ENEMIGO DE DIOS
“Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos.”
HECHOS 12:23 RVR1960
El cap. 12 de Hechos comienza con Herodes persiguiendo a la iglesia y matando a Jacobo, hermano de Juan. La reacción de los judíos gustó mucho, y Herodes, animado por esto detuvo a Pedro, sin duda con la intención de matarle. Mientras Pedro estaba fuertemente custodiado en la cárcel la iglesia oraba por él sin parar, ¡incluso de noche!
2. Pedro fue liberado milagrosamente de la cárcel por intervención de un ángel. Tras avisar a los hermanos que estaban reunidos orando por él, tuvo que huir a un lugar secreto para ocultarse, mientras tanto Herodes lo buscaba. Los guardias que le custodiaban fueron ejecutados. ¡Así estaban las cosas!
3. Herodes era un enemigo formidable, sin duda tenía poder, pero ¿tenía la última palabra? No. Dios podía burlar sus planes de forma sencilla, y ni siquiera un pelotón de guardias podían evitar que Pedro saliera de la cárcel.
4. Desde el momento en el que Herodes se opuso a la iglesia, y por tanto a Dios, se puso una diana en el pecho, se declaró enemigo de Dios y sus días estaban contados. Dice el historiados Flavio Josefo que en unos juegos organizados en honor de César se presentó con una túnica tejida con hilos de plata, la luz del sol le hizo resplandecer de tal manera que la multitud quedó espantada y admirada, y le dijeron: «Sé clemente con nosotros; hasta ahora te temíamos como hombre, pero de aquí en adelante reconocemos que eres superior a la naturaleza mortal». Herodes murió con 54 años con enormes dolores abdominales, al parecer ulceraciones muy dolorosas. Así es como termina el cap. 12. dándonos una lección de la soberanía y el alcance del poder de Dios. Mientras tanto “la palabra del Señor crecía y se multiplicaba” v.24.
5. El poder terrenal no es nada, la aprobación de otros que tanto buscaba Herodes, no es nada. Un hombre pobre, como Pedro, al servicio de Dios es más grande en la eternidad y tiene el reconocimiento de Dios. Aunque Herodes no se hubiera enemistado con Dios atacando a la iglesia, su búsqueda de grandeza, sin Dios, le llevó a la ruina temporal y a una eternidad sin Dios. Hay muchos Herodes entre nosotros, y sin duda nosotros también hemos sido Herodes, buscando la plenitud en un mundo escurridizo. En todo esto hay una lección sobre el temor de Dios, no podemos burlar a Dios, no podemos ignorar su orden de arrepentimiento. Dios tarda en golpear, decía Thomas Watson, pero cuando golpea, lo hace con dureza, ¿eres tú más sabio que Dios? ¿contenderás con el Altísimo?
6. La vida de Pedro no fue fácil, pero fue plena. No tuvo casi nada, pero lo tuvo todo. Su vida fue el servicio a su Maestro, al Mesías, el Hijo de Dios. Dios lo usó para llevar a cabo sus planes, lo dejó todo para seguirle. Pasó miedo, vivió en incertidumbre, y según nos cuenta la tradición fue ejecutado por ser un discípulo de Jesús. Pero su vida tuvo propósito, fue satisfactoria, experimentó el gozo y la paz reales, y ahora está en la presencia del Rey, esperando que tome el control de las naciones. El palacio de Herodes era un sitio mucho más peligroso que la vida de Pedro. El apóstol estaba más seguro en las manos de Dios que el impío Herodes con su poder. Debería espantarnos una vida sin Dios, debería atraernos una vida al servicio de Dios, con sus privaciones y peligros, pero en los pasos de Jesús.
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