La cabaña, de W. Paul Young

martes, agosto 04, 2009


No os podéis imaginar la de vueltas que le he dado a este post.

Cuando lees un libro de este tipo tienes varias opciones:

1. Ponerlo verde. Señalar los errores teológicos y hurgar en esa herida, de forma que la conclusión sea: "estamos ante un libro herético, de la nueva era, mundano".

2. Sacar lo hermoso que hay en el libro y ocultar los errores que tiene.

3. Decir: "amigos ¡es una novela!, ¿por qué hacer crítica teológica con ella?, ¡leed y disfrutad!".

Pero: 1. Limitarse a sus errores sería ignorar lo bueno que hay en él. 2. Ignorar los errores podría dar la impresión de que comulgamos con ellos, o, lo que es peor, que la verdad no nos interesa, y 3. Sí, es cierto que es una novela, pero es que uno de los protagonistas es Dios, y en boca de Dios aparecen multitud de afirmaciones y... no estoy de acuerdo con todas.

¿Mi conclusión?. Prefiero apuntarla muy por encima, creo que es mejor que vosotros, estimados lectores leáis el libro y saquéis vuestras propias conclusiones.

Efectivamente se trata de una novela, no de una Teología Sistemática. Alguno dirá: "C. S. Lewis también escribía novelas y no es lapidado", ya, pero al leer las novelas de Lewis sabes que es ficción, además: LEWIS TAMBIÉN METE LA PATA TEOLÓGICAMENTE, es mejor apologeta y escritor que teólogo (y si no leed lo que escribe sobre el infierno en "El problema del dolor").

La cuestión es que "La cabaña" es un tipo de ficción donde Dios no para de conversar con el protagonista, los diálogos al estilo de Platón son el centro de la novela y... "en las muchas palabras...". Ahí es donde Young se mete en un terreno resbaladizo, rozando (y creo que cayendo) en la redención universal (Dios/Papá dice que quiere redimir a sus hijos, y ahí confunde términos, si Dios llama a todos los hombres sus hijos ¡entonces ya están redimidos!), pasando de puntillas por el Infierno (reconoce tácitamente su existencia, pero da la impresión que nadie va allí), y sobrevuela la santidad de Dios ("Papá" no juzga, no tiene en cuenta el pecado).

Con todo el énfasis está en la relación, y la espiritualidad de "La cabaña" es más práctica que teórica. Y ahí es donde Young patina a la literatura de autoayuda, sin llegar a caer en ella. En un momento del libro "Papá" le pide a Mack que diga en voz alta que perdona al violador de su hija Missy y añade: "Dilo en voz alta. Hay poder en lo que mis hijos declaran" (pg. 238), lo cual es una concesión a la confesión positiva de Yonggi Cho y compañía.

Caramba, ¿es que no hay nada útil ni bueno en ese libro?.

Amigos, no es la impresión que quiero dar. Hace tiempo Miguel A. Gómez me habló del libro y me preguntó mi opinión. Si quería intrigarme lo consiguió. Luego otro amigo leyó el libro. A finales de Junio una amiga que es, además misionera me habló del libro ¡encantada!, me dijo que quería hacer una segunda lectura, además me dijo que otra compañera amiga suya lo leyó entero en un vuelo de avión durante 13 horas consecutivas y no paró de llorar.

Si este libro tiene algo de valioso es que es una historia de reconciliación con Dios y sanidad. El protagonista sufre un golpe brutal al ser secuestrada y asesinada su hija por un asesino en serie. Eso afecta su relación con Dios y lo sume en la tristeza. No, no deja de ser creyente, pero vive instalado en la pena.

Un día de nieve recibe una nota firmada por "Papá" diciendo que le espera en "la cabaña" (donde se supone que mataron a su hija). Mack va a la cabaña y allí encuentra a tres personas, una mujer negra que responde al nombre de Papá, una jóven asiática y algo etérea llamada Sarayu y un tipo con pinta del oriente medio que hace trabajos de carpintería. Es acogido por ellos y pasa un fin de semana con conversaciones que le hacen atravesar su pena y ser finalmente curado. Es emocionante y os advierto que no pararéis de llorar. Una buena parte de lo que se dice es muy cierto y toca temas esenciales de nuestra fe.

Personalmente la señora de raza negra, gruesa y cariñosa me recuerda demasiado al "oráculo" de Matrix (esa mujer que hace galletas en una cocina), o a ese ente extraterrestre de la película "Contact" una entidad que es todo amor y sabiduría. Puede que eso sea lo que más me "fastidie" del libro, la imágen de Dios es demasiado políticamente correcta, en el Dios de la cabaña no hay ninguno de los rasgos que aparecen en el libro de Job (desde el torbellino), en el Dios que Moisés vió de espaldas, o Isaías, o lo que Juan vió en el capítulo 1 de Apocalipsis. No hay nada "terrible" en ese "Dios" (al menos Lewis puso a "Aslan" como un león que además de amor daba cierto temor, "no es un gatito amaestrado", que dirían los narnianos).

