El conflicto Israel / Hamás

martes, enero 20, 2009

En el mundo evangélico, y en el mundo en general, cuando se piensa en el conflicto palestino - israelí se suelen tomar opiniones muy polarizadas, casi maniqueas.

Opción 1 - (incluenciada por la TV ) totalmente en contra de las acciones de Israel, de sus acciones militares contra los débiles e indefensos palestinos.

Opción 2 - (la considerada por muchos cristianos como la opinión "correcta" y perteneciente al mundo evangélico más conservador). A favor de Israel, haga lo que haga, al fin y al cabo el establecimiento de Israel como nación es una condición previa a la vuelta de Cristo, ellos son la nación escogida, Dios tiene planes para ellos en el panorama profético y han sido protegidos por Dios tras el holocausto, la persecución de los zares, de los URSS...

Personalmente NO estoy de acuerdo ni con una opinión ni con la otra. Luego voy a citar un interesante artículo que una hermana me ha enviado por correo-e escrito por una periodista española de izquierdas que no está en contra de Israel.

Aquí en España los medios de comunicación son vergonzosamente anti israelitas. Cuando se trata de una acción militar de Israel con víctimas civiles ponen el grito en el cielo, pero callan cuando los palestinos de Hamas llevan a cabo acciones terroristas o lanzan decenas de misiles CADA DÍA sobre territorio Israelí, callan con las atrocedidades que Repúblicas Islámicas hacen, callan cuando hay víctimas judías, callan cuando en Sudán, Siria, Irán o Yemen no se respetan los derechos humanos, cuando se lapida a mujeres, o cuando se ahora a homosexuales. Ignoran que el estado Palestino no reconoce al estado de Israel, y tiene como metas arrojarlo al mar y arrasarlo, cuando Israel sí lo reconoce.

Por otro lado no podemos dejar de lado los excesos de Israel. Defender el derecho de Israel a existir como nación no implica dejar de ser crítico con sus acciones. De hecho en Israel se están dando manifestaciones por la paz, por el cese de las hostilidades, homenajes a las víctimas palestinas del conflicto, mientras los palestino no hacen nada parecido. No cierro los ojos ante los excesos que se cometen y la vida que muchos palestinos llevan, no obstante hay que tener en cuenta que lo que muchos palestinos sufren, lo sufren debido al terrorismo que alienta su gobierno.

Mirémoslo así:
Si un honrado trabajador palestino tiene que pasar por varios chekpoints y perder horas no es culpa de Israel, sino de la peligrosa situación de seguridad que sufren. Si un soldado israelí se excede, maltratando a palestino en un chekpoint es culpa de ese soldado (que por cierto el ejército disciplinará).

¿Cual es mi posición?. No doy por bueno todo lo que haga Israel porque su nombre salga en la Biblia, ni porque sean la nación descendiente de Abraham, eso no los legitima. Israel tiene derecho a existir, a defenderse y a tomar las armas ante cualquier amenaza, incluso a invadir otro país. Pero no tiene carta blanca para hacer cualquier cosa.

Por otro lado es interesante que consideremos el mundo árabe al que se enfrenta Israel, como muestra vale este vídeo de un clérigo musulmán en la televisión egipcia:




Y esos son los enemigos de "cuello blanco". Me gustaría ver cómo reaccionarían nuestros políticos europeos si vivieran con una amenaza así a las puertas, y con agresiones como las que Israel sufre.

Y finalmente os dejo con un excelente artículo de Pilar Rahola, una periodista española:

Pilar Rahola. Del conflicto árabe-israelí NO SE INFORMA, SE HACE PROPAGANDALa lucha por la libertad
02/01/2009 Pilar Rahola ¿Por qué no vemos manifestaciones en París, o en Londres, o en Barcelona en contra de las dictaduras islámicas? ¿Por qué no lo hacen contra la dictadura birmana?

