Salgo de las excelentes charlas del Kofi Jaus en Alcalá de Henares, donde varios hermanos británicos nos explican cómo el Señor ha usado una cafetería cristiana para ayudar a la comunidad y compartir las buenas noticias.
Pero no puedo seguir, el padre de un amigo ha fallecido. Mi amigo es miembro de la iglesia local a la que pertenezco. Marcho para el Tanatorio, despidiéndome de hermanos que me alegro de volver a ver.
No quiero ni imaginar lo que debe ser despedirte de tu padre, por muy mayor que sea siempre es duro. Pero mi amigo es valiente, y tiene el evangelio bien metido en el corazón. A pesar del dolor desea compartir unas palabras con su familia, palabras de auténtico consuelo, que hacen reflexionar sobre la vida, sobre Dios, y sobre lo que Dios ha hecho por traernos vida eterna y perdón por medio de Jesucristo su Hijo.
Es una situación tensa. La familia es nominalmente católico romana. Uno nunca sabe cual será la reacción, ¿burla, indiferencia, ira?. Un hermano y yo nos quedamos hasta el final, para apoyarle.
Y mi amigo habla. Con autoridad, con convicción. Seguro de lo que sabe. Porque, todos, absolutamente todos saben la vida que él tenía antes, cómo había tocado fondo, y como el Señor lo sacó de la desesperación. Me ha encantado lo que ha compartido, ha sido emocionante, muy sincero, y muy claro.
La gente se marcha, cada uno a sus quehaceres, ¿habrán entendido, habrá quedado algún poso de aquellas palabras?. Oro que así sea, mientras vuelvo en Metro a casa, cansado de un día muy largo, pero muy interesante.
Diario personal de Julio Martínez, autor de la página estudios-biblicos.org, así como del podcast Jesús en internet.
sábado, marzo 24, 2012
viernes, marzo 23, 2012
El fin de la iglesia
Advertencia: La Iglesia no tiene fin, ya lo dice la Biblia: las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Pero sí hay otro fin, es el decaimiento de su poder, y la credibilidad de su testimonio.
El fin de la Iglesia depende de la contaminación de su fe.
La Iglesia pierde su poder cuando su fe en la Palabra de Dios cae. Cuando los pastores enseñan que la Biblia NO es la Palabra de Dios sino que CONTIENE la Palabra de Dios. Cuando los maestros enseñan que lo humano está mezclado con la revelación, no en un sentido "vehicular" sino en un sentido espúreo. Cuando soy yo el que juzga qué partes de la Biblia son inspiradas y qué partes no, en lugar de que sea la Biblia la que me juzga a mí.
Y esto está ocurriendo.
Ahora bien, cuando se enseña que la Biblia no es una guía fiable sino una guía falible. Cuando se adorna esa cruda enseñanza con palabras bonitas sobre su valor o su belleza, pero disfrazando la enseñanza antes explicada (que está contaminada con pensamientos humanos). Entonces el edificio se cae. Porque el fundamento de la Iglesia es Cristo, tal como está predicado en los 66 libros, y la doctrina de los apóstoles. Pero si ese testimonio está corrompido, ¿en qué Cristo debemos creer?, ¿cómo podemos ser libres de pecado y siervos de Dios?.
Nuestra fe es fuerte en la medida que nos sometamos a la autoridad de Dios y Su libro. En la medida que descansamos en la verdad de Dios y confiamos en su guía.
El cristiano que lleno de jactancia se considera juez de la Biblia no es más que un tamo, movido por las modas espirituales, y secado por la falta de vida que hay en las filosofías y pensamientos humanos. Está envanecido, nada sabe. Es incapaz de consolar al moribundo, de guiar al jóven, o de rebatir al rebelde. No puede ser luz en un mundo de tinieblas porque ha negado la luz.
El fin de la Iglesia depende de la contaminación de su fe.
La Iglesia pierde su poder cuando su fe en la Palabra de Dios cae. Cuando los pastores enseñan que la Biblia NO es la Palabra de Dios sino que CONTIENE la Palabra de Dios. Cuando los maestros enseñan que lo humano está mezclado con la revelación, no en un sentido "vehicular" sino en un sentido espúreo. Cuando soy yo el que juzga qué partes de la Biblia son inspiradas y qué partes no, en lugar de que sea la Biblia la que me juzga a mí.
Y esto está ocurriendo.
Ahora bien, cuando se enseña que la Biblia no es una guía fiable sino una guía falible. Cuando se adorna esa cruda enseñanza con palabras bonitas sobre su valor o su belleza, pero disfrazando la enseñanza antes explicada (que está contaminada con pensamientos humanos). Entonces el edificio se cae. Porque el fundamento de la Iglesia es Cristo, tal como está predicado en los 66 libros, y la doctrina de los apóstoles. Pero si ese testimonio está corrompido, ¿en qué Cristo debemos creer?, ¿cómo podemos ser libres de pecado y siervos de Dios?.
