Deseos para un nuevo año

domingo, enero 01, 2006

Sal 40

Al músico principal. Salmo de David.
1 Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.
4 Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,
Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
5 Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas;
Y tus pensamientos para con nosotros,
No es posible contarlos ante ti.
Si yo anunciare y hablare de ellos,
No pueden ser enumerados.



-Miramos el año que ha pasado y vemos muchas cosas. Lo que conocemos a Dios lo vemos con los ojos de la fe y encontramos muchas más cosas, vemos la mano de Dios y encontramos motivos para dar gracias a Dios.
-Es importante que reflexionemos en el pasado, en las situaciones en las que Dios se ha heho real, y en los momentos que hemos pasado a los pies del Señor escuchando Su Palabra. Es importante dar gracias a Dios, aprender de los errores y de las maravillas que Dios ha hecho para que nuestra confianza en Él se fortalezca mucho más.
-Analicemos el Salmo, porque habla de las experiencias vividas, experiencias de fe:

1. La espera en Dios.
2. La liberación que Dios trae.
3. La alabanza que produce esa liberación.

Aplicaciones: 4. Vale la pena confiar en Dios. 5. Vale la pena andar por la vida contando (no las desgracias) sino las maravillas de Dios.

1. La espera en Dios. Este año hemos tenido momentos amargos, momentos en los que orábamos y teníamos que esperar en Dios, esperar su respuesta, confiar en Él a pesar de la desesperación. Esta es una lección de fe que hemos aprendido, a orar y esperar.
2. La liberación que Dios trae. También hemos tenido ocasiones de ver cómo Dios interviene en respuesta a nuestras oraciones, esta es una experiencia bendita que nos llena de gozo, hagamos lo posible para no olvidarlas, apuntémoslas, traigámoslas a la memoria.
3. La alabanza que produce esa liberación. Ver a Dios intervenir, darnos cosas, responder nuestras oraciones, es siempre una maravilla. También es una maravilla alabar a Dios, reunirnos el Domingo y cantarle a Él. Tenemos que seguir aprendiendo la importancia del Domingo como el día del Señor, y la importancia de reunirnos en Su nombre este día para alabarle. Todavía nos queda mucho por aprender en ese sentido.

Aplicaciones y reflexiones: 4. ¡Confiemos en Dios!, la persona que confía en Dios es bienaventurada y nunca queda decepcionada o desilusionada. Quiero que este año mi confianza en Dios sea más fuerte, que los demás vean que Julio es un hombre que ama y confía en Dios por encima de todo. 5. No olvidemos lo que Dios ha hecho, seamos agradecidos, tengamos memoria de todos los beneficios que Dios nos ha dado el año pasado y tengamos mucha gratitud a nuestro Dios.