sábado, noviembre 07, 2026

Simplifica

 SIMPLIFICA

“[35] Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor.”

1 CORINTIOS 7:35 RVR1960


¿Hay algo que te impida acercarte al Señor? En el desarrollo del cap. 7 el mismo matrimonio podría ser, para algunos, un impedimento, obviamente para aquellos que tienen el don de continencia. Pero, olvidemos por un momento el asunto del matrimonio y reflexionemos: ¿hay algo en mi vida que es IMPEDIMENTO para acercarme al Señor? Y no me refiero solo a un pecado que mate la presencia de Dios en mí, sino a algo que me complica la vida, me complica la agenda, me roba tiempo y energías mentales, de modo que al final del día no me queda mucho para atender al Señor, y hace que una vida espiritual sea difícil.

2. Necesitamos simplificar nuestras vidas, a mayor simplicidad más fácil será “correr la carrera que tenemos por delante”. No podemos servir a dos señores, no podemos intentar sacar todos nuestros planes adelante, y no podemos vencer a este sistema si no aplicamos la lógica de la simplicidad. 

3. Las prácticas como el ayuno y la soledad para buscar a Dios nos proporcionarán la claridad mental necesaria para vivir una vida espiritual, y también para tomar decisiones que nos muevan a reducir nuestra actividad, simplificar nuestras vidas, eliminar compromisos, para que Dios, el Reino de Dios, la oración, y esa nueva vida en Él sean verdaderamente fáciles.

4. Una vez que hayamos reducido nuestras vidas y simplificado nuestra agenda descubriremos la “fácil” y ligera que es la carga, y que correr sin impedimento es mucho más sencillo que correr con impedimento. ¿Por qué no le hacemos bien a nuestra alma y la dejamos correr libre en pos de Dios? 


Sufrir el agravio

 SUFRIR EL AGRAVIO

“[7] Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? ”

1 CORINTIOS 6:7 RVR1960


Nadie quiere perder. Nadie quiere sufrir pérdida, sufrir una calumnia, perder su reputación, sufrir un desprecio, y para ello nada mejor que la venganza, el despecho, la respuesta contundente, hacer que el otro quede en evidencia, sin palabras, avergonzado, ¡humillado!.

2. Pero la Escritura nos habla de un tipo de cristianismo para el que estas cosas no tienen valor, porque a la luz del Reino de Dios nuestros pequeños asuntos se quedan pequeños. 

3. La reputación de la iglesia, el testimonio del evangelio son más importantes que las rencillas, y si para poner fin a una guerra interminable hay que sufrir el agravio, el apóstol nos dice que suframos el agravio antes de que quien sufra el agravio sea la reputación del Dios de la Iglesia. 

4. No hay nada más central, más prioritario que Dios y Su reputación. Vivimos para su honor, para que Su Nombre sea conocido, respetado y temido. Para un creyente la verdadera tragedia es que por su culpa la reputación de Dios caiga en entredicho. Es algo que nunca permitirá, aunque tenga que… sufrir el agravio. 

5. Por supuesto debemos tener en cuenta situaciones y casos, donde el mal no venza, donde el abuso no se perpetúe, y donde el pecado no campe a sus anchas. No debemos permitir que las excepciones nos impidan aplicar el texto, no sea que al final encontremos tantas excepciones que nunca apliquemos el principio en nuestras vidas, lo cual demostraría que en realidad nunca estaremos dispuestos a sufrir agravio alguno por amor al Señor y Su obra.


jueves, noviembre 05, 2026

Una vida centrada en Dios

 UNA VIDA CENTRADA EN DIOS

“[30] Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; [31] para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.”

1 CORINTIOS 1:30-31 RVR1960


El Señor Jesús es provisión de Dios para salvación, redención, justificación, santificación, es sabiduría, crecimiento, fortaleza y consuelo, en Él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Se nos ha llamado a estar unidos a Él, como las ramitas a la vid, y que separados de Él nada podemos hacer. Fuera de Él no tenemos nada, en Él lo tenemos todo. La pregunta es ¿cómo vivir unidos a Él?

2. Una vida en la que Cristo lo es todo es una vida en la que Cristo es el centro de todo. De nuestro tiempo y atención, porque todo lo que tenemos es tiempo y atención. 

3. El creyente debe estudiar a Cristo como fundamento de su vida y salvación, así como un ingeniero estudia la estructura que sostiene y mantiene en pie un puente. Debe conocer cada detalle de Aquel que es su vida. 

4. El discípulo debe organizar su día para vivir en la presencia de su maestro. Debe vivir en aprendizaje continuo del Señor Jesús, en comunicación continua, y en auto examen. Para ello debe dedicar tiempos apartados y tiempo espontáneos. Los tiempos apartados son aquellos que separamos para que nada nos interrumpa de nuestra atención a la Palabra de Dios y a la oración, y los tiempos espontáneos son aquellos en los que buscamos refugiarnos en Él. 

5. En el cristianismo no debiera haber orgullo alguno, ya que toda la obra es de Dios, Jesús es el que inicia y sustenta nuestra fe. Si el cristiano siente admiración o satisfacción, no es en sus esfuerzos sino en los esfuerzos de su Salvador y Señor: Jesús, Él tiene todo el reconocimiento, porque la obra es suya.


miércoles, noviembre 04, 2026

Deudores

 DEUDORES

“[16] Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, ”

2 TESALONICENSES 2:16 RVR1960


El evangelio que hemos recibido nos puso en una relación correcta con Dios (NTV), nos justificó (RVR1960), y es por medio de la reconciliación del evangelio que entendimos el amor de Dios el Padre, y recibimos la consolación eterna y buena esperanza. 