Nuestra fe es fuerte en la medida que nos sometamos a la autoridad de Dios y Su libro. En la medida que descansamos en la verdad de Dios y confiamos en su guía.
El cristiano que lleno de jactancia se considera juez de la Biblia no es más que un tamo, movido por las modas espirituales, y secado por la falta de vida que hay en las filosofías y pensamientos humanos. Está envanecido, nada sabe. Es incapaz de consolar al moribundo, de guiar al jóven, o de rebatir al rebelde. No puede ser luz en un mundo de tinieblas porque ha negado la luz.
martes, marzo 13, 2012
Por qué lo hacemos
Cuando estás sirviendo en la obra, en el ministerio, en la iglesia (como quieras llamarlo) es fácil que pierdas de vista por qué estás haciendo lo que estás haciendo. Si por un momento lo pierdes de vista es fácil que te fallen las fuerzas, o te venga el desánimo, la amargura o el cansancio.
No lo hacemos por el reconocimiento, aunque no me considero invulnerable al orgullo ni a otros pecados. Tampoco lo hacemos porque en ocasiones sea agradable y la carga ligera. Lo hacemos porque sabemos Quien nos escogió, nos salvó y nos llamó de la perdición a su Reino. Es cierto que a veces puede que me mueva un vacío sentido de la responsabilidad, del deber, pero pronto me debo recordar a mí mismo que la causa es Él, Su amor. Que vino a este mundo lleno de gente ingrata lleno de Gracia y de Verdad, que entregó su vida siendo maldecido, y todo lo hizo con los ojos puestos en sus redimidos.
Estoy eternamente agradecido a mi Dios y Señor porque servirle, aunque ha tenido momentos duros (y estos son cuando ves sufrir a alguien amado, o cuando alguien abandona la fe) la tónica general ha sido un gran gozo al servir con hermanos, compañeros de armas espirituales, quienes han sido magníficos compañeros de milicia, leales amigos, maestros del cristianismo sencillo y auténtico.
Me encantaría hacer aquí una lista de estos amigos, pero temo que me dejara a alguno fuera, además, a alguno le sacaría los colores al leer su nombre aquí.
Servir al Señor, a Su causa, a Su obra y a Su amada con tan magníficos compañeros es una delicia, una bendición, una escuela y un gozo. Ellos me ayudan a ser mejor de lo que soy, a mantener el equilibrio en mi vida, y a tener el enfoque adecuado. Pasarán los años, quizás nos separemos por las circunstancias de esta guerra, pero volveremos a encontrarnos, en moradas eternas, donde por siempre seguiremos disfrutando del servicio a nuestro gran Dios y Salvador. Estamos unidos para siempre con cadenas de color carmesí, que brotan del Crucificado, comprados por la Gracia del Salvador, cubiertos por la Justicia del Resucitado.
Pasarán mil años, y tras esos mil, veinte mil, quizás olvide muchas cosas, pero nunca olvidaré que me amaste y moriste por mí.
No lo hacemos por el reconocimiento, aunque no me considero invulnerable al orgullo ni a otros pecados. Tampoco lo hacemos porque en ocasiones sea agradable y la carga ligera. Lo hacemos porque sabemos Quien nos escogió, nos salvó y nos llamó de la perdición a su Reino. Es cierto que a veces puede que me mueva un vacío sentido de la responsabilidad, del deber, pero pronto me debo recordar a mí mismo que la causa es Él, Su amor. Que vino a este mundo lleno de gente ingrata lleno de Gracia y de Verdad, que entregó su vida siendo maldecido, y todo lo hizo con los ojos puestos en sus redimidos.
Estoy eternamente agradecido a mi Dios y Señor porque servirle, aunque ha tenido momentos duros (y estos son cuando ves sufrir a alguien amado, o cuando alguien abandona la fe) la tónica general ha sido un gran gozo al servir con hermanos, compañeros de armas espirituales, quienes han sido magníficos compañeros de milicia, leales amigos, maestros del cristianismo sencillo y auténtico.
Me encantaría hacer aquí una lista de estos amigos, pero temo que me dejara a alguno fuera, además, a alguno le sacaría los colores al leer su nombre aquí.
Servir al Señor, a Su causa, a Su obra y a Su amada con tan magníficos compañeros es una delicia, una bendición, una escuela y un gozo. Ellos me ayudan a ser mejor de lo que soy, a mantener el equilibrio en mi vida, y a tener el enfoque adecuado. Pasarán los años, quizás nos separemos por las circunstancias de esta guerra, pero volveremos a encontrarnos, en moradas eternas, donde por siempre seguiremos disfrutando del servicio a nuestro gran Dios y Salvador. Estamos unidos para siempre con cadenas de color carmesí, que brotan del Crucificado, comprados por la Gracia del Salvador, cubiertos por la Justicia del Resucitado.
