Una cuestión de énfasis

lunes, septiembre 16, 2013

Los cristianos evangélicos estamos muy concienciados de algunas causas, dependiendo de dónde te encuentres estas "causas" pueden ser: la agenda homosexual, el aborto, Israel, la separación Iglesia-Estado, que el Estado no financie las operaciones de cambio de sexo, campañas contra el preservativo, contra la pornografía, contra la adopción homosexual.

Con esto, no estoy diciendo que, con matices, no sean estas campañas legítimas. El problema es una cuestión de énfasis. Parece que olvidamos muchas otras causas. He leído sobre la lucha de los cristianos en Reino Unido a favor del abolicionismo de la esclavitud, una lucha a menudo mal entendida.

Me identifico con la Alianza Evangélica Española, de la cual mi esposa y yo somos miembros, contra la trata de blancas y explotación sexual de las mujeres, o a favor de la infancia, en contra de la explotación infantil por parte de conocidas empresas..... causas nobles, que hacen de este mundo un mundo mejor.

¿Qué hay del maltrato a las mujeres?, ¿qué hay del maltrato a los animales?. Este último tema puede sonar superficial y relativamente menos importante frente al crímen del aborto, pero aun considerándolo en perspectiva, me emocionan las palabras de Dios en el libro de Jonás en las que manifiesta su preocupación por la destrucción de los animales (Jonas 4.11). Ellos son creación de Dios, y aunque su dignidad no es la misma que la dignidad humana, tienen su lugar, ningún cristiano debería ser indiferente a la crueldad con ellos.

La corrupción es otro aspecto en el que la Alianza se ha manifestado, y aunque muchos cristianos no quieren mezclarse con la política, esto es un tema vital para nuestra sociedad, debemos denunciar y trabajar por la honradez en todos los niveles, siendo ejemplo, y siendo agentes activos de un cambio que pasa principalmente por la predicación del evangelio, pero sin descuidar otros medios.

No abogo por ese activismo humanista y moralista. Pero tampoco abogo por una predicación del evangelio aislada de todo.

El evangelio nos ha permitido muchas cosas, sobre todo pensar, y ver las cosas bajo una nueva luz. Y ese nuevo entendimiento no  nos permite estarnos quietos, nos ayuda a ser luz, a ser sal, frente a un mundo que calla, porque ha perdido el Norte, los verdaderos valores. Un mundo que se manifiesta en contra de un condenado a muerte, pero calla ante el río de sangre del aborto. Que lamenta la muerte de las focas, pero calla ante los genocidios africanos.

Recuperar la escatología

jueves, septiembre 12, 2013

Estos días estamos estudiando el cap. 24 de Mateo en la iglesia local a la que pertenezco. Es un capítulo eminentemente profético.

La profecía bíblica ha sido abusada por muchas personas, algunos han querido ir más allá de lo que está escrito, proporcionando detalles que el Autor de la Biblia no quiso dar. Otros han querido elevar esos detalles sobre los que no hay consenso a la categoría de doctrina fundamental. Y otros, por una insana obsesión con la profecía, han perdido de visto cuestiones más básicas.

Que la profecía bíblica haya sido abusada no significa que sea una doctrina a evitar. La reacción saludable a los abusos que se han cometido no debe ser la de obviarla, sino la de estudiarla de una manera coherente, contextualizada, conectada con el resto de enseñanzas y con una perspectiva global. La falta de equilibrio y el énfasis doctrinal obsesivo afecta a cualquier parte del cuerpo doctrinal.

Por lo general, en muchas iglesias se habla poco de profecía, lo cual es una pérdida, y más teniendo en cuenta que la oración modelo incluye: "venga a nosotros Tu Reino". La doctrina de las últimas cosas, la venida de Cristo Jesús, el milenio, el estado eterno, el Juicio universal, forman parte de las bases de nuestra fe, estas enseñanzas son el cumplimiento de las promesas y la conclusión que Génesis dejó abierta.

El efecto que tiene la profecía es MUY saludable en el creyente. Tiene un efecto santificador, 1 Jn 3.2-3 dice: "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro".

La "esperanza bienaventurada" Tit 2.13 nos santifica, nos mueve a desear menos aquello que nos distrae de Dios, y a desear este nuevo Reino que Jesucristo implantará en breve. Esta esperanza le da profundidad y gozo a nuestra fe, además de un sentido de urgencia para ser más diligentes en nuestra misión como Hijos de Dios. Esta esperanza hará que los sufrimientos y pesares sean más livianos, al deleitarnos en nuestro encuentro con Cristo Jesús y Su exaltación como Rey y Señor de todo.

Creo que los jóvenes necesitan conocer los tesoros de la profecía Bíblica, para así poner sus ojos en las "cosas de arriba", y ver la vanidad de este sistema diabólico, que sólo ofrece humo y promesas vacías.

