perdón! pero Dios da mayor Gracia. Jesús es nuestra reconciliación, una puerta al perdón. Nuestros crímenes contra Dios no podían quedar sin castigo, y no quedaron sin castigo: Jesús los pagó. 

4. Ahora, este príncipe de paz reina, Él ha derrotado al diablo, a la muerte y a la maldición de Edén. Nuestra sentencia legal ha sido absuelta en Él, por eso necesita buscar nuestro Edén perdido en Jesús, porque Él es nuestro camino de vuelta a casa. Necesitamos ponernos de rodillas y reconocer con claridad nuestras culpas, necesitamos levantar los ojos a este Jesús crucificado y resucitado que es el pago de nuestra desobediencia, y necesitamos ponernos de pie y andar sujetos a Él, reconociendo Su autoridad en cada aspecto de nuestra vida. La paz de Dios entra en nuestras vidas y es anunciada a todo ser humano.

5. Esperamos un día cercano en el que el Príncipe de paz sea manifestado a todos. Este Jesús irrumpirá en la historia, rasgando el velo que separa nuestro mundo caído del mundo espiritual y caerá como un juicio sobre los gobiernos de este mundo para tomar el poder que sólo Él merece. La paciencia de Dios tiene límites, si bien es cierto que estos milenios son una muestra de la amplitud de la misma, Jesús volverá para salvar a los que le esperan. Y nosotros esperamos nuestra completa redención. Y por fin la tierra descansará de la guerra, y este horror sólo será un recuerdo lejano.




miércoles, enero 24, 2024

martes, enero 23, 2024

Urgencia

 


“Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!”

S. Mateo 25:6 RVR1960


Las bodas de la antiguedad eran curiosas, los amigos del novio recogían al novio a su casa, y luego, todos juntos iban a la casa de la novia. Aquí Jesús compara la escena de una boda, con la escena futura del encuentro de Él mismo con la Iglesia, en un evento anunciado, profetizado, pero que será inesperado, al no saber nosotros cuando tendrá lugar. 

2. ¿Estaremos preparados? la comitiva de espera está formada por las amigas de la novia, pero el texto nos dice que una parte de ellas son previsoras, y la otra parte no. Se les llama a estas segundas “insensatas”. Aquí la preparación es tener el combustible de las lámparas para poder tener luz, y así estar despiertas, de modo que cuando el novio venga, no se queden dormidas. Los creyentes debemos esperar la venida de nuestro Salvador viviendo vidas que reflejen los valores del Reino de Dios. 

3. ¿Estamos despiertos? Estar despierto, en un sentido figurativo, implica ser consciente de tu condición espiritual, si nuestro amor y celo por el Señor se han enfriado, ¡debemos estar conscientes de ello! si el pecado ha entrado en nuestras vidas, captando la atención de nuestro corazón, ¡debemos estar conscientes de ello!

4. ¿Estamos preparádonos para la larga noche? la espera puede ser larga, y la noche muy oscura. La luz de la Palabra de Dios nos da discernimiento para poder entender los momentos en los que vivimos, cómo debemos actuar, cómo debemos vivir. Prepararse es una acción meticulosa, planificada, intencional. Debemos hacer acopio de aquello que necesitaremos cuando todo se complique, o cuando nuestra fe vaya a ser desafiada. Buscar a Dios no es una opción para el creyente, meditar a fondo y estudiar las Escrituras es una necesidad diaria, así como emplear tiempo en oración, todo ello aviva nuestras almas y nos dará luz en tiempos en los que la espera enfríe nuestra fe. 

