martes, julio 14, 2026

Momento crítico victoria épica

 2 CRÓNICAS 32:15 RVR1960

[15] Ahora, pues, no os engañe Ezequías, ni os persuada de ese modo, ni le creáis; que si ningún dios de todas aquellas naciones y reinos pudo librar a su pueblo de mis manos, y de las manos de mis padres, ¿cuánto menos vuestro Dios os podrá librar de mi mano?


Llama la atención la cantidad de veces que se repiten las palabras del Rabsaces contra el pueblo, minando la fe que el buen rey Ezequías extendió. El maligno discurso del capitán Asirio fue un golpe en el ánimo y la fe de Jerusalén, y es sin duda un punto de inflexión en la vida de Israel. ¿Lealtad a Dios o rendición? ¿Confiar en Dios o reconocer que los dioses Asirios son más fuertes que Yahveh? ¡Así es toda guerra espiritual! ¿Puedo confiar en que Dios va a cuidar de mí? ¿Será Dios fiel a sus promesas? ¿Me uniré a un yugo desigual, dejaré que mi fe se diluya o permaneceré fiel como Elías? Toda lucha es espiritual, toda derrota o victoria es espiritual. Merece la pena que se recuerde este momento crítico, y la Biblia así lo hace porque es memorable.

domingo, julio 12, 2026

La grandeza de Dios y de sus pensamientos

ISAÍAS 55:9 RV2020

[9] Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.


Dios es trascendente en cada aspecto de nuestra experiencia humana, y lo es a una escala que nosotros no podemos medir, ni comprender. La grandeza de Dios supera el lenguaje en el que Él se ha revelado, porque como dice Bavink, la revelación de Dios es en términos antropomórficos, Él se revela a nosotros en la Escritura con palabras que podemos comprender, aun cuando Él está velado a nosotros por una grandeza que no puede ser descrita en nuestro lenguaje. 2. Ante la grandeza de la divinidad sólo quedan dos respuestas, la adoración y la humillación. El reconocimiento asombrado de la grandeza de Dios, y ocupar nuestro lugar como humanos, abandonando la rebelión original que nos llevó a usurpar su lugar. 3. Aun así, los pensamientos de Dios nos son preciosos (Salmo 139:17) como creyentes nuestro privilegio es deleitarnos en la Palabra de Dios. Si bien no todo está al alcance de nuestro intelecto, aun así, la contemplación de Dios es un descanso para el alma y un gozo para el espíritu regenerado. 4. Vivir apegado a los pensamientos de Dios es nuestra bendita seguridad. Se nos ordena no apartarnos de este Libro, y meditar constantemente en Él. No hemos nacido sabios, ni temerosos de Dios, seamos como Eliseo, apegado a su señor Elías, seamos como Pedro, que reconocía que no tenía a dónde ir ni a quien ir salvo a su Maestro. 

sábado, julio 11, 2026

Salir de Babilonia

ISAÍAS 52:11 RV2020

[11] ¡Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis nada inmundo! ¡Salid de en medio de ella, purificaos los que lleváis los utensilios del Señor!


Dios ha anunciado que salvará a su pueblo (v.10) desnudará su santo brazo (estamos hablando de una COLOSAL manifestación del poder de Dios) en los últimos tiempos veremos actos de salvación mucho más colosales que los juicios contra Egipto, que el juicio contra Sodoma, veremos el mayor despliegue de poder para castigar a las Naciones y salvar a Su pueblo, ¡será grandioso el día del Señor! Temible y de gran mortandad. Mientras eso ocurre Dios llama a Su pueblo a una SANTIFICACIÓN total. En tiempos de degradación, inmoralidad, violencia, y sobre todo: abandono de la piedad, el hombre de Dios tiene que vivir una vida espiritual significativamente superior, no sólo a la de sus tiempos, sino a la de la iglesia en sus tiempos, porque la degradación de la sociedad afecta, por desgracia, a la iglesia profesante. Vivir así es vivir con un alto grado de consagración, dedicación a las cosas de Dios, de limpieza de todo tipo de contaminación, de humildad, de generosidad, pero sobre todo con una atención a Dios plena, adorándole y honrándole en nuestra vida, desde la sencillez y la humildad de alguien que se sabe perdonado. 

