Usando la red para edificar tu iglesia

domingo, enero 31, 2010

Poco a poco se va perdiendo la desconfianza en Internet. No hace mucho Internet era visto como algo completamente prescindible, una especie de campo de entretenimiento, completamente innecesario. Aunque es cierto que TODO es prescindible (menos el Señor) nos vamos dando cuenta que Internet es una herramienta sumamente útil.

La iglesia local a la que pertenezco no es precisamente de internautas, de hecho menos del 20% de miembros tiene una cuenta de correo electrónico. Por el contrario, todos los que están en el "núcleo duro", es decir, los que están en el liderazgo responsabilizándose de distintos ministerios, tienen acceso a internet.

Lo que quiero hacer es sugeriros ideas de cómo aprovechar ese gran recurso que es Internet para edificar a los hermanos, organizarnos mejor y crecer en el conocimiento del Señor. Estas ideas me han venido de mi amigo y hermano Marco, mientras charlábamos de cómo mejorar la web de la iglesia.

-Actualizar la web de la iglesia, poniendo las actividades, noticias, fotos....
-Grabar cada mensaje y subirlos a la web de la iglesia. Nosotros llevamos tiempo haciéndolo, para ello usamos el servidor gratuito: www.archive.org.
-Hacer una lista de los mensajes que disponemos y ofrecerlos a los hermanos de la iglesia, para que, bajo pedido, podamos duplicarlos en CD y ofrecerlos o prestarlos.
-Mandar por correo cada semana una lista de oración con los temas por los que la iglesia puede estar orando.
-Mandar por correo un resúmen del mensaje para que todos los que somos parte de células podamos considerar el mensaje.

Estas son sólo algunas ideas, espero seguir añadiendo otras nuevas, en concreto relacionadas con: redes sociales, mensajería instantánea y herramientas de colaboración online.

El creyente y el dinero

Hoy en nuestra iglesia local hemos tenido la visita de David Vergara, de Alcorcón junto a su familia. David nos ha compartido un tema especialmente importante basado en Mateo 6: "El creyente y la importancia del dinero en sus prioridades".

Os comparto el mensaje:



Si queréis descargarlo podéis entrar en esta página.

Pat Robertson: Haití está bajo maldición por haber pactado con el diablo

viernes, enero 22, 2010



Según el locutor religioso Pat Robertson Haití hizo un pacto con el diablo para expulsar a los Franceses durante la ocupación, y lo que están viviendo ahora son las consecuencias de ese pacto.

Son afirmaciones como esta las que ahora salen publicadas en los medios escépticos y son motivo de burla. Es por eso que quiero hacer algunas reflexiones.

1. Pat Robertson no es un representante del cristianismo. Aunque sin duda hay muchos que piensan como él. El cristianismo protestante no es como el papismo, aquí no hay una "cabeza visible", sólo una autoridad: la Biblia. El sr. Robertson no es la autoridad, ni yo, ni nadie.

2. El cristianismo NUNCA debiera identificarse con una opción política. Por desgracia algunos lo han hecho, como precisamente Pat Robertson (quien estuvo en las listas republicanas como candidato). El cristianismo pretende ser una influencia espiritual que transforme las vidas de los seres humanos por el evangelio de Jesucristo. Cuando el cristianismo se mete en política, se desvirtúa.

3. Es peligroso hablar de cosas por las que no tenemos certezas. Creo que cuando una nación se aleja de Dios esa nación experimenta miseria, decadencia y corrupción a todos los niveles. Sé que el Vudú es practicado por una gran cantidad de la población, aunque nominalmente el 95% es católica romana. También sé que el Vudú es una superstición claramente anticristiana y demoníaca.

¿Es el Vudú la causa por la que Dios maldijo Haití?. Esto es algo que sólo Dios sabe. En Corea del Norte hay una ideología política que da culto a la personalidad del presidente vitalicio Kim, en China la ideología oficial es anticristiana, y no sólo estos dos países son enemigos del cristianismo, de Dios y de la libertad, la lista de países es enorme.