¿Por qué no hay manifestaciones, en contra de la esclavitud de millones de mujeres, que viven sin ningún amparo legal?
¿Por qué no se manifiestan en contra del uso de niños bombas, en los conflictos donde el Islam está implicado?
¿Por qué no ha liderado nunca la lucha a favor de las víctimas de la terrible dictadura islámica de Sudan?
¿Por qué nunca se ha conmovido por las víctimas de los actos de terrorismo en Israel?
¿Por qué no considera la lucha contra el fanatismo islámico, una de sus causas principales?
¿Por qué no defiende el derecho de Israel a defenderse y a existir?
¿Por qué confunde la defensa de la causa palestina, con la justificación del terrorismo palestino?
Y la pregunta del millón, ¿por qué la izquierda europea, y globalmente toda la izquierda, solo está obsesionada en luchar contra dos de las democracias más sólidas del planeta, Estados Unidos e Israel, y no contra las peores dictaduras?
Las dos democracias más sólidas, y las que han sufrido los atentados más sangrantes del terrorismo mundial. Y la izquierda no está preocupada por ello.
Y finalmente, el concepto de compromiso con la libertad. Oigo esa expresión en todos los foros propalestinos europeos. '¡Estamos a favor de la libertad de los pueblos!', dicen con ardor. No es cierto. Nunca les ha preocupado la libertad de los ciudadanos de Siria, de Irán, del Yemen, de Sudan, etc…
Y nunca les ha preocupado la libertad destruida de los palestinos que viven bajo el extremismo islámico de Hamás. Solo les preocupa usar el concepto de libertad palestina, como misil contra la libertad israelí.
Una terrible consecuencia se deriva de estas dos patologías ideológicas: la Manipulación periodística.
Finalmente, no es menor el daño que hace la mayoría de la prensa internacional.
Sobre el conflicto árabe-israelí NO SE INFORMA, SE HACE PROPAGANDA. La mayoría de la prensa, cuando informa sobre Israel, vulnera todos los principios del código deontológico del periodismo. Y así, cualquier acto de defensa de Israel se convierte en una masacre y cualquier enfrentamiento, en un genocidio.
Se han dicho tantas barbaridades, que a Israel ya no se la puede acusar de nada peor.
En paralelo, esa misma prensa nunca habla de la ingerencia de Irán o Siria a favor de la violencia contra Israel; de la inculcación del fanatismo en los niños; de la corrupción generalizada en Palestina.
Y cuando habla de víctimas, eleva a la categoría de tragedia a cualquier víctima palestina, y camufla, esconde o desprecia a las víctimas judías.
Acabo con un apunte sobre la izquierda española. Muchos son los ejemplos que ilustran el antiisraelismo y el antiamericanismo que definen el ADN de la izquierda global española. Por ejemplo, un partido de izquierdas acaba de expulsar a un militante, porque ha creado una web de defensa de Israel. Cito frases de la expulsión:
'Nuestros amigos son los pueblos de Irán, Libia y Venezuela, oprimidos por el imperialismo. Y no un estado nazi como el de Israel'.
Otro ejemplo, la alcaldesa socialista de Ciempozuelos cambió el día de la Shoá, por el día de la Nakba palestina, despreciando, así, a más de 6 millones de europeos judíos asesinados.
O en mi ciudad, Barcelona, el ayuntamiento socialista ha decidido celebrar, durante el 60 aniversario del Estado de Israel, una semana de 'solidaridad con el pueblo palestino'. Para ilustrarlo, invitó a Leila Khaled, famosa terrorista de los años 70, actual líder del Frente de Liberación de Palestina, que es una organización considerada terrorista por la Unión Europea, y que defiende el uso de las bombas contra Israel. Y etcétera.
Este pensamiento global, que forma parte de lo políticamente correcto, impregna también el discurso del presidente Zapatero.
Su política exterior cae en todos los tópicos de la izquierda lunática y, respecto a Oriente Medio, su actitud es inequívocamente pro-árabe. Estoy en condiciones de asegurar que, en privado, Zapatero considera a Israel culpable del conflicto, y la política del ministro Moratinos va en esa dirección.
El hecho de que el presidente se pusiera una Kefia palestina, en plena guerra del Líbano, no es una casualidad. Es un símbolo. España ha sufrido el atentado islamista más grave de Europa, y 'Al Andalús' está en el punto de mira de todo el terrorismo islámico.
Como escribí hace tiempo, 'nos mataron con celulares vía satélite, conectados con la Edad Media'. Y, sin embargo, la izquierda española está entre las más antiisraelíes del planeta.
¡Y dice ser antiisraelí por solidaridad! Esta es la
locura que quiero denunciar con esta conferencia.

CONCLUSIÓN
No soy judía, estoy vinculada ideológicamente a la izquierda y soy periodista.
¿Por qué no soy antiisraelí, como la mayoría de mis colegas?
Porqué, como no judía, tengo la responsabilidad histórica de luchar contra el odio a los judíos, y, en la actualidad, contra el odio a su patria, Israel.
La lucha contra el antisemitismo no es cosa de judíos, es obligación de los no judíos. Como periodista, estoy obligada a buscar la verdad, más allá de los prejuicios, las mentiras y las manipulaciones.
Y sobre Israel no se dice la verdad. Y como persona de izquierdas, que ama el progreso, estoy obligada a defender la libertad, la cultura, la convivencia, la educación cívica de los niños, todos los principios que las Tablas de La Ley convirtieron en principios universales.
Principios que el islamismo fundamentalista destruye sistemáticamente. Es decir, como no judía, periodista y de izquierdas tengo un triple compromiso moral con Israel.
Porqué, si Israel fuera derrotada, serían derrotadas la modernidad, la cultura y la libertad.
La lucha de Israel, aunque el mundo no quiera saber es la lucha del mundo !!!!