UN DIOS DISPUESTO A PERDONAR
“Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. ”
SAN JUAN 21:6 RVR1960
La conversión de Simón tuvo lugar tras el fracaso de una noche pescando sin capturar nada, a la mañana siguiente Jesús tras enseñar le pide que eche la red a la derecha y pescaron muchos peces. Ahora tenemos a Pedro, años después, él y los discípulos creen que Jesús ha muerto, así que han vuelto a su oficio: pescar, pero la historia se repite, una noche entera pescando en vano y a la mañana siguiente “alguien” le pide que eche la red a la derecha.
2. Jesús está hablando con Pedro por medio de una historia que tienen en común, el llamamiento de Pedro, cuando Pedro, tras aquella pesca milagrosa se pone de rodillas en la playa y le dice a Jesús que se aparte de él, que es un hombre pecador. Es un nuevo comienzo y un viejo comienzo.
3. El amor del Señor Jesús a Pedro es conmovedor. Tras haberle negado, tras haberle abandonado huyendo, y tras haber dudado de sus palabras Pedro ha vuelto a su vieja vida. No hay rencor ni juicio a Pedro, que ¡bien podía haberlo habido! Pero el Señor restaura a Pedro y le habla amorosamente, usando un recuerdo del nuevo comienzo. Este maestro no es como los otros maestros.
4. Dios está más dispuesto a perdonar de lo que nosotros estamos dispuestos a pedir perdón. A menudo nosotros queremos más el castigo que el perdón, y eso nos desconcierta. ¿Qué sentiría Pedro? Sin duda vergüenza, pero también sorpresa ¿por qué me perdona? ¿por qué se asegura de que sepa de que soy amado? Así es Dios, tan diferente de nosotros, tan asombroso.
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