Los tiempos actuales son de enorme apostasía. Por supuesto que quedan iglesias muy fieles, y pastores comprometidos a la sana enseñanza, por supuesto que hay un pueblo que vive en santidad, por eso el llamado es: santificaos aún más. Buscad a Dios cada día, vivid vidas sobrenaturales, vivid vidas de oración extraordinarias, tened vuestra mente llena de la Palabra de Dios en todo momento. 

Cada creyente tiene que tomar una decisión delante de Dios y es cómo vivir en adelante, como ser luz en medio de una generación “maligna y perversa”, cómo mantener viva la llama de su lámpara para que cuando el novio venga esté despierto. La respuesta a esa pregunta no puede ser una respuesta a media tinta, sino una decisión radical, comprometida, de vivir para Dios con TODO el corazón, con toda la mente, con toda el alma y con todas las fuerzas. No hay consagración parcial, si es parcial no es consagración. Que el Señor nos lleve a ese punto de quebranto para que le busquemos con toda el alma y nos alejemos de la Babilonia en la que ya vivimos. 

viernes, julio 10, 2026

Una iglesia sin deseo de Dios

LUCAS 18:8 BIBLIA EL MENSAJE (paráfrasis)

“Sin embargo, ¿cuánto de esa clase de fe persistente encontrará el Hijo del hombre en la tierra cuando vuelva?”


Los ejemplos que pone el Señor Jesucristo como “modelos” de oración nos confunden. Son modelos de audacia, perseverancia infatigable, casi “desvergüenza”, importunidad, osadía… un hombre que no respeta el sueño de su amigo, que insiste a pesar de su negativa a atenderle. Una viuda que no tiene miedo a nada ni a nadie ¡porque no tiene a nada ni a nadie!. Obviamente Dios no es un juez injusto, ni un amigo remolón, ¡nada de eso! porque estas ilustraciones no tratan de Dios, sino de la persona que ora, y aún más: de la fe de la persona que ora. Una fe perseverante, que se aleja del mundo y llama a la puerta de Dios con insistencia, que se aferra al manto de Dios y no lo suelta por nada del mundo. Esa clase de fe es algo único, y es algo que el Señor Jesús espera de cada uno de nosotros, ¿tenemos esa clase de fe? ¿Cuando Él vuelva habrá alguien, aunque sólo sea una persona con esa clase de fe? Por la forma en la que hace la pregunta parece estar avisándonos de una apostasía general, de un enfriamiento del pueblo de Dios, un pueblo que ha olvidado orar y ahora considera que tiene mejores cosas que hacer. ¡Que Dios nos libre del pecado de NO ORAR! ¡Que nunca olvidemos a Dios! Que nunca olvidemos su generoso corazón, Su amor al enviarnos al Salvador, ¿cómo lo descuidaremos cambiando a Dios por los ídolos? Cuanto más leo el Antiguo Testamento más me llama la atención la insistencia de la Biblia con el pecado de la idolatría: cambiar a Dios por otros dueños que prometen darnos lo que deseamos.

¿Qué podemos hacer para REVERTIR la tendencia a abandonar la oración? ¿Cómo podemos combatir el adormecimiento espiritual? 1. Debemos cambiar nuestra idea de Dios. Es posible que muchas cosas que creemos de Dios sean demasiado pobres, ideas muy generales, cuando no ideas falsas. El Dios revelado en la Biblia es asombroso. Debemos renovar y llenar nuestra comprensión con las poderosas ideas de Dios para caer rendidos ante el asombro de la majestad de Dios. 2. Debemos procurar el apetito de Dios, y el hambre de oración. Cuando era niño mi madre me prohibía comer ciertas cosas porque “me quitaban el hambre”. Las chucherías matan el hambre de Dios, y los pasatiempos absurdos matan el hambre de oración. El cristianismo contemporáneo sólo sobrevivirá si es radical en apartarse del entretenimiento y volcarse en Dios, en tener por suma delicia el conocimiento de Dios, las buenas conversaciones, la contemplación, el estudio cuidadoso de la Palabra de Dios. Debemos vivir contra corriente y constituirnos en una rareza única frente a una sociedad arrodillada y seducida al entretenimiento. ¿Un viernes por la tarde leyendo la Biblia y orando? ¿Estamos locos? ¿La TV apagada mientras comemos y tenemos conversaciones en familia? ¿Estar en la cola del banco sin mirar el móvil sino pensando en Dios?