2. La riqueza del evangelio: una comprensión superficial del evangelio nos proporcionará una experiencia pobre del evangelio. Debemos examinar, investigar, profundizar, reflexionar en el evangelio que hemos creído, como una ocupación por medio de la cual damos culto a Dios, adorándole y admirándole en el evangelio. Demos profundizar en el evangelio porque las riquezas obtenidas por el estudio del mismo nos llevarán a una mayor intimidad con el Dios que nos salvó.

3. La consolación eterna: el pecado ha traído ruina, dolor, quebranto, separación y enemistad con Dios. Esta ausencia de Dios provoca en nosotros una profunda insatisfacción, y por otro lado sufrimos las consecuencias del pecado en nuestras vidas, las heridas del mismo. El evangelio sana todo lo que el pecado robó, y su consolación se extiende hasta la eternidad. Somos de Dios y Dios es nuestro, para siempre.

4. Buena esperanza por gracia: los Tesalonicenses habían sido rescatados para esperar de los cielos a Su Hijo. En medio de sus sufrimientos ellos vivían esa “buena esperanza” de salvación en Cristo, y el anhelo de su reunión con Él cuando vuelva de la misma manera que se marchó. Vivir en esa esperanza trae un gozo enorme, ya que, pase lo que pase, lo que nos espera es infinitamente mejor. 

5. Somos deudores. A Dios, quien nos dio a Jesús como Salvador, al mensaje del evangelio, a los que nos trajeron el mensaje del evangelio, a los que no conocen el evangelio y podrían ser bendecidos con la consolación eterna y la buena esperanza. Somos deudores al mismo tesoro del evangelio, el cual debemos escudriñar, recorrer, conocer, admirar, interiorizar. Exaltemos a Dios al conocer la riqueza de su plan de salvación. ¡Somos deudores!


martes, noviembre 03, 2026

La obra del Espíritu Santo

 LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO

“[5] pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros. ”

1 TESALONICENSES 1:5 RVR1960


¿Qué es creer en Jesús? El tiempo ha hecho que la doctrina de la justificación por la fe se haya transformado en algo que no es bíblico, la afirmación de que recitar una oración de fe nos salvará a pesar de que nuestra vida no refleje cambio alguno ni obra de santificación. 

2. El evangelio no es cuestión de palabras. La religión es cuestión de palabras, los pactos mentirosos son cuestión de palabras. No cuesta nada decirle a todos que te hiciste cristiano porque “aceptaste a Jesús en tu corazón”. Es cuestión de palabras, afirmas algo que puede haber ocurrido o no. El cristianismo no tiene nada que ver con eso.

3. El evangelio se recibe en poder. El evangelio es poder de Dios para salvación. Transforma nuestra forma de pensar, nuestra forma de vivir, cambia nuestros afectos, modifica nuestras prioridades. El evangelio cuando es creído supone un cambio absoluto en la vida del creyente, ha “nacido de nuevo”, y el Espíritu de Dios comienza de manera progresiva a cambiar a una persona que de natural está inclinada al pecado, y ahora está impulsada por Dios hacia una vida santa. Cualquiera puede verlo. Incluso si callara todo el mundo quedaría asombrado del cambio que se produce en el creyente. Si callara, sus hechos hablarían. Pero no puede callar, y tampoco puede dejar de cambiar.

4. El evangelio abre las puertas a la actividad del Espíritu Santo. El Espíritu Santo abre los ojos, quita la dureza del corazón, da fe, concede el arrepentimiento, impulsa al incrédulo a afirmar que Jesús es el Señor, y mueve al creyente a orar: “Abba Padre”. El Espíritu Santo es Santo, de modo que si habita en un hombre pecador hará que ese hombre se vuelva santo. No se puede resistir su actividad, tarde o temprano el soberano Espíritu de Dios obrará. 

5. El evangelio lleva a la plena certidumbre. La fe echa fuera el temor, y el Espíritu de Dios proporciona la certeza de lo que se cree y no se ha visto. Es certidumbre es paz, ya que el creyente se apodera de aquello que le es prometido, conoce al dador de las promesas, Dios, y sabe que Él es fiel.

6. Por lo tanto vemos que la obra de Dios es una obra real y eficaz. No puede ser fingida. No es una cuestión de palabras sin cambios reales. Los Tesalonicenses habían recibido el evangelio con todas sus consecuencias. Por lo tanto nosotros no tenemos derecho para pervertir la obra del evangelio, afirmando que alguien es “creyente” cuando no hay evidencia alguna de ello. Sería una falta de respeto al Espíritu Santo y un ultraje afirmar que alguien es creyente, pero que Dios no hizo obra alguna en él.


lunes, noviembre 02, 2026

Muerte y liberación

 MUERTE Y LIBERACIÓN

“[14] En cuanto a mí, que nunca me jacte de otra cosa que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Debido a esa cruz, mi interés por este mundo fue crucificado y el interés del mundo por mí también ha muerto. ”

Gálatas 6:14 NTV


La cruz es un PUNTO DE RUPTURA. Es la muerte a un sistema social, de pensamiento, de esclavitud y de idolatría. El hombre crucificado era rechazado por el sistema romano, desechado como criminal y enemigo. Civilmente dejaba de existir, no podía comprar ni vender, pedir un préstamos, no podía comprometerse, pero en otro sentido, se volvía libre del sistema romano. 

2. Creer y ser discípulo es quedar crucificado con Cristo, uniéndonos a Él en su muerte. Esa muerte pone fin a nuestra vida “romana”, esa muerte mata en nosotros todo lo “romano” y nos une al Reino de Dios. 

