Necesidades actuales de la iglesia

domingo, noviembre 18, 2012

Más allá de los números, de las estadísticas y de las grandes figuras del panorama evangélico, creo que tenemos en las iglesias distintas necesidades:

1. Una enseñanza bíblica sistemática. Creo que en general y salvo muy honrosos casos, las iglesias están anémicas de enseñanza bíblica. Por este tipo de enseñanza entiendo la enseñanza regular de libros completos de la Biblia, capítulo por capítulo y versículo por versículo. Esto nos permitiría enseñar todo el consejo de Dios.

Además es necesario enseñar de manera dogmática y práctica aspectos esenciales de la doctrina y Teología.

2. Expositores, predicadores capaces de comunicar el mensaje bíblico de manera comprensible sin rebajar el contenido bíblico. Cristo Jesús resucitado dio dones a su iglesia, en forma de dones. Necesitamos esos dones, predicadores nutridos con la Palabra capaces de comunicar con autoridad, poder y claridad este mensaje.

3. Comunidades vitales que vivan la Palabra en los distintos contextos. En mi iglesia local tenemos el privilegio de tener células, estas nos permiten el pastoreo, el consejo mutuo, el aprendizaje de la Palabra.

4. Jóvenes, discipulado y pastoreo. Los jóvenes son esenciales en el inmediato futuro de la iglesia. Tengo una carga enorme por este tema y una visión particular de las urgentes necesidades. Necesitamos pastores y discipuladores específicos, apoyados por la iglesia para dedicarse a esta necesaria labor. Necesitamos pastoreo de jóvenes, no sólo animadores de divertidas reuniones con un mensaje aguado.

Ahora mismo la presión que enfrentan los jóvenes es tal que necesitamos explorar viejas maneras, como pequeñas comunidades de discípulos al estilo de aquella primera comunidad que Jesús estableció con sus discípulos. Conozco a un pastor de cierta edad que hace tiempo me habló de la necesidad de tener comunidades de ese tipo, con jóvenes viviendo en comunidad de discipulado.

5. Evitar el personalismo y el culto a la personalidad. Uno de los problemas de hoy en día consiste en asociar la imagen de éxito ministerial capaz de atraer masas con ser un hombre de Dios. Algunos anhelan ese éxito pensando que así están sirviendo al Señor, cuando en realidad se están sirviendo a sí mismos.

El modelo que tenemos de liderazgo en la Biblia está asociado con el sufrimiento, la pérdida personal, la oposición de dentro y de fuera, los escasos recursos económicos. Nada de eso es lo que nos están "vendiendo" como ministerio. Observemos las vidas del Señor Jesucristo o del apóstol Pablo.

6. Una nueva espiritualidad. Frente a la ola de pensamiento secular e inmoralidad con la que somos bombardeados necesitamos vivir en comunión con Dios, en estudio y meditación de la Palabra. Se está viviendo como cristianismo normal una vida centrada en el ocio y ajena a una vida en Cristo. Muchos cristianos de ahora no leen la Biblia, apenas oran, y su comunión con Dios es superficial. No podemos vencer al mundo así.

(¿continuará?)

1 comentarios:

elim-el oasis de Eva dijo...

Espero que continues con tus reflexiones en voz alta y ojalá que no se queden en palabras sino que lleven a la reacción...