Lista de libros leídos (2026) actualización

 


Pedernal

 PEDERNAL

ISAÍAS 50:7 RVR1960

[7] Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. 


El Señor Jesús “afirmó su rostro” (puso su rostro como pedernal) el pedernal era una “roca extremadamente dura”, el lenguaje indica una capacidad enorme para “resistir los golpes” y nos habla de una determinación inquebrantable, la de alguien que se sostiene en Dios. En el contexto de Is 50 (los cánticos del Siervo) se está hablando proféticamente del Señor Jesucristo, de Él se dice que ante el sufrimiento que tenía por delante NO IBA A RETROCEDER, sino que iba a cumplir la voluntad de Dios. ¡Qué clase de compromiso y determinación a agradar a Dios! esto es algo que no vemos en nosotros mismos. Damos gloria a Dios por la clase de Salvador que Él nos ha provisto, ¡no somos dignos de Tí, Hijo de Dios! Muchos de nosotros hacemos promesas sin saber exactamente a lo que nos estamos comprometiendo, desconocemos el futuro, pero el Señor Jesús sabía perfectamente todo lo que implicaba la cruz, ese era un conocimiento ESPANTOSO, y ante el horror de la cruz AFIRMÓ SU ROSTRO para ir a Jerusalén, e Isaías dice que puso su rostro COMO UN PEDERNAL, ¡nada le iba a apartar de la voluntad de Dios! Cuando el apóstol Pedro le pidió que tuviera compasión de sí mismo y que no fuera a la cruz ¡cómo le reprendió! de hecho le habló directamente a Satanás, que era quien estaba detrás de aquella súplica.

Bendito seas, Señor Jesús, mi pecado te llevó a la cruz, la justa Ira de Dios que yo merecía ¡te aplastó a ti! y tú no dudaste un momento ir a la cruz por nosotros. ¡Qué santa determinación! ¡qué admirable amor y celo por Dios! ¿Cómo no adorarte? Somos tuyos en un sentido mucho más grande y más profundo del que incluso podemos comprender, somos tuyos porque con Tu sangre nos has comprado y hechos libros. ¡Qué horror el de la cruz y el del Juicio de Tu Padre! ¡Sólo tú sabes el horror experimentado durante aquellas horas espantosas! Espíritu de Dios, provoca en nosotros tal obediencia que honremos el sacrificio del Hijo, la Santidad del Padre, y la vida que Tú produces en nosotros.

Un discípulo

 Isaías 50:4 LBLA

[4] El Señor Dios me ha dado lengua de discípulo, para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado. Mañana tras mañana me despierta, despierta mi oído para escuchar como los discípulos.


Pocas traducciones usan la palabra “discípulo” en este texto la LBLA. La RVR60 usa “sabio”. La idea es la misma, alguien que es enseñado por Dios, que es humilde y reconoce la autoridad de Dios. Leo este texto como un deseo, y como una oración. Cada mañana me despierto buscando sabiduría de parte de Dios, en primer lugar, para mi propio provecho, y en segundo lugar, para provecho de otros. Todos los recursos que necesitamos no están en nuestro interior sino en Dios. El primer paso para ser un discípulo es reconocer tus enormes carencias. 

Un discípulo es alguien que busca al Señor como primera ocupación del día, es decir, lo busca temprano en la mañana. Todos tenemos muchas cosas que hacer, pero si eres un discípulo tu tarea del día es seguir a Dios, estar atento a Dios, absorber todo lo que Dios tiene para tí, ajustar tu vida a Dios. Y por último, “hablar palabras al cansado”, consolar, acompañar y aliviar el sufrimiento de otros.

miércoles, julio 08, 2026

Recuperando el Trono

 RECUPERANDO EL TRONO

Isaías 45:7 NTV

[7] Yo formo la luz y creo las tinieblas; yo envío los buenos tiempos y los malos. Yo, el Señor, soy el que hace estas cosas.


Desde el capítulo anterior Dios está explicando su naturaleza frente a los ídolos. ¿Era necesario explicar esto? Sin duda, debido a la idolatría de Israel. Un ídolo no es nada en comparación con Dios, cuyo poder se ha manifestado en la creación, Él es quien sostiene todas las cosas, es quien está detrás de todo lo que existe. Nuestra mente no alcanza a comprender el poder y el alcance de su soberanía. Todo viene de Él. 

