El acto de presentación al Señor de un niño es una buena costumbre que tenemos muchas iglesias evangélicas, consiste en algo muy sencillo: orar por los niños, por los padres, y por la iglesia, para que seamos capaces de dar un buen testimonio.
En este caso hemos “presentado” al Señor a Lizbeth, orando y dando gracias por ella y por su madre Dayana, deseamos de todo corazón que el Señor bendiga a ambas y que Lizbeth un día no sólo llegue a amar a Jesucristo sino que le sirva de todo corazón.Diario personal de Julio Martínez, autor de la página estudios-biblicos.org, así como del podcast Jesús en internet.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
27 años casados hoy. Y he aprendido algunas cosas. Todo lo que no nace del compromiso durará muy poco. El compromiso es la determinación de...
-
Parece ser que esta pequeña página ha conmocionado CEG más de lo que pensábamos. Hace escasas horas recibí un "atento" correo de u...
-
Abner Murillo no ha sido el único, anoche en Telegracia (la veo por internet) daban el "testimonio" de Alexis Afú (este sí) un de...
-
Estas eran las palabras de José Luis de Jesús Miranda, autoproclamado apóstol y Dios. Las escuché en Telegracia, el canal de TV por inter...
No hay comentarios:
Publicar un comentario