Coaching celestial

miércoles, septiembre 05, 2012

Uno de mis hermanos ha aceptado una generosa oferta de trabajo que supone sustanciosas mejoras profesionales, pero implica el traslado de vivienda, colegios, guardería, etc...

-Has tomado la mejor decisión que podías en base a la información que tenías- le digo- ahora tienes que poner en manos de Dios aquello que no depende de tí y confiar en Él.

Esto es lo que todo cristiano ha aprendido en la Biblia, a depender de Dios y a descansar en Él, sabiendo que es soberano y cuida de nosotros.

-En un curso de Coaching empresarial nos enseñaron que sólo podemos controlar el 10% de cosas en nuestra vida. Todo lo demás no depende de nosotros, así que tenemos que esforzarnos por hacer muy bien la parte que corresponde al 10%.

Es una buena filosofía, pero es una filosofía prestada del cristianismo. Le falta la parte más importante, la parte transcendente. Los creyentes somos llamados a hacer bien nuestro trabajo, haciéndolo con el mismo esmero como si lo hiciéramos para el Señor, somos llamados a ser responsables, sabiendo que daremos cuentas de nuestras intenciones, acciones y palabras. Y somos llamados a confiar en un Dios Todopoderoso y Soberano, Quien está a nuestro favor.

Podemos confiar en el Dios que envió a Su Hijo Jesucristo como ofrenda por nuestro pecado. Tal sacrificio de amor nos muestra Su justicia al no pasar por alto el pecado, y Su amor, al darse de manera tan asombrosamente generosa por nosotros. No sólo podemos confiarle el 90% de nuestra vida, sino el 100%.

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