3. El sistema religioso funciona cuando tus méritos se consideran suficientes. El favor de Dios, Su amor, Su perdón se ganan cuando se cumplen ciertas normas. El apóstol nos enseña que su orgullo, su valor como cristiano no depende de lo que él haya hecho, sino de lo que Jesús ha hecho. Es más, se niega a ver otro valor o mérito fuera de muerte de Jesucristo, ya que todo su mérito ante Dios viene del obediente Hijo de Dios. 

4. Al romper con el sistema religioso de obras ha quedado rota su relación con el sistema que depende de esa mentalidad: el mundo, un sistema sin Dios, donde el ser humano es la medida de todas las cosas y donde la Gracia no existe, sino la promesa de la paz por medio del esfuerzo.

5. La esclavitud de nuestra mente se rompe al descansar en la justicia del Señor Jesús, y con esa muerte, nuestra fascinación por el mundo, por sus promesas. Nuestra esperanza ha quedado cautiva del Reino de Dios, y nuestro interés fascinado por la sabiduría de Dios y el evangelio. Es por eso que nuestro anterior disfrute del mundo ha pasado, y ahora tenemos nuevos apetitos espirituales que nos satisfacen profundamente. Experimentamos la “satisfacción de la samaritana”, sedienta del amor y de las promesas, y ahora saciada por su relación con el Mesías. Existe un agua para el alma que sólo Jesús da, Él es el río de vida que corre en la ciudad celestial, Él es el árbol cuyo fruto sustenta el alma.


viernes, octubre 30, 2026

Simplificar nuestro cristianismo

 CÓMO SIMPLIFICAR NUESTRO CRISTIANISMO

“[27] La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.”

SANTIAGO 1:27 RVR1960


El texto anterior dice que es un error pensar que eres una persona piadosa pero no tener el control de tus palabras, siendo imprudente, cruel, hiriente, o profano. La “religión” o devoción a Dios tiene que ver con otras cuestiones: con la misericordia y con una vida coherente.

2. ¿Cuál debe ser la medida para valorar nuestro cristianismo? El texto comienza con nuestro amor a los demás, la capacidad de identificar a los que más sufren y cuidar de ellos, acompañarles, aliviar su sufrimiento, en el contexto de Santiago, los más desamparados: los huérfanos y las viudas. Esto no es ni más ni menos que seguir el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, Quien pasó por este mundo sanando, alimentando y enseñando, perdonando y amando. 

3. La siguiente medida de medir nuestro cristianismo es una vida coherente con lo que Dios espera de nosotros. Lo que decimos tiene que corresponderse con lo que hacemos. La santidad de vida es una vida limpia, donde no hay lugar para el pecado, la mentira, la codicia, la inmoralidad, la crueldad, el orgullo. Todo esto anula nuestra profesión, arruina nuestro testimonio y nos vuelve malos ejemplos como discípulos de Jesús. 

4. Debemos simplificar nuestras vidas para poder vivir con la máxima libertad, la de servir a otros y vivir con santidad. A menudo nos complicamos con compromisos que llenan nuestra agenda, y que se vuelven un estorbo. ¿Qué es un estorbo? CUALQUIER COSA que no obedezca al propósito de nuestra salvación. Cualquier cosa que haga más difícil ser cristiano. Revisemos nuestras vidas y simplifiquemos.


jueves, octubre 29, 2026

Motivación para evangelizar

 “[21] Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, ”

HECHOS 14:21 RVR1960


La multitud de Listra pasó de exaltar a Pablo y a Bernabé a apedrear a Pablo, dándolo por muerto. Herido, sangrando y con dolor, Pablo vuelve a entrar en Listra para anunciar el evangelio. Lo hizo con grandes dolores, y seguro que con las heridas internas propias de quien ha sido maltratado injustamente. Pero obedeció al Señor anunciándoles a Jesús. ¿Lo merecían? Lo dudo. ¿Tendría deseos de anunciarles a Jesús? Personalmente creo que el amor de Jesús impulsaba a Pablo, deseando que incluyo esos hombre violentos oyeran el evangelio. ¿Nos impulsa la compasión de Dios por los perdidos? ¿Nos duele ver el estado espiritual de oscuridad e ignorancia de nuestros amigos y adversarios? Dice Pablo que somos deudores del evangelio a ellos. 

2. Si la compasión de Dios no está en ti, pasa tiempo de rodillas, orando y leyendo tu Biblia, conociendo al Dios que se compadece de nuestras miserias y envió a Su Hijo para librarnos de Su justa Ira.


miércoles, octubre 28, 2026

La caída de un pastor

 LA CAÍDA Y LA RESTAURACIÓN DEL LÍDER


Las redes sociales lo amplifican todo. Amplifican la persona, el personaje, y amplifican todo lo peor de nosotros mismos. Lo peor es que podemos construir una imagen pública de algo que NO somos. En ese sentido la iglesia local y el liderazgo plural, junto con la transparencia y la sujeción mutua permiten que tengamos algo de cordura y evitemos que esas tentaciones parasiten nuestra personalidad.

Me preocupa la trayectoria de los últimos años, donde líderes muy jóvenes son encumbrados, llenando auditorios y recibiendo elogios, lejos de sus iglesias locales, y lejos de sus familias y esposas. La soledad y el elogio pueden ser una mezcla terrible que termina desgastando al más fuerte de nosotros. 

Tras un gravísimo escándalo (reciente) gestionado de forma muy precaria, han surgido interesantes reflexiones de personas muy respetadas entre nosotros, reflexiones que comparto en muy buena medida, pero que me atrevo a ser crítico, no a las personas, cuya experiencia y testimonio son de mucho peso, sino a algunas ideas. 


