Pastor, cómo saber si te estas quemando

miércoles, julio 11, 2007


¿Eres pastor?, ¿estás sirviendo en algún ministerio que exige mucho de tí y merma tus fuerzas?. Entonces puede que estas reflexiones personales te ayuden (eso espero).

A estas alturas del año (en España las vacaciones son en los meses de Julio o Agosto) ya empiezo a estar agotado. Como sabéis soy pastor, o como dirían los norteamericanos pastor bi-vocacional, aunque mi vocación y llamamiento es este. Este año se ha parecido a otros años, sólo que hemos tenido algunas crisis bastante urgentes, algunos problemas matrimoniales, problemas económicos graves de algunas familias muy muy queridas por mí, algún jóven que se ha metido en problemas, además de los típicos problemas que muchas familias y personas arrastran por mucho tiempo. Y a eso añádele las presiones y el trabajo normal, predicar, visitar, tener reuniones, reunirte con otros pastores, reuniones con los profesores de Escuela Dominical, campamentos, etc... además del trabajo (con un horario que va de 9 de la mañana a 8 de la noche).

En fin, nada diferente a lo que muchos de vosotros estáis habituados a hacer y lleváis haciendo muchos más años que yo, que tengo 35.

Los síntomas del agotamiento. Los síntomas son varios, estás más irritable, más cansado (duermo 7 horas, que para mí es mucho, pero sigo estando cansado). Ayer, después de la reunión de oración estuve charlando con una querida hermana, durante una hora me estuvo comentando algunas serias preocupaciones que tiene y se estuvo desahogando un poco, salí contento por haber podido aliviar sus cargas, pero emocionalmente cargado, casi roto.
Cuando uno está así (y dependiendo de tu temperamento) te quebrantas más fácilmente, una noticia desagradable te puede hacer llorar (o una predicación intensa te puede hacer llorar en el púlpito). Además, esta semana he tenido que echar una mano a alguien de mi familia con un problema cosa que me ha agotado un poco.

Otra cosa que te puede ocurrir es que tu nivel de energía física baje, o bien, que la ansiedad te empuje a comer más. Estoy haciendo lo posible por comer menos y estoy saliendo a correr, pero la semana pasada tuve un ataque de alergia que minó mis fuerzas (yo nunca he tenido alergia) así que estoy haciendo ejercicio en casa.

A nivel espiritual puede ocurrir que decaigas, este año, por la inmensa Gracia de Dios, han caido algunos buenos libros en mis manos que me han renovado espiritualmente, predisponiéndome a apoyarme más en el Señor, leer su Palabra, orar con más necesidad y dependencia, creo que eso es lo que me está salvando.

Me estoy acordando bastante de lo que cuenta David Burt cuando hablaba de sus "noches negras", porque, aún no lo sé, en la noche he tenido algunas pesadillas especialmente vívidas y no sé si se trata de algún tipo de ataque espiritual que ha sido espeluznante, terrible, malvado y real. De hecho no siento muchos deseos de hablar de eso.

Qué es lo que me ayuda en estos momento bajos. Cristo Jesús. Fundamentalmente. Estoy teniendo tiempos especiales con la Palabra, en los que estoy leyendo y no sólo estoy siendo renovado, sino que la Palabra se me está abriendo, alumbrando aspectos desconocidos por mí. Si estás como yo, necesitas buscar al Señor con verdadera necesidad, llamar a su puerta, comer la Palabra, beber la oración, y ser consolado en Sus brazos. Nada sustituye a la presencia renovadora y gloriosa de nuestro amoroso, misericordioso y consolador Dios.
Si no sientes ese deseo sólo tienes que hacer una cosa, día y noche, y es orar esta oración: "Señor, avívame". Tal vez lo hagas con poca fe o con ninguna, pero hazlo con desesperación, Dios es fiel y se conmueve ante estas oraciones.

La música cristiana. Canta, escucha canciones espirituales. La música cristiana hecha por músicos realmente espirituales es algo renovador.

Sincérate con alguien. Puede ser tu esposa (quien, si eres pastor) estará igual que tú. Abre tu corazón y notarás el alivio inmenso de soltar tu carga, así como la cercanía de ocuparte de las necesidades de tu esposa y llevar sus cargas.

Busca algún libro cristiano que te anime. Hay muchos, en mi sección de libros favoritos encontrarás algunos clásicos estupendos, y si los has leído vuelve a releerlos.

Haz algo diferente que te atraiga. Hay varias cosas. En mi caso es dar un paseo con mi esposa frente a mi casa y comernos un helado (¿habéis probado los nuevos Calippo de fresa?). O ir a desayunar al VIPS (por 3.50 euros te puedes permitir un desayuno estupendo). Ir a la piscina de tu barrio y nadar. Seguro que hay miles de cosas que te permiten descansar y ser renovado.

No te lamentes, da gracias por todo. Evita caer en la autocompasión, hay tanto por lo que dar gracias que no te quedará tiempo para lamentarte. Imagina que las cosas que tienes hoy son sólo aquellas por las que distes gracias ayer.

No pierdas una buena ocasión para reírte. Los niños de mi iglesia saben que soy aficionado a los buenos chistes, de modo que siempre que le cuentan alguno bueno, corren a contármelo, eso, queridos amigos, es una oportunidad de oro.

Son sólo algunos pequeños consejos improvisados.... pero tenéis la posibilidad de añadir algunos más en los comentarios, así que, os doy la palabra.

4 comentarios:

Roberto dijo...

Dios te bendiga
Recuerdo un día que mi padre llego mas alegre de lo común a casa, preguntando el porqué de su alegría me dijo: es que me tiraron una toalla que tenía bordada la siguiente frase "pastor, no tires la toalla"
Desde entonces tiene la posibilidad de tomar cuando quiera y sin premura un exquisito café que tenía guardado para ocasiones especiales.

Anónimo dijo...

realmente la vida de un pastor no es tarea facil ,ya no es facil ni la de una persona normal...
Y es que continuamente estoy oyendo a las personas que necesitan desconectar ,estoy pensando en poner mi casa a servicio de familias que deseen unos dias de descanso ...vivo en Leon en un pueblecito donde los pajaritos hacen de despertador ...
Si alguien quiere unas vacaciones o mini vacaciones solo cobraria la voluntad para los gastos...poneros en contacto conmigo mygyg@hotmail.com

Rodrigo dijo...

Estimado Pastor,

Mire a su lado, siempre va Jesus caminando con usted.

Anónimo dijo...

Disculpen, pero como puedo saber si fui llamado para ser Pastor?