Pasarán mil años, y tras esos mil, veinte mil, quizás olvide muchas cosas, pero nunca olvidaré que me amaste y moriste por mí.
domingo, marzo 11, 2012
jueves, marzo 01, 2012
La señal del cristianismo es...
Creo que algunos creyentes no se sienten cómodos, de alguna manera están buscando su identidad, o por decirlo en términos más comunes, su estilo y forma de ser como cristianos. Algunos, en su sincero deseo de vivir con mayor santidad y compromiso con las verdades en las que han creído piensan que lo correcto es mostrar un carácter estricto, serio, adusto, en ocasiones demasiado directo, sin hacer concesiones al pecado, particularmente al carácter de otros.
La semana pasada cumplí cuarenta años. Cuando una pasa ciertas fronteras es inevitable echar la vista atrás y reflexionar, por ejemplo en el tipo de persona en la que me estoy convirtiendo, y en mi fe en Cristo Jesús.
Hubo un tiempo que yo pensaba así, creía que ser un buen cristiano era ser así de estricto, criticaba a los que tenía TV en casa, discutía sobre la doctrina del rapto, y en general me sentía satisfecho por mi compromiso con la iglesia. No duré mucho tiempo en caerme del burro. Ese tipo de vida autocomplaciente y satisfecha de su justicia no produce ningún tipo de gozo, por lo que "antes del quebrantamiento es la soberbia".
Lo que he descubierto en mi Biblia sobre el carácter de Dios es precisamente lo contrario. El carácter y estilo de vida cristiano es valiente, pero sin dejar de ser humilde, es apacible, bondadoso, no es gritón, ni tiene amargura, ni peleón (Ef 4.31). Creo que es la manifestación del gozo de alguien que se sabe perdonado y aceptado por Dios, que vive en paz con Dios, y por lo tanto en paz consigo mismo.
Un carácter así es un carácter atractivo y apacible. Así era Jesús, por lo tanto los niños estaban encantados con acercarse a Él, y las personas humildes y rechazadas se sentían muy cómodas en Su presencia. Pasaba mucho tiempo en casas de amigos, en comidas y cenas, era un invitado agradable y un conversador fascinante. En Él no había nada religioso.
Otra manifestación del erróneo concepto de un estilo de vida cristiano religioso es la superficialidad. El superficial no va al fondo de las cosas. Se preocupa del vestido, los tatuajes, y los libros de Harry Potter. Pero su espiritualidad es superficial. No le gusta llegar al fondo de las cosas, prefiere pasar horas hablando de lo maligno que es Pokemon.
En cambio Jesús demuestra una espiritualidad rica y profunda. Cuando alguien le intentaba liar con una pregunta religiosa sobre lugares mas molones de adoración Él va al fondo de la cuestión: la verdadera adoración que Dios busca. El estilo de vida cristiano real disfruta profundizando en la Palabra de Dios (sin llegar al misticismo que lo tergiversa todo), ahonda en las causas, razones y motivos, busca no sólo profundizar en la Palabra, sino que la Palabra eche raíces en su corazón.
Ya con cuarenta añazos, y en la mitad de mi vida si seguimos lo que dice el Salmo, busco reflejar el auténtico estilo de vida cristiano.
La semana pasada cumplí cuarenta años. Cuando una pasa ciertas fronteras es inevitable echar la vista atrás y reflexionar, por ejemplo en el tipo de persona en la que me estoy convirtiendo, y en mi fe en Cristo Jesús.
Hubo un tiempo que yo pensaba así, creía que ser un buen cristiano era ser así de estricto, criticaba a los que tenía TV en casa, discutía sobre la doctrina del rapto, y en general me sentía satisfecho por mi compromiso con la iglesia. No duré mucho tiempo en caerme del burro. Ese tipo de vida autocomplaciente y satisfecha de su justicia no produce ningún tipo de gozo, por lo que "antes del quebrantamiento es la soberbia".
Lo que he descubierto en mi Biblia sobre el carácter de Dios es precisamente lo contrario. El carácter y estilo de vida cristiano es valiente, pero sin dejar de ser humilde, es apacible, bondadoso, no es gritón, ni tiene amargura, ni peleón (Ef 4.31). Creo que es la manifestación del gozo de alguien que se sabe perdonado y aceptado por Dios, que vive en paz con Dios, y por lo tanto en paz consigo mismo.
Un carácter así es un carácter atractivo y apacible. Así era Jesús, por lo tanto los niños estaban encantados con acercarse a Él, y las personas humildes y rechazadas se sentían muy cómodas en Su presencia. Pasaba mucho tiempo en casas de amigos, en comidas y cenas, era un invitado agradable y un conversador fascinante. En Él no había nada religioso.
