Cartas a un desconocido

viernes, enero 27, 2012

Lo sé, estoy como una cabra. Pero tenía que hacerlo.

Esta semana he puesto en práctica algo que llevo dándole vueltas. Se trata de enviar cartas a un desconocido. ¿Suena raro verdad?, lo es. Es que soy muy raro.

La idea surge de lo siguiente: soy muy curioso. Si me encuentro un papel en el suelo lo cojo para ver qué es lo que está escrito, cuando encuentro uno de esos anuncios pegados a las farolas me pongo a leerlo (aunque ya sé que es el alquiler de una habitación, o la venta de un piso con trastero y tres habitaciones, muy luminoso, por cierto). Lo leo todo, me interesa casi todo.

Pues bien, mi idea consiste en escribir una carta a un desconocido, la carta puede comenzar así: "Hola, ¿cómo estás?. Espero que muy bien...". Hablo de cosas cotidianas y de mi fe en Jesucristo. La carta la escribo a mano, la doblo y la dejo en un lugar público.

Ya he "liberado" mi primera carta a un desconocido (en una parada de autobús) y hoy espero liberar la segunda. Al final dejo un correo electrónico, y un teléfono (no es personal pero tiene contestador). ¿Recibirán respuestas estas cartas?, ¿llegaré a conocerlas?.

Os aseguro que si algo ocurre os lo contaré.

1 comentarios:

... Andres Martin dijo...

"Hermano Hulio",

Soberbio lo de la carta. Juas!! Me ha recordado a cierta persona que conozco de hace un tiempo y tiene fijación con las paradas de autobuses y los propios autobuses como "medio" para hablar de Jesus. Te puedo asegurar que media plantilla de la empresa publica que gestiona los buses urbanos esta evangelizada.

El Reino avanza...