OSEAS 13:9 RVR1960
[9] Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda.
Cuando nos alejamos de Dios comenzamos a tomar decisiones muy necias. Esas decisiones traen consecuencias peores, y podríamos empeorarlo todo reaccionando peor ante esas consecuencias. Finalmente podríamos estar tan enredados en una maraña de malas decisiones que no sepamos cómo salir de la situación. Busca a Dios.
Nuestra ayuda está en Dios, en los términos que Dios establece. Si queremos ser ayudados por Dios, necesitamos someternos a Él. Todo pasa por arrodillarse, reconocer que Él es Dios, pedir humildemente su ayuda, sujetarnos a Él. Cuando el ser humano ocupa su lugar como criatura, comienza a ser humano. Cuando Dios ocupa la jerarquía del corazón, volvemos al Edén. Cuando Cristo Jesús nos reconcilia, entramos por la puerta de los hijos de Dios.
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