5. ¿Nos anima la esperanza? Nosotros esperamos el encuentro con nuestro amado y glorioso Salvador, Jesús. No podemos imaginar lo asombroso y feliz que será ese día. Ese momento marcará el inicio de una nueva época para la humanidad y en particular para la Iglesia. Ese momento será también el fin de nuestros dolores y angustias, pero también el fin de la siembra. Ahora mismo estamos sembrando para recibir en la eternidad, lo hacemos al vivir para el Reino de Dios, al usar nuestros dones y servir a otros. Acumulamos un tesoro espiritual y recompensas futuras, pero esta siembra finalizará. Nos esperarán otros trabajos, de otro tipo con los que servir al Rey, pero sólo ahora podemos ejercitar la fe y la esperanza. Que el Señor encienda nuestros corazones y avive nuestras almas para ser celosos esperando la venida del Salvador. ¡Ven Señor Jesús!




martes, enero 16, 2024

El deseo de ser amados




“Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: «Esta vez alabaré al Señor»; por esto llamó su nombre Judá. Y dejó de dar a luz”.

GÉNESIS 29:35 RV2020


Lea no era amada por su marido, ya que Jacob a quien amaba era a su hermana Raquel. Esto era causa de mucho sufrimiento ya que lo que más ansiaba Lea era el amor de su marido, así que pensó que su marido la amaría por darle hijos, sin embargo eso no ocurría, con cada hijo que venía, su esperanza de ser amada se incrementaba, pero nunca era correspondida, ¿qué podía hacer para ser amada por su marido? ya no le quedaba nada más que hacer. 

2. Todos deseamos ser amados, esa es nuestra principal necesidad. Lea fue llevada al matrimonio por medio de los engaños de su padre, quizás tuvo expectativas, quizás pensó que al ser dada en matrimonio por su padre Jacob la amaría sólo por ser su esposa, pero eso no ocurría. ¿Cómo reaccionamos cuando no somos amados?

3. No siempre podemos cambiar las cosas, no siempre depende del esfuerzo que pongamos, muchas veces nada cambia. ¿Nos frustramos? ¿cómo reaccionamos cuando descubrimos que sólo somos seres humanos sin poder real?

4. Con cada hijo Lea tenía la esperanza de que cambiaran las cosas, hasta que finalmente, con su último hijo dijo: “Esta vez alabaré al Señor”. Lea quitó sus esperanzas terrenales, y puso su esperanza en Dios, Lea buscó a Dios, en lugar de buscar su voluntad, y podemos decir que en eso Lea tuvo paz. Cuando buscamos la satisfacción fuera de Dios, quedamos sedientos, porque no hay nada en este mundo que nos sacie. Sólo hay un amor tan grande que puede llenar ese inmenso abismo que es el alma humana, para aprender eso quizás tengamos que experimentar largas temporadas de sed, y de esa profunda insatisfacción ser llevados a la completa satisfacción en Dios. ¿Has buscado tu satisfacción en Dios?


jueves, enero 11, 2024

Obediencia e intimidad

 



“La comunión íntima del Señor es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto”.

SALMOS 25:14 RV2020


Tenemos que huir de la “súper espiritualidad” de ese cristianismo místico que está lleno de experiencias, sensaciones, voces, sueños y revelaciones, pero que se siente cómodo con la desobediencia. Aquel que pretende tener una íntima relación con Dios, pero ignora los mandamientos explícitos de Su Palabra, es un farsante, sólo busca tener una gran reputación, pero Dios ignora quien es. La obediencia y la intimidad con Dios van de la mano.

2. Existe un cristianismo que vive en cercana intimidad con Dios, que construye un mundo de afecto y confianza con el Creador que es único. Esa vida secreta y gozosa está basada en la confianza y la obediencia, es la esencia de la relación, y sin ella no hay comunión. Debemos anhelar esa clase de vida elevada y profunda, no contentarnos con nada que no sea eso. Cualquier verdadero hijo de Dios intuye que existen esa clase de vida escondida en Dios, quizás la haya experimentado en alguna medida, o quizás la disfrutó brevemente, ese fue el Espíritu de Dios señalándole el camino, despertando en él un gusto por las cosas celestiales y la presencia del Rey. Cuida esos anhelos, ambiciona esa clase de vida, busca esa intimidad. 

3. Esta clase de comunión se basa en la exposición de nuestra persona a Dios, sin ocultar ni disculpar, dejando que Dios examine nuestra vida, y que esa clase de exposición nos lleve a un arrepentimiento real. Sin confesión no hay comunión, sin arrepentimiento no hay vida espiritual. Tener contacto con el Dios que es Santo implica la vergüenza de ser examinados antes el ser más limpio que existe, y ser humillados ante tal clase de santidad. 

4. La perseverancia en la presencia de Dios. Vivir en la presencia de Dios no es un acto puntual que ocurre todos los días a la misma hora, sino constante. Sin duda se ve fortalecido por los encuentros diarios con el Señor, y con los medios de Gracia que Él ha provisto, pero no podemos limitar a Dios a determinadas horas del día, sino vivir en Su presencia. 

5. El conocimiento íntimo de Dios. Aquellos que disfrutan de tal clase de vida, que han sido humillados por su pecado y la Santidad de Dios, y que andan en cercanía y obediencia entran en el secreto de Dios, son amigos del Rey del Cielo, conocen la mente de Dios, teniendo una perspectiva celestial de todas las cosas. Sin embargo, no nos mueven los privilegios sino la amistad con Dios, su compañía y su trato con nosotros es nuestra gloria, nuestro privilegio, y no podemos exigir nada al Dios que nos salvó y que nos llamó a esa clase de vida en Él.


miércoles, enero 10, 2024

Juicio




“Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar”

Génesis 19:12 RVR1960


Cuando las oraciones de aquellos que sufrían las injusticias y las maldades de Sodoma y las ciudades vecinas llegaron a Dios, el juicio fue decretado, el justo Dios no iba a dejar sin castigo la maldad de aquellos hombres y mujeres. Sin embargo Dios no podía hacer nada contra ellos mientras Lot estuviera allí. 

2. La maldad de Sodoma es un ejemplo que siempre será recordado en la Escritura, el mismo Señor Jesús hace mención. El juicio de Dios puede ser cercano o tardar, pero siempre llega, y si Dios concede un tiempo, es para que el que ofende a Dios se arrepienta. Ninguna maldad quedará sin castigo, Dios la ve, la anota en su libro, y determina un día en que su furia caerá contra aquellos que hacen daño y se alejan de la voluntad del creador.

3. Dios no puede actuar mientras el creyente esté con los que son hijos de Ira. Los juicios de Dios no pueden tocar a los hijos de Dios, por cuanto ellos están en paz con Dios por medio de Cristo Jesús, quien fue maldito en la cruz para que nosotros heredásemos bendición. Así será cuando Jesús vuelva, antes de que Sus juicios se derramen sobre este mundo, los creyentes serán sacados como Lot, para que el creyente no reciba la Ira junto con los desobedientes e incrédulos.

4. Considera tu tiempo aquí, ¿vives una vida limpia o te dejas influenciar por la maldad que hoy es aplaudida? ¿mantienes la llama de tu fe viva mientras el mundo se aleja más y más de Dios? ¿esperas el Reino Justo de Jesús? En medio de un mundo que conforme se aleja más y más de Dios debemos vivir de tal manera que ya estemos disfrutando del Reino de Dios, que nuestros hogares vivan en paz y temor de Dios, y que nuestros corazones sean santuarios donde Dios es amado y honrado.


lunes, enero 08, 2024

Una cuestión de perspectiva

 





“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”. Mateo 10:28 RVR60


Jesús ha avisado a sus discípulos de la oposición tan fuerte que van a encontrar. El mensaje del evangelio no sólo será rechazado: ellos serán rechazados. Si rechazaron a Jesús, ellos también lo serían, precisamente por llevar el nombre de Jesús a todos lados. ¿Deberían tener miedo de las cosas que les esperan? Jesús le da razones muy poderosas para no tener nada que temer.

2. La perspectiva es algo esencial para valorar la medida real de las cosas. Un gato es grande, si el que lo contempla es un ratón, pero un león es mucho más grande, si lo comparamos con un gato, y no sólo más grande, también mucho más temible. Las amenazas de los que se oponen al evangelio, e incluso la violencia de los enemigos de Jesús no tiene nada que ver comparado con el poder y la fuerza que el mismo Dios tiene. La pregunta es si conocemos el poder de Dios y la violencia santa que Él mismo puede ejercer a sus enemigos. Conocer qué clase de Dios es Dios hace desaparecer el temor que podamos tener a los hombres, porque los hombres no son nada frente a Dios.