Otra manifestación del erróneo concepto de un estilo de vida cristiano religioso es la superficialidad. El superficial no va al fondo de las cosas. Se preocupa del vestido, los tatuajes, y los libros de Harry Potter. Pero su espiritualidad es superficial. No le gusta llegar al fondo de las cosas, prefiere pasar horas hablando de lo maligno que es Pokemon.
En cambio Jesús demuestra una espiritualidad rica y profunda. Cuando alguien le intentaba liar con una pregunta religiosa sobre lugares mas molones de adoración Él va al fondo de la cuestión: la verdadera adoración que Dios busca. El estilo de vida cristiano real disfruta profundizando en la Palabra de Dios (sin llegar al misticismo que lo tergiversa todo), ahonda en las causas, razones y motivos, busca no sólo profundizar en la Palabra, sino que la Palabra eche raíces en su corazón.
Ya con cuarenta añazos, y en la mitad de mi vida si seguimos lo que dice el Salmo, busco reflejar el auténtico estilo de vida cristiano.
domingo, febrero 12, 2012
jueves, febrero 09, 2012
miércoles, febrero 01, 2012
¿Hablamos de Dios?
Preocupados como estamos por la crisis, creo que podemos sacar algo bueno de ella. La Biblia nos dice que aquellos que aman a Dios ven transformadas esas experiencias dolorosas en algo gozoso y de gran bendición.
Estoy sentado en un restaurante de una conocida cadena de comida. Enfrente mía hay dos chicos hablando, uno de ellos le dice a su amigo:
-Es un tío extraordinario, dice cada cosa.... por ejemplo: "estoy tan seguro de la existencia de Dios, ¡tanto que estoy más consciente de Su existencia que de la mía!".
Me encantó el comentario, pero aun más la fascinación con la que el chico lo decía.
El materialismo ha hecho un gran daño al matar el espíritu humano. Y no sólo hablo de Dios, sino de nuestra percepción de la belleza, de la poesía, del arte. La cultura de lo superficial mata de hambre nuestros espíritus, empobrece nuestras vidas, su individualismo aniquila nuestras familias y acaba con nuestra sociedad.
Cuando Dios entró en el campo de concentración asiático del que se habla en "A orillas del río Kwai" una de las cosas que comenzaron a hacer fue una obra de teatro. Le siguió una orquesta de cámara. Y así siguieron las manifestaciones artísticas a medida que aquellos harapientos presos leían la vida de Jesús.
Quizás esta terrible crisis nos proporcione magníficas conversaciones acerca de Dios, la vida y la belleza. Quizás veremos nobles ejemplos de generosidad y bondad que nos hagan pensar en el supremo ejemplo del amor de Quien nos dió a su Hijo.
Estoy sentado en un restaurante de una conocida cadena de comida. Enfrente mía hay dos chicos hablando, uno de ellos le dice a su amigo:
-Es un tío extraordinario, dice cada cosa.... por ejemplo: "estoy tan seguro de la existencia de Dios, ¡tanto que estoy más consciente de Su existencia que de la mía!".
Me encantó el comentario, pero aun más la fascinación con la que el chico lo decía.
El materialismo ha hecho un gran daño al matar el espíritu humano. Y no sólo hablo de Dios, sino de nuestra percepción de la belleza, de la poesía, del arte. La cultura de lo superficial mata de hambre nuestros espíritus, empobrece nuestras vidas, su individualismo aniquila nuestras familias y acaba con nuestra sociedad.
Cuando Dios entró en el campo de concentración asiático del que se habla en "A orillas del río Kwai" una de las cosas que comenzaron a hacer fue una obra de teatro. Le siguió una orquesta de cámara. Y así siguieron las manifestaciones artísticas a medida que aquellos harapientos presos leían la vida de Jesús.
Quizás esta terrible crisis nos proporcione magníficas conversaciones acerca de Dios, la vida y la belleza. Quizás veremos nobles ejemplos de generosidad y bondad que nos hagan pensar en el supremo ejemplo del amor de Quien nos dió a su Hijo.
martes, enero 31, 2012
Preocupación
Es lo que siento, preocupación y temor. Cuando descuelgo el teléfono y escucho una voz que contiene el llanto, cuando me piden hablar en privado con cara de preocupación, cuando me hablan de un hijo o una hija en problemas.
Alguno diría que es poco lo que se puede hacer, yo diría que nada, incluso menos que nada. Y a la vez, mucho. Por una de esas benditas paradojas del cristianismo, cuando estamos derrotados es cuando más fuertes somos, cuanto más impotentes, el Señor multiplica su fuerza en nosotros.