1. El uso de la palabra "víctima" en casos de adulterio. Dejadme antes establecer un territorio común. Creo que existe una asimetría entre un pastor que seduce a otras personas valiéndose de su carisma y de situaciones de vulnerabilidad. Creo que esos procesos de "restauración" son muy deficientes cuando se ignora la restauración, ignorando a las otras partes y centrándose en el pastor. Pero también creo que es una falta de respeto a las mujeres que sabiendo que un hombre casado la está seduciendo y se rindan a sus acercamientos por el hecho de ser mujeres vulnerables. Lo digo por respeto a todas esas mujeres que sufren carencias, pero que son los suficientemente fuertes para resistir algo que, por desgracia, muchas mujeres solteras sufren: el acoso de hombres casados, y que, a pesar de sus necesidades y tristezas, permanecen fieles.

La dicotomía entre víctimas y agresores me parece tomada del nuevo feminismo y la rechazo. No favorece ni la igualdad ni la dignidad de las mujeres.

2. Creo que el proceso de restauración es para el pecador, y en un adulterio hacen falta dos pecadores.

3. Creo que una cosa es el adulterio y otra muy diferente es el caso de alguien que de manera sistemática se dedica a seducir en serie a mujeres de su iglesia o de su entorno, valiéndose de su visibilidad. Esto es un agravante en su pecado y merece ser tratado de forma diferente al adúltero arrepentido, ya que se trata de una conducta compulsiva y depredadora. 

4. Creo que debemos fortalecer la iglesia, 1 Cor 6:5 menciona que en las iglesias hay personas con discernimiento y sabias, capaces de juzgar. La iglesia local debería tener la madurez y el equilibrio para juzgar y restaurar. Y en caso de que sea una iglesia pequeña, buscar la ayuda de iglesias con hermanos con la madurez para ayudarles. Existe el peligro de que estemos creando una dependencia de organismos para eclesiales en detrimento de la madurez de la iglesia local. 

5. Debemos seguir el modelo bíblico de liderazgo plural. Recuerdo a mi querido D. Pedro Inglés diciendo: "el consejo debe estar formador por un número impar y no de la misma familia".


Las iglesias evangélicas somos responsables de exaltar, encumbrar y de no pedir cuentas a aquellos que hemos levantado. Hemos seguido el ejemplo de la sociedad al exaltar a líderes, separándolos de sus iglesias y familias. Hemos pecado al querer restaurar usando criterios diferentes para ellos de los que usamos para otros. Dudo seriamente de esa figura de predicador de iglesias itinerante cuyo ministerio es pasar mucho tiempo fuera de casa, hemos tenido hombres fieles que han servido así, pero también otros han caído, y otros han encontrado una forma de vida ideal para vivir sus pecados en soledad. Estamos encumbrando a líderes muy jóvenes que son vulnerables, y que necesitan una solidez mayor, en el pasado nuestros predicadores eran hombres de edad y experiencia, de sabiduría y carácter probado. Hemos pecado al exaltar la juventud y el carisma por encima de la piedad. 


Julio Martínez Moreno-Dávila


*Este artículo refleja únicamente mi opinión personal. Podría cambiar de opinión.

*Antes de aplicar todo lo que he escrito a un único caso concreto en el que todos pensamos, recapacita, porque este problema no atañe a un sólo caso, llevamos varios casos de caídas de líderes, lo cual manifiesta un problema de fondo. 

Enemigo de Dios

 ENEMIGO DE DIOS

“Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos.”

HECHOS 12:23 RVR1960


El cap. 12 de Hechos comienza con Herodes persiguiendo a la iglesia y matando a Jacobo, hermano de Juan. La reacción de los judíos gustó mucho, y Herodes, animado por esto detuvo a Pedro, sin duda con la intención de matarle. Mientras Pedro estaba fuertemente custodiado en la cárcel la iglesia oraba por él sin parar, ¡incluso de noche!

2. Pedro fue liberado milagrosamente de la cárcel por intervención de un ángel. Tras avisar a los hermanos que estaban reunidos orando por él, tuvo que huir a un lugar secreto para ocultarse, mientras tanto Herodes lo buscaba. Los guardias que le custodiaban fueron ejecutados. ¡Así estaban las cosas!

3. Herodes era un enemigo formidable, sin duda tenía poder, pero ¿tenía la última palabra? No. Dios podía burlar sus planes de forma sencilla, y ni siquiera un pelotón de guardias podían evitar que Pedro saliera de la cárcel. 

4. Desde el momento en el que Herodes se opuso a la iglesia, y por tanto a Dios, se puso una diana en el pecho, se declaró enemigo de Dios y sus días estaban contados. Dice el historiados Flavio Josefo que en unos juegos organizados en honor de César se presentó con una túnica tejida con hilos de plata, la luz del sol le hizo resplandecer de tal manera que la multitud quedó espantada y admirada, y le dijeron: «Sé clemente con nosotros; hasta ahora te temíamos como hombre, pero de aquí en adelante reconocemos que eres superior a la naturaleza mortal». Herodes murió con 54 años con enormes dolores abdominales, al parecer ulceraciones muy dolorosas. Así es como termina el cap. 12. dándonos una lección de la soberanía y el alcance del poder de Dios. Mientras tanto “la palabra del Señor crecía y se multiplicaba” v.24. 

