"[11] Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: ¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre. "
2 CRÓNICAS 14:11 RVR1960
Cuando leemos del reinado del rey Asa pensamos ¡qué fácil es todo cuando el rey de turno busca a Dios y abandona a los ídolos! Dios le da paz a Asa, el reino es edificado y fortalecido. "Edificaron pues y fueron prosperados" dice el vers. 7. Cuando los etíopes amenazaron la paz con un millón de soldados Asa hizo lo que Dios esperaba de él ¡orar! en lugar de buscar a los adivinos (como Saúl) o a los Baales (como Acab y otros reyes perversos), él pidió ayuda a Dios. Pocas cosas le complacen más a Dios como que le pidamos ayuda a Él, en lugar de desesperarnos, en lugar de buscar otros apoyos, volvernos a Él con necesidad es algo que agrada a nuestro Padre.
1. Cuando oramos nuestra visión espiritual toma la perspectiva correcta, Asa dice que para Dios es tan fácil ayudar "al poderoso o al que no tiene fuerzas", la dificultad o lo imposible de nuestros problemas no le supone ningún problema a Dios. Cuando oramos nos volvemos conscientes del poder de Dios y se transfiere nuestra angustia a Él, como cuando un niño cuenta a su padre un problema. Oremos para que en tiempos de dificultad nuestra esperanza esté en Dios.
2. Orar no supone abandonar nuestras responsabilidades, sino asumirlas confiando en Dios. Orar no es pasividad, sino decisiones y acciones tomadas en la confianza en Dios. Asa no se queda inmóvil, sino que dispone su ejército para enfrentar a Zera el etíope. Lo hizo en desigualdad de fuerzas, ya que el ejército invasor era MUY superior. Por lo tanto Asa hizo lo que estaba en su mano, y Dios hizo todo los que Asa no podía hacer, que era darle la victoria.
3. Os propongo que comencéis el día como Asa lo hubiera hecho, buscando a Dios, confiando en Él, y pidiéndole humildemente que se haga Su voluntad en vuestras vidas. La vida no puede ser vivida con éxito si no nos apoyamos en Dios. Necesitamos profundamente a Dios para vivir esta vida de conflictos y complicaciones.
4. No temáis. Cada vez que llegue una amenaza, pensad en Dios, hablad con Dios, confiad en Dios. Él está más deseoso de ayudar de lo que nosotros estamos de pedirle ayuda.
5. Conoced a Dios, la oración de Asa es consecuencia de alguien que dedicó toda su vida en buscar a Dios. De todos los creyentes que ha habido en la historia, y de todos los creyentes de los que se habla en la Biblia, de Asa se habla poco, pero podemos intuir que fue un hombre que buscó a Dios, conocía a Dios, y cuando necesitaba de su ayuda, en la mayor prueba de su vida, la invasión etíope, clamó a Dios. Imitémosle.
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