También me pregunto por los crímenes de Europa, los centenares de miles de niños matados en el aborto, la inmoralidad, la indiferencia de Dios. Y ahora pienso, ¿por qué Haití sufre tanto y la escéptica Europa no?.

Dios va a juzgar a las naciones, el mundo va a sufrir una serie de juicios que Apocalipsis divide en tres grupos: sellos, trompetas y copas. Cada cual es mayor en intensidad. Estos juicios hacen que la catástrofe de Haití NO SEA NADA comparado. Sí, Dios interviene en la historia y juzga. Pero aún no hemos visto todo lo que Dios va a hacer y no, no podemos afirmar con certeza si lo que ocurrió en Haití es un juicio de Dios.

4. Los cristianos deberían ser más prudentes en sus afirmaciones. Bastantes críticos tiene el cristianismo como para que se rían de nosotros CON RAZÓN.

"El seísmo de Haití es un castigo divino", "las torres gemelas fué un juicio de Dios", o "suspendiste tu exámen de conducir porque Dios quería decirte algo", son AFIRMACIONES gratuitas en las que el cristiano de turno pretende saber algo que le viene por revelación directa. Subrayo la palabra "pretende".

La Biblia enseña que hay un Dios, y que ese Dios envió a su Hijo para que por su muerte seamos reconciliados. El ser humano necesita conocer a Dios, tener una relación viva con Él, la Biblia enseña que ese es el todo del ser humano. Pero nosotros perdemos el tiempo pavoneándonos de lo que no sabemos. Muchos lo hacen con buena intención (seguro que Robertson también) pero hacen más daño que bien.

Por favor, no pongamos trabas a la predicación del evangelio, no nos pongamos en ridículo, ¿no nos damos cuenta de que los chistes que algunos hacen de nosotros hasta tienen gracia?. Vivamos y practiquemos un cristianismo sencillo, centrado en lo verdaderamente importante, nuestra relación con Dios, nuestra vida en familia, ser luz donde estemos, comunicar y expresar el evangelio, ocuparnos de los caso de necesidad y mostrar al mundo no sólo la verdad de Dios sino su compasión.

Cita memorable

sábado, enero 16, 2010

Creo en el cristianismo como creo que el sol se ha levantado. No sólo porque yo lo veo, sino porque por él veo todo lo demás.

* "Is Theology Poetry?" "La poesía es la teología?" (1945) (1945)

Comunidades Neocatecumenales

miércoles, enero 13, 2010

Nací en una familia católica romana comprometida, fuí a colegios del Opus Dei hasta sexto de EGB, hice catequesis, fuí a misas de niños, retiros espirituales, tuve director espiritual, e incluso estuve en el secretariado de vocaciones perteneciente al Arzobispado de Sevilla.

Y dicho todo esto quiero decir que no sólo no tengo mal recuerdo, sino un gran cariño por las personas que enriquecieron mi vida.

A los dieciséis años (más o menos, mi memoria no es fotográfica, es fotogénica) el párroco me recomendó hacer unas catequesis "para adultos", le había planteado una serie de dudas sobre mi fe. Así comencé una serie de catequesis que nos planteaban redescubrir nuestro bautismo, un itinerario de formación cristiana, etc... me resultó interesante porque allí era muy importante la Biblia, de hecho en uno de los "pasos" el párroco te entregaba una Biblia (la conocida como "Biblia de Jerusalén") que era la que estudiábamos.

Cada semana nos reuníamos en un grupo para leer todas las referencias que el diccionario bíblico de León Dufour daba, en relación a una lista de palabras. Luego teníamos una "celebración" de la Palabra, leyendo ciertas partes relacionadas con el tema, y haciendo "ecos" (el que quisiera comentaba cómo aquella lectura le había impresionado, cómo se relacionaba con su vida).