5. El poder terrenal no es nada, la aprobación de otros que tanto buscaba Herodes, no es nada. Un hombre pobre, como Pedro, al servicio de Dios es más grande en la eternidad y tiene el reconocimiento de Dios. Aunque Herodes no se hubiera enemistado con Dios atacando a la iglesia, su búsqueda de grandeza, sin Dios, le llevó a la ruina temporal y a una eternidad sin Dios. Hay muchos Herodes entre nosotros, y sin duda nosotros también hemos sido Herodes, buscando la plenitud en un mundo escurridizo. En todo esto hay una lección sobre el temor de Dios, no podemos burlar a Dios, no podemos ignorar su orden de arrepentimiento. Dios tarda en golpear, decía Thomas Watson, pero cuando golpea, lo hace con dureza, ¿eres tú más sabio que Dios? ¿contenderás con el Altísimo?

6. La vida de Pedro no fue fácil, pero fue plena. No tuvo casi nada, pero lo tuvo todo. Su vida fue el servicio a su Maestro, al Mesías, el Hijo de Dios. Dios lo usó para llevar a cabo sus planes, lo dejó todo para seguirle. Pasó miedo, vivió en incertidumbre, y según nos cuenta la tradición fue ejecutado por ser un discípulo de Jesús. Pero su vida tuvo propósito, fue satisfactoria, experimentó el gozo y la paz reales, y ahora está en la presencia del Rey, esperando que tome el control de las naciones. El palacio de Herodes era un sitio mucho más peligroso que la vida de Pedro. El apóstol estaba más seguro en las manos de Dios que el impío Herodes con su poder. Debería espantarnos una vida sin Dios, debería atraernos una vida al servicio de Dios, con sus privaciones y peligros, pero en los pasos de Jesús.


martes, octubre 27, 2026

Gente improbable

 GENTE IMPROBABLE

“y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. ”

HECHOS 9:4-5 RVR1960


La salvación de alguien como Saulo, un perseguidor lleno de odio al cristianismo es algo sólo cabe en los planes de Dios, porque ninguno de nosotros (los torpes humanos) en su sano juicio, escogería a un hombre tan sanguinario y violento como al fariseo más lleno de odio contra el cristianismo para hacerlo discípulo, y no sólo discípulo, ¡sino apóstol! Pero en la sabiduría divina, esta decisión es un logro de la Gracia, un testimonio que confunde a los opositores y maravilla a todos, ¿qué clase de Dios es este, que perdona y está cercano de los que le persiguen?

2. Sin duda Dios no es como nosotros. Su bondad no tiene nada que ver con nuestra bondad. Si no estamos de acuerdo con sus métodos, y no nos gustan sus planes es porque nosotros somos incapaces de ver todo lo que Él ve, y porque nuestra naturaleza está tan corrompida que no somos nadie para explicarle al Santo Dios cómo debería ser. 

3. Cuando el Señor Jesús escogió a los doce hizo una elección fuera de nuestra lógica. Cada uno carecía de potencial para ser discípulo, no sólo por su orígen y contexto familiar, sino por su educación, por su temperamento. Quizás algunos tenían la inteligencia y la educación adecuada, como por ejemplo Judas. Los demás… eran personas muy comunes, y Judas, ya sabemos como terminó.

4. ¿Os podéis imaginar el giro que dio la vida de Pablo? El día anterior iba a caballo con gente peligrosa para perseguir cristianos y que le dieran más poder, y ese mismo día estaba de rodillas ante Jesús, preguntándole qué órdenes tenía para él. La vida de Pablo dejó de ser la misma en el momento en el que Jesús le llamó. 

5. El cristianismo es un llamado de Jesús a seguirle. Y debería tener el mismo recorrido que el llamado a Pablo, a Pedro, o a Felipe y Andrés. Es un discipulado, un llamado a dejarlo todo para vivir para nuestro maestro. Un giro radical de vida. Descubrir qué implica seguir a Jesús es la tarea que tiene que descubrir el discípulo, por medio de la ayuda de discípulos veteranos, y su lectura en oración de la Palabra de Dios. Si no sabes qué espera Jesús de ti, es que no le estás prestando la suficiente atención, o que no has hecho el silencio necesario para que te hable.


domingo, octubre 25, 2026

Poca fe

 POCA FE

“hombres de poca fe” v. 30. “Porque los gentiles buscan todas estas cosas” v. .32. Mateo 6.


En los vers. 24-34 Jesús está enseñando sobre las riquezas, y la preocupación por la falta de las cosas necesarias para la vida. Enseña sobre la necesidad de servir sólo a Dios (y no a las riquezas), y la necesidad de no afanarnos (preocuparnos, agobiarnos) por el alimento y el vestido. 

2. El Señor Jesús nos llama “hombres de poca fe”. Es decir, hay algo que nos caracteriza: confiamos muy poco en Dios, estamos llenos de preocupación, de miedos. Jesús es ejemplo de alguien que tiene fe en Dios, que no se afana, y que confía en Dios para que cubra sus necesidades. ¿Te consideras un hombre o mujer de poca fe?, ¿cómo reaccionas cuando ves que la necesidad te amenaza? Es posible que incluso pienses que ¡es normal preocuparse en lugar de orar confiar en Dios! Desde la perspectiva de nuestro Maestro, no, lo extraño es vivir en esa ansiedad que no refleja la confianza en el cuidado paternal de Dios.

3. Hay otra palabra que usa el Señor para describir a los que se afanan: “gentil” o “gentiles”. Los gentiles son los no judíos. Son paganos que no tienen conocimiento de Dios. No conocen el carácter de Dios, tampoco conocen el alcance de su poder. El v. 32 dice que los gentiles buscan todas estas cosas; “pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas”. 

4. Podemos vivir como gentiles en la práctica. Creyentes en la teoría, paganos en la vida real. Nuestras oraciones no reflejan nuestra confianza, son meras fórmulas recitadas, no tenemos fe, tenemos afán, en nuestro pequeño universo Dios no es el Dios real, sólo es un concepto vacío de poder. ¿Ese es nuestro concepto de Dios?

