He terminado de ver los reportajes del periodista de la BBC Louis Theroux (los tenéis en Youtube) titulados: "La familia más odiada de América". Este grupo tiene muchísima cobertura mediática ya que suelen aparecer con llamativas pancartas en funerales de soldados muertos en combate, o en el día del orgullo gay. Estas pancartas son muy directas: "Dios odia a los maricas" (deliberadamente no usan la palabra gay, cuyo significado es "alegre" o "feliz"), o "Dios odia America", "Las bombas de Boston fueron un juicio de Dios".
La TV, en busca de lo escabroso. Por desgracia, los medios de comunicación sólo tienen ojos para los personajes más excéntricos. Si juntas a cinco cristianos, cuatro de ellos personas normales, fieles, amantes de su prójimo, y el último un tipo perturbado, que dice que oye a Dios, o que ve mensajes de Dios en las manchas de humedad de la pared de su baño, que no os quepa la menor duda que será este último el que saldrá en TV. Ese es el problema de la TV, no le gusta la verdad, sino que desea entretener.
Juicios de Dios detrás de cada catástrofe. Es posible que algunos se sientan atraídos por el mensaje del grupo de Westboro, hablan de un Dios soberano, moral, que ejecuta Sus juicios sobre naciones que han caído moral y espiritualmente. Es cierto. Pero cuando leemos en la Biblia de los juicios de Dios sobre naciones como Asiria, o Babilonia, ¿podemos nosotros hablar con la misma autoridad que los profetas para decir que el 11S fue un juicio de Dios?. Quizás alguno podría decir que probablemente sea un juicio, pero de ahí a afirmarlo hay un mundo.
No quiero ni imaginar lo que sentiría una madre que ha perdido a su hijo en combate, leer una pancarta que diga que Dios mató a su hijo. ¿Qué pretende la familia Phelps?. Desde luego, ese tipo de mensajes no atraen a la gente hacia Dios, sino que la enfurecen y la alejan de Él.
Ok, pero basta de hablar de los Phelps. ¿Qué hay de nosotros?, quizás pueda anidar en nosotros ese orgullo espiritual al que el Señor Jesús llamaba "levadura de fariseos", ese pecado que te hace pensar que eres espiritualmente superior a otros, y que los demás no merecen el amor de Dios.
¿Es posible que hayamos hablado a los incrédulos sin una pizca de amor?. ¿Es posible que nos hayamos sentido satisfechos con las personas que van al Infierno sin tener conocimiento del evangelio de salvación?. ¿Es posible que no nos sintamos conmovidos por el desastre que supone que tantas personas vayan a la eternidad sin Dios?. Sí, es posible.
El Dios de la Biblia es un Dios justo, Santo, severo, ¡peligroso!, pero también es un Dios que no desea la muerte del impío, que es paciente, deseando que todos vengan al arrepentimiento. Es el mismo Dios que habló con firmeza y con ternura a la adúltera, que expuso a los fariseos, y que restauró al apóstol Pedro.
Dios no nos permite hablar sin amor, juzgar sin dejar de considerarnos a nosotros mismos. El homosexual, el abusador de niños, y el cristiano tienen una cosa en común: sin el perdón de Dios están condenados, sin los méritos de Jesucristo están bajo la misma Ira, así que ¿de qué sirve alegrarnos de que otros caigan, estando nosotros bajo la misma condición?.
Diario personal de Julio Martínez, autor de la página estudios-biblicos.org, así como del podcast Jesús en internet.
Mostrando las entradas con la etiqueta Homosexualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Homosexualidad. Mostrar todas las entradas
jueves, abril 18, 2013
sábado, noviembre 19, 2011
Acoso al homosexual
Jamey Rodemeyer era un jóven de 14 años, homosexual, que tras sufrir el acoso y el odio de sus compañeros terminó suicidándose. Sus hostigadores le insultaban por los pasillos del Instituto, además de enviarle cartas diciéndole que los "homosexuales irán directamente al infierno".
Antes de ceder a la presión, Jamey grabó un vídeo animando a otros chicos que como él sufrían el acoso a seguir adelante. Como cristiano rechazo con todas mis fuerzas la actitud de aquellos que se dedicaron a hacerle daño, animándole incluso a que se suicidara. Seguro que muchos de sus maltratadores pensaban que eran buenos cristianos.
1. Como cristianos no podemos aceptar la homosexualidad como el plan de Dios para el hombre o la mujer. Dios ha establecido cómo deben ser las relaciones, identidad y sexualidad de la persona, para poder disfrutar plenamente de la vida debemos vivir según Su plan.