Esta explicación nos tiene que mover a adorar, a humillarnos ante un Dios que conocemos, pero no comprendemos. Él es Dios, ocupa una categoría única (“fuera de mí no hay quien salve” “a otro no daré mi gloria”), entenderlo nos debe hacer conscientes de nuestra humanidad en relación con Él. Uno de los retos del cristianismo de hoy es comprender que Dios es el centro de todo, y que la adoración es el latido persistente que nos mueve hacia Él. Dios es el centro de nuestro sistema, familia, sociedad, iglesias, ¡todo! no es “algo” que hacemos para poder desentendernos de Él y seguir con nuestros asuntos, sino que es un Alguien persistente que subyace en todo, que está presente en todo lo que hacemos. Es en su deidad que nosotros comprendemos nuestra humanidad, es en su divinidad que nosotros descubrimos nuestra verdadera humanidad. 

El reto del cristianismo de hoy no es construir argumentos que convenzan a otros de su existencia, sino coronar a Dios en el centro de nuestro ser, para que cualquiera que vea nuestras vidas tenga la “Experiencia de Isaías” al ver a Dios en su trono.

martes, julio 07, 2026

Reducir a Dios

 Isaías 40:18 NTV

[18] ¿Con quién podemos comparar a Dios? ¿Qué imagen se puede encontrar que se le parezca?


Los seres humanos hemos estado intentando “crear” un dios comprensible, reducirlo a términos que podamos comprender. Esto se llama idolatría. El resultado de este esfuerzo es una deidad demasiado parecida a nosotros, fácil de manipular, dispuesta a negociar, mediocre. El Dios de la Biblia en cambio nos confunde, nos irrita y desafía, es incontrolable, ingobernable, imposible de manipular. Aún más, tiene todos los derechos, y nosotros ninguno, es Juez, propietario, legislador, conocedor de toda la realidad, mientras que nosotros no podemos enfrentarnos a Él. 

Dejemos de construir ídolos y entreguémonos al conocimiento de Dios. Abandonemos la estupidez de reducir a Dios y pongámonos de rodillas para estar dispuestos a asombrarnos ante el Dios imposible de ser reducido a una imagen física o mental que nos permita comprenderle. 

lunes, julio 06, 2026

LIBRES DEL TEMOR


ISAÍAS 37:20 RV2020

[20] Ahora pues, Señor, Dios nuestro, líbranos de sus manos, para que todos los reinos de la tierra conozcan que solo tú eres el Señor.


Cuando Senaquerib despreció a Dios y amenazaba con tomar Jerusalén, el buen rey Ezequías buscó ayuda en Dios. Su oración tiene dos énfasis, el primero es el reconocimiento del poder de Dios (v.16) y el segundo es su deseo de honrar a Dios (v.20). Esto es lo que Dios quiere nosotros, que le conozcamos con Quien es Él, su soberanía, su grandeza, su poder. Y también que le demos la honra que sólo Dios se merece ¡es Dios! y nuestra adoración es el tributo que pagamos al Rey. 

¿Podemos practicar esto en nuestro día a día? Sin duda. Cada mañana reconozcamos que Dios reina, que Él es Soberano, y tiene todo bajo el control de su voluntad y poder. ¡Qué seguridad nos da saber que Dios reina y no el azar o los seres humanos! Lo segundo que debemos refrescar cada día es nuestro ASOMBRO por Dios. ¡Nadie hay semejante a Él! Nuestro propósito es el mismo de el de los querubines que rodean el Trono: exaltar, engrandecer, reconocer, alabar a Dios. Que en el altar de nuestro corazón le demos culto continuo a Dios, ¡Es es digno!

Cuando no damos culto a Dios estamos en manos de “Asiria”, cuando nuestro temor reverente no es hacia Dios, estaremos presos del temor a otros “señores” que buscarán gobernarnos por medio del miedo. Sólo podemos ser verdaderamente libres cuando Dios reina en nuestra mente, y el Señor Jesucristo vino para introducirnos en una relación de intimidad con Dios, Él nos libra del pecado y nos lleva al Padre para que, libres de la tiranía del pecado y del diablo, le sirvamos con libertad para siempre. 

viernes, julio 03, 2026

Transformarte en aquello que amas

 OSEAS 9:10 RVR1960

[10b] Ellos acudieron a Baal-peor, se apartaron para vergüenza, y se hicieron abominables como aquello que amaron. 


Eres lo que adoras, te conviertes en lo que admiras. El verdadero peligro de la idolatría es su potencial para cambiarnos. Los dioses de las naciones eran sensuales, violentos, y sus adoradores lo eran tanto o más. 

Cuando deseas alcanzar tu felicidad escogiendo a tus dioses y sirviéndoles, acabas de hacer un pacto que terminará en tu ruina. Mucho se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios. 

En cambio la adoración al Dios Santo nos cambia y nos devuelve a nuestra humanidad original, conectada a Dios. En la verdadera adoración no hay negociación, sino sólo confianza. No hay imposición ni acuerdo, sino la fe absoluta en la buena voluntad de Dios para sus hijos. Dios no da migajas, ni santifica nuestros planes, la adoración verdadera es la gozosa sujeción a Dios, lo entrega todo, pero nos da la promesa que no podemos concebir. Quien sabe mejor que nosotros cómo ser felices es Dios, y su bendición no añade tristeza, pero implica una camino que nosotros no entendemos, ¿confiaremos en Dios? ¿aceptaremos humildemente Su voluntad? Él nos lleva de la mano en un proceso de transformación que nos hace aptos para disfrutar de las mayores delicias que nuestra sensualidad no nos podría dar nunca. 

jueves, julio 02, 2026

Del equipo de Bavink


No soy muy fan del fútbol, por el contrario, llevaba mucho tiempo esperando que me llegara la "Dogmática Reformada" de Bavink, y una vez que he empezado a leerla ya sólo pienso en "ella". Como no es un libro que puedas llevar en el Metro, sólo puedo estudiarla en casa. Ahora estoy en la primera lectura, sólo subrayo, ni siquiera tomo notas, y es una verdadera delicia, no sólo por la erudición y concisión de esta obra (que originalmente fue publicada en 4 Tomos) sino por lo didáctica y amena que es. Me hace sentir profundamente ignorante, pero a la vez me convierte en un gozoso lego a los pies de este teólogo. Ahora está haciendo un recorrido histórico sobre el desarrollo de la teología dogmática, y estoy atónito de ver el desfile de gigantes, pensadores, teólogos, apologetas que la iglesia de Jesucristo ha tenido a lo largo de los siglos. ¡Qué seguridad saber que Dios envía sabios pastores para cuidar y edificar a Su rebaño!

Restauración

 OSEAS 13:9 RVR1960

[9] Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda. 


Cuando nos alejamos de Dios comenzamos a tomar decisiones muy necias. Esas decisiones traen consecuencias peores, y podríamos empeorarlo todo reaccionando peor ante esas consecuencias. Finalmente podríamos estar tan enredados en una maraña de malas decisiones que no sepamos cómo salir de la situación. Busca a Dios.

Nuestra ayuda está en Dios, en los términos que Dios establece. Si queremos ser ayudados por Dios, necesitamos someternos a Él. Todo pasa por arrodillarse, reconocer que Él es Dios, pedir humildemente su ayuda, sujetarnos a Él. Cuando el ser humano ocupa su lugar como criatura, comienza a ser humano. Cuando Dios ocupa la jerarquía del corazón, volvemos al Edén. Cuando Cristo Jesús nos reconcilia, entramos por la puerta de los hijos de Dios.

miércoles, julio 01, 2026

OLVIDAR A DIOS

OSEAS 8:14 RVR1960

[14] Olvidó, pues, Israel a su Hacedor, y edificó templos, y Judá multiplicó ciudades fortificadas; mas yo meteré fuego en sus ciudades, el cual consumirá sus palacios.


Olvidar a Dios es la suma de nuestros males. Cuando olvidamos a Dios nos separamos de Él, de Su influencia, de su paraguas protector. Es por eso que el creyente debe procurar buscar a Dios cada día, ser consciente de su temperatura espiritual, y orar en todo momento para que su fe sea fuerte. “Efraín” es una metonimia para referirse al reino del norte (Samaria), ellos: 1. Despreciaron la Palabra de Dios (v.12) 2. Profanaron los sacrificios, no mostrando ningún respeto por las ofrendas ni por las cosas sagradas (v.13) 3. Olvidaron a Dios (v.14) 4. Levantaron Templos idólatras a otros dioses. El v.11 dice que esos altares idólatras eran “altares para pecar”. Y esto enseña que toda idolatría no es más que un acto de adoración a nuestra voluntad sensual. 