Mi oración muchas veces es más corta aun que la de Nehemías: "¡Señor, ayuda!". Cuando me piden consejo no sé qué decir, cuando alguien busca consuelo sólo puedo llorar con el que sufre. Y una y otra vez he visto la mano de nuestro Dios obrando cuando todo parecía perdido. He visto la situación pasar de lo más hondo del pozo ser cambiada, de una manera discreta, al estilo del Señor Jesús, sin aspavientos, echando a todo el mundo fuera y con tanta naturalidad como tomar a la niña muerta de la mano y despertarla con unas sencillas palabras.
Hace años subía en el ascensor de un hospital a visitar a un hombre. No quería ir. En cualquier momento iba a morir y aquella situación me angustiaba. Cuando las puertas del ascensor se abrieron encontré tres caras desencajadas. Justo unos segundos antes le habían dicho a la esposa que buscaran un sacerdote porque iba a morir, y en ese momento, la esposa y otros amigos se sintieron enormemente solos, pero, casualidades (?) se abrieron las puertas y allí apareció un tipo miope, torpe y amedrentado.
Eran las nueve de la noche. El día terminó pasada la una de la madrugada, el enfermo en la cama, con tubos ventilándolo, su esposa a mi lado, los dos orando y leyendo las Escrituras. Y al final de la noche una presencia lleno aquella habitación del hospital. No una sensación. Una presencia. Real. Una presencia que era como un gran vaso de agua fresca para el sediento. Descendió el alivio y la paz. La esposa y yo nos miramos a la vez. No era algo que había sentido yo, aquella presencia inundó con su fortaleza a la mujer.
Hoy no morirá, le dije. Le dí un abrazo y me despedí. Ella pudo descansar, y su marido vivió. Sentado en un taxi, yo pensaba en cómo el Señor había cambiado aquel día. desde lo más profundo del sufrimiento, a lo más alto del gozo.
A menudo pienso en ese día.
Alguno diría que es poco lo que se puede hacer, yo diría que nada, incluso menos que nada. Y a la vez, mucho. Por una de esas benditas paradojas del cristianismo, cuando estamos derrotados es cuando más fuertes somos, cuanto más impotentes, el Señor multiplica su fuerza en nosotros.
Mi oración muchas veces es más corta aun que la de Nehemías: "¡Señor, ayuda!". Cuando me piden consejo no sé qué decir, cuando alguien busca consuelo sólo puedo llorar con el que sufre. Y una y otra vez he visto la mano de nuestro Dios obrando cuando todo parecía perdido. He visto la situación pasar de lo más hondo del pozo ser cambiada, de una manera discreta, al estilo del Señor Jesús, sin aspavientos, echando a todo el mundo fuera y con tanta naturalidad como tomar a la niña muerta de la mano y despertarla con unas sencillas palabras.
Hace años subía en el ascensor de un hospital a visitar a un hombre. No quería ir. En cualquier momento iba a morir y aquella situación me angustiaba. Cuando las puertas del ascensor se abrieron encontré tres caras desencajadas. Justo unos segundos antes le habían dicho a la esposa que buscaran un sacerdote porque iba a morir, y en ese momento, la esposa y otros amigos se sintieron enormemente solos, pero, casualidades (?) se abrieron las puertas y allí apareció un tipo miope, torpe y amedrentado.
Eran las nueve de la noche. El día terminó pasada la una de la madrugada, el enfermo en la cama, con tubos ventilándolo, su esposa a mi lado, los dos orando y leyendo las Escrituras. Y al final de la noche una presencia lleno aquella habitación del hospital. No una sensación. Una presencia. Real. Una presencia que era como un gran vaso de agua fresca para el sediento. Descendió el alivio y la paz. La esposa y yo nos miramos a la vez. No era algo que había sentido yo, aquella presencia inundó con su fortaleza a la mujer.
Hoy no morirá, le dije. Le dí un abrazo y me despedí. Ella pudo descansar, y su marido vivió. Sentado en un taxi, yo pensaba en cómo el Señor había cambiado aquel día. desde lo más profundo del sufrimiento, a lo más alto del gozo.
A menudo pienso en ese día.
viernes, enero 27, 2012
Cartas a un desconocido
Lo sé, estoy como una cabra. Pero tenía que hacerlo.Esta semana he puesto en práctica algo que llevo dándole vueltas. Se trata de enviar cartas a un desconocido. ¿Suena raro verdad?, lo es. Es que soy muy raro.
La idea surge de lo siguiente: soy muy curioso. Si me encuentro un papel en el suelo lo cojo para ver qué es lo que está escrito, cuando encuentro uno de esos anuncios pegados a las farolas me pongo a leerlo (aunque ya sé que es el alquiler de una habitación, o la venta de un piso con trastero y tres habitaciones, muy luminoso, por cierto). Lo leo todo, me interesa casi todo.
Pues bien, mi idea consiste en escribir una carta a un desconocido, la carta puede comenzar así: "Hola, ¿cómo estás?. Espero que muy bien...". Hablo de cosas cotidianas y de mi fe en Jesucristo. La carta la escribo a mano, la doblo y la dejo en un lugar público.
