ISAÍAS 55:9 RV2020
[9] Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
Dios es trascendente en cada aspecto de nuestra experiencia humana, y lo es a una escala que nosotros no podemos medir, ni comprender. La grandeza de Dios supera el lenguaje en el que Él se ha revelado, porque como dice Bavink, la revelación de Dios es en términos antropomórficos, Él se revela a nosotros en la Escritura con palabras que podemos comprender, aun cuando Él está velado a nosotros por una grandeza que no puede ser descrita en nuestro lenguaje. 2. Ante la grandeza de la divinidad sólo quedan dos respuestas, la adoración y la humillación. El reconocimiento asombrado de la grandeza de Dios, y ocupar nuestro lugar como humanos, abandonando la rebelión original que nos llevó a usurpar su lugar. 3. Aun así, los pensamientos de Dios nos son preciosos (Salmo 139:17) como creyentes nuestro privilegio es deleitarnos en la Palabra de Dios. Si bien no todo está al alcance de nuestro intelecto, aun así, la contemplación de Dios es un descanso para el alma y un gozo para el espíritu regenerado. 4. Vivir apegado a los pensamientos de Dios es nuestra bendita seguridad. Se nos ordena no apartarnos de este Libro, y meditar constantemente en Él. No hemos nacido sabios, ni temerosos de Dios, seamos como Eliseo, apegado a su señor Elías, seamos como Pedro, que reconocía que no tenía a dónde ir ni a quien ir salvo a su Maestro.
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