Esta espiral descendente y decadente comienza por un primer paso: alejarse de Dios, alejarse de la Palabra de Dios, olvidar la misericordia de Dios. De alguna manera tenemos la tendencia natural (y caída) de olvidar a Dios. Nuestra mente es un barco cuyo timón está estropeado y desviado, no se mantiene en línea recta por lo que precisa de corrección. El mayor bien que podemos hacer a nuestra alma es ponernos de rodillas cada día y clamar a Dios, abrir la Biblia y buscar en ella dirección, fortaleza y vida espiritual, porque nuestra mente está torcida, nuestros deseos están corrompidos y nuestra memoria espiritual es corta.

lunes, junio 29, 2026

Buscar refugio en Dios


SALMOS 48:3 RV2020

[3] En sus palacios Dios es conocido por refugio.


A veces vemos el tiempo de intimidad con Dios como una obligación religiosa auto impuesta, una especie de sacrificio necesario, saludable (sin saber muy bien por qué) hecho en temor (¿habrá castigo si no cumplo?). Esa es una forma muy necia de pensar. Dios es un refugio para el alma, el entretenimiento no lo es, Dios es un lugar de paz y sosiego, la diversión o el placer no lo son. Todo lo que buscamos en este mundo  jamás lo encontraremos, sólo Dios es refugio.

Dios habita en el palacio. Un palacio es un lugar de belleza. Lo mejor de todo el reino está en el palacio, los cantores más excelentes, la mejor mesa. Para el creyente el palacio lo es sólo por una razón: el Rey está en él. Nuestro Señor Jesucristo es el que habita el palacio, y todo él es reflejo de su grandeza, ¡no al revés!

¿Buscas el palacio de Dios? ¿Has encontrado refugio en Dios? Es por medio de Cristo Jesús que tenemos acceso a un lugar del que no somos dignos. Aprovechemos y abusemos de nuestro privilegio espiritual, necesitamos de Dios, Él no necesita de nosotros, busquemos la paz y el descanso que este mundo no nos da, encontrémoslo en la comunión con el Padre de nuestro espíritu.

domingo, junio 28, 2026

Nehustán

 2 REYES 18:4 RV2020

[4] Quitó los lugares altos, quebró las imágenes, rompió los símbolos de Asera e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llamó Nehustán.

2 Reyes 18:4 RVR2020


A la hora de inventar ídolos, los seres humanos somos muy ingeniosos. Moisés, por instrucciones de Dios, hizo una serpiente de bronce, para que los israelitas heridos por picaduras de serpiente la miraran, fueran sanados. Lo cual es símbolo de Cristo crucificado por nuestros pecados, al cual si miramos con fe seremos sanados de la plaga del pecado. Pero este objeto, que fue diseñado como medio para sanar al pueblo, se transformó en un objeto de culto idólatra y supersticioso. Así es el corazón del ser humano, siempre dispuesto a confiar en cualquier cosa antes que en Dios. 

Los peores ídolos son los más sutiles, son aquellos que son una mezcla de elementos sagrados y profanos, pero que al final siempre son lo mismo: un sustituto de Dios. El nombre “Nehustán” que Ezequías le dio era un nombre despectivo, significaba “un pedazo de bronce” ¡y eso es lo que era! no era nada más que metal, sin poder. 

Ensalzar el pasado, para evitar que Dios actúe en el presente. En el pasado la serpiente de bronce fue salvación para Israel, pero ahora no tenía sentido alguno. Tuvo sentido cuando estuvieron en el desierto, ¿por qué volver a ella? A veces nos volvemos a los hechos antiguos de salvación de Dios, miramos atrás y no al Dios del presente. Una cosa es venerar el pasado, y otra es vivir en el pasado como si Dios no interviniera en el presente. Esto ocurre cuando añoramos los tiempos pasados, a los hombres de Dios del pasado, a la iglesia que venció a los retos del pasado, pero no nos ponemos a confiar y a servir bajo la autoridad de Dios. Algo que Dios hizo en el pasado se puede volver un ídolo hoy ¡cuidado con ello!