3. Existen dos realidades, una realidad material y otra realidad espiritual. Una es temporal, limitada en el tiempo, la otra es eterna, no tiene fin. El cuerpo se puede matar, la vida física puede terminar, son sólo un puñado de años, pero existe otra clase de vida que no tiene fin, Dios tiene poder de alejar para siempre a aquellos que le han dado la espalda. Considerar la realidad espiritual de las cosas nos da una perspectiva más valiosa, un fundamento más sólido para tomar decisiones, ¡y una base más firme sobre la que tener paz!

4. Podemos mirar sin temor las dificultades que tendremos como representantes del evangelio, podemos considerar las amenazas, la violencia, y luego mirar al Cielo, a Dios mismo, sabiendo que todo es temporal, pero Dios es eterno, es perfecto, sus sentencias son definitivas, no hay por encima de Él más autoridad, cuando Él habla nadie más habla, cuando Él decide algo nadie más puede corregirle. La historia de salvación es lineal, hay un principio, pero hay un punto de la misma en la que Dios reinará, sus enemigos serán derrotados, Jesúcristo, Quien fue rechazado, será reconocido. Debemos poner nuestras mirada hacia adelante y considerar las decisiones que tomamos hoy a la luz de la realidad presente y futura. 


miércoles, enero 03, 2024

Una vida de íntima comunión


“Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años, andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó”. Gen 5:23-24.


Es un honor pasar a los registros bíblicos como alguien que caminó con Dios. La palabra “caminar con Dios” se refiere a tener una profunda amistad, confianza, contacto, identificación. Es una gran palabra, pero es más grande si se aplica a Dios. 

2. Enoc caminó TODA SU VIDA con Dios. Su caminar con Dios no fue de un día, tampoco de una semana, fue toda una vida de constante cercanía con Dios. Esa clase de perseverancia nos muestra la clase de aprecio y amor que Enoc tenía por Dios, pero también el amor de Dios por Enoc. Tú no puedes pasar mucho tiempo con alguien que te desagrade, cada minuto sería un tormento, el tiempo se haría largo, y pronto estarías pensando en lo que harías si no estuvieras con esa persona a la que no soportas. En cambio cuando estamos con alguien al que amamos, ¡qué corto se hace el tiempo! Seguro que aunque Enoc vivió una larga vida, esta se le hizo corta, porque disfrutó de cada instante de su comunión con Dios. 

3. Caminar con Dios es estar EXPUESTO A DIOS. Las personas huimos de Dios para ocultarnos de Él, pero el que se acerca a Dios sabe que estará expuesto a Dios. Esto que pensamos es absurdo, puesto que Dios lo ve todo, somos como niños que se esconden detrás de sus manos pensando que no los ven, pero una cosa es hacerte la ilusión de que Dios te ve, y otra muy diferente es saber que Dios te está viendo: sentirte expuesto y desnudo ante Dios. Debemos buscar esa clase de exposición, es decir, practicar la honestidad con Dios, no sólo cuando estamos complacidos con Dios, también cuando nos sentimos fríos o apáticos, sin ganas de buscar a Dios. Aunque nos avergüence el pecado de la desidia, debemos confesarlo, reconocerlo. También cuando tenemos el alma rota, cuando no entendemos lo que Dios hace, cuando nos rebelamos contra los acontecimientos que Dios ha dispuesto, podemos hablar como Job, o dirigirnos a Él como hicieron los salmistas. El contacto con Dios nos cambia, como le ocurrió a Job, a los salmistas, a Moisés o a los discípulos. No hay nadie tan influyente como Dios. Y no hay nadie tan influenciable como nosotros. Tenemos necesidad de una influencia así en nuestras vida, porque nos hayamos en un proceso de descomposición moral y espiritual.