El Señor Jesucristo viene pronto, será una venida precedida de violentas convulsiones, de cataclismos sociales, terrenales y celestiales. Aumentará la maldad y el rechazo a Dios, pero también crecerá la semilla del evangelio con fuerza y pureza. Y la feliz conclusión de esta historia de salvación llegará, el Rey prometido establecerá justicia y juicio, consolará a los suyos, destruirá a los soberbios que se opusieron y su Reino no tendrá fin. ¿Nadie dice Amén?.


La dicotomía online/offline

martes, septiembre 10, 2013



 Una de las cosas que veo de los jóvenes y de muchos adultos es su incomprensión sobre lo que son las redes sociales. Según algunos de ellos, lo que ocurre en Internet no es real, puedes insultar, extender noticias falsas, subir fotos de índole sexual, o hacer amenazas de muerte.

 Todo está permitido y no tiene consecuencias, piensan ellos. Hasta que se topan con la realidad, y entonces suele ser demasiado tarde. En el vídeo una alumna insultó gravemente a una profesora, y un alumno compartió con sus amigos esos insultos. La profesora hizo acopio de sangre fría y comenzó con una lección sobre la privacidad en Internet. La chica que estaba opinando sobre el uso de las redes sociales de pronto tuvo que leer lo que aparecía en la pantalla del móvil de su profesora. Allí aparecían los insultos que ella vertía en Twitter sobre su maestra. La profesora había pedido que los alumnos grabaran la clase con sus teléfonos y tablets. A continuación le pidió que se disculpara frente a las cámaras, puestos que esos insultos los había hecho públicos. En mi opinión la profesora dio una lección a la imprudente chica, y además buscó un resarcimiento justo y equitativo, el mal se había hecho online, las disculpas tenían que trasladarse a las redes. Además, habría consecuencias por llamar a la profesora con los calificativos: PERRA Y P*TA.

 No iba a quedar impune.

 Me queda un sentimiento amargo, si esta profesora hubiera actuado igual en España seguramente hubiera abierto los telediarios de las tres de la tarde, la Junta escolar la hubiera expulsado, los padres de la chica la habrían denunciado por haberla "humillado", y seguramente perdería su trabajo mientras los contertulios de algún programa de noche arremeterían contra la profesora por usar métodos propios de la dictadura y abusar de una menor, etc...

 Internet está a punto de convertirse en una jungla, con acosadores que actúan desde el anonimato, y delincuentes que cazan datos que personas imprudentes comparten alegremente desde las redes sociales. Cada vez más gente como ex congresista Anthony Weiner practican el "sexting", es decir, compartir fotos de desnudos propios por Internet.
 Algunos intercambian estas fotos con lo que creen que son desconocidos, otros piensan que este tipo de fotos las comparten en la intimidad de una relación, pero el novio rechazado no duda en publicar estas fotos por Facebook y otras redes una vez terminada la relación.
 Debemos tener cuidado con los datos que ponemos en bandeja a disposición de todos en la red. Una vez subidos a la red NO HAY PRIVACIDAD, aunque hayas configurado controles de privacidad Facebook y otros han demostrado su inutilidad a la hora de vedar esos datos.
 Debemos tener cuidado en hacer fotos de otras personas y subirlas a la red. La foto de tu cuñado con una peluca naranja y un cubata en la mano puede arruinar su reputación. Quizás tu cuñado es abstemio y un tipo serio, pero decidió posar con tan extravagante atuendo y tú decidiste publicarlo.
 Hace unos meses vi en las redes sociales las fotos de un obrero del Señor en una velada de su iglesia, vestido de forma estrafalaria, y fuera de contexto, esa foto podría hacerle mucho daño de caer en malas manos. Lo peor es que nadie le pidió permiso para publicar una foto así. Quizás os parezca exagerado, pero no lo es.

 He leído incontables emails con noticias sin confirmar, que los cristianos "reenvían" sin saber si son ciertos o burdos chismes. La Biblia nos alerta sobre el falso testimonio y los rumores, pero parece que esto no se aplica al mundo online (creen muchos), y sí, la Biblia se aplica al mundo online.
A veces son noticias más o menos inocentes sobre unas excavaciones en las que se pueden ver esqueletos gigantes, ¿no serán estos los Nefilim de Génesis?, ¡eso demuestra que la Biblia es cierta!. La foto de esos esqueletos gigantes no es más que una foto de un concurso online para aficionados al Photoshop. Los incrédulos aprovechan cosas así para burlarse de nuestra credulidad, razón no les falta, a veces los cristianos más que creyentes somos crédulos. Otras veces leemos correos con la caída en adulterio del famoso predicador fulano, o de cierta artista "cristiana" que ha abortado.
La noticia es tan "jugosa" que ni nos paramos a pensar si es cierta o no, le damos a reenviar, sin tener en cuenta que podemos arruinar la reputación de una persona, y que estamos siendo parte de un miserable chisme.
 La información que dejamos en la red, sobre nosotros mismos, o sobre otros, es perdurable, imborrable, y tarde o temprano puede volver a nuestras vidas de la manera más inoportuna.