Ezequías fue capaz de honrar al Dios de David evitando que un elemento del pasado se transformara en idolatría de hoy. A veces las formas, las ceremonias, pueden volverse ídolos, una forma de atar a Dios. Cada generación debe buscar a Dios, obedecerle, confiar en Él. El pasado debe ser honrado, aprendido, considerado, pero no puede ser revivido si nos lleva al inmovilismo incapacitante.

sábado, junio 27, 2026

LA BATALLA INTERIOR

ISAÍAS 26:9 RV2020

[9] Con mi alma te he deseado en la noche y mientras haya en mí un hálito de vida, madrugaré para buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los habitantes del mundo aprenden justicia.


La perseverancia y la fortaleza del justo (el creyente, el escogido, el hijo de Dios) está en lo que ocurre en su interior. La “noche” es la peor experiencia que uno haya tenido en su vida. Mientras el resto de personas duermen plácidamente, el creyente está atormentado ¡no puede dormir! se consume de preocupación, es en ese momento que su deseo es para Dios, no sólo desea que venga la mañana (la liberación) sino que su deseo es Dios llevando a cabo su liberación. “Madrugaré para buscarte” implica el deseo prioritario de buscar a Dios, cada día. Como creyentes nuestra prioridad es Dios, la comunión con Dios, la conversación con el Padre, la lectura de Su Palabra, el silencio en su presencia. ¿Lo buscas? 

Mientras esa lucha interior se libra en el creyente, en el mundo suceden los juicios divinos, unos juicios que los no creyentes no entienden, “aprenden justicia” sólo cuando estos han pasado. Así que la lucha del no creyente es exterior, y la del creyente es interior. Salvando las inmensas distancias y las profundidades de la pasión de nuestro glorioso Salvador en Getsemaní, Quien libró una batalla interior por obedecer al Padre y sufrir el infierno de la separación, y convertirse en la diana de Dios al haberse hecho maldición y pecado por nosotros, nosotros a una escala ridículamente pequeña, libramos nuestras batallas, pero a diferente del Señor Jesús, no lo hacemos solos, sino asistidos por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, Quienes hacen morada en nuestro espíritu, y nos consuelan. 

Hermano, que tu vida interior sea rica en Él, que cada mañana te levantes tan temprano como puedas para ser conducido a los pastos verdes de la Palabra, y al monte del la transfiguración para experimentar la revelación de la persona de Jesús en Su gloria para que tu fe sea edificada, y así fortalecido poder bajar de esta experiencia de íntima comunión a tus asuntos diarios, resplandeciente, como un hombre nuevo.

jueves, junio 25, 2026

El pecado persistente

 EL PECADO PERSISTENTE

2 CRÓNICAS 28:22-23 RV2020

[22] Además, el rey Acaz, en el tiempo que aquel lo apuraba, añadió mayor pecado contra el Señor, [23] porque ofreció sacrificios a los dioses de Damasco que lo habían derrotado, y dijo: «Puesto que los dioses de los reyes de Siria les ayudan, yo también ofreceré sacrificios a ellos para que me ayuden». Pero estos fueron la causa de su ruina y la de todo Israel. 


Acaz no sólo desobedeció a  Dios, sino que fue consistentemente castigado por Dios. Pidió ayuda a Asiria, y no sólo no recibió ayuda de ellos, sino que los ejércitos Asirios sitiaron Jerusalén. Cerró el templo, saqueó el Templo, a la vez que ofrecía sacrificios a los dioses de Siria. Este es el proceder sw alguien que nunca creyó en el Dios de Israel, sino que estaba dispuesto a adorar a cualquier dios que le diera la victoria y que hiciera su voluntad. ¿No hacemos nosotros igual? Adoramos a cualquier dios que nos de lo que le pedimos, y estamos dispuestos a sacrificarle a ese dios lo que nos pida. 

Dios tuvo misericordia de Acaz castigándolo, sufriendo la invasión y deportación del reino del Norte (Samaria), y también el perdón de Dios cuando el profeta Oded (v.9) acusa a los ejércitos de Samaria de pecar contra Dios tomando cautivos de sus hermanos del reino del Sur. Pero nada de lo que Dios hizo, ni sus castigos, ni su perdón hicieron que Acaz se volviera a Dios, así son muchos hombres, que da igual cuanto sean castigados por Dios, nunca se volverán a Él. 

En cuanto al creyente, un hijo de Dios, alguien que ha sido recatado por Jesucristo no puede adorar a los falsos dioses que le oprimieron y le alejaron de Dios, el dinero, el placer, el poder, la aprobación de otros. En el momento que disfrazamos la idolatría de la fe en Dios, en ese momento hemos añadido a la idolatría otro pecado: el pecado de la hipocresía, de maquillar la idolatría de piedad. Dios nos libre de ello. 