5. Dentro del sermón del monte la siguiente enseñanza en el 7:7 es sobre la oración y el Padre Nuestro. Necesitamos aprender a orar de tal manera que traslademos nuestras preocupaciones a Dios, pudiendo descansar y esperando de Él lo mejor. ¿Cómo oramos? ¿Cómo confiamos?


Tengo mucho que aprender y esto que digo me lo digo a mí mismo.

sábado, octubre 24, 2026

Los últimos días

 LOS ÚLTIMOS DÍAS

“Porque estos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños;”

HECHOS 2:15-17 RVR1960


Pedro está dando su primer discurso, en día de Pentecostés, tras recibir la llenura del Espíritu Santo y las lenguas. En este anuncio Pedro demuestra una enorme elocuencia y manejo de las Escrituras, explicando lo que está ocurriendo, y acusando a esa generación de haber asesinado al Cristo.

2. El texto de Joel que usa Pedro habla de los últimos días, cuando Dios esté consumando sus planes y el fin de la historia de los hombres y su gobierno. No, Pedro no estaba equivocado, él sabía que estaban en los últimos días del plan de Dios ¡y lo estaban! es una nueva era, la etapa en la que el Mesías ganó la salvación, siendo anunciado no sólo a Israel, sino a todas las naciones que Él es la promesa de Abraham, en Quien todas las naciones serían bendecidas. Sí, Pedro estaba explicando, en base a Joel, los tiempos finales.

3. Quizás algunos piensen que esos tiempos finales se refiere a los días o años antes de la consumación del Reino, sin embargo, este periodo de tiempo sólo el Padre conoce, administra y determina. No queda otra etapa más en la historia de la humanidad salvo el anuncio de salvación por Cristo y el fin. ¡En ese periodo estamos!

4. Este tiempo no es para especular pasivamente, sino para unirnos a Pedro en el mismo anuncio: que todos conozcan Quien es Jesús, qué hizo y cómo volvernos a Él en arrepentimiento y fe. No sabemos cuánto tiempo nos queda, pero sí sabemos que el anuncio del evangelio nos ha sido encomendado.


viernes, octubre 23, 2026

El alcance de su Señorío

 EL ALCANCE DEL SEÑORÍO

“Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.”

HECHOS 2:36 RVR1960


Pocas evidencias históricas hay como la de la resurrección de Jesús, el testimonio de los apóstoles, el arrepentimiento de los contemporáneos, y la persecución de los primeros cristianos dan fe de que su testimonio presencial y personal de la resurrección de Jesús no fue un mito forjado a lo largo de cientos de años, ni transmitido por generaciones, ni distorsionado por una larga cadena de transmisión. Ellos lo vieron, ellos estuvieron con Él, y ellos murieron manteniendo con valor el testimonio de lo que habían visto. 

2. El valor de los apóstoles, fortalecido por el Espíritu Santo es otra evidencia que nos habla de la naturaleza sobrenatural de la obra de Dios en ellos. Los mismos que estaban escondidos e incrédulos ahora testifican con valor de Jesús, ¿qué ha ocurrido? 

3. ¿Qué clase de respuesta a este ejemplo debemos dar los cristianos actuales? Nosotros somos herederos de los mártires, nuestra deuda es con aquellos que nos transmitieron el evangelio al precio de su sangre, y nuestra coherencia es con el mismo mensaje: este Jesús crucificado ahora es Señor y Cristo.

4. Nuestra fe no es en un profeta muerto, sino en el Hijo de Dios encarnado, crucificado y triunfante, Él está vivo, resucitado de entre los muertos, y ahora reina, como Señor es dueño de todo y de todos, y esperamos su segunda Venida para recuperar el mundo y las naciones. Ahora llama a todos los hombres a la reconciliación. 

5. Como creyentes nuestra vida es simple, no tenemos muchas cosas que hacer, sino sólo una: Jesús. Aprender de Él, confiar en Él, obedecerle, darle a conocer, que Él reine en cada aspecto de nuestra vida, que Su señorío alcance cada rincón de nuestro reino interior.


jueves, octubre 22, 2026

Un Dios dispuesto a perdonar

 UN DIOS DISPUESTO A PERDONAR

“Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. ”

SAN JUAN 21:6 RVR1960


La conversión de Simón tuvo lugar tras el fracaso de una noche pescando sin capturar nada, a la mañana siguiente Jesús tras enseñar le pide que eche la red a la derecha y pescaron muchos peces. Ahora tenemos a Pedro, años después, él y los discípulos creen que Jesús ha muerto, así que han vuelto a su oficio: pescar, pero la historia se repite, una noche entera pescando en vano y a la mañana siguiente “alguien” le pide que eche la red a la derecha. 

2. Jesús está hablando con Pedro por medio de una historia que tienen en común, el llamamiento de Pedro, cuando Pedro, tras aquella pesca milagrosa se pone de rodillas en la playa y le dice a Jesús que se aparte de él, que es un hombre pecador. Es un nuevo comienzo y un viejo comienzo. 

3. El amor del Señor Jesús a Pedro es conmovedor. Tras haberle negado, tras haberle abandonado huyendo, y tras haber dudado de sus palabras Pedro ha vuelto a su vieja vida. No hay rencor ni juicio a Pedro, que ¡bien podía haberlo habido! Pero el Señor restaura a Pedro y le habla amorosamente, usando un recuerdo del nuevo comienzo. Este maestro no es como los otros maestros.