Las comunidades neocatecumenales (popularmente conocidas como "los kikos", por uno de sus fundadores, Kiko Argüello) me dieron la impresión de un tipo de cristianismo comprometido, muy comprometido, consecuente, con amor a la Palabra y al Kerygma.

Ayer terminé de leer una biografía de Kiko Argüello, escrita por la periodista Virginia Drake que me gustó mucho, lo más interesante es la conversión de Kiko, de una familia de clase media alta, pintor de éxito, hasta llegar a un barrio chabolista de Madrid, buscando estar cerca de los pobres, pero en realidad buscando a Dios.

Voy a hacer una serie de comentarios sobre el "camino neocatecumenal" como cristiano evangélico que soy, las haré desde el profundo respeto y admiración, no quisiera que ninguno de los amigos católicos que leen está página se sintieran molestos...

Su integración con la Iglesia de Roma. Aunque el camino se identifica fuertemente con Roma, la autoridad del obispo de Roma, etc.... creo que vive en un frágil equilibrio, entre lo que la Biblia enseña y lo que la doctrina oficial imparte. En el fondo creo que el neocatecumenal es fiel a Dios, a su conciencia y a la Palabra.

La cuestión es que el cristianismo tiene a Cristo como protagonista de la salvación, a la Palabra como fuente de autoridad... ¿qué ocurre con otros aspectos del dogma romano, como el bautizo de infantes, la autoridad del obispo de Roma, de sus documentos conciliares, el ritualismo sacramentalista?... sinceramente, me sorprende que no haya habido comunidades que decidieran caminar al margen de Roma y vivir su fe como cualquier iglesia evangélica, en única dependencia de la Palabra y de Dios mismo.

En el libro de Virginia Drake es interesante ver las "luchas" de Kiko y Carmen porque el Vaticano aceptara aspectos de la liturgia neocatecumenal como tomar del pan y del vino sentados (el Vaticano quería que formaran en procesión al estilo tradicional a tomar la forma, Carmen, cofundadora con Kiko a eso le llama "desfilar como borregos"). O que los miembros se den la paz antes de la eucaristía.

Creo que el "camino" seguirá creciendo, y espero que lo siga haciendo bíblicamente, la cuestión es que si lo sigue haciendo el destino del camino es separarse de Roma, de su primado, del Vaticano y de su autoridad.


Salvación y mensaje del evangelio. Cristo murió en la cruz por nuestros pecados, la Escritura enseña que Dios pide arrepentimiento (de los pecados) y fe (en la obra de Cristo como Salvador y Señor). Cristo es el centro, el autor y consumador de la fe, el único camino a Dios, y la salvación que ofrece es completa, eterna e irrevocable.

El problema es que no todos los neocatecumenales lo entienden así. Conozco a muchos que realmente no han entendido cual es el centro del evangelio, no es sólo que Jesús resucitó, sino QUÉ estaba Jesús haciendo en la cruz y CÓMO pordemos ser salvos (por Gracia, por medio de la fe, como dice Ef 2.8-9, no por medio de la regeneración bautismal).

Una lectura constante de la Biblia, en concreto de las 16 epístolas de Pablo llevarán, irrevocablemente a una comprensión del evangelio de salvación... en contraposición al evangelio de FE+obras+sacramentos de Roma.

Cristianismo militante. Admiro sinceramente la entrega, sinceridad, lealtad, amor que los neocatecumenales viven. En eso tienen mucho que enseñarnos, y mucho que enseñarme a mí (sí, a mí, cristiano evangélico doctrinalmente sano, irrefutablemente bíblico). El cristianismo es milicia (que le decía Pablo a Timoteo), no esa religión blandengue, insulsa, flojita y aburridísima ad nauseam que muchos evangélicos y católicos vivimos. Es una relación contínua con Dios, es una vida de amor en comunidad, es servicio a otros, es proclamación del evangelio, es rechazo del mundo, negarse a uno mismo, y es gozo inefable en todo lo que Dios es.

