DEMASIADO CERCA DE LOS PECADORES
SAN LUCAS 5:29-32 RVR1960
[29] Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos. [30] Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores? [31] Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. [32] No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
Los fariseos tenían no se compadecían por los pecadores, en su forma de ver a Dios, la condena y la separación era la única respuesta ante el pecado de otros. Por supuesto eran incapaces de ver su propio pecado. Tampoco entendían que alguien como Jesús fuera tan cercano a los pecadores, y por otro lado ¡tenían celos de Él!
2. En el cristianismo hemos vivido un dilema semejante, a pesar de la advertencia del Señor de guardarnos de la levadura de los fariseos. ¿Demasiada proximidad con los pecadores es transigir con su pecado? ¿No es más seguro mantener la separación con ellos? La actitud de Jesús nos sigue desafiando a sus seguidores ¡tanto como escandalizó a los fariseos!
3. El planteamiento del maestro es sencillo: ¿quiénes son los que tienen necesidad de Dios? ¿no son los pecadores? ¿quiénes son los que están enfermos y necesitan ser sanos? Visto así el dilema tiene fácil solución.
4. Quizás el problema es nuestra incomodidad, nuestra vergüenza de ser vistos con pecadores. Me pregunto ¿cómo se siente Dios al recibir a pecadores en su familia, a invitarlos a su casa? Si Él parece estar más cómodo con eso que nosotros, ¿no deberíamos nosotros seguir sus pasos? ¿No deberíamos vencer nuestro rechazo y superar nuestros temores?
5. Jesús es la meta, el modelo a seguir. Y mientras intentamos vivir, sentir y amar como Él, quizás debiéramos ser más osados y actuar como Él en pos de salvar a otros. La compasión define a nuestro amado Salvador, ¿no deberíamos, en pos de salvar a los perdidos, asumir esas incomodidades?