4. Dice la Escritura que Dios se llevó a Enoc. Esto tiene un gran significado. Imagina una chica enamorada, durante años ha tenido una relación de noviazgo, se ha enviado cartas, ha paseado con su novio, pero esencialmente ha vivido como una soltera independiente. Pero un día esa chica desaparece, ya no está en la casa de sus padres, ¿dónde está? preguntan los vecinos. Sencillamente se ha casado, ha ido a vivir con su novio, ahora estarán juntos para siempre. Así fue la vida de Enoc, un gran noviazgo, pero ese noviazgo es reemplazado por algo mejor: un matrimonio. La comunión de Enoc con Dios fue una comunión espiritual, pero Dios se llevó a Enoc y ahora su comunión es presencial, antes Dios visitaba a Enoc, ahora es Enoc el que está en las moradas de Dios. Esta es la esperanza que tenemos los creyentes, mi pregunta es si disfrutamos en vida de esta clase de comunión, si vivimos disfrutando de nuestro Dios, y esperamos esa reunión final porque durante nuestra vida desarrollamos esa clase de gusto celestial. Que el Señor nos libre de la indiferencia y frialdad, de todo pecado que estorba nuestra relación con Él, para que con libertad podamos correr por las avenidas de la Gracia en dirección a Él.


martes, enero 02, 2024

El Dios que está presente y nos cuida

 EL DIOS QUE ESTÁ PRESENTE


“Me acosté y dormí, pero me desperté a salvo, porque el Señor me cuidaba”.

Salmo 3.4 NTV


No somos conscientes del cuidado de Dios en nuestras vidas. Nosotros entramos y salimos, trabajamos y comemos, viajamos y dormimos, pero la mano de Dios está sobre nosotros, sea cual sea la circunstancia. Si Dios cuida de las aves del campo, y no muere un pequeño pájaro sin que sea su voluntad, ¿no cuida de nosotros?

2. ¿Somos agradecidos? ¿reconocemos que Dios es Dios? ¿nos levantamos de mañana para invocar Su Nombre y darle gracias? la gratitud es el reconocimiento de la divinidad y de la bondad de Dios hacia nosotros. Alguien que niega a Dios no le da gracias, cree que todo viene de su fuerza y de su capacidad para lograr que sucedan las cosas. Es triste ver a quienes afirman ser creyentes vivir en la práctica como los que niegan a Dios, sin reconocerle ni darle gracias.

3. ¿Estamos confiados? el Dios invisible siempre está presente y sus intenciones son buenas. El vela por nosotros como los pastores velan sobre su ganado por la noche. Dios lo ve todo, lo ve de antemano, Dios no sólo tiene buenas intenciones, tiene el poder para cumplir su voluntad sin que tenga ningún obstáculo. Sea cual sea la circunstancia, sean buenas o no tan buenas, podemos reconocer que Dios está al control, y que el fin de todo honra a Dios y obra para nuestro mayor bien. 

4. ¿Adoramos a Dios? podemos admirar la grandeza, el poder, la gloria, la soberanía, la belleza, la sabiduría de Dios. Él es misterioso y admirable, no encaja con nuestras expectativas porque nuestras expectativas son ridículamente pobres. Adorar a Dios es asombrarnos de Dios. Es considerar que Dios es tan grande que supera cualquier medida humana. Y este Dios trascendente se ha hecho cercano en Jesús, Él está por nosotros, nos ama, se ha dado a sí mismo en la persona admirable de Cristo Jesús, dado para nuestra salvación. 

5. ¿Buscamos a Dios? Mientras escribo esto el año ha comenzado. Pensamos en los propósitos para este nuevo año. Anhelemos buscar a Dios en silencio, en soledad, en oración y en meditación de la Palabra que se ha revelado y en la que Él se muestra a sí mismo. El privilegio del hijo de Dios es conocer a su Padre celestial, ser pastoreado por Él, ser sostenido y alimentado, experimentar y disfrutar de Su cuidado. Nuestro buen Pastor es cercano y tierno, está lleno de misericordia y gentileza con nosotros. Busquémosle.



Renovarse Y morir