4. Dios está más dispuesto a perdonar de lo que nosotros estamos dispuestos a pedir perdón. A menudo nosotros queremos más el castigo que el perdón, y eso nos desconcierta. ¿Qué sentiría Pedro? Sin duda vergüenza, pero también sorpresa ¿por qué me perdona? ¿por qué se asegura de que sepa de que soy amado? Así es Dios, tan diferente de nosotros, tan asombroso.


miércoles, octubre 21, 2026

Toda potestad

 TODA POTESTAD

“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; ”

San Mateo 28:18-19 RVR1960


La orden de predicar el evangelio está implícita en hacer discípulos, y viene precedida de una declaración: Jesús tiene todo el poder en el cielo y en la tierra, es decir, su Imperio abarca todo lo existente, el mundo visible e invisible. Aquel a quien los apóstoles conocían, velado y oculto, ahora es revelado, quizás no entiendan completamente su Señorío, pero lo entenderán cuando lo vean en acción, o cuando sea revelado a Juan en Apocalipsis. 

2. El creyente debe tener la absoluta certeza de Quién es Jesús, qué clase de autoridad tiene, y la ausencia de límites en Su poder. Aquel que nos manda ir, es el mismo que nos acompaña en Su poder. No vamos solos en nuestra misión de anunciar el evangelio y hacer discípulos, el mismo Dios va con nosotros. Él se va físicamente al Cielo, pero Su Espíritu está con nosotros, y como Señor y Dios, Su poder y conocimiento llenan todo el Universo. 

3. Podemos ser osados. Debemos ser osados. Sólo seremos atrevidos si nos sabemos acompañados de Alguien más fuerte que nosotros. Esa es nuestra confianza: Él vive en nosotros, está con nosotros, va delante de nosotros. Podemos atrevernos a hacer cosas que nadie se atreve a hacer porque Jesús tiene “toda potestad”. ¿Eres osado? La mejor forma de vencer nuestro miedo es poner los ojos en el que nos acompaña.

4. Algunos estudiosos indican que la orden “Id” indica “mientras vais” indicando que nuestra comisión tiene lugar mientras caminamos, viajamos, trabajamos, servimos a otros, esperamos, nos relacionamos, es decir, tiene que estar integrada en cada aspecto de nuestra vida. 

5. El mandamiento es hacer discípulos, y si consideramos el texto en un sentido estricto la idea podría ser: la salvación es algo que concierne al Espíritu Santo mientras anunciamos el evangelio, no es un esfuerzo humano, no depende del que quiere ni del que corre. Pero nuestro cometido es tomar a esos nuevos creyentes y enseñarles cómo ser discípulos de Jesús, instruirlos en las enseñanzas de Jesús, en sus mandamientos, mostrarles las promesas, explicarles la doctrina de Jesús, Quien es el Padre, cómo orar, cómo relacionarnos con otros (el perdón, el amor, el servicio), cómo es la vida y la naturaleza del Reino de Dios. Y eso implica pasar tiempo con ellos, tal y como Jesús hizo, replicando el modelo que Él nos dio. ¿Estamos haciendo discípulos? ¿Amamos a los nuevos creyentes? ¿Les estamos enseñando cómo vivir a la luz de la enseñanza de Jesús?


martes, octubre 20, 2026

El árbol verde

 EL ÁRBOL VERDE

“Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?”

SAN LUCAS 23:31 RVR1960


Un árbol verde es muy resistente al fuego, la vida que hay en él evita que arda. En cambio un árbol seco es ideal para hacer fuego, todo su material sin vida lo hace apto para arder.

2. El obediente y sin pecado Hijo de Dios es el árbol verde en su perfecta humanidad. Y si Él, siendo inocente, sufrió de tal manera, ¿qué le espera a los que se rebelan contra Dios? ¿Qué le espera a los que le hicieron todo eso a Jesús?

3. Todos nosotros somos árboles secos, no tenemos la vida de Dios en nosotros. Nuestros pecados transformaron nuestro verdor en sequedad (Salmo 32). Al ser inútiles nuestro destino no es otro que el juicio. Al alejarnos de Dios hemos aceptado nuestra sentencia: insatisfacción, soledad espiritual, y muerte espiritual. Hemos abrazado la rebeldía, la independencia de Dios. Nos hemos creído sabios, pensando que ocupando el lugar de Dios podremos satisfacer nuestros anhelos y conseguir nuestros deseos. Y hemos terminado en la provincia lejana, comiendo comida de cerdos.

4. Jesús es la vid verdadera, es el árbol verde, la puerta de entrada a los pastos. En él está la vida, y su vida es la luz de la que carecemos. El cristianismo se trata de Jesús, y hacemos bien en hacer una “poda” de nuestro cristianismo, para eliminar todos los elementos superfluos que estorban nuestra relación con Aquel que es la vida. Religión, ritos y castigos que usamos para expiar nuestro pecado, caminos alternativos a Dios. Elimina todo lo que no te lleve a Jesús en tu vida. 

5. Siento esto así, “acercándoos a Él, piedra viva” (1 Pe 2:4) acerquémonos a Jesús nuestra vida (Col 3:4). Pongamos tiempo y atención a Jesús. Dediquemos soledad y devoción al Hijo de Dios, que Él ocupe nuestros pensamientos. Toquemos por la fe el borde de su manto y seamos sanados de nuestra plaga. 

