Una nueva intolerancia

jueves, agosto 18, 2011

Sé que este post levantará ampollas, pero... es mi opinión.

No soy católico romano, ni papista, de hecho mi posición no sólo es crítica con el primado de Roma, es contraria. Personalmente creo que una institución como el Vaticano no es coherente con los valores cristianos, no me agrada la Banca Vaticana, no me gusta que alguien que dice que representa a Cristo en la tierra tenga un palacio en Castelgandolfo, me causa rechazo la injerencia del Vaticano en la política de otros países.

Aún así tienen derecho a hacer las concentraciones que quieran. Por una sencilla razón, porque la libertad religiosa de la que ellos disfrutan es la misma a la que yo tengo derecho.

Pero no todo el mundo piensa así. Como siempre, en este país se mezcla todo, una cosa es que no estés de acuerdo en cómo se han manejado las finanzas de esta JMJ y otra que se haga una contramanifestación en la que muchos, online y offline se dediquen a insultar a los católicos denigrando a su líder espiritual. Y no, no eran unos pocos.

Programar una contramanifestación es provocar. Imaginemos por un momento las encendidas críticas que provocaría una manifestación católica el día del Orgullo gay. Sin duda sería una provocación: lo mismo que está ocurriendo.

Muchos de estos manifestantes han pasado de la protesta a favor de un estado laico (con lo que yo estoy de acuerdo) a una protesta con el catolicismo en sí : "corred niños que viene el Papa" y "vuestro Papa es un nazi". Poner una pancarta diciendo que el Papa viola bolsillos y conciencias no es sino una manifestación de intolerancia, porque el derecho que un católico tiene de creer en su Papa, es el mismo que tiene un Budista de recitar oraciones ante su Buda, o de creer en la Fuerza.

Tolerancia es defender el derecho de otros a que se equivoquen, y aunque estemos en desacuerdo con sus creencias, estar dispuestos a ponernos a su lado para defenderlas. La libertad de ellos es mi libertad, y si no somos capaces de convivir no merecemos llamarnos tolerantes.

Tolerancia es dejarles a ellos el protagonismo en sus JMJ, sabiendo que a otros les llegará su momento de manifestarse por otras ideas. Intolerancia es decirles: "os han comido el coco, no a vuestro Papa, sois todos unos corruptos y violadores de niños, mucho rezar pero sois todas unas p#tas". Me repugna esa manera de generalizar, esa forma de desfigurar a los que no piensan como tú exagerando, cogiendo al peor ejemplo de ellos y tomándolo como el representante de todos.

Me preocupa esa nueva idea que enseña que tolerancia es respetar a los que creen lo mismo que tú y odiar a cualquier cosa que tenga tufo religioso o de cierto signo político. Estos tolerantes son los creyentes del pensamiento único, los que creen que la mejor forma de ganar discusiones es gritar mas alto que tu adversario (al estilo telebasura) y que escuchar lo que el otro tiene que decir es un signo de debilidad.

Es una completa tergiversación del lenguaje, como aquel eslogan del "Ministerio de la verdad" en 1984:

"La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza."

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