Ya he "liberado" mi primera carta a un desconocido (en una parada de autobús) y hoy espero liberar la segunda. Al final dejo un correo electrónico, y un teléfono (no es personal pero tiene contestador). ¿Recibirán respuestas estas cartas?, ¿llegaré a conocerlas?.
Os aseguro que si algo ocurre os lo contaré.
viernes, enero 13, 2012
Juzgando mi extravagancia
La foto la he sacado esta mañana, en Fuenlabrada. Volvía de una instalación de software en una red local y me sorprendió muchísimo este negocio, una especie de tienda en la que el dueño, aprovechando el espacio libre, escribió "Jesús nunca falla".
Ese pequeño gruñón y criticón que llevo dentro se puso a buscar defectos: vaya forma extravagante de predicar, ¿no se da cuenta de que no es oportuno?, ¿realmente cree que persuadirá a alguien con una frase en medio de ese letrero?.
Seguí caminando rumbo a la estación de tren, perdido en mis pensamientos y en todas las cosas que tengo que hacer y que no sé si podré hacer a tiempo.
Pero el sentido común le habló a mi orgullo. La persona que hizo aquello sólo buscaba una cosa: dar gloria a Dios, reconocer que Jesús es fiel. Oportuno o no, extravagante o no, lo que busca es honrar a Su Señor, y yo no soy nadia para juzgar a alguien que tan buenos motivos tiene. Lo hace para Él.
Sigo caminando, algo más abatido, quebrado, pero con una lección aprendida.
"¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme." Rm 14.4
martes, enero 03, 2012
Actitudes para el nuevo año
Comenzamos el año 2.012 con buenos propósitos y buenos deseos. Pero, ¿qué actitudes encontramos en nosotros que deben ser cambiadas?. En este mensaje hablamos acerca del contentamiento, el perdón y la esperanza como actitudes básicas del creyente, no sólo para el 2.012, sino para toda la vida. Pero también hablamos de actitudes nefastas como el victimismo, la autocompasión y el rencor, actitudes que nos atrapan y nos impiden disfrutar de nuestra relación con Dios, con otros seres humanos, y con la misma vida.
martes, diciembre 27, 2011
Palabras de consuelo ante la pérdida
Hoy he leído un correo electrónico de alguien que pide ayuda. Esta persona ha perdido a un ser muy querido. Pocas cosas me conmueven tanto como alguien que ha sufrido una pérdida así.
He publicado en mi web la respuesta a esta petición de ayuda y consuelo, espero que pueda ser de ayuda a otras personas que también sufrieron la muerte de un ser querido.
Podéis leer el texto en este enlace.
He publicado en mi web la respuesta a esta petición de ayuda y consuelo, espero que pueda ser de ayuda a otras personas que también sufrieron la muerte de un ser querido.
Podéis leer el texto en este enlace.
jueves, diciembre 22, 2011
martes, diciembre 20, 2011
La muerte de un ídolo
Cuando veo imágenes como esta me llena la tristeza, no solo por la miseria y opresión de los norcoreanos, sino por su necesidad espiritual. Oro que el precioso evangelio de Jesucristo pueda llegar a estas personas, y que las puertas se abran para que esta cárcel espiritual sea abierta.
Pero también pienso que esa misma idolatría, aunque en una versión diferente, es la que tiene a las personas esclavizadas aquí en Occidente, la idolatría del materialismo, el narcisismo, el hedonismo egoísta, y tantos ídolos que ocupan el lugar que sólo Dios debiera ocupar en las vidas.
lunes, diciembre 05, 2011
Mensajes de la reunión unida
Ayer las iglesias de "Resurrección y vida" (Barrio de la Elipa) y "Alfa y Omega" (barrio Hortaleza) tuvimos una importante reunión que supone un paso más en el camino hacia la unión entre las dos iglesias.
Para mí es un auténtico privilegio ser parte de un proceso de unión que tiene como propósito no sólo ser una iglesia grande, sino ser una iglesia eficaz en llevar a cabo la Gran Comisión, compartir dones y recursos con los que lanzar ministerios que sirvan a distintos colectivos.
En mi vida como creyente (el Señor me salvó a los 18 años) he sufrido dos divisiones de iglesias. Esta es la primera vez que vivo una unión.
jueves, noviembre 24, 2011
Recostada sobre su amado
"¿Quien es esta que sube del desierto, Recostada sobre su amado?" Cnt 8.5.
Cuando leo este precioso texto pienso en mi célula.
La iglesia de Jesucristo sube del desierto, un lugar de prueba, humillación, sufrimiento. Está desfallecida y es capaz de subir porque su amado la sostiene, ella está recostada sobre su pecho.