6. No dediques a Jesús unos minutos cada mañana. Media hora es demasiado poco. Ocupa cada momento de tu día en tocar al Verbo, en tener comunión con Él. Aparta todo el tiempo que puedas para vivir a su abrigo. Si Él es nuestra vida, contemos el día por los minutos que pasamos lejos, y no por los minutos que pasamos con Él.


lunes, octubre 19, 2026

El ministerio son las personas

 EL MINISTERIO SON LAS PERSONAS

El crecimiento de ministerios unipersonales, la exaltación de la personalidad, son un problema en las iglesias desde el siglo 1. Las redes sociales aumentan nuestra exposición, y nuestra vanidad. Y nadie está exento de esto, yo mismo creo contenido en redes, y tengo un ministerio visible, y le pido al Señor que tenga misericordia de mí y no me arrastre la vanidad.

Creo que una buena forma de mantener a raya esa tentación es enfocar nuestro ministerio en las personas, no en los auditorios. El Señor Jesús siempre tuvo preferencia por los 12, y dentro de los doce vemos a 3 en los que aún se enfocó más. Dedicarse a cuidar de las personas individualmente nos ayudará a mantener los pies en la tierra y a ser más eficaces en el Reino de Dios. 

En este asunto el Señor me ha ayudado, desde mi primer grupo de jóvenes, de los cuales la mitad (2) eran de la iglesia, y los otros 2 los conocí en la calle. Pasar tiempo con ellos, cuando apenas sabía nada de Dios ni de la Biblia me permitió enfocarme en ellos, tener buenas conversaciones y crecer juntos. Desde entonces he procurado seguir enfocándome en personas individuales. Creo que en el momento en el que te invitan a predicar, si pierdes ese aspecto esencial del ministerio, el trabajo de visitar, llamar, reunirte, tener conversaciones con uno, dos o tres, estarás perdiendo mucho aprendizaje personal, y te estarás exponiendo a las tentaciones que vienen de la mano de separarte de las personas, dando una imagen de algo que tú no eres. 

Pero por encima de todo está el ejemplo del Señor Jesús, nuestro Maestro. Si le amamos, debemos seguir sus pasos en todo. Buscar a las personas, amarlas, servirlas, y evitar que el aplauso de las multitudes nos haga perder la razón. 

Soledad y abandono

 SOLEDAD Y ABANDONO

“Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ”

SAN MARCOS 15:34 RVR1960


Jesús en la cruz fue abandonado por el Padre, su Padre. No se sintió abandonado, fue abandonado. Aquel que no había cometido pecado, fue considerado pecado (2 Cor 5:21), Jesús fue la diana de Dios, el objeto de su santa Ira. Y el Padre, que siempre había mirado con amor a su Hijo, en Quien se complacía, miró a Jesús como mira el pecado.

2. Es imposible conocer lo profundos y terribles que fueron los sufrimientos de Jesús en la cruz. No podemos entender la relación de Jesús con su Padre, lo gozosa e íntima que es, por eso no podemos comprender lo desgarradora que fue la ruptura en el seno mismo de la deidad. 

3. La soledad de Jesús es mayor que lo que ningún humano puede experimentar en esta vida. Quizás el Infierno sea parecido a semejante abandono, con una enorme diferencia, Jesús no cargó con su pecado, porque él no pecó, sino que cargó con todo el pecado, una inmensa carga de maldad y de la furia de Dios contra Él. 

4. La magnitud de lo que se estaba librando en la cruz es difícil de comprender. En las tentaciones en el desierto Satanás le propuso a Jesús una tentación: todos los reinos de este mundo ¡sin cruz! El reino espiritual de oscuridad temía el momento en el que el Hijo de Dios se sacrificara por los pecados liberando a los creyentes de la Ira de Dios, y de la esclavitud. Todo ángel tenía puestos sus ojos en lo que estaba ocurriendo, unos con asombro y piedad, y los ángeles caídos, con terror.

5. El desamparo de Jesús es nuestro amparo. Él fue abandonado por Dios Padre para que nosotros fuéramos recibidos en la familia de Dios. Él fue hecho pecado para que nosotros fuéramos hechos justos a los ojos de Dios. Considera los sufrimientos de Cristo por tu salvación y piensa: ¿si Él hizo todo esto por mí, acaso puedo negarle algo?


domingo, octubre 18, 2026

Conocer a Dios

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. ”

SAN JUAN 17:3 RVR1960


Hemos sido creados para conocer a Dios, para relacionarnos con Dios. Conocer a Dios es entrar en una relación con Él, y esto sólo es posible por medio de Jesucristo, Él nos ha revelado al Padre, y por medio de Él tenemos entrada a su presencia e intimidad.

2. Jesucristo es Dios. Es el medio y es el fin. Conocer a Jesús es conocer al único Dios verdadero, ya que el Hijo refleja al Padre y quien ha visto al Hijo ha visto al Padre.

3. Lo contrario a la vida es la muerte eterna. Ignorar a Dios, vivir de espaldas a Dios es la condenación de los que aman más las tinieblas que la luz. Es la oscuridad de la confusión, el terror de los que no saben nada, y la soledad de los que viven ajenos a Dios.

4. Por la misericordia de Dios Jesús vino a este mundo, se hizo hombre y nos fue dado. Sin Jesús la humanidad está condenada. Él es lo más precioso que tenemos, y nos ha sido dado. Todo ser humano necesita conocerle, debe buscarle, y tiene la obligación de clamar por ese conocimiento que la revelación natural le anticipa en pequeña, pero suficiente medida. 

5. Aquellos que tenemos conocimiento de Dios debemos deleitarnos en Dios, y no poner freno en nuestra relación con Dios, cortando todo lo que ponga límites a nuestra intimidad con Dios. Debemos honrar este conocimiento con el tributo de la obediencia, ¡el Rey lo merece! y compartir nuestro gozo por una vida de testimonio fiel, Jesús es digno.


Simplifica

  SIMPLIFICA “[35] Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os ...