Si le prestas el libro a un amigo tuyo del trabajo, seguro que te dará pie a tener buenas conversaciones ya que si el libro tiene algún mérito es que procura huir de cualquier estereotipo religioso.

Si queréis leer un análisis "de verdad" de este libro os recomiendo que leáis el que José de Segovia hace en "Protestante digital" y con el que coincido plenamente (de hecho lo he leído después de escribir este post).

4 comentarios:

Miguel Ángel dijo...

Julio

Creo que reflejas muy bien las características de la novela.

Yo terminé su lectura con un sabor agridulce. Por una parte, creo que roza la genialidad en su planteamiento general, rompiendo moldes e ideas preconcebidas sobre Dios que han hecho mucho daño. Pero, por otro, como muy bien has señalado, tiene aspectos en los que autor "resbala" teológicamente y concesiones "new age" que no vienen a cuento, como poner al Espíritu Santo el nombre de una deidad hindú...

Lo que más me preocupa es el lugar que ocupa la Biblia en el libro. Aparece en pocas ocasiones y, cuando lo hace, suele tener una connotación negativa. Por ejemplo, cuando el padre la lee y después se emborracha y golpea al hijo; o cuando el protagonista está en la cama, encuentra una Biblia en la mesilla, lee un poco, se queda dormido y tiene un sueño. Indirectamente parece estar dando más importancia a las "revelaciones" y "sueños" que al contenido de la Palabra de Dios.

Aún así, lo mejor es lo que propones, que cada uno la lea y saca sus conclusiones...

Ciudadano del Reino de Dios dijo...

Hola amigos,bueno,es cierto todo lo que se comenta en el post..sin duda es un libro para 'espiritus inquietos' como dicen en 'protestante digital'.Pero yo estoy realmente fascinado en la sabiduria de muchos de los dialogos,que muchos de ellos son cosas que nosotros damos por sabido pero quizas seriamos incapaces de plasmarlo con esa sabiduria que solo Dios sabe da a sus hijos.

A mi me esta siendo de gran bendicion y puedo decir que hasta en algunos casos me ha hecho reflexionar sobre mi persona en aspectos que expone el autor como el egoismo del hombre ante la independencia diaria de Dios y solo acordarse de El en mayor grado en los 'malos momentos' o cuando expone el tema de que nos regimos por nuestras propias leyes y juzgamos siempre sin querer,cada persona con su propia forma de ver las cosas dentro de un mismo sentir,este ultimo haciendo mucho daño dentro de la misma iglesia protestante(ya sea por ejemplo entre las que no apoyan las manifestaciones del
Espiritu Santo,y las que si,o las que si son grandes son por que sus pastores son corruptos por el dinero,o las pequeñas que si en ellas no se manifiesta Dios por algo sera..en fin)creo que por ejemplo en esos dos aspectos son excelentes los relatos y las conversaciones.

Es cierto que ver a un Cristo 'tan humano'no me gusto mucho,pero quizas sea por esa concepcion religiosa que adquieren en nuestras mentes,ya que Jesus mismo labo los pies a sus apostoles,o se sento con los pecadores a comer y beber,o trabajo como uno mas... en definitiva un libro que recomendaria a un no 'nacido de nuevo' para tener una vision menos religiosa de Dios,sin que asi se asuste demasiado..jaja y por supuesto para los ya convertidos a Cristo,por que,aunque es mi opinion personal,muchos vivimos un evangelio demasiado encorsetado,y creo que sin salirse de la palabra,debemos ser mas abiertos a lo que con seguridad desconocemos de los misterios divinos,pero por supuesto no todo vale,desechemos pues aquello que sobra ya que ninguno somos perfectos.

Dios os bendiga!

David Andres Hoyos Rondon dijo...

No se como comparas la cabaña con cs lewis, la verdad no veo ningun error teologico en lewis pero en la cabaña, es otro cuento, esta lleno de falacias que pueden ser sumamente peligrosas, es bueno si lo miras como ciencia ficcion tan bueno como harry potter, pero si lo tomamos en serio es tan absurdo como caballo de troya. Esta clase de libros resulta peligroso no tanto por su contenido sino por que se encuentra en el limite de la ficcion y la realidad lo que puede hacer dudar a muchas personas y caer en errores garrafales.

Jayro dijo...

A mi me parece que estamos muy acostumbrados a criticar todo, que no es perfecto esta claro porque no es la Biblia), pero creo que logra capturar la atencion, lo suficiente como para que tengas que reconocer tus IDEAS PARADIGMATICAS y tengas otro tipo de apertura para leer la Biblia, y obtener la imagen correcta, no entiendo como lo pueden comparar con Caballo de Troya, ese no se puede tomar en serio, lo primero que hace es tratar a los Evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) de ignorantes analfabetas que trataron de escribir lo que recordaban o mal entendieron y dejan sin validez una de las partes mas importantes de la Biblia.

PS. Perdon por mi falta de tacto al llamar los evangelios "una de las partes mas importantes" como si el resto lo fuera menos, pero no encontre las palabras correctas para denotar que contienen el cumplimiento de profecias y la paga de nuestros pecados.