Así es mi célula, y así es mi iglesia local. Hemos sido golpeados por todo tipo de pruebas, algunas dolorosas, otras devastadoras. Lloramos pérdidas y ausencias, han sufrido enfermedades, muerte, pobreza, pero allí están, cada Domingo, alabando al buen Dios, nuestro Padre, Quien les consuela en sus tribulaciones. Ellos están subiendo del desierto, malheridos, pero es Cristo quien les sostiene, en la prueba Él está cercano y alimenta con su amor a lo que ello más ama.
En medio de estos sufrimientos las canciones y alabanzas que suenan el Domingo son preciosas y nuestro Dios se deleita en ellas. Somos pocos, estamos débiles, no somos perfectos, pero aún en la prueba alaban el nombre del Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Quien no permite que seamos consumidos, Quien nos socorre en las tribulaciones, y Quien nos provee, escuchando nuestras oraciones.
Cada vida de esta pequeña comunidad es una perla en la corona de nuestro Rey, comprada con Su sangre, para siempre testimonio de Su amor y sus manos heridas.
Cuando leo este precioso texto pienso en mi célula.
La iglesia de Jesucristo sube del desierto, un lugar de prueba, humillación, sufrimiento. Está desfallecida y es capaz de subir porque su amado la sostiene, ella está recostada sobre su pecho.
Así es mi célula, y así es mi iglesia local. Hemos sido golpeados por todo tipo de pruebas, algunas dolorosas, otras devastadoras. Lloramos pérdidas y ausencias, han sufrido enfermedades, muerte, pobreza, pero allí están, cada Domingo, alabando al buen Dios, nuestro Padre, Quien les consuela en sus tribulaciones. Ellos están subiendo del desierto, malheridos, pero es Cristo quien les sostiene, en la prueba Él está cercano y alimenta con su amor a lo que ello más ama.
En medio de estos sufrimientos las canciones y alabanzas que suenan el Domingo son preciosas y nuestro Dios se deleita en ellas. Somos pocos, estamos débiles, no somos perfectos, pero aún en la prueba alaban el nombre del Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Quien no permite que seamos consumidos, Quien nos socorre en las tribulaciones, y Quien nos provee, escuchando nuestras oraciones.
Cada vida de esta pequeña comunidad es una perla en la corona de nuestro Rey, comprada con Su sangre, para siempre testimonio de Su amor y sus manos heridas.
Una nueva Europa tiránica
Nigel Farage es, sin duda, un hombre polémico, pero a diferencia de tantos políticos actuales que hablan sin decir nada, lo que Farage dice es preocupante.
Muchos de los que leéis este sitio web pertenecéis a países fuera de la unión europea, seguramente tengáis más información que nosotros mismos sobre este nuevo macro estado que se está formando, quizás no, pero no penséis que los europeos estamos muy informados acerca del Gobierno que rige nuestras vidas, no lo estamos.
Estos son los hechos:
-tenemos un gobierno pan europeo que reclama más y más poder, establece regulaciones que no son votadas por sus ciudadanos, sino por comités y políticos a los que nadie ha votado.
-tenemos una crisis que ha sido gestionada despilfarrando más dinero, debilitando así a ciertos países con el fin de imponerles gobiernos de tecnócratas no elegidos democráticamente.
-se nos vendió la idea de que la moneda única no cambiaría los precios y nos traería prosperidad, cuando lo cierto es que sólo ha traído un incremento de los precios en más del 60% en muchísimos productos, además de ruina económica.
-ante tantos desaciertos económicos, esos mismos políticos han dado una solución: nos piden que les demos más poder a los mismos que crearon esta situación.
Cuando leo mi Biblia veo que no se habla de ese periodo de transición que culmina con la llegada del Anticristo. Pero el escenario que el Anticristo se encuentra no es ni más ni menos que una Europa devastada, en ruina, en guerra, sin gobierno y sin esperanza. Frente a un desastre social de esa envergadura se levanta un nuevo gobernante con apariencia de hombre de paz, pero en realidad es un intrigante que subirá al poder con trampas y pactos mentirosos, y que traerá apariencia de estabilidad, y será aclamado, pero traerá una ruina aún mayor.
Si tuviera que decir en qué momento estamos frente a los siete años de los que Apocalipsis habla no sabría decir, y por otra parte sería un error aventurarme a algo así. Pero en función de lo que leo y de la realidad en la que estoy inmerso me doy cuenta que estamos en un tobogán que desciende rápidamente, con una clase política amoral, con una ciudadanía dispuesta a encumbrar la mentira con tal de escuchar hermosas mentiras, y con una impiedad tremenda. La Constitución Europea que nos presentaron para que fuera votada no era más que un documento que eliminaba todo rastro del cristianismo en el pasado histórico de Europa, esto fue algo deliberado. No es casualidad que los libros de texto de nuestras escuelas, muchos profesores, las series de TV, los informativos, los humoristas, las novelas, nos presenten el cristianismo como una influencia negativa, a la vez que muestran una tolerancia enorme hacia el Islam y un silencio vergonzoso hacia las dictaduras de izquierdas.
