miércoles, agosto 05, 2026

El engaño sutil de la idolatría

 

EZEQUIEL 7:20 RVR1960

[20] Por cuanto convirtieron la gloria de su ornamento en soberbia, e hicieron de ello las imágenes de sus abominables ídolos, por eso se lo convertí en cosa repugnante. 


La idea de idolatría es abominación, no hay nada aceptable en ella. Dios llama a los ídolos “cosa repugnante”, “abominables”, en otras partes de la Biblia se habla de la imagen de celo. La idea es la siguiente, Dios es uno sólo, y sólo Él es digno de adoración, reverencia, y cualquier cosa que utilicemos como representación de Él es una ofensa a la misma dignidad y derechos de Dios como Dios. Es algo que no podemos maquillar con lenguaje humano para justificarlo. Tampoco las imágenes de Jesús, pensando que al honrarlas a ellas estamos honrando a Dios.

Pero podemos ir más allá.  La idolatría, la adoración falsa busca inmiscuirse en nuestras vidas, es una experta falsificadora, haciéndose pasar por Dios, o restándose importancia a sí misma. En nuestros días puede ser el dinero, el trabajo, el entretenimiento, el sexo, o la comida. Si estos son nuestra felicidad, o les servimos como serviríamos a Dios ¡sean malditos! En este aspecto debemos examinar nuestro corazón y ver las motivaciones y las excusas con las que nos engañamos. ¿Estoy dejando de servir y honrar a Dios con excusas laborales, de descanso, de ocio, o porque prefiero quedarme para mí ese dinero? ¿Es el amor por ese algo mayor que el que tengo por Dios? ¿Qué le estoy negando a Dios?

Todo en la vida es adoración, especialmente en aquellos que no profesan ninguna fe en Dios, también están inmersos en la adoración (a otros dioses, a otras pasiones, desgastando sus vidas en pos de lo que consideran que es la felicidad suprema que da sentido a sus vidas). A menudo, estos incrédulos son más fervientes en su adoración a dioses falsos que muchos creyentes tibios al Dios verdadero.


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