Las normas de cortesía del cristiano

jueves, marzo 15, 2007

Me sorprende (y mucho) como hay cristianos que no han entendido que ser cristiano es ser educado, correcto, atento, gentil. Algunos han confundido la grosería, gritos, falta de delicadeza, de amor, ausencia de compasión, con santidad, celo, o la palabra "ira santa".

Este domingo estuve predicando acerca del pasaje de Hecho en el que Pablo se encuentra en Atenas y cómo se "enardecía" viendo al ciudad entregada a la idolatría. Pablo estaba indignado por la acumulación impía de ídolos de la noble ciudad, sin embargo, cuando comenzó su discurso dijo "varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos", no dijo: "Atenienses ¡impíos, idólatras, pecadores!, ¡Dios está lleno de ira con vuestra maldad" o algo parecido. Pablo comenzó siendo educado, amable, incluso les alaba... poco a poco les va llevando a reconocer que hay un sólo Dios, a reconocer el juicio de Dios sobre el pecado, pero... poco a poco, con tacto.

Muchos (predicadores, evangelistas, pastores, maestros, etc...) no obran así, no han comprendido el versículo que dice: "vuestra gentileza (amabilidad) sea conocida por todos los hombres" (Fil 4.5). Por no hablar de personajes que NADA tienen de cristianos, como el pretendido Mesías José L. de Jesús Miranda, que no sólo blasfema, sino que insulta, calumnia, dice groserías...

Una característica de una vida llena del Espíritu Santo es esa, una actitud apacible, amable, amorosa, firme con los principios y santa, lo cual no es incompatible. Lo contrario (gritería, insultos, falta de respeto) no es espiritual sino carnal.

El problema es que para los simples oyentes (uso la misma expresión que Pablo usa) un predicador gritón y "showman" parece espiritual y cristiano. Y no sólo un predicador, un miembro de iglesia fanático y poco considerado a algunos les puede parecer espiritual. Lo que ocurre es que alguien así no captará la atención, y mucho menos saldrá en TV, ya que el mundo sólo desea cosas mundanas.

Por cierto, y esto no viene al cuento, el índice de visitas diarias de este blog ha pasado de 160/200 diarias a una media de 500 visitas (¡diarias!). Gracias a todos los que leéis las inquietudes, pensamientos, historias de este cristiano miope y despistado.

5 comentarios:

EL OJO PROTESTANTE dijo...

Tristemente se ha perdido, aunque afortunadamente no en todos los creyentes, esa característica fragancia que hacía que el mundo diga: "Ya me parecía que eras diferente". Daniel

Juan Francisco dijo...

¡Por sus frutos los conocereis! El Espíritu Santo produce fruto en el verdadero creyente y recuerda que el primero es el amor, luego el gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad...Si un creyente no produce este tipo de fruto, está viviendo según la carne y la carne es enemistad contra Dios.
Ejemplos de algunos mal llamados cristianos (seguidores de Cristo), como el señor Miranda, que ahora dice ser también el anticristo, muestran el mal uso que se le da a esta palabra.
Felicidades Julio, por el aumento de las visitas. ¡Menos mal que no nos tienes que invitar a todos a tus famosas recetas culinarias!
Un abrazo

Marcel dijo...

Si muy cierto, el otro dia en una clase de Tanaj(biblia) leiamos de cuan hospitalario y servicial era Abraham,gente que reciba a los demas como lo hcian el o nuestro señor ya no abunda, se perdio mucho la cortezia y amabilidad,que se esta a tiempo paa recuperar.

julio cesar dijo...

te dejo un comentario que alguna cez escuche de un maestro de la biblia quizas lo conozcas sino te lo recomiendo Pastor Juan Balistrelli, el dijo que por mucho tiempo la ihlesia estuvo gobernada por indoctos y eso genero las malas costumbres y vicios que muchos tienen en los pulpitos...

Anónimo dijo...

Sabía usted que el JUICIO de Dios ya llegó y es en base al evangelio de la incircuncisión, y no conforme a la circuncisión?





En Salmo 82: 1 y 2 dice que Dios está en la “reunión” de los “dioses”, y en medio de ellos “JUZGA”. Cuando Dios habla de una REUNIÓN es aquí la tierra, porque habla de los IMPÍOS (verso 2). Además, los dioses somos nosotros (versos 6 y 8). Somos hijos del Altísimo. Si usted es un hijo de Dios, es un dios; que es nuestra verdadera identidad espiritual.



Dios se levantaría en medio de nosotros y JUZGARÍA la tierra (verso 8), ya que ese es un RUEGO de los elegidos. Hasta ahora, nos han JUZGADO las religiones. Pero ya Dios se levantó, y si Dios se levantó, ¿cuál es ese JUICIO? Según Romanos 2: 16, Pablo, dice que un DÍA, Dios (el otro) juzgaría, haciendo eco a lo dicho por el Salmo 82: 8. Pero, ¿Quién está haciendo eso hoy con el evangelio de Pablo? Solo Jesucristo hombre, Apóstol José Luis De Jesús Miranda, El Anticristo, el OTRO.



No se juzga con los escritos de los apóstoles judíos (la circuncisión) ya que es un juicio incorrecto, sino con el evangelio de Pablo (la incircuncisión), esa es la clave.



Jesucristo hombre JUZGARÍA con estas claves: Primero, edificaría encima del fundamento de Pablo (1ª a los Corintios 3: 10). Algo que los apóstoles no hicieron, al contrario, trataron de invalidar sus cartas. Pero el fundamento de Pablo nos presenta sin pecado (Hebreos 9: 26), perfectos para siempre (Hebreos 10: 14), completos (Colosenses 2: 10), sin diablo (Hebreos 2: 14)…



Romanos 14: 9- 12, dice que el que juzgaría, murió, resucitó, y volvió a vivir para ser Señor de vivos y de muertos. Todos compareceremos ante el tribunal de Cristo, ya que ante él se doblará toda rodilla y le confesará.



2ª a los Corintios 3: 13 al 18 dice que el primer paso para juzgar la tierra, es que Dios (Cristo) nos quitaría el VELO (Jesús de Nazaret). Moisés, es también un velo, que se mezcla con el VELO Jesús de Nazaret, ya que él le puso fin a la LEY. Por eso Jesús no fue cristiano. Hay que quitarle los ojos a la iglesia de Jesús en la carne porque él no vendrá más (Juan 16: 10). Cuando usted se convierte al Señor, el velo se quitará, ya que él es el Espíritu (segunda a los Corintios 3: 16- 18).



Entendemos que Moisés, “el dios de este siglo”, cegó el entendimiento (2ª a los Corintios 4: 4, 5). Pero llegará un día que toda rodilla de doblará y confesará al Señor (Isaías 45: 22 y 23).