Definitivamente no soy nada positivo en cuanto al futuro de Europa. Como cristianos lo que debemos hacer es velar para no seguir la corriente de consumismo y sensualidad, cuidar nuestra relación con el Señor, dar testimonio allí donde estemos y hacer misericordia con quien lo necesite. Y de paso, no sería mala idea que fuéramos pensando cómo organizar una iglesia subterránea frente a una nueva dictadura anti cristiana.
miércoles, noviembre 23, 2011
El movimiento 15M y el Reino de Dios
Para muchos de nosotros el movimiento 15M ha sido un despertar social a la justicia y al anhelo de un mundo más justo. ¿Qué tiene el 15M de cristiano?, en realidad mucho más de lo que creemos, el anhelo de verdad, justicia y belleza es algo que Dios ha puesto en el corazón de cada ser humano, pero, ¿es posible un mundo así?, ¿vale la pena luchar por estos ideales?.
martes, noviembre 22, 2011
Una iglesia en contacto con los jóvenes
Mi amigo Chema me invitó a un peculiar foro para hablar de un tema relacionado con la edificación de comunidades espirituales. La verdad que me dio un poco de pereza, llevo todo el día hablando sin parar en dos cursos que he dado a clientes (mañana y tarde) y lo que me apetecía era ir a casa y estar un rato con mi enfermera.
Más allá de las aportaciones, que fueron muy interesantes, me interesaron las personas, algunas de las cuales conocía de refilón (de una vez que fui a predicar a La confra), personas muy jóvenes que están trabajando con jóvenes y dentro del campo de establecer iglesias culturalmente contextualizadas. Una buena parte de ellos trabajan con el tema musical (rock cristiano), otro hermano en una comunidad cristiana postmoderna, y había un conocido bloguero católico, cuyo post sobre el concierto de Hillsong ha circulado ampliamente en los medios evangélicos.
Los esfuerzos que están haciendo en este ámbito son dignos de estudiar, analizar, y aprender, creo que estamos dando pasos hacia un cambio de paradigma en las formas, con el objeto de que la iglesia de Jesucristo sea comprensible en su anuncio de salvación, y culturalmente contextualizada. Esto es un reto de dimensiones colosales, exige valor, exige sabiduría, exige renunciar a formas no cristianas pero que pasan como si lo fueran, y exige fidelidad a la Palabra para que el evangelio no sea devaluado.
Me ha encantado contactar con ellos, conocerles, y oir lo que piensan, quiero y necesito ser parte de aquello que Dios tenga preparado para que el evangelio pueda ser predicado de forma natural y relevante en una generación completamente ausente de conceptos cristianos.
Necesitamos desesperadamente aprender a integrar nuestra espiritualidad en lo que somos y hacemos, y eso pasa por enraizarnos más en quienes realmente somos, y en Quien es nuestro todo. De esa manera el evangelismo o la misión no es algo que hacemos, sino es lo que somos, lo que nos acompaña mientras nos movemos por este mundo, dejando en otros el perfume de Cristo.
Más allá de las aportaciones, que fueron muy interesantes, me interesaron las personas, algunas de las cuales conocía de refilón (de una vez que fui a predicar a La confra), personas muy jóvenes que están trabajando con jóvenes y dentro del campo de establecer iglesias culturalmente contextualizadas. Una buena parte de ellos trabajan con el tema musical (rock cristiano), otro hermano en una comunidad cristiana postmoderna, y había un conocido bloguero católico, cuyo post sobre el concierto de Hillsong ha circulado ampliamente en los medios evangélicos.
Los esfuerzos que están haciendo en este ámbito son dignos de estudiar, analizar, y aprender, creo que estamos dando pasos hacia un cambio de paradigma en las formas, con el objeto de que la iglesia de Jesucristo sea comprensible en su anuncio de salvación, y culturalmente contextualizada. Esto es un reto de dimensiones colosales, exige valor, exige sabiduría, exige renunciar a formas no cristianas pero que pasan como si lo fueran, y exige fidelidad a la Palabra para que el evangelio no sea devaluado.
Me ha encantado contactar con ellos, conocerles, y oir lo que piensan, quiero y necesito ser parte de aquello que Dios tenga preparado para que el evangelio pueda ser predicado de forma natural y relevante en una generación completamente ausente de conceptos cristianos.
Necesitamos desesperadamente aprender a integrar nuestra espiritualidad en lo que somos y hacemos, y eso pasa por enraizarnos más en quienes realmente somos, y en Quien es nuestro todo. De esa manera el evangelismo o la misión no es algo que hacemos, sino es lo que somos, lo que nos acompaña mientras nos movemos por este mundo, dejando en otros el perfume de Cristo.
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