El poder de Cristo y los imitadores

lunes, marzo 24, 2008


"El 3 de marzo de 2008, en un popular show de televisión, Sanal Edamaruki, el presidente de Rationalist Internacional, retó al más "poderoso" mago tántrico hindú (practicante de magia negra) a que le demostrara sus poderes sobre él. Eso fue el inicio de un experimento sin precedentes. Después de que los cantos de mantras (palabras mágicas) y las ceremonias de tantra fallaron, el mago decidió matar a Sanal Edamaruku con "la máxima ceremonia de destrucción" durante una transmisión en vivo de televisión. Sanal Edamaruku aceptó y se sentó en el altar para el ritual de magia negra. La televisión hindú fue testigo de cómo los ratings de audiencia se elevaron hasta el cielo."

Así comienza la detallada crónica en International Rationalist, que cuenta cómo la televisión India alcanzó elevadas cotas de audiencia, cuando Sanal Edamarukiu (un ateo) retó a un conocido mago negro a matarle. Todo comenzó con una serie de ritos, que al fallar y poner en evidencia
los "poderes" del mago, decidió este usar un ritual mucho más destructivo, que se tenía que hacer de noche y al aire libre.

Ante una espantada audiencia, el mago pronunció mantras de muerte, escribió el nombre del conocido ateo en un papel, lo sumergió en aceite hirviendo y lo quemó, e hizo toda serie de ritos, para finalmente quedar de manifiesto que nada podía hacer. Como excusa, el hechicero dijo que una poderosa divinidad protegía al ateo, a lo que el ateo respondió que era imposible, que él era ateo y que no creía en nada parecido (podéis leer la crónica en el enlace anterior).

Como cristianos, ¿qué podemos aprender de esta noticia?:

1) Que una gran parte de los pretendidos magos no son sino farsantes (sobre todo si salen en televisión) ;-) Y es que no es oro todo lo que reluce, mucha de esta gente se dedica a esa actividad no por vocación, sino por lucro, y ese lucro a su vez depende de la credulidad de la gente. El problema es que muchas personas creen todo lo que sale por televisión, por tanto, creen a estos farsantes.

2) Que el poder de muchos de estos pretendidos magos es directamente proporcional a la sugestionabilidad de las personas. Hay personas que enferman, incluso físicamente, y rápidamente relacionan cualquier cosa mala (o buena) que les ocurre con los poderes, hechizos, filtros, etc... de ese "mago".
Así de sencillo, cuanto más creas en este tipo de cosas, más influenciable serás.

3) La Biblia enseña del poder de Satanás, otra cosa es que toda persona que se cuelgue la medalla de mago sea realmente un mago. En la mayoría de los casos, como hemos dicho en el punto 1, no son más que charlatanes. Y eso, hermanos, no quiere decir que Satanás no tenga hechiceros.

4) El poder de Cristo es infinitamente superior al de Satanás. Abismalmente superior. Colosamente más poderoso. La Biblia enseñá que Cristo es la cabeza y que a Él está sujeto todo el mundo espiritual (Ef 1.21 y ss). El cristiano no debe temer las bravatas de este tipo de farsantes, al contrario, la mejor forma de resistir al diablo es vivir una vida de obediencia a Dios ("Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros" Stg 4.7), el diablo, más que mover los muebles de tu casa y mover los imanes del frigorífico lo que pretende es seducir al creyente por medio de la tentación, el amor al mundo, y tentarlo a vivir una vida cristiana fría e ineficaz. A eso es a lo que debemos temerle.

Y lo más gracioso de todo es que hasta un ateo es capaz de darse cuenta de la farsa de los magos negros.

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