Mi cariño y respeto a los cristianos de comunidades neocatecumenales.

Un consejo que te puede salvar la vida

viernes, enero 08, 2010

Cuando comencé a acercarme a una iglesia local, lo hice con una timidez extrema. Los que me conocen de hace poco se extrañan y mucho cuando les cuento que era patológicamente tímido. Los que me conocen de más tiempo, y no me han visto en algunos años se extrañan aún más.

La primera vez que llegué a una iglesia evangélica de Sevilla la reunión había empezado. Como yo era tan tímido me quedé frente a la puerta (de cristal esmerilado) sin atreverme a cruzarla, debatiéndome si entrar o no (a ese punto de timidez llegaba). Un hermano llamado Manolo Gómez, con problemas de audición vió algo raro y salió fuera, invitándome a entrar. Siempre que lo veo se lo recuerdo. Gracias a él me atreví a cruzar la puerta de entrada.

Pero la historia no termina allí. A mi problema de timidez se le sumaba lo simpáticos que eran aquellos evangélicos, sabía que nada más terminar la reunión se acercaban a saludarme. Y yo no quería hablar con ellos. No. Me daba vergüenza. Así que lo que hacía era llegar un poquito tarde, e irme nada más terminar la reunión, así no tenía que saludar a nadie. Y mi plan funcionó, al menos por un tiempo.

Pero un día, un hombre de Dios llamado Benjamín Martinez, cuando terminó la reunión salió a mi encuentro.

-Muchacho, muchacho- me dijo- ¿tienes mucho que estudiar?.

Yo, que no he sido precisamente un empollón no entendí la pregunta, le dije que no.

-Es que como veo que sales con tanta prisa....

Y aquello me hizo quedarme más tiempo. Contuve mis ganas de salir corriendo cada vez que alguien me saludaba, y poco a poco fuí conociendo a aquella familia de la fe, que en poco tiempo se convertiría en mi familia.

Otro día Benjamín me tomó a parte y me dijo algo que creo que marcó mi vida, y que repito a menudo a los más jóvenes.

-Julio, te voy a dar dos consejos- me dijo, siempre solemne y sincero- todos los creyentes son amados, tú júntate con los mejores. Y el segundo consejo: haz como Isaac, que sea el Señor el que te busque novia.

De esto hace más de 18 años. Toda una vida.

El Domingo pasado tuve la ocasión de ver a este querido hermano, Benjamín. Se mantiene igual que siempre, el pelo más blanco, nadie diría que ha pasado tanto tiempo. Siguiendo esa costumbre bíblica que tenemos en las asambleas (y que muchas iglesias conservan), nos saludamos con dos besos. Y como siempre me gusta hacer, le recordé aquellos dos consejos que me dió. Sé que a él le gusta que se lo recuerde.

Y es que es muy importante un buen consejo a tiempo, "Manzana de oro con figuras de plata Es la palabra dicha como conviene" Pr 25.11. Un buen consejo es un tesoro, una obra de arte, algo que no debe ser despreciado ni olvidado.

Ese consejo, por la Gracia de Dios, me cambió la vida, me hizo tener buenas amistades que me influenciaron y me retaron, y... me llevó a fijarme más allá de las apariencias y enamorarme de una mujer de Dios. A menudo pienso cómo hubiera sido mi vida de haber tomado otras decisiones, es como asomarse a un abismo que produce cierto vértigo y pavor, no quiero ni imaginarlo.

Jóvenes, aquí tenéis un consejo para vuestras vidas, escoged bien vuestras amistades, procurad amistades espirituales. Y en cuanto al asunto del noviazgo, no os precipitéis, dejad obrad al Señor y fijaros en las cosas que el Señor admira. Tal vez este consejo os cambie la vida.