2. Como cristianos estamos llamados a defender a los que sufren y están en una situación de debilidad, especialmente a los homosexuales. Alguno pensará si esto entra contradicción con el punto 1. En absoluto.
El homosexual merece el mismo respeto que merecemos cada uno de nosotros. De la misma manera el cristiano merece libertad de creer y vivir de acuerdo a su fe y conciencia. Al mostrar amor a los homosexuales no estamos aceptando su estilo de vida, sino que estamos teniendo la misma actitud que el Señor Jesús tendría hacia ellos. A Jesús lo acusaban de estar siempre rodeado de personas marginales, pecadores, prostitutas, cobradores de impuestos corruptos, a lo que Él respondía que eran los enfermos los que tenían necesidad del médico.
La actitud del verdadero creyente es estar cercano a todo tipo de personas, incluyendo a los homosexuales, mostrarles amor (no condescencia, sino auténtico amor), compasión (no santurronería, sino servicio), y ser sus defensores cuando alquien se burle o les amenace.
La mayoría de cristianos no han entendido a Jesús, no entienden que si Jesús viviera en un Instituto estaría siempre cerca de los homosexuales, llamaría a Jamey para darle apoyo, hablaría con profesores, la asociación de padres, las autoridades y escribiría cartas a los periódicos. Él sería el defensor, no de su causa, pero sí de sus persona, de su dignidad, y su derecho a vivir en paz, aún cuando no esté de acuerdo con su estilo de vida. Ganaría su amor y simpatía, y gracias a eso les podría hablar del amor de Dios por ellos y del poder para vivir una vida transformada.
3. Es la religiosidad y el fanatismo, no el cristianismo, lo que está detrás de la violencia. El doctor Martin Luther King era un pastor evangélico que luchó por los derechos de la minoría afroamericana en los Estados Unidos , el político cristiano William Wilberforce luchó a favor del abolicionismo, y así muchos otros cristianos han luchado a favor de los derechos de las viudas en la India, de los derechos de las mujeres, de la infancia, etc...
Pero hay otros, ignorantes que no han entendido qué creía Jesús y cómo vivía, que piensan que lo mejor que pueden hacer es odiar a otros. Estos no son cristianos, son religiosos, exactamente igual como los enemigos fariseos que procuraban matar a Cristo Jesús. Este tipo de odio ignorante podría llevar cualquier signo (una cruz, una hoz y un martillo, una esvástica, o la bandera del ecologismo) ya que no es más que un matón buscando una excusa para hacer daño a otros.
El verdadero cristianismo ha sufrido de manos de los religiosos todo tipo de persecuciones, campañas de odio, leyes antiblasfemia, y por desgracia, estos religiosos se han hecho pasar por cristianos, para mayor confusión. A estos los señalamos como enemigos del espíritu de Jesús, su destino no es el Cielo que creen heredar.
4. Debemos revisar el contenido de nuestra fe en las mismas fuentes originales: la Biblia. Muchos se han creído que esa campaña de Hollywood acerca de que la Biblia es el libro que leen los psicópatas es algo peligroso. Más bien es el libro que leían Luther King o William Wilberforce, también Florence Nightingale, y Henri Dunant, fundador de Cruz Roja.
Más allá de un versículo fuera de contexto, la Biblia es la historia de cómo Dios procura el mayor bien del ser humano: tener una relación con Él y conocerle. Lejos de predicar odio enseña a cuidar de los más vulnerables, no juzgar ni creerse superiores a otros, mostrar compasión y estar dispuesto a dar la vida por proteger a quienes más lo necesitan.
Los religiosos que comparten su ignorancia deberían volver a las fuentes para aprender cómo vivir como verdaderos hijos de Dios.
Leer la noticia en el diario Clarín.
Leer la noticia en la web Dos Manzanas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Despierta, alma mía
2 CRÓNICAS 36:22 RVR1960 [22] Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, ...
-
Parece ser que esta pequeña página ha conmocionado CEG más de lo que pensábamos. Hace escasas horas recibí un "atento" correo de u...
-
Estas eran las palabras de José Luis de Jesús Miranda, autoproclamado apóstol y Dios. Las escuché en Telegracia, el canal de TV por inter...
-
Abner Murillo no ha sido el único, anoche en Telegracia (la veo por internet) daban el "testimonio" de Alexis Afú (este sí) un de...