En los versículos 1 al 8 se describen todos los ataques, muertes que el reinado de Acaz sufrió de Asirios, de Israelitas (Norte) y de los Sirios. Acaz fue muy idólatra y sufrió mucho, pero en ningún momento se volvió a Dios. ¿Cómo es posible tanta necedad? El pecado obstinado, persistente, impenitente, endurece nuestra conciencia e impide que nos volvamos a Dios. Cuando pecamos una y otra vez, sin dolor, sin mala conciencia, podemos cruzar una barrera en la que no hay retorno, en la que sólo queda un camino descendente y hacia abajo, donde cada pecado sucede a otro con cada vez más velocidad, y donde no hay marcha atrás. El Señor nos libre de cruzar esa barrera, porque nunca sabemos dónde está, y nunca sabemos si el siguiente pecado será nuestra ruina total.

miércoles, junio 24, 2026

Volvernos a Dios

 MIQUEAS 3:11 RV2020

[11] Sus jefes se dejan sobornar, sus sacerdotes predican a sueldo, sus profetas adivinan por dinero, y se apoyan en el Señor cuando dicen: «¿No está el Señor entre nosotros? No vendrá sobre nosotros ningún mal».


Cuando el amor al dinero entra en el pueblo de Dios y la codicia se vuelve el objeto de adoración, parecerá que todas las cosas siguen igual, pero la corrupción será absoluta. Cuando en la Iglesia de Jesucristo aquellos que debieran ser voceros de la verdad, de enseñar fielmente la Palabra de Dios ahora la pervierten por dinero, callan lo que debieran hablar, y hablan lo que no conviene, entonces el juicio de Dios es inminente sobre esa ramera (ya no la llamaremos iglesia). 

La apariencia de religiosidad es un engaño letal. El culto funciona, todo parece en orden, todo suena bíblico, pero ¡nada lo es! La presencia del Señor con nosotros no es a pesar de nosotros, Dios no apoya nuestro pecado, por lo tanto, deberíamos estar revisando nuestras vidas de forma constante a la luz de lo que Dios enseña, deberíamos practicar el arrepentimiento como una forma de re orientar nuestras mentes a Dios. Nuestra natural inclinación al pecado debería hacernos dudar de nosotros mismos y mirar a Dios con frecuencia.

martes, junio 23, 2026

Buscar a Dios

 DEJAR DE BUSCAR A DIOS

ISAÍAS 9:13 RV2020

[13] Pero el pueblo no se convirtió al que lo castigaba ni buscó al Señor de los ejércitos.


Bajo el fiel rey Jotam la nación no dejó de desobedecer a Dios, ni de corromperse. La disciplina tampoco tuvo efectos ¡y esto es lo más desastroso! que Dios no esté corrigiendo y que nosotros, a pesar del sufrimiento que debería sacudirnos, sigamos pecando, ajenos a las dolorosas advertencias de Dios. 

De aquí tendríamos que aprender dos lecciones: ¿Estamos atentos a las señales que Dios nos manda? ¿Estamos buscando a Dios? Lo primero es que debemos estar atentos y despiertos, lo cual implica vivir en oración y preguntar al Señor ¿estás queriendo decirme algo? ¿Hay algún pecado que debo abandonar? ¿Hay algo que debería obedecer? ¿Hay falta de confianza en Tí? Examinarnos a nosotros mismos bajo la luz de la Palabra de Dios para que Dios nos muestre nuestras deficiencias y podamos ser corregidos.

Lo siguiente es la actitud de buscar a Dios. Desde que abrimos los ojos debemos buscar la presencia de Dios, la Palabra de Dios, el perdón de Dios, y la adoración a Dios. Debemos vivir instalados en la búsqueda personal de Dios, como seres humanos hemos sido llamados a glorificar a Dios, disfrutando de Él, como dice la confesión de fe de Westminster. Cuando dejamos de buscar a Dios abrimos la puerta a la idolatría, y si tomamos nota del ejemplo de Israel veremos que su ruina comienza con la adoración a los falsos dioses. Que el Señor limpie nuestro corazón de idolatría, llevándonos a la adoración constante de Él, al servicio fiel, a la atención plena a Su Palabra.


Simplifica

  SIMPLIFICA “[35] Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os ...