PEDERNAL
ISAÍAS 50:7 RVR1960
[7] Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.
El Señor Jesús “afirmó su rostro” (puso su rostro como pedernal) el pedernal era una “roca extremadamente dura”, el lenguaje indica una capacidad enorme para “resistir los golpes” y nos habla de una determinación inquebrantable, la de alguien que se sostiene en Dios. En el contexto de Is 50 (los cánticos del Siervo) se está hablando proféticamente del Señor Jesucristo, de Él se dice que ante el sufrimiento que tenía por delante NO IBA A RETROCEDER, sino que iba a cumplir la voluntad de Dios. ¡Qué clase de compromiso y determinación a agradar a Dios! esto es algo que no vemos en nosotros mismos. Damos gloria a Dios por la clase de Salvador que Él nos ha provisto, ¡no somos dignos de Tí, Hijo de Dios! Muchos de nosotros hacemos promesas sin saber exactamente a lo que nos estamos comprometiendo, desconocemos el futuro, pero el Señor Jesús sabía perfectamente todo lo que implicaba la cruz, ese era un conocimiento ESPANTOSO, y ante el horror de la cruz AFIRMÓ SU ROSTRO para ir a Jerusalén, e Isaías dice que puso su rostro COMO UN PEDERNAL, ¡nada le iba a apartar de la voluntad de Dios! Cuando el apóstol Pedro le pidió que tuviera compasión de sí mismo y que no fuera a la cruz ¡cómo le reprendió! de hecho le habló directamente a Satanás, que era quien estaba detrás de aquella súplica.
Bendito seas, Señor Jesús, mi pecado te llevó a la cruz, la justa Ira de Dios que yo merecía ¡te aplastó a ti! y tú no dudaste un momento ir a la cruz por nosotros. ¡Qué santa determinación! ¡qué admirable amor y celo por Dios! ¿Cómo no adorarte? Somos tuyos en un sentido mucho más grande y más profundo del que incluso podemos comprender, somos tuyos porque con Tu sangre nos has comprado y hechos libros. ¡Qué horror el de la cruz y el del Juicio de Tu Padre! ¡Sólo tú sabes el horror experimentado durante aquellas horas espantosas! Espíritu de Dios, provoca en nosotros tal obediencia que honremos el sacrificio del Hijo, la Santidad del Padre, y